sábado, 8 de marzo de 2014

FIGURITAS: LA REVISTA ESCOLAR PATRIÓTICA




Escribe: Juan Carlos Serqueiros

A mediados de 1936 salió el primer número de Figuritas, revista de 56 páginas, bicromática (al principio; luego incluiría páginas a todo color), de frecuencia semanal (los viernes) y formato de 20 x 28 cm (hasta 1941, en que cambió al de 26 x 33 cm). Duró sólo hasta el año 1943, pero dejó en muchos argentinos recuerdos imborrables, de esos que suelen añorarse con el hondo y emocionado respeto de los grandes afectos de la infancia.
En general, se ha aceptado que su editor, Roque Livieri, buscaba disputarle a Billiken el sitial de privilegio que ocupaba en el segmento de revistas dirigidas a la niñez (el cual por otra parte, si exceptuamos las importadas -fuera del alcance de la mayoría-; estaba circunscripto a esa sola publicación). Particularmente, y más allá de que apuntaban al mismo sector de mercado y los precios de tapa eran idénticos (20 centavos); no me parece que las cosas hayan sido así, o por lo menos, no tan así. Billiken -tal como se declamaba en su propio postulado editorial- era La Revista de los Niños:

 

Mientras que Figuritas llevaba por lema La Revista Argentina del Escolar:

 
Y no era una diferencia menor, en modo alguno. Hasta bien entrados los años treinta, Billiken no traía en sus contenidos material didáctico; era toda historietas, cuentos y publicidad:




 
Por su parte, Figuritas traía asimismo historietas y aventuras, pero a diferencia de Billiken; se declaraba revista argentina y la mayoría era de producción nacional, de artistas locales como por ejemplo Manuel Alejandro Martínez Parma, Rosario Marino, Carlos Clemen, Federico D'Aloisio, Emilio Cortinas, Pedro Gutiérrez, Carlos Linares Quintana, Juan Oliva, etc.:







 
Y también contenía publicidad, dirigida tanto a los niños (bicicletas, útiles escolares, productos de higiene personal), como a sus madres (cremas, por ejemplo); porque al fin y al cabo, una revista, por más escolar que sea, en tanto editorial es una empresa, es decir, una asociación de capitales y personas que como tal, debe obtener su justa y razonable ganancia de modo de consolidarse, evolucionar y reinvertir para hacer cada vez mejores productos y generar más empleo, ¿no?:


 
La misión, el cometido, la razón de ser de Figuritas, era la publicación de material didáctico escolar destinado no sólo a los niños de nivel primario, esto es, los educandos; sino también a sus educadores, los maestros y maestras que lo utilizaban de apoyo para impartir sus clases:







Pero la característica distintiva de Figuritas era su impronta decididamente patriótica. La veneración de los símbolos nacionales, la exaltación de los valores argentinos y la celebración de las fechas trascendentales de nuestra historia constituían en ella la prédica constante. Asimismo, la revista dedicaba amplios espacios a virtudes como la honestidad, el aseo, el ahorro, etc.; y en los relatos y aventuras que incluía, invariablemente el bien triunfaba en su lucha contra el mal, la pluralidad sobre el despotismo, la justicia vencía a la arbitrariedad, la nobleza se imponía frente a la ruindad, la rectitud derrotaba a la venalidad, la ilustración campeaba victoriosa ante la estulticia, lo local primaba  por sobre lo foráneo y el orgullo del deber cumplido aniquilaba a la molicie:






Y esa línea editorial se acentuaría aún más con la llegada a la revista de Manuel Alejandro Martínez Parma en 1938. Este ilustrador, especializado en láminas didácticas, era muy nacionalista, estaba particularmente consustanciado con la causa Malvinas y en 1935 hacía para el diario La Razón una historieta que se titulaba Cosas de negros en la cual aparecía un simpático personaje llamado Alelí, que se convertiría en el protagonista principal de la tira, al punto de merecer una propia en Figuritas. El negrito Alelí, además de su tierno y reo humor, se distinguía y destacaba por una particularidad: pintaba en los muros la frase Las Malvinas son argentinas:


La afirmación de los derechos argentinos sobre las Malvinas fue en Figuritas una norma y no se limitaba sólo a las pintadas de Alelí y a notas al pie de la historieta; sino que era proclamada en todas las secciones de la revista:



Asignarle a Figuritas una postura pro fascista asimilada a los postulados del nacionalismo católico de la tercera década del siglo XX es tan ridículo como quienes acuñaron esa "interpretación". Y asimismo lo es la crítica que se le hace desde el presente, en el sentido de que "limitaba el rol de la mujer al ámbito doméstico" y "dejó incólume la galería de próceres del liberalismo". Juzgar severamente a una revista destinada a la escolaridad y entretenimiento de niños de entre 7 y 12 años por no proclamar la "liberación femenina" y no encarar la revisión de nuestro pasado histórico es lisa y llanamente un delirio; aberración agravada si encima se lo hace desde los paradigmas vigentes en la actualidad.
Figuritas en tanto publicación vinculada al quehacer pedagógico y dirigida a educandos primarios y sus maestros, era lógicamente subsidiaria de los contenidos curriculares que prescribía el ministerio; y en tanto semanario orientado a la lectura y entretenimiento infantil, era un producto de su época; un buen producto, por otra parte. Tan sencillo como eso, "un negocio tan pequeño y simple como vos" (Solari dixit).
En un país aluvional como lo era la Argentina post Caseros y Pavón, asimilar a esta nacionalidad (para colmo, naciente) a todas las identidades foráneas que llegaban a nuestra tierra; fue una de las responsabilidades delegadas en la enseñanza pública, obligatoria y gratuita diseñada en la ley N° 1420. Y en ese orden de ideas, el aporte de Figuritas sin dudas excedió largamente el consabido granito de arena. Creo que si pusiéramos en una gran mesa revistas infantiles editadas en todas y cada una de las naciones del mundo, previamente quitados de ellas los textos y cualquier otra indicación del idioma en que fueron publicadas, simplemente con sólo hojear su contenido gráfico; resultaría patente que Figuritas era de Argentina. Innegable y fuertemente argentina, además.
Impregnada de patriotismo, preconizando el ideal de una identidad colectiva (que aún estamos buscando consolidar), un mal día de 1943 Figuritas dejó de salir. Vaya este emocionado recuerdo en su homenaje.

-Juan Carlos Serqueiros-