lunes, 28 de noviembre de 2011

UN POCO DE AMOR FRANCÉS




















Escribe: Juan Carlos Serqueiros


UN POCO DE AMOR FRANCÉS
(Beilinson-Solari) 

Una tipa rapaz 
(como te gusta a vos) 
esa tipa vino a consolarte 
un poco de amor francés 
no muerde su lengua, no 
(no es sincera, pero te gusta oírla...) 
es una linda ración 
con un defecto (con uno o dos) 
Y es un cóctel que no se mezcla solo. 
Quiere, si quiere más 
(ya no la engatusás) 
es una copa de lo mejor 
cuando se ríe. 
El lujo es vulgaridad 
dijo y me conquistó 
(de esa miel no comen las hormigas).
  
No hay misterio alguno y mucho menos “mérito” (suponiendo que pudiese existir algún mérito -que no lo hay, desde ya; todo lo contrario- en "destripar" la lírica solariana como lo estoy haciendo) en “develar” la significación de una letra que el propio Indio hizo pública en un reportaje (en una de esas rarísimas y contadas con los dedos de una mano, ocasiones en que accedió a explicar su poesía). En esa oportunidad (una nota a la revista Rolling Stone), dijo textualmente: 

“Es una canción simple, un rockito, sin una estructura compleja... Para mí, es como la bienvenida a una piba que no es edulcorada. Porque las canciones de amor suelen idealizar la cosa de una manera casi de Corín Tellado; y en realidad, las pibas con las que uno se cruza en esta vida -especialmente si no se vive en un country, en un mundo de ficción- son más rapaces, quieren si quieren más, si no; no las engatusás con nada. Son pibas que tienen su mambo, que son tan pulenta como vos.
A mí me gustan más las pibas en serio, no las que están pendientes de algún formato exitoso de la sociedad. Si fuera joven por ahí me gustaría más Soledad, que Claudia Schiffer. 
En un momento la canción dice que la piba ‘vino a consolarte’. Eso ya te demuestra que es más poderosa que vos, que estás de bajón, y aparece la maravilla de esa piba con un defecto o dos; pero que vino a consolarte y está ahí, es de verdad. Y la prefiero así. Es una especie de reivindicación a las chicas de barrio.” (sic)

Me voy a tomar el atrevimiento, eso sí, de aclarar algo (porque hay poco trigo y mucho paja, entonces, por lo que putas pueda, alguno de lo segundo malinterprete): cuando el Indio dice “me gustaría más Soledad que Claudia Schiffer”, la Soledad a la que se refiere no es Soledad Pastorutti, esa que revolea el poncho en festivales folclóricos; sino Soledad Rosa, una militante anarquista argentina que se suicidó en Italia (la misma que el Indio también menciona en otra letra suya: la de Eso es to-to todo amigos).
Y aún sin haber mediado la explicación que dio Solari; de todas maneras la letra es tan explícita que no supone un ejercicio intelectual concienzudo ponerse a desmenuzarla. El contexto general gira en torno a una piba de esas que menciona Solari, que tiene la particularidad de homenajear al destinatario de su amor con una fellatio súper especial ("amor francés”). 
El chaboncito al que la mina le demuestra su amor en forma de placer con ese homenaje del pete, viene de un desengaño y ella lo rescata del pozo (“vino a consolarte") y le levanta el ego, ensalzándolo con elogios, que él no se los cree, pero que de todas maneras lo ayudan y mucho; porque a todos nos gusta que la mujer amada nos diga que somos lo más, ¿no? (“no es sincera, pero te gusta oírla”). Eso sí, el chabón tiene que tener bien clarito que él no puede arrogarse el mérito de un levante (“ya no la engatusás”), ya que ella está con él porque eligió estarlo (“quiere, si quiere más”); no porque él sea un winner (cosa que por otra parte, creo que todos los hombres debiéramos saber, dicho sea de paso: que la mujer que nos quiere está con nosotros por lo que somos esencialmente; no por los “triunfos” que hayamos podido obtener -o los "fracasos", llegado el punto- en esta jungla de orden sistémico en que vivimos).
El tipito es, en lo económico, limitadísimo, y la piba es consciente de ello y no le interesa para nada; ella lo quiere por más que él no tenga un mango partido al medio. Eso no le importa en absoluto, ya que ella no es permeable a la oferta económica de ningún boludito con plata (“el lujo es vulgaridad”). Ella no lo cambiaría por ningún millonario del mundo, y él, a su vez; no la cambiaría a ella por ninguna Claudia Schiffer. 
Y concluye con una de esas “trampitas” tan habituales en el Indio para estimularnos el hábito de leer, o (quién sabe), simplemente de turro y jodido que es, nomás: la cita de una frase perteneciente a algún libro; ya que “de esa miel, no comen las hormigas” es de un cuento de Stephen King. 
En fin… eso es to-to todo amigos!

Enlace a la canción en You Tube: http://www.youtube.com/​watch?v=I8ZPbLlmbhE
  

LA BESTIA POP



Escribe: Juan Carlos Serqueiros

La bestia pop 
(Beilinson - Solari)

Mi héroe es la gran bestia pop
que enciende en sueños la vigilia
y antes que cuente diez dormirá
A brillar mi amor
vamos a brillar mi amor
Mi amigo esta groggy sin destilar
pero yo sé que hay caballos
que se mueren potros sin galopar
Voy a bailar el rock del rico Luna Park
y atomizar la butaca y brillar
como mi héroe la gran bestia pop

La característica principal de este tema es su ambigüedad. Todas las frases sugieren algo difuso, tienen un sentido y pintan un contexto, pero lo hacen a partir de sugerencias, alusiones y atisbos; no son definiciones concretas.
La canción está dedicada a un barra brava, ya fallecido, de Gimnasia y Esgrima La Plata: José Luis Torres (a) "el Negro José Luis", pero si bien la canción es para él; no trata de él específicamente (salvo algunas menciones puntuales a determinadas vivencias suyas o protagonizadas por él), sino que es una especie de enunciado sobre ciertos aspectos del pop y del rock como espectáculo.
Solari sitúa la acción en el Luna Park, porque era allí donde se realizaban en los 80 los shows poperos más convocantes.
En la primera frase, “mi héroe es la gran bestia pop”, se sitúa en el lugar de alguien perteneciente al público, de alguien que asiste a un recital de pop-rock y toma como referente a un músico o banda determinada, lo hace su "héroe" cayendo en lo que implica eso de admirar a alguien llegando a la idolatría. También, y así como al pasar, hay una suerte de crítica y a la vez de celebración a los jefes de las barras bravas futboleras (en este caso puntual, al Negro José Luis), y a la adhesión que despiertan entre quienes los siguen, tomándolos como héroes.
“Que enciende en sueños la vigilia / y antes que cuente diez dormirá”: Es una alusión mordaz, irónica, a lo fugaz del éxito de algunas bandas. Acá el Indio juega con una aparente contradicción, que en realidad no es tal: ese músico o banda que se convierte en el "héroe" del espectador, le provoca una suerte de vigilia (vigilia: estar en vela, desvelado, sin sueño); pero esa ilusión, esa expectativa que le despierta la música de su "héroe", es efímera; pronto el espectador se convencerá de que su "héroe" no es tan héroe, no es tan "estrella" como creyó, y se hartará de él, se "dormirá antes que cuente diez", es decir, se aburrirá rápidamente, se desilusionará. Lo de "antes que cuente diez" es una sutileza del Indio, porque el escenario donde sitúa la acción es el Luna Park, cuyo principal objeto es el box, entonces, usa una frase alusiva a un knock out: el conteo hasta diez cuando cae un boxeador. Y hay de paso, flotando en la metáfora, una alusión a las condiciones de excelente peleador que evidenciaba el Negro José Luis.
“A brillar mi amor / vamos a brillar mi amor”: Ambas frases del estribillo denotan -y hasta ponen de manifiesto más aún- la ambigüedad de la letra: critica algo y al mismo tiempo lo celebra.
“Mi amigo está groggy sin destilar / pero yo sé que hay caballos / que se mueren potros sin galopar”: Crítica despiadada de Solari, tremendo palazo a las estrellas del pop y del rock que se suben a la fama y aprovechan los placeres derivados de la misma: minas, drogas, limosinas, etc. El tipo está "groggy sin destilar", es decir, está aturdido por la fama súbita y fugaz, y en ese contexto, sólo atina a abusar de las cosas a las que tiene acceso por su fama (en este caso puntual: la falopa y el alcohol). Pero su éxito es sólo aparente; no va a ser trascendente, no va a durar mucho, porque se trata de una "estrella" de la música pero de efímero suceso. Es como un caballo que morirá potro sin llegar a galopar nunca, y lo compara con un flash de droga de mala calidad y una bebida alcohólica mal destilada. "Caballo" se le dice a una droga en particular: la heroína, y los "caballos que se mueren potros sin galopar" son dosis de heroína berreta, que no producen el efecto buscado, no llegan a provocarle un "viaje" al que la consume. Y otra vez tenemos aquí una metáfora de doble significación, ya que hay un recuerdo de un suceso que le aconteció en una cancha al Negro José Luis: cierta vez, en una cancha, totalmente dado vuelta por la falopa y el alcohol, se cayó de cabeza sobre un escalón de cemento, y así, groggy como había quedado luego del tremendo porrazo que se dio; se incorporó como si nada le hubiese pasado.
“Voy a bailar el rock del rico Luna Park / y atomizar la butaca y brillar / como mi héroe la gran bestia pop”: El Indio vuelve a situarse en el lugar del espectador que concurre al recital. Ese espectador se identifica con la estrella del pop a la que admira, a la que considera su héroe, y en su imaginación, se cree capaz de cometer sus mismos excesos: si su estrella se droga; él también lo hace, y si su héroe rompe la guitarra en el escenario; él también es capaz de atomizar la butaca, es decir, es capaz de romper todo (eran constantes los destrozos producidos por el público en el Luna Park). 


ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE

-Juan Carlos Serqueiros-