viernes, 13 de enero de 2012

QUINTETO DE BUENOS AIRES



































Otra novela del gran Manolo Vázquez Montalbán. Y también de la serie Carvalho, el detective gallego afincado en Barcelona que vive en el coqueto barrio de Vallvidrera, tiene un ayudante ex presidiario, Biscuter, y una novia call girl, Charo, y que haga frío o un calor de morirse; igual mantiene el rito de encender religiosamente la chimenea de su casa, quemando en ella cada noche un libro, hasta agotar su biblioteca.
En esta oportunidad, Pepe Carvalho accede al pedido de un "tío de América" (todo español que se precie de tal, necesaria y obligatoriamente tiene que tener un tío en América, por supuesto), que recurre a él para que lo ayude a encontrar a su hijo (o sea, un primo de Carvalho), que se salvó de los militares genocidas, para desaparecer ahora, en plena democracia.
Así, Pepe llega a esa Buenos Aires post tiranía militar, arrullada por los tangos que canta la Gata Varela, y entre sus deleites de gourmet se van sucediendo los personajes: ex guerrilleros y ex represores, en una melange que nos pinta esa Argentina recientemente recuperada para la democracia.
Carvalho está más cínico y escéptico que de costumbre (lo cual de por sí, ya es mucho decir). Se siente cansado y espantado por una vejez que se le antoja inminente, y para colmo; Charo lo abandonó.
En fin, para quienes somos adictos a Carvalho, una novela imperdible, como todas las que protagoniza; y para quienes no lo son, si no leyeron aún el libro, háganlo, no se van a arrepentir.

MOTORPSICO



Escribe: Juan Carlos Serqueiros

MOTORPSICO
(Beilinson - Solari)

Siempre tengo a mi lado a mi dios
(así me das más...)
Un susurro muy especial
(así me das más...)
"Motorpsico": el mercado de todo amor
Lo que debes, cómo puedes quedártelo.
Junto a la hemoglobina me fui
y ya no sangro más.
De la nada a la gloria me voy
(¡así me das más...!)
"Motorpsico": el mercado de todo amor
Lo que debes, cómo puedes quedártelo.
Voy jugando de acuerdo al dolor
(fichando de más...)
Mi dios no juega dados, quizás...
...esté a mi favor
"Motorpsico": el mercado de todo amor
Lo que debes, cómo puedes quedártelo.

Un tema que se las trae. Y con una lírica directamente sublime (y según el Indio, "el lugar más pop al que llegó Patricio Rey"). 
Motorpsico vendría a ser eso que moviliza la psique, o sea, el alma, de alguien. La pulsión que le “motoriza” sus pensamientos, sentimientos, ideas, sensaciones e inquietudes.
"Siempre tengo a mi lado a mi dios / (así me das más) / Un susurro muy especial... / (así me das más)": El tipo es agnóstico, no tiene fe, no puede creer, basado solamente en la fe, en eso que las religiones llaman "Dios" así en mayúsculas. Pero tampoco puede descreer del todo... digamos que no sabe... Y eso es el agnosticismo: el "no conocer"; lo contrario al gnosticismo, que es "conocer". Pero sí tiene fe en algo: en ese "dios" en minúsculas, que le es propio, suyo, que es "su" dios. Y ¿quién es ese dios en el cual sí tiene fe y confianza? Pues simplemente eso que llamamos intuición, eso que nos avisa de algo, eso que nos permite percibir algo. Es ese dios que con "un susurro muy especial" le comunica algo. Y ¿qué es lo que le avisa, cuál es ese "susurro muy especial"? Pues... casi nada: le dice hasta dónde darse en el amor, hasta dónde puede fiarse del amor de la "otra parte", de modo de no sufrir en demasía; para que así, "le den más". Pavadita de aviso, ¿no? Quién lo tuviera a ese dios...
"M
otorpsico: el mercado de todo amor / lo que debes, cómo puedes quedártelo": Un mercado es un sitio en el cual se intercambian cosas, donde se truecan mercancías entre sí o por dinero (que a su vez, es también una mercadería como cualquier otra). Se refiere al “mercado” en el que están sus sentimientos, su amor; para intercambiarse, trocarse, con otro amor, el que que otra persona le dé a él. En ese “mercado” en que él dio (o no dio, llegado el caso) amor, parecen, o no haberle retribuído como él esperaba; o bien él no pagó como debía hacerlo, un amor que le brindaron. Y sí... ese es un “mercado” jodido, a menudo injusto y que no sabe de equidades. Lo que damos, con frecuencia no “retorna” como lo esperamos. Y también, muchas veces pagamos mal y pijoteramente lo que nos dan a nosotros. Por eso dice "lo que debes, cómo puedes quedártelo".
"Junto a la hemoglobina me fuí / ya no sangro más.": Metáfora pesimista, discepoleana. Él ya está “curado de espanto”, digamos; porque se fue junto a su “hemoglobina”. Está desangrado ("ya no sangro más") por todo lo que sufrió antes, está "muerto" para el amor. Pero si bien él cree que está "muerto"; no lo está, para nada; porque su motorpsico está ahí; y entonces, ocasionalmente, sigue sintiendo esa pulsión a darse, a amar.
"De la nada a la gloria me voy / (así me das más)": Como sufrió tanto, no espera "nada" del amor; y cuando le llega algo, para él ese algo es la “gloria” del todo (es un poco como hacer la del “buen guerrero”: esperar lo mejor y al mismo tiempo prepararse para lo peor). Él tiene a "su dios", ese dios que le "susurra" qué y cuánto puede esperar, y en función de eso; hasta dónde y cuánto puede dar él mismo.
"
Voy jugando de acuerdo al dolor / (fichando de más...) / mi dios no juega dados / quizás...esté a mi favor": Él no aprendió a darse en el amor en la misma proporción en que lo recibe. Y claro, puta madre... quién fuera capaz de eso, ¿no?: “tanto me das; tanto te entrego”, como si fuese tan sencillo como una transacción común en un mercado cualquiera... Por eso trata de ir "jugando de acuerdo al dolor", es decir, entregando hasta donde le entreguen a él. Pero su motorpsico lo moviliza al amor, y entonces va “fichando de más”, o sea, va “subiendo la apuesta” a medida que se enamora; pero siempre confiando en el "susurro muy especial" de "su dios";  tratando -en vano, obviamente- de "controlar" él la situación (como si el amor pudiera controlarse), de manera de no sufrir en demasía si algo falla (a un jugador que tiene la capacidad de reficharte siempre, es imposible que a la larga le ganes; porque tarde o temprano te hace percha. Por eso "de enero a enero la plata es del banquero", por el poder de refiche que tiene). Piensa que aún en el amor debiera existir cierto orden, tal como existe un orden en el universo (ahí parafrasea a Einstein, porque la frase “Dios no juega a los dados con el Universo”, es de Einstein). Entonces, a lo mejor (“quizás”), su dios esté de parte suya (“esté a mi favor”).


-Juan Carlos Serqueiros-

MIS POEMAS: LA PUERTA


























LA PUERTA
Poema de Juan Carlos Serqueiros


Veces hay en que se cierra
Como hermética, inescrutable
Para que no conozca yo el arcano
Que me desvela, inefable
Veces hay en que se abre
Generosamente
(Engañadora, embustera)
Y entonces, libremente
Pareciera que me es dable
Saber cuanto yo quisiera
Pero las más de las veces, entornada
(¿Entreabierta?)
Se aparece; y entonces
Con mi psique atormentada
Fluctuando entre el saber que ignoro
Y la ignorancia sabida
En eso, después de todo, en eso
En eso se me va… la Vida!
Ignorar que sé
Saber que no conozco
No sé que sé
O presumo que conozco
Y al final, sólo soy
Humano, eso solo
Nada más, nada menos!
Porque no nos atrevemos
A empujar la puerta
Porque la dejamos permanecer así
Entornada
Cuando podríamos lograr
Que ella esté… siempre abierta
Para ir más allá, hasta donde nos mintieron
Que está prohibido llegar!

-Juan Carlos Serqueiros-

HISTORIAS DE CANCIONES: I PUT SPELL ON YOU



 
 
Escribe: Juan Carlos Serqueiros
 
Una de las grandes, inmortales canciones en la historia de la música del siglo XX es, sin dudas, I put spell on you. compuesta por el bluesman y creador del estilo shock rock Jay Hawkins, cuya letra (en inglés y en castellano) pueden ver a continuación:

I PUT SPELL ON YOU
(Jay Hawkins)

I put a spell on you
Because you're mine.
You better stop
The things that you're doing.
I said "Watch out”!
I aingt lying, yeah!
I aingt gonna take none of your
Fooling around;
I aingt gonna take none of your
Putting me down;
I put a spell on you
Because you're mine.
All right!

PUSE UN HECHIZO EN TI
(Jay Hawkins)

Puse un hechizo en ti
Porque eres mía
Es mejor que dejes
Las cosas que estás haciendo
Te digo “Ten cuidado!”
No estoy mintiendo, yeah!
No voy a tomar en cuenta
Tus tonterías
No voy a tomar en cuenta
Cuando me quieras menospreciar
Puse un hechizo en ti
Porque eres mía
Así es!

Su autor creó la canción a fines de 1955 y la grabó en 1956. Era una especie de reclamo a una novia suya para que volviera con él, ya que ella lo había abandonado.
Hay quienes sostienen que originalmente era una balada y que el productor de la compañía discográfica que editó el tema (una subsidiaria del sello Columbia); Arnold Maxin, pretendía que la canción sonara más contundente, a lo cual Hawkins se negaba, apelando entonces Maxin a organizar una festichola pantagruélica en la cual emborrachó a Hawkins y a todos sus músicos y después los hizo tocar el tema, quedando de esa manera versionado como se lo conocería masivamente; y ya no como la balada que supuestamente había sido en principio.
Pero también muchos afirman que no hubo tal cosa, sino que simplemente el día de la grabación, tanto Hawkins como el resto de la banda estaban absolutamente alcoholizados y que la versión que ese día salió; es la original tal como la concibió su autor.
Después se instaló en el imaginario colectivo la idea de que la canción había sido prohibida y censurada, por entenderse que metafóricamente su temática aludía al canibalismo. Las escenificaciones que hacía Hawkins contribuían no poco a esta creencia. Personalmente creo que todo eso fue sencillamente parte de una gran campaña publicitaria.
Sea como haya sido, se convirtió en un hit (el único en la carrera de Hawkins, por otra parte), y a partir de allí, el hasta entonces cuasi ignoto músico (ex boxeador y ex un montón de cosas más), pasaría a ser conocido como Screamin Jay Hawkins, es decir, Gritón Jay Hawkins. La canción sería versionada posteriormente por una gran cantidad de artistas en todo el mundo (The Rolling Stones, Creedence Clearwater Revival, Nina Simone, Joe Coker, The Animals y muchísimos más), a punto tal que es uno de los temas que con más covers cuenta en la historia de la música.
Particularmente, la versión que más me gusta es la de Creedence Clearwater Revival, a la cual pueden acceder a través de este enlace:

I PUT SPELL ON YOU - CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL

Y a continuación, un enlace a la versión del propio autor del tema, Jay Hawkins: