sábado, 3 de diciembre de 2011

LADRÓN DE MI CEREBRO























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Ladrón de mi cerebro
(Beilinson-Solari)


Cacería hecha con dos naipes
(datos feos, por eso brindamos).
El mejor testigo se puede contradecir
por eso brindamos, ladrón de mi cerebro.
Trato hecho sobre un tapete
comodines y las jotas abren.
Ella es bailarina de la Caja Musical
él es el peligro, ladrón de mi cerebro.
No quiero que me digas nada
si es tan duro vivir como un duro.
Si corrés peligro con sólo venir aquí
no me digas nada ladrón de mi cerebro.
Ladrón de mi cerebro

El "ladrón de mi cerebro" es lo que lo lleva a timbear y a drogarse. El tipo es consciente de que la suya es una vida de imposturas y de dependencia hacia las drogas y el juego. Su cerebro, o sea, su racionalidad, le indica que no está yendo por buen camino; pero la compulsión a escolasear y drogarse es más fuerte que su raciocinio. Y es eso que es incapaz de dominar, lo que le "roba" el cerebro, lo que triunfa sobre sus buenas intenciones de vivir sin timbear y sin falopearse.
"Cacería hecha con dos naipes / (datos feos, por eso brindamos).": "Cacería” en lunfardo, es ir en busca de drogas, de narcóticos. Se refiere a que con una guita que ganó en el escolazo (“dos naipes”) salió a comprar frula. Sabe que ambas cosas, el juego y la droga, no le hacen ningún bien; pero el vicio es más fuerte que su consciencia. Y encima, son “datos feos”, es decir, le pasaron data no del todo confiable con respecto al sitio y al dealer a quienes dirigirse en procura de merca. Con la guita de la timba no le alcanzó para mucha cocaína, así que tiene que compartirla con los demás ("por eso brindamos", donde la acción de brindar, tiene que ver no con la común de entrechocar las copas; sino de compartir la mandanga, ya sea la bolsa, la tiza o el formato que le hayan provisto).
"El mejor testigo se puede contradecir / por eso brindamos, ladrón de mi cerebro.": Un consuelo tonto, de conformista resignado. Se está diciendo a sí mismo que así como un tipo que está muy bien preparado para hacer el papel de testigo en un juicio y responder con éxito cualquier pregunta que le formulen, puede eventualmente fallar y contradecirse en algo, ante una pregunta hábil del fiscal o del defensor, según sea el caso; también se puede contradecir la persona que le pasó el dato para ir de "cacería" en busca de droga, y darle información que, en esa oportunidad, no fue satisfactoria y por eso debió compartir con alguien la poca merca que alcanzó a transar. Es una suerte de "y bueno, quelevachaché". Y de paso, es una especie de auto indulto para su propia contradicción: la cantidad de veces que se debe haber dicho a sí mismo: "basta de timba y basta de merca" y nunca cumplió, ¿no? Y... la carne es débil, viste...
"Trato hecho sobre un tapete / comodines y las jotas abren.": Se refiere a que las reglas con que han de jugar al poker (es un juego que tiene muchas variantes y son los jugadores los que convienen entre ellos cuál de todas es la que van a jugar en esa oportunidad), las arreglan, no previamente; sino una vez que están sentados ante la mesa de juego, ante el tapete o “carpeta”. En este caso, los jugadores acuerdan jugar una modalidad del póquer que consiste en que el que es mano, abra el juego mínimamente con un par de jacks (jotas), y si no tiene ese juego o alguno superior; el que es mano debe abstenerse de abrir y pasa a hacerlo el jugador que le sigue en orden. Además, han pactado jugar con comodines (hay variedades del póquer en las que se juega sin comodines), y éstos pueden ser: las cartas que expresamente han sido creadas en la baraja francesa con esa finalidad (jockers); o bien alguna otra carta que de antemano se designe como comodín (las cartas con el 2 son el ejemplo más frecuente para utilizarse como comodines).
"Ella es bailarina de la Caja Musical / él es el peligro, ladrón de mi cerebro.": Por un lado estaría pintando todo como una especie de ambiente de timba, lujo, droga, diversión y sexo, tipo Las Vegas, digamos, refiriéndose a una mina a la cual se ha propuesto conquistar -probablemente una corista (“bailarina”)-, para lo cual precisa mucha guita, la cual espera obtener a través del escolazo. Además de la cita de la bailarina, se menciona a un “él es el peligro”, como si estuviera aludiendo a que la bailarina tiene un tipo que es el dorima, el novio o la pareja, y obviamente, si el chabón de la canción quiere curtirse a  la bailarina; el otro tipo va a representar un peligro para él. Es consciente del riesgo que corre, pero esa es su vida. Para ilustrar todo eso, el Indio recurre a la metáfora de la "Caja Musical", en la cual engloba ambos anhelos del chabón: la bailarina que se quiere levantar y la caja del casino donde espera cobrar sus fichas, sus eventuales ganancias. Y por otro lado, la metáfora tiene otro sentido, uno que subyace, en el cual se relativiza el daño que puede causarle la frula, ya que “ella” vendría a ser la droga, y “él es el peligro” vendría a ser el juego.
"No quiero que me digas nada / si es tan duro vivir como un duro. / Si corrés peligro con solo venir aquí / no me digas nada ladrón de mi cerebro.": Hace un rechazo de las advertencias que le dicta su consciencia. No quiere que ésta "le diga nada", porque esa es la vida que él lleva; optó por eso, es así y punto. Él vive "como un duro" (además con lo de duro está aludiendo a su compulsión a drogarse, a vivir duro por la merca que consume), es decir como un aventurero dispuesto a jugarse todo en la timba, a drogarse, y a quien no lo arredran los peligros que corre. Él ya corrió el riesgo que implica llegar hasta allí(“si corrés peligro con solo venir aquí”), y ya bastante duro es vivir como un duro, como para que encima de eso; su conciencia lo joda con reproches. 

En fin...

Enlace a la canción en You Tube


-Juan Carlos Serqueiros-

MURGA PURGA























Escribe: Juan Carlos Serqueiros


Murga purga
(Beilinson - Solari)

Buche! Sebo! Buche!
Vos... bola de mierda!
Ya no hay más propina!
No! No!
Un borracho malo
carne que camina
parida con un pedo triste!
Sos un moscón zumbón
que quedó atrapado
en un vaso boca abajo.
Penas del corazón
que duran, siempre
menos que las de prisión.
Chivato!

En el concepto general de Momo Sampler, esta sociedad de hoy -con lo de "de hoy", me refiero no al aquí y ahora, sino al "hoy" de la época en que se lanzó el disco (año 2000)- y sus componentes, son como una murga en carnaval. Y el título está aludiendo a otro personaje de esa fauna. 
En este caso, se trata de alguien deleznable: un buchón, un confidente de la yuta, que vende y traiciona a otros delincuentes delatándolos a la cana para "purgar" su condena en la cárcel y hacerla más liviana. 
También, con la metáfora de la purga, el Indio está condenando la traición del personaje, ya que lo tilda de “mierda” (la consecuencia de tomar un purgante es largar toda la mierda acumulada), lo está comparando con un bolo fecal (“bola de mierda”, le dice en la primera estrofa) al que hay que expulsar mediante una buena purga. 
La canción es una suerte de “pase de factura” del Indio para alguien, una vendetta personal tardía, digamos; porque el propio Solari dijo en un reportaje a la revista La García lo siguiente:

Periodista: Murga purga está claramente dedicada a alguien... 
Indio: Y, son viejas venganzas. Son mambos que uno aprovecha en un tema arrasador. Ese es un rocanrol con una baucazo abajo, y a grito pelado, para mandarle un último mensaje a alguien, pero ya no tiene esa importancia. Ya no tiene la importancia del mensaje, porque a veces lo que estás reviviendo es una cosa que está muerta, pero simplemente es una manera de representarse una situación de cierta traición o algo que pasó en algún momento.

"Buche! Sebo! Buche! / Vos... bola de mierda!": El tipo es un buchón (“buche”), un confidente de la cana, y ésta lo usa de “sebo”, de carnada para atraer y atrapar a otros delincuentes. Es sabido que la yuta apela a estas tácticas. Se usa a algún preso dispuesto a prestarse a ese jueguito de traicionar a otros delincuentes, lo dejan salir de la cárcel circunstancialmente y lo hacen participar de ilícitos, todo en connivencia con la policía, que avisada previamente por el buchón que hace de sebo, aprovecha para atrapar a los otros malvivientes traicionados por el buchón.
"Ya no hay más propina! / No! No!": Ya lo usaron y no lo precisan más. Ya cumplió su cometido, entonces lo descartan. Ya no le van a pagar sus traiciones, no va a ligar más "propinas". Traicionó a los otros delincuentes y la jugada le salió para el orto: no sólo no va a salir de la cárcel; va a tener que seguir adentro, sino que además; es probable que los otros presos lo hagan cagar por buchón.
"Un borracho malo / carne que camina / parida con un pedo triste!": El tipo ya no es una persona; luego de su traición no vale nada para nadie, ni siquiera para él mismo. No le queda ni un rastro de autoestima, es sólo "carne que camina", ya no tiene objeto su vida. El Indio insinúa que su decisión de convertirse en buchón de la cana la tomó (“parida”) estando en pedo, con una curda depresiva (“pedo triste”); pero eso no lo disculpa al chabón; por esa causa es un “borracho malo”.
"Sos un moscón zumbón / que quedó atrapado / en un vaso boca abajo.": Impresionante y cruel metáfora del Indio: ahora el tipo está atrapado, sin salida posible. Al convertirse en batidor eso no tiene retorno, y tendrá que afrontar las consecuencias, que seguramente no van a ser otras que su propia muerte a manos de los otros presos que lo van a amasijar en la cárcel por ser buchón.
"Penas del corazón / que duran, siempre / menos que las de prisión.": Otra alusión al estado depresivo que tenía cuando decidió volverse un buchón de la cana; y que a la vez el Indio lo hace aparecer como una suerte de moraleja: el tipo se tendría que haber bancado su pena, su depresión, y tendría que haber cumplido su condena a prisión sin tratar de reducirla a cambio de batir a los demás; ahora es tarde para lamentos, ya hizo lo que hizo y no tiene retorno...
"Chivato!": Anatema del Indio para el tipo. Un "chivato" es en la jerga de las comunidades latinas que viven en EEUU, un buchón, un batidor, un confidente de la policía.

 Enlace a la canción en You Tube

-Juan Carlos Serqueiros-

LOS DIENTES DE BELGRANO























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

El 20 de junio de 1903 se inauguró, durante la segunda presidencia de Julio A. Roca (transcurrida entre 1898 y 1904) el Mausoleo de Belgrano. 
La iniciativa, llevada adelante en 1895, no había nacido de ningún organismo oficial; sino que se había originado en una inquietud surgida en la juventud porteña, concretamente, entre los estudiantes. Se organizó una suscripción pública a fin de generar los fondos necesarios para la obra, y al término de la misma se habían juntado $ 107.725,25. Una vez reunido el dinero, una comisión ad hoc llamó a concurso de proyectos de escultores argentinos, italianos y franceses; resultando ganador del mismo el artista italiano Ettore Ximenes. Para el acto inaugural se acuñaron medallas conmemorativas de cobre, como la que se muestra en la imagen.
El hecho no estuvo exento de particularidades que es preciso y útil conocer. Por ejemplo, hay discrepancia entre la fecha de inauguración consignada en las medallas (y también estipulada oficialmente); y la que daba el diario La Nación, de Mitre, que anunciaba que la misma se produciría en octubre de 1902. ¿Acaso hubo dos eventos, o se trataba de un error en alguna de las dos versiones? Quien esto escribe, estaba convencido de que hubo un único acto y de que la fecha exacta era la que se daba oficialmente; pero para despejar dudas, consulté al Instituto Belgraniano,  el cual gentilmente me confirmó que hubo una sola inauguración y que fue el 20 de junio de 1903. La contradicción entre la realidad y lo oportunamente anunciado en La Nación,  posiblemente puede haberse dado por cualquiera de estos dos motivos: que se hubieran producido demoras en la conclusión de las obras, no llegándose en consecuencia a efectivizar la inauguración en la fecha publicada en el diario; o que la información con la que contaba La Nación fuese errónea, simplemente. Sea lo que haya sido, lo real y concreto es que la inauguración fue el 20 de junio de 1903 y no cabe duda alguna al respecto.
El 4 de setiembre de 1902, el gobierno dispuso la exhumación de los restos del General Belgrano, que estaban enterrados en el atrio de la iglesia de Santo Domingo, con el objeto de depositarlos en una urna, la cual sería posteriormente colocada en el Mausoleo cuya construcción se estaba finalizando.  
Al día siguiente, esto es, el 5 de setiembre, el diario La Nación  publicó una anodina nota en la cual "informaba" al público sobre ese acontecimiento. En ella se abundaba en consideraciones sobre la gran alarma (sic) del ministro de guerra Pablo Riccheri, al comprobar que retirada la losa bajo la cual debía estar el ataúd con los restos de Belgrano; éste no se encontraba (sic), y que a raíz de esa circunstancia, Riccheri "hizo retirar a todos los presentes creyendo que se trataba de un sabotaje. El servicio de seguridad retiró al público y se siguió con el trabajo hasta que se encontró debajo de la bóveda los restos de Manuel Belgrano" (sic). 
La nota prosigue en el mismo tono, mencionando que al final, la razón por la cual el ataúd no se encontraba, era que se había deshecho por el paso del tiempo (lo cual debiera haberles parecido de entrada lo  obvio: a Belgrano, que murió en la extrema pobreza, lo habían enterrado en un simple cajón barato de pino -así le había pagado la Patria por la cual combatió y a la que dio nada menos que su independencia-, de modo que lo lógico era que un ataúd ordinario de pino, se hubiera desintegrado), y que los huesos de Belgrano estaban deshechos y dispersos. "A medida que se iban sacando se depositaban en una bandeja de plata que sostenía uno de los monjes del convento" (sic) bla bla bla... Seguía la nota con una aparentemente irrelevante frase, mencionada en un contexto de así como al pasar: "Se han encontrado en relativo buen estado algunos dientes" (sic), y concluía en el mismo estilo, diciendo que "el escribano del gobierno" (un tal Enrique Garrido) "labró un acta que fue firmada por los presentes", y que "los restos de Belgrano fueron depositados en el altar mayor, esperando la terminación del suntuoso mausoleo" (sic). Hasta ahí, pareciera que la nota de La Nación contaba, y hasta con detalles, los hechos, y que por ende, reflejaba la verdad.
Pero hete aquí que mentir no es sólo decir mentiras; sino también no decir toda la verdad. Y eso era exactamente lo que había hecho Mitre en su diario La Nación: mentir, ocultando una parte sustancial de los hechos; porque la versión que de los mismos da su principal competidor, La Prensa, en su edición de la misma fecha, es decir, el 5 de setiembre de 1902, destapó la olla y dejó al desnudo la artimaña de La Nación y por qué Riccheri, supuestamente "alarmado" por un presunto "sabotaje" porque no aparecía el ataúd; mandó retirar al público que se hallaba presente. 
Era todo mentira; la verdad era que el escribano del gobierno no había detallado (adrede, por supuesto; el sujeto estaba metido hasta la nariz en el enjuague) en el acta todos los restos del prócer encontrados, y que los ministros Riccheri y González se habían robado cada uno de ellos un diente de Belgrano.
Consecuentemente, hubo tamaño alboroto, y ese mismo día, a raíz del escándalo; tanto Riccheri como González se vieron obligados a devolver al superior de la iglesia Santo Domingo los dientes de Belgrano que habían sustraído (demás está decir que de no haber publicado el diario La Prensa su artículo especificando lo que realmente aconteció aquel día, jamás los hubieran devuelto).
Las excusas esgrimidas por los ministros eran pueriles y demostrativas de la impunidad con que contaban y actuaban: Riccheri alegó que se "había llevado un diente para mostrárselo a Mitre y preguntarle acerca de la conveniencia de engarzarlo en oro para después meterlo en la urna"; y González, por su parte, adujo que se "había llevado un diente para mostrarlo a varios amigos". Las pretendidas explicaciones eran una completa patraña: lo de “varios amigos” de González era un eufemismo que el bueno del riojano utilizó en esa oportunidad para no tener que confesar que en realidad, esos "amigos" eran sólo uno: Mitre; y lo de Riccheri acerca de la consulta a Don Bartolo, se trataba lisa y llanamente de otro embeleco. Lo cierto era que ambos se habían robado los dientes para entregarlos a Mitre, de modo que pasaran a engrosar la "colección personal" de éste. Ni siquiera un niño podía ser engañado con semejante mendacidad como eso de "engarzar en oro los dientes para después ponerlos en la urna", porque ¿con qué motivo se van a "engarzar en oro" dos dientes que nunca van a ser exhibidos públicamente, sino que van a ser guardados en una urna herméticamente cerrada? Absurdo por donde se lo mire.
Dos días después del guirigay desatado por los embustes de La Nación, la denuncia de La Prensa y el robo de los dientes de Belgrano en un incalificable acto de necrofilia perpetrado nada menos que por dos ministros del gobierno nacional, a pedido y en beneficio de Mitre; la revista Caras y Caretas, en su edición del 7 de setiembre de 1902, publicó un artículo sobre el Mausoleo de Belgrano supuestamente próximo a inaugurarse (lo cual se verificaría, como vimos antes, recién al año siguiente, el 20 de junio de 1903), la cual se ilustraba con fotografías y un dibujo representando al prócer que aparecía exclamando: "¡Hasta los dientes me llevan! ¿No tendrán bastante con los propios para comer del presupuesto?".

-Juan Carlos Serqueiros-

viernes, 2 de diciembre de 2011

EDIPO, ¡OH, EDIPO! DE LAS PERSONAS QUE NO PUDIERON TRAMITARLO.























Escribe: Gabriela Borraccetti (*)

Hay personas que, sin saberlo, padecen de un complejo edípico mal resuelto, pues las consecuencias de una actitud infantil se arrastran muchas veces como producto de ello, contaminando los vínculos del presente.
Son sujetos que se meten a tallar en triángulos no sólo amorosos, sino también amistosos, filiales, fraternales, etc. Son seres que en forma casi constante, se encuentran en un estado ansioso, y en gran cantidad de casos, se hallan elucubrando o planeando provocar cortocircuitos como forma de descargar una bronca que no saben de dónde les viene. Suelen sentirse ofendidos, desairados, olvidados, marginados, discriminados, envidiados, despreciados, minimizados, instigados, etc., muy a menudo; y por ello buscan alguna manera de seducir, intentando cautivar así, una mirada que tiene destinatario y competencia a la cual querrán herir, dañar o destruir.
También son diestros para instigar indirectamente disputas, sembrando desconfianzas entre los miembros del par. Suele ser la típica persona que se ofrece como confidente y gusta de los grandes embrollos, prodigando a quien quiere como su cómplice, halagos que no siente en modo alguno y que por supuesto, exagera.
Son entonces como niños que buscan llamar la atención; y para ello utilizan varios disfraces que les permitan fingir ingenuidad o fragilidad, camaradería y servicio; hasta apelar a la mismísima lástima o conmiseración de sí. En otros casos, suelen recurrir al humor o al doble sentido, buscando obtener con la risa o la sonrisa, eso que ellos consideran "aprobación".
Cada uno hará gala de su mayor don, según lo que ha sido valorado desde su infancia: quien haya sido educado bajo la exigencia de buenas notas, hará brillar su inteligencia; quien haya recibido una exigencia de modales, será sumamente complaciente; y los que en su hogar hayan valorado la bondad, se pondrán su mejor máscara de seres inmaculados y blancos. Cada uno, según su concepto, buscará descollar por aquello que ha sido considerado desde su hogar parental, una condición deseable y esperada.
Por contrapartida, sus sentimientos principales son la envidia y la venganza, los cuales se despiertan cada vez que se sienten frustrados, derrotados o excluidos de algún paraíso. El principal motor es la rabia competitiva hacia el que inconscientemente, considera "rival"; y cuando se sienta amenazado/a, inferior o en desventaja en cualquier asunto, su mecanismo interno se dispara en forma automática, creando embrollos innecesarios en o entre sus relaciones.
Las personas chismosas, incluso las bien dispuestas a hacer circular versiones; y también las secretivas son un fiel reflejo de lo que significa un Edipo mal tramitado. Como síntoma conexo, suelen perder súbitamente el interés cuando logran su cometido; ya que su "amor" o interés, está supeditado a la triangularidad sostenida y no en una relación yo-tú, donde la paridad iguala a sus miembros. Si se alió en algún momento a "A", para que se pelee con "B", ni bien esto sucede, se olvida de "A" como por arte de magia, buscando otro triángulo en donde hallar la confirmación que jamás podrá alcanzar.
Por eso, si alguna vez estás tentado de vengarte de alguien y echar a rodar algún dardo, real o fantaseado, fíjate bien qué parte tuya está aún dando alaridos de niño colérico. No poder superar esa impotencia, implica pensar que el éxito sigue siendo aniquilar al competidor para ocupar su puesto; en lugar de saber forjar el propio.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica 
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


ÑAM FRI FRUFI FALI FRU























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Ñam fri frufi fali fru 
(Beilinson-Solari)

Voy a cuidar de mi amorcito, 
que está borracha por demás otra vez, 
me llama nene, doctor. 
Yo no la cambio por nada 
cuando empieza a cabalgar. 
Voy a cuidar de mi amorcito, 
que mordió el vidrio por demás otra vez, 
me llama nene, sifón. 
Cuando me muerde alocada 
¡Ñam fri frufi fali fru! 
¡Ñam fri frufi fali fru, 
ñam fri frufi fali fru! 
Yo no la cambio por nada 
cuando empieza a cabalgar.

Es una letra anecdótica, divertida, que describe una situación en la cual una mina con unas cuantas copas encima, desinhibida por el alcohol, en vez de decirle al tipo "mi amor" o "papito"; lo llama "alegre doctor", "alegre sifón", le dice cosas con doble sentido y lo incita; todo en una connotación claramente sensual, sexual. 
Es simplemente eso; la letra no tiene otra pretensión (dicho por el mismísimo Indio en una nota que a continuación transcribo):
Ñam Fi Fru Fi: Es una letra clara, que habla de una relación donde la señora bebe de más, y le dice cosas. En vez de decirle papito le dice doctor, nene sifón. Casualmente este tipo de letras van con los rocanroles, que están asociados a cosas más directas, no tan de ficción.
En cuanto al título, son simplemente palabras puestas al tun tun por el Indio, vaya uno a saber por qué e inspirado en qué. Y ojo al piojo: no confundir lo de "Ñam fri frufi fali fru", con la expresión lunfarda "ñamfi"; o sea, comer y fifar. Al respecto, Willy Crook dijo textualmente:
Lo de Ñam fri frufi fali fru, por ejemplo, va a ser siempre un enigma. Los arqueólogos, dentro de diez mil años, seguirán preguntándose qué carajo quiso decir su autor.

Enlace a la canción en You Tube: http://www.youtube.com/watch?v=-nYgfHj3Mb4 

jueves, 1 de diciembre de 2011

A LA MODA DE CHACABUCO, FALTA ENVIDO Y TRUCO






















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Compañeros del Ejército de los Andes: La guerra se la tenemos que hacer como podamos: si no tenemos dinero; carne y tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos tejan nuestras mujeres y si no andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios, seamos libres y lo demás no importa. Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje. (José de San Martín)

Todos los años, en la fecha 12 de febrero se conmemora un nuevo aniversario de la acción bélica de 1817 por la Libertad Americana conocida como batalla de Chacabuco, entre el ejército patriota al mando del general José de San Martín, y el realista al mando del general (grado este alcanzado merced a un ascenso reclamado por el propio beneficiario del mismo, pero esa es otra historia) Rafael Maroto.
El contexto era el siguiente: la idea original de San Martín consistía en consolidar militarmente el gobierno patriota en Chile, a fin de que una vez conseguido eso, pudiera emprenderse la etapa de la liberación del Perú, embarcando las fuerzas argentino-chilenas para una guerra marítima, complementada con el avance del ejército que al mando de Belgrano estaba acantonado en Tucumán, al cual se haría marchar por tierra sobre Lima a través del Alto Perú, haciendo converger sobre la capital peruana todo ese poderío en un movimiento de pinzas y dando el jaque mate al realismo. 
Pero esa idea no pudo concretarse en la realidad tangible, porque los chilenos fueron derrotados por los maturrangos en Rancagua y porque los sucesivos gobiernos centralistas estaban más preocupados en utilizar al ejército en las luchas internas; que en emplearlo en los planes trazados por San Martín.
Sólo el extraordinario genio militar, político y revolucionario de éste podía superar esas dificultades que aparecían como infranqueables y en efecto, el Libertador lo lograría. De la nada, conseguiría crear un ejército magistralmente instruido y perfectamente equipado (fue de fundamental importancia la participación entre los colaboradores de San Martín, de fray Luis Beltrán, de José Antonio Alvarez Condarco y del doctor Diego Paroissien).
Solamente a través de la comprensión cabal de ese contexto podemos darnos una idea de la enorme significación de la epopeya sanmartiniana y calibrar adecuadamente las calidades intelectuales y morales del Gran Capitán, de lo contrario; nos quedaremos con la imagen del Libertador que se empeñó en transmitirnos la mentirosa historiografía en la cual se reduce a San Martín a la condición de una figura de aula, adornada con frasecitas rimbobantes y destinadas a la producción en serie de minusválidos mentales, como por ejemplo, la del “santo de la espada”. En fin…
Ese ejército, decía, formado y organizado por San Martín, fue el que realizó la proeza de atravesar los Andes y fue el que el 12 de febrero de 1817 batiría a los realistas en la cuesta de Chacabuco. El triunfo patriota fue grandioso: los españoles tuvieron 500 muertos, dejaron 600 prisioneros, perdieron 1.000 fusiles, 2 piezas de artillería, todo el parque y se les tomaron 3 banderas.
Pero no todo fueron flores: hubieron roces, cruces verbales, resquemores y desinteligencias entre O’Higgins y Soler, que incluso podrían haber resultado en un contraste en lugar de la victoria obtenida; porque el chileno desobedeció las órdenes que tenía en el sentido de coordinar su avance con las tropas al mando de Soler, y por afán de protagonismo entró a la batalla antes de lo debido. Menos mal que el genio inconmensurable de San Martín bastaba para remediar todo, que si no... 
El que logró escapar (por poco tiempo), fue el gobernador realista de Chile, Casimiro Marcó del Pont, quien había expulsado a Alvarez Condarco consignando en su pasaporte una leyenda ofensiva hacia San Martín en la que atribuyéndole tener “mano negra”, hacía alusión a la supuesta traición de éste a España y al color de su piel. Tres días más tarde, una partida al mando del capitán José Aldao (hermano del fraile Félix Aldao, futuro caudillo federal), capturaría a Marcó del Pont y lo llevaría ante la presencia de San Martín, quien recibió al prisionero con un irónico: “¡Mi general, venga esa blanca mano!”. El gallego (en el estricto sentido del término eh, no es peyorativo; Marcó del Pont era de Galicia), no sabía dónde meterse…
Entre el delirio y las aclamaciones del pueblo chileno -los festejos por la victoria los organizó Pedro Viera, Perico, el bailarín (ver en este ENLACE mi artículo al respecto)- San Martín entró triunfalmente en Santiago el 14 de febrero de 1817 e inmediatamente ordenó la convocatoria a un Cabildo Abierto, que culminaría en la designación de 3 electores, que erigieron a San Martín en Director Supremo de Chile el 15 de febrero.
El Libertador rehusó el cargo y los honores; siendo nombrado O'Higgins en su reemplazo.
Anoticiado por San Martín del triunfo obtenido en Chacabuco; Belgrano, que estaba en Tucumán, ordenó levantar en la Ciudadela un monumento en celebración por la victoria -que fue festejada hasta el delirio- y en homenaje a la gesta sanmartiniana. Dicho monumento, conocido como Pirámide de la Ciudadela, aún hoy se alza en el sitio en que lo hizo levantar Belgrano (convertido actualmente y desde 1878 en la plaza que lleva su nombre), restaurado y embellecido... pero deplorablemente alterada la significación que le otorgó el prócer.

-Juan Carlos Serqueiros-

miércoles, 30 de noviembre de 2011

MÚSICA PARA PASTILLAS























Escribe: Juan Carlos Serqueiros


Música para pastillas
(Beilinson - Solari)

Flacas gimnastas de América.
Secas, austeras soviéticas,
muchachitas fatales en blancos
zoquetes chinos...
... son todas joyas, patricias de amor.
La más hermosa niña del mundo
puede dar sólo lo que tiene para dar.
Música para pastillas (¡rápido!)
y mucha cuchillería.
¡Pará, mi amor, esto está muy Shangai!
Roqueros bonitos, educaditos.
Con grandes gastos, educaditos
Emboquen el tiro libre,
que los buenos volvieron,
y están rodando cine de terror.


El título es una asociación de ideas entre las pastillas de anabólicos esteroides, una sustancia sintética derivada de la hormona masculina testosterona, utilizada para incrementar la masa muscular de manera rápida y artificial, mejorando la apariencia estética y la autoestima de quien recurre a este método, pero con consecuencias nocivas para la salud física y sobre todo mental; y lo que el Indio entiende como estancamiento o franca decadencia de la música rock, que en lugar de proponer una alternativa a la frivolidad; se convierte en pasatista y la acompaña y celebra.
“Flacas gimnastas de América. / Secas, austeras soviéticas, / muchachitas fatales en blancos / zoquetes chinos... / ... son todas joyas, patricias de amor.”: comienza aludiendo a las atletas norteamericanas en competencia con sus similares rusas, en una reminiscencia de las olimpíadas de la época Guerra Fría entre los EE.UU. y la URSS. Y luego, con esa maestría genial del Indio, la letra va entrando en un contexto más “nuestro”, digamos, y nos remite a mujeres delgadas, a la moda, con cuerpos trabajados en gimnasios, que para él, son "joyas patricias de amor". La metáfora que usa Solari sirve para situarnos en un contexto determinado: el ámbito donde transcurre la cosa es bacán, por eso son "patricias", es decir adineradas, de nivel social alto. Y son "joyas patricias" en alusión irónica a su poca valía pese a su origen social elevado y al mito de atribuir a las patricias haber vendido sus joyas para conseguir la plata necesaria para contribuir a pertrechar los ejércitos de la independencia. Son "patricias de amor" porque son las "precursoras" (patricio viene del latín patres, es decir los fundadores de una patria, los primeros ciudadanos que imponen usos, costumbres y maneras a todo el resto de la sociedad) de una moda, en este caso; una forma banal y trivial de entender la vida y el amor, basada en la apariencia física y en convencionalismos sociales tontos.
“La más hermosa niña del mundo / puede dar sólo lo que tiene para dar.”: Esa "patricia joya de amor" puede ser todo lo hermosa que quieras, puede ser una modelo de gran belleza, pero ahí se agota; sólo tiene su hermosura para dar (y para colmo, una hermosura artificialmente lograda), por lo demás; es igual a cualquier otra mujer, o quizá peor, porque es hueca, vacía; una "joya de amor" y nada más. 
“Música para pastillas (¡rápido!) / y mucha cuchillería.”: Las pastillas de anabólicos esteroides sirven para crear "rápido" un físico en apariencia perfecto; pero son terriblemente nocivas para la salud. Eventualmente, una mina puede lograr (a través del consumo de pastillas) un cuerpo perfecto, y por medio de la cirugía plástica ("mucha cuchillería") una cara hermosa, unas tetas y un culo espectaculares; pero todo eso es artificial y a la larga, pernicioso para su salud. El Indio va esbozando la idea que quiere transmitir: la de una música representativa de ese tiempo de boludez generalizada, de vivir de apariencias e idioteces, de cosas ficticias. El rock va acompañando (para mal) esos "cambios" aparentes que se viven en determinadas capas de la sociedad, y él condena eso, lo critica. 
“¡Pará, mi amor, esto está muy Shangai!”: Muito shangai es una expresión popular que se usó en una época en Brasil para representar un ambiente confuso, tipo feria, algo medio inquietante, quizá peligroso; pero a la vez interesante para contemplarlo. El Indio le está diciendo a alguien imaginario ("mi amor"), que "pare un poco", algo así como “pará un cachito”, “pará la moto”; que él quiere ver como termina todo eso que "está muy shangai", es decir que quiere contemplar cómo termina esa moda de boludeces y trivialidades...
A propósito de dicha expresión, el Indio dijo esto en una nota a la revista La García:
Significa "muy confuso". Que algo está "muito shangai" se decía en Brasil cuando yo estuve allá. Cuando querían decir que algo era muy confuso decían eso, usaban "shangai" como ejemplo de un lugar confuso, olores a comidas, gente en bicicletas, quilombo. Me pareció una figura que estaba buena, porque acá no existía. Después la explicaron de cualquier forma, creo que en uno de los libros… 
(Nota mía: “Uno de los libros" es un eufemismo del Indio para referirse a esos libros que “no hay que leer”. 
“Roqueros bonitos, educaditos. / Con grandes gastos, educaditos.”: Se está dirigiendo a quienes desde los postulados de la cultura rock, debieran dedicarse a criticar todo eso, a condenarlo, y en lugar de ello; están transando, se convirtieron en "bonitos" como las chuchis de los barrios bacanes con cuerpos logrados a base de pastillas y caras de cirugía plástica, y en "educaditos" en una disciplina dictada por orden sistémico.
“Emboquen el tiro libre”: Les exige salir del letargo, de la abulia y del pasatismo. Les reclama que crezcan, que se hagan cargo de crear algo que sea un suceso, un “golazo”, algo nuevo, una cultura superadora. Y para ello, apela a una metáfora futbolera: les pide que "emboquen el tiro libre". 
“Que los buenos volvieron, / y están rodando cine de terror”: Les reclama la creación de una cultura nueva en forma inmediata, urgente. La urgencia, lo perentorio del pedido que les hace, es porque él percibe que "volvieron los buenos", es decir se volvió a un estado similar al que había antes de la irrupción del rock, con músicos estereotipados, “buenitos”, no contestatarios, complacientes con un orden sistémico; y esos "buenos" son los que "están rodando cine de terror", es decir están convirtiendo nuevamente a la sociedad en una película de miedo.


-Juan Carlos Serqueiros-

ROTO Y MAL PARADO


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

ROTO Y MAL PARADO
(Beilinson - Solari) 

Quemás tu vida en este día, 
en esta tibia, tibia fila. 
Que más, que más, quemás 
Que más, que más, quemás, tu vida 
¿Cómo te va en estos días, 
humano roto y mal parado? 
Que más, que más, quemás 
Que más, que más, quemás, tu vida. 
¡Fuego, fuego, fuego, fuego, 
fuego, fuego, el día! 
¡Le Tangó! 
Tu loca voluntad humeando 
graznando fiero y sin estilo. 
¡Fuego, fuego, fuego, fuego, 
fuego, fuego, mentiras! 
Mentiras...

Bueno, un tema en el que se alude a las drogas, pero tangencialmente. El concepto de la canción es mucho más pretencioso y no se limita sólo a la descripción de alguien que "quema" su vida usándolas; la alusión a las drogas es sólo de costado, como si ese alguien hubiera recurrido a algún alucinógeno para meditar y divagar sobre algo muy profundo. 
Diríase que está planteando una cuestión existencial: la insignificancia del ser humano frente al universo material e inmaterial; le está preguntando cómo afronta esa situación "en estos días" (o sea, el aquí y ahora de una época determinada), y le dice que inexorablemente se le pasará la vida ("quemás tu vida") tratando de encontrarle respuestas a sus interrogantes, respuestas que obviamente, jamás tendrá, porque es sólo un "humano, roto y mal parado" ("roto" por sus dudas y problemas, y "mal parado" frente a semejante cuestión: su relación con el Universo, con el Cosmos).
Y hace aparecer eso como el rollo que esa persona tiene en ese momento en su psique, tal vez influenciada por la droga: las “filas tibias” (líneas de merca, de cocaína), y lo asimila con un “tango” (rollo, mambo, conflicto) que el tipo o la tipa tiene en el coco (“Le Tangó” dice el Indio en francés, y a continuación suenan algunas notas de La cumparsita en la música del tema).
Y termina con una rotunda, explícita definición: "Mentiras!", señalando inequívocamente que el uso de drogas no pasa de ser "algo a probar", tanto como para ver "qué onda da", "una experiencia no ordinaria de vida" digamos, apelando a la cita de esa frase a la que tan afecto es Solari; pero que en definitiva, no deja de ser un efímero sucedáneo de la felicidad, algo que en modo alguno podrá darle al chabón o a la mina la respuesta a sus dudas, algo que es exactamente eso: "Mentiras!".

Enlace a la canción en You Tube: http://www.youtube.com/watch?v=QumGOoh5igE

-Juan Carlos Serqueiros-

martes, 29 de noviembre de 2011

TE VOY A ATORNILLAR


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

TE VOY A ATORNILLAR
(Beilinson-Solari)

Te aprieto mucho,
te empleo mucho.
te sirvo mucho, te piso mucho.
-¿Cómo puede ser que
te alboroten mis placeres?
Te espumo mucho,
te asfixio mucho,
te impacto mucho,
te siento mucho.
Yo te quisiera asaltar,
te voy a atornillar,
te voy a herir un poquito más.
Te aprieto mucho,
te empleo mucho,
te asfixio mucho.
-¿Cómo puede ser que
te alboroten mis placeres?
Te sirvo mucho, te piso mucho,
te aprie... te aprieto mucho.
Te aprieto mucho, te empleo mucho,
te asfixio mucho.
-¿Cómo puede ser que
te alboroten mis placeres?
Te espumo mucho, te asfixio mucho,
te aprie... te aprieto mucho.

En un reportaje, a propósito de este tema, el Indio dijo: 
Habla de esa necesidad o pulsión de hacerle cosas al objeto querido. Está todo mezclado porque hay un amor que es tan hermoso como dañino, y todo es exultante. Pero no es un reclamo ni es agresivo, sino que hay una comprensión del amor que involucra todo esto con comodidad, con naturalidad. El amor, la pasión y la muerte son así, involucran todo esto junto y debemos aceptar que es así para poder disfrutarlo.

El título alude a una relación amorosa en la que, tanto en lo carnal como en lo espiritual, uno de los integrantes de la pareja (no especifica si se trata del chabón o de la mina, y para el caso tampoco tiene mayor importancia; a los efectos de la interpretación, o mejor dicho de una mayor "comodidad" en la interpretación, tomemos como válido que es el tipo quien tiene la compulsión de "hacerle cosas" a la mina, pero sin perder de vista que también podría ser al revés) busca adquirir cierta supremacía sobre el otro, lleva ese amor a un extremo tal, que termina por "atornillar" (es decir, ligar fuertemente consigo mismo) al otro integrante de la pareja. Y en ese contexto, entonces, un amor tan intenso, tan fuerte; también puede llegar a convertirse en algo dañino para el integrante de la pareja que es "sojuzgado" (por decirlo de alguna manera) por el otro.
Es tan intenso el amor que experimenta por esa mina, que incurre en el exceso de "apretarla" con exigencias de todo tipo ("te aprieto mucho"), tanto en lo que se refiere a requerimientos de orden sexual -aspecto en el cual hay implícito en la letra hasta un atisbo de sadismo; pero en una proporción "socialmente aceptable" digamos; no llega a ser un sadismo en grado de perversión sexual o que ponga en notorio riesgo físico a la mina-, como espiritual ("te empleo mucho" le dice, como reconociendo que la "usa" en cierto modo, y recurre a ella cuando siente una necesidad de apoyo espiritual o ayuda en algún otro aspecto o contexto). 
Todo amor intenso implica cierta dosis de sentido de posesión hacia el ser que amamos: queremos tanto a la otra persona, que deseamos que nos "pertenezca" en exclusividad, y a veces, la invadimos de tal modo, que el amor que queremos darle termina por tornarse pernicioso y la persona a quien amamos se siente entonces asfixiada ("te asfixio mucho") y hasta pisoteada ("te piso mucho"). 
Y pareciera que la mina en algún momento termina por sentirse tan absorbida por el chabón, que se lo reprocha, y entonces el tipito reacciona extrañado ("¿cómo puede ser que te alboroten mis placeres?", le pregunta, entre exasperado y sorprendido de que ella no entienda que él la ama tan intensamente, que ese mismo amor tan profundo que experimenta hacia ella, es el que lo lleva a la compulsión de "hacerle cosas", de absorberla a tal extremo). 
Sin embargo, ambos terminan por comprender y aceptar su amor recíproco en la manera en la cual se lo manifiestan el uno al otro: la mina transige con que el chabón experimente cierta pulsión a "hacerle cosas", porque al fin de cuentas; ella también experimenta cierto placer, traducido en eso que él deja deslizar, casi como casualmente: "te sirvo mucho"; aún a pesar de que en ocasiones, se sienta asfixiada por ese amor "en exceso", digamos.
Y bueh, después de todo, sarna con gusto...


Enlace a la canción en You Tube: http://www.youtube.com/watch?v=KdqGpxIakgE

-Juan Carlos Serqueiros-