sábado, 17 de diciembre de 2011

TODO PRESO ES POLÍTICO



Escribe: Juan Carlos Serqueiros


Todo preso es político
(Beilinson - Solari)

Si esta cárcel sigue así,
todo preso es político.
Un común va a pestañear
si tu preso es político.
Obligados a escapar,
somos presos políticos,
reos de la propiedad,
los esclavos políticos.
El ascensor ya sube
(tu confesión ya sube)
¡deténganme!
¡deténganlos!
Quince años pagó ayer
con tres bucos políticos,
todos esquivándole,
temerosos políticos.

El título se refiere a que en el contexto del actual sistema carcelario, con condiciones infrahumanas de detención para los internos; todo preso debiera ser considerado "político". Un preso político es un detenido injustamente, alguien que está prisionero por sus ideas, lo cual es aberrante y no debiera ocurrir. Desde ese punto de vista, un preso político tiene todo el legítimo derecho a rebelarse y escaparse del régimen que lo tiene preso, porque sus ideas -sean cuales fueren- no constituyen motivo valedero para que esté preso. Del mismo modo y con idéntico criterio, si las condiciones en que están encarcelados los presos "comunes" por cualquier delito, son inhumanas; entonces esos presos "comunes" también tienen derecho a considerarse presos “políticos”. Y como tales, les asiste el derecho de hacer lo que sea para salir de esas cárceles que, en lugar de ser institutos que sirvan para penalizar un delito pero también para rehabilitar y reinsertar en la sociedad a quienes delinquieron; son un oprobio para la condición humana. Es una temática eminentemente solariana esta; el Indio desde siempre manifestó inquietudes en tal sentido y sostuvo el criterio de que en ese contexto, todo preso tiene el legítimo derecho de intentar fugarse.
"Si esta cárcel sigue así, / todo preso es político.": Mientras las condiciones de las cárceles sean las que son; todo preso puede considerarse preso político por más aberrante que sea el delito que haya cometido. Si esa realidad no se modifica y el sistema carcelario no se cambia por uno en el cual rijan normas elementales de respeto a la dignidad humana; el problema se va a agravar. Y mientras eso dure, “todo preso es político”, es decir, injustamente detenido.
"Un común va a pestañear / si tu preso es político.": Son tan denigrantes para la dignidad humana las condiciones de detención, que hasta un preso común se asombra, se espanta ("va a pestañear") de que un preso político sufra las mismas condiciones infrahumanas de detención que soporta él. En su asombro, el preso común piensa: “si así trata la sociedad a un preso político; entonces qué queda para mí, cómo me van a tratar a mí que soy un delincuente común”. Es una frase “moralista” en el sentido de la paradoja de que alguien que está detenido por un delito común, tenga una mayor sensibilidad ante esa problemática; que la que podamos tener todos nosotros como sociedad, y especialmente nuestros representantes (los políticos).
"Obligados a escapar, / somos presos políticos, / reos de la propiedad, / los esclavos políticos.": Un preso político es por default alguien injustamente detenido y privado de su libertad. Desde ese criterio, tiene no solamente el derecho; sino además la obligación, de intentar fugarse (“obligados a escapar”). Y todo lo que haga en ese sentido es legítimo y está permitido. Por analogía de criterios, si las cárceles son lo terribles que son, también los presos comunes debieran estar "obligados" a escaparse; ya que son "reos de la propiedad", es decir, tipos que han delinquido porque un orden sistémico perverso e injusto los llevó a delinquir, los llevó a cometer delitos contra la propiedad de alguien, es decir, a chorear. Esa gente a la que el sistema “dejó afuera”, son “esclavos políticos”, porque están esclavizados por un sistema que los relega y posterga, convirtiéndolos en parias y en tributarios de unos pocos privilegiados.
"El ascensor ya sube / (tu confesión ya sube)": "El ascensor ya sube" porque paulatinamente se van endureciendo las penas, como si el hecho de aumentar las condenas fuera a resolver el problema. Se les arrancan confesiones a la gente con apremios ilegales y bajo tortura, y con esas confesiones en mano, la otra pata del sistema corrupto y perverso (el sistema judicial) le aplica al reo penas cada vez más duras y aumentadas.
"¡Deténganme!  ¡deténganlos!": Está planteando una opción: o los representantes de la sociedad, es decir, los políticos, detienen ese orden perverso de cosas y cambian un esquema que ha demostrado ser además de inhumano e indigno, inservible para resolver la cuestión, de motu proprio, es decir por convencimiento propio, o sea “por las buenas” digamos; o de lo contrario, tarde o temprano lo van a tener que hacer igual, obligados por la fuerza misma de la realidad, lo cual seguramente va a ser “por las malas”. O sea, alguien en algún momento, va a terminar haciendo algo para cambiar esto (“deténganlos”). Y se solidariza con los que propugnan un cambio. Desde su punto de vista, todo preso es político, o sea, el preso está preso injustamente; y si ellos están presos injustamente; entonces él también merece correr la misma suerte que esos presos (“¡deténganme!”, como diciendo “entonces si no están dispuestos a cambiar nada, pónganme preso a mí también”).
"Quince años pagó ayer / con tres bucos políticos": Acude a un ejemplo para ilustrar lo condenable e inservible del sistema penal, que no tiende a la reeducación del delincuente y a su reinserción en la sociedad; sino que a través de esas condiciones infrahumanas que reinan en las cárceles, lo llevan al tipo a que salga de la prisión convertido en una fiera humana. Cita a un chabón a quien condenaron a una pena de quince años, y que cuando sale de la cárcel lo primero que hace es vengarse de todas las que el sistema carcelario le hizo pasar en esos quince años en la “tumba”, metiéndole tres balazos (buco = agujero en lunfardo, y en la jerga tumbera, aplicado específicamente a agujero de bala) a alguien (a un juez, a un fiscal, a un político o a quien fuese, no lo aclara la letra). Esos tres balazos que el tipo le encajó a alguien, también son “políticos”, es decir, también están si no justificados; por lo menos sí explicados, por las injusticias políticas del sistema.
"Todos esquivándole, / temerosos políticos.": Afirma que todos los que tuvieron algo que ver en la condena a quince años que le encajaron al chabón ese, ahora están cagados en las patas después de que el tipo le metió tres tiros a alguien; entonces le rehuyen, le escapan (“todos esquivándole”). Pero en realidad es una frase elíptica, simbólica; lo que está diciendo concretamente es que los representantes de la sociedad (los políticos) y aún la sociedad misma (todos nosotros), se manejan / nos manejamos, con hipocresía y hasta con cobardía al no enfrentar el problema de fondo y resolverlo, a través de un reparto más justo de la riqueza y sobre todo a través del cambio de un oprobioso e inhumano sistema carcelario. Le “esquivamos el bulto” y hacemos de cuenta que el problema no existe (“temerosos políticos”).