lunes, 12 de diciembre de 2011

EL ÁRBOL DEL GRAN BONETE





















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Dedicado a Gabriela, mi esposa, con amor.

El Árbol del Gran Bonete
(Beilinson-Solari)

Su cuchillo de herrero afiló
el Señor en los cielos
(miren lo que este bicho logró
al confiar en sus sueños)

Soy joker comodín
en la Estrella del Sur.
Sacudido el árbol cayó
un fruto dulce muy raro
tropecé con mis ganglios y ví
que morderlo era caro.
Soy un jocker burlón
de la Estrella del Sur.
Pida lo que usted quiera, Señor
el límite es el cielo, Señor
de un dios nuevo, mejor hecho
y bajo nuestro pulgar.
¿Volveré a sumergirme, Señor
en este río loco?
¿Tiene usted para mí alguna luz
en esta noche eterna?
Ya me hartó la función
en la Estrella del Sur. 

U
n tema en el que la lírica solariana vuela hasta alturas increíbles. Todo el genio inmenso del Indio parece haberse conjugado en esta poesía a la cual, sin vacilar, califico de sublime.
Dicho sea de paso, les cuento que buscando en la web imágenes para armar el collage de la que aquí puse, dí con un website en el que ¡oh, sorpresa!, me encontré con... mi propia intepretación de esta canción!!!, la cual yo había publicado en Internet hace ya unos cuantos añitos, y como suele ocurrir (esas cosas, viste), está copiada sin la aclaración de que la misma pertenece a Juan Carlos Serqueiros, o a Juank_quemero (mi álter ego). Encima, el texto copiado adolece de errores de transcripción, y para colmo (las pulgas del perro flaco); está incompleto. 
El sitio en cuestión, es http://www.fotolog.com/morrisonhotel_86/75577375, y a la gente del mismo la invito cordialmente a que, si quiere incluir esta interpretación mía, gustoso se la obsequio, pero por lo menos; pónganla completa y sin errores, che. En fin...
El Indio asocia la idea del Árbol del Fruto Prohibido del relato bíblico -ese de cuyo fruto no podían comer Adán y Eva, y que cuando lo hacen, tentados por el diablo, son expulsados del Paraíso-; con el juego infantil del Gran Bonete, aquel de la pregunta "al Gran Bonete se le ha perdido tal cosa y dicen que la tiene Fulano"; entonces el aludido contestaba: "¿Yo, señor? No señor; lo tiene Mengano", y así que hasta que alguno se distraía, perdía y tenía que pagar una prenda. Solari usa esa metáfora para plantear la "rebeldía" del ser humano frente a Dios. El Hombre no entiende la causa de su expulsión del Paraíso, se pregunta por qué se le concedió el libre albedrío, si cuando lo usa y comete una acción que ante los ojos de Dios es pecado; Él lo castiga expulsándolo de allí.
“Su cuchillo de herrero afiló / el Señor en los cielos”: Metáfora para aludir a los ejércitos celestiales del arcángel Miguel (que vendría a ser el "cuchillo de herrero"), que batallan contra Luzbel y lo rajan de los cielos. El herrero es Dios; el Indio lo metaforiza así, porque un herrero forja el hierro y Dios forjó el Universo y el Hombre.
“(miren lo que este bicho logró / al confiar en sus sueños)”: Metáfora irónica para referirse al lamento de Adán ya arrojado del Paraíso por Dios. El “bicho” es el Hombre tentado en sueños por el Diablo, y lo que “logró”, es que Dios lo eche del Edén.
“Soy joker comodín / en la Estrella del Sur”: Altísima metáfora de Solari y demostrativa de su gran cultura general. El Hombre, expulsado del Edén, se siente como un juguete de Dios. Es un "joker comodín" -el "joker" (un bufón) es el comodín en la baraja francesa- en el "juego" de Dios. Y está en la "Estrella del Sur" porque está en el Purgatorio, luego de ser expulsado del Paraíso Terrenal. Dante Alighieri en La Divina Comedia sitúa la entrada al Purgatorio en un sitio señalado por cuatro estrellas, que eran las que conocemos como Cruz del Sur. En la remota antigüedad, esas estrellas eran visibles en el hemisferio Norte, y esa milenaria imagen, inexplicablemente, de algún modo llegó al conocimiento del Dante. Después, por el fenómeno llamado de precesión de los equinoccios, que hoy conocemos merced al avance de la ciencia, sólo fueron visibles en este nuestro hemisferio Sur. El eje mayor de la Cruz del Sur es el que señala la ubicación de la Estrella del Sur o Australis Polaris. Allí situaba el Dante el Purgatorio, y en la cima del mismo, ubicaba al Paraíso Terrenal.
“Sacudido el árbol cayó / un fruto dulce muy raro”: Sacudido el árbol, cayó el Fruto Prohibido del cual no debían comer Adán y Eva. Pero tentados por el diablo, lo hacen, y ahí nace entonces el Pecado Original. Que es placentero, por eso el Indio le pone "dulce".
“tropecé con mis ganglios y ví / que morderlo era caro”: Los ganglios se inflaman cuando hay una invasión de alguna enfermedad en el cuerpo humano, una infección; es una reacción corporal, fisiológica. El Hombre "tropieza con sus ganglios" porque está "infectado", "enfermo" por el "pecado" de comer del Fruto Prohibido. Lo cual les costó a Adán y Eva ser expulsados del Paraíso; por eso "morderlo era caro". Seguro, imaginate si sería caro, que el precio a pagar era que Dios te dé un voleo en el orto y te raje del Edén, nada menos... 
“Soy un joker burlón / de la Estrella del Sur”: El Indio reitera la metáfora del Purgatorio; pero ahora el Hombre se asume como bufón (joker) y se burla de la desgracia en que cayó: ser expulsado del Paraíso. Sabedor de que Dios es omnipotente; no pude luchar contra Él, entonces se burla. Es una reacción humana frecuente burlarnos de alguien que sabemos de antemano que es más poderoso que nosotros. Vendría a ser algo así como cuando en nuestro trabajo “gastamos” a alguien a escondidas y nos burlamos del que está jerárquicamente por encima nuestro, o como cuando en la escuela nos burlábamos de algún profesor. Y eso lo hacemos a sus espaldas, por supuesto.
“Pida lo que usted quiera, Señor / el límite es el cielo, Señor”: Diálogo imaginario entre el Hombre en el papel de “abogado del diablo”, y Dios. Le dice a Dios que está dispuesto a cualquier cosa para ser perdonado y readmitido en el Paraíso Terrenal. Y le dice también que no hay límite ("pida lo que usted quiera, Señor") para lo que le exija, ("el límite es el cielo, Señor)"; o sea que no hay límite porque el cielo no tiene límite y porque ser readmitido en el cielo es lo máximo que desea, ergo; el límite de la "cuenta a pagar" es ese cielo. Y además; sería incongruente -desde el punto de vista de la lógica de Luzbel y del Hombre- que ese "Señor" le exija el cielo, toda vez que Él mismo lo echó de allí; o sea que no le va a pedir algo a sabiendas de que el otro no puede cumplir
“de un dios nuevo, mejor hecho / y bajo nuestro pulgar”: El Hombre quisiera tener un "dios nuevo, mejor hecho", o sea, un dios que además de darle el libre albedrío; no lo condene y castigue cuando usa ese libre albedrío para optar por algo que ante los ojos de Dios es pecado. Quiere un dios que esté sujeto a su voluntad caprichosa, un dios que esté "bajo el pulgar" suyo. Lo cual es, en el relato bíblico, exactamente la soberbia en que incurrió Luzbel ante Dios y que le costó su caída de los cielos -eso en la tradición judeocristiana; pero la cosa viene de más lejos: en la mitología griega, Prometeo se rebela contra Zeus y roba el fuego de los dioses para dárselo al Hombre, por lo cual Zeus (que se ve que era mucho más jodido que "nuestro" Dios) lo condena a estar atado a una piedra mientras un águila le devora el hígado, que le vuelve a crecer al pobre Prometeo para que el águila vuelva a comérselo y la terrible pena se reitere sin cesar; hasta que Heracles lo libera-. Terrible guacho ese Zeus, ¿no? Es en esta frase "un dios nuevo, mejor hecho y bajo nuestro pulgar" en la cual el Indio expresa la idea central de la canción: no hay un Dios bueno y un diablo malo, un Bien y un Mal; sino que están contenidos ambos en el Hombre. En definitiva, un pensamiento perfectamente congruente con un agnóstico como Solari (y de paso, como quien esto escribe, es decir, este humilde servidor).
“¿Volveré a sumergirme, Señor / en este río loco? / ¿Tiene usted para mí alguna luz / en esta noche eterna?”: Ahora es una especie de queja del diablo ante Dios. Le está preguntando hasta cuándo durará su condena. Pese a que sabe de antemano que Dios lo condenó a la "noche eterna", o sea que la condena es exactamente eso: eterna, y por tanto, irreversible; lo mismo le pide a Dios que le dé "alguna luz". Hay algo de sorna solariana en la metáfora, porque es justamente el diablo, Luzbel, Lucifer (Luzbel y Lucifer quieren decir “la Hermosa Luz”) quien le pide a Dios una "luz".
“Ya me hartó la función / en la Estrella del Sur”: El diablo se hartó de representar siempre la misma función de malo, y el Hombre se hartó de tener que pasar por el Purgatorio (la Estrella del Sur). El Indio reafirma la idea central de la canción: El Bien y el Mal coexisten en el Hombre, están ambos en él. Y si es así, entonces se trata de una "injusticia" de Dios la "noche eterna" a la que está condenado Luzbel, así como también su papel de malo; y es otra "injusticia" de Dios el hacer pasar al Hombre por la "Estrella del Sur" del Purgatorio como requisito previo para redimir sus pecados e ingresar al Paraíso.

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-Juan Carlos Serqueiros-