miércoles, 17 de julio de 2024

ROCK YUGULAR























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

ROCK YUGULAR
(Beilinson-Solari)

Dame... dame tu vida
dame y tendrás mi piedad
dame la sed de tus ojos acorazados
y dame tu insolencia también.
Rara vez esta vida tiene sentido, amor
y así ves que hasta mi sombra brilla
en esta ciudad.
Caen, caen al fin, caen los disfraces
caen desnudándote
mientras unos fantasmas, fieles amigos
ríen de vos y se roban tu fe.
Vas copiando tu herida sobre un pañuelo rojo
y ya sabés que jugando al borrego te van a carnear.
Risas en el taller del diablo
trampas para tu soñar
no vas a ser esclava del paraíso
vas a bailar en un rock yugular.
Te ves en el pequeño espejo del mundo de hoy
y no querés que la lima del tiempo lo muerda otra vez.
Dame... dame tu vida
dame y tendrás mi piedad
dame la sed de tus ojos acorazados
y dame tu insolencia también.

Una canción de amor que lleva un impactante título como síntesis de la poética que viene a continuación de él. Y además; atinadísimo, porque es, en efecto, un rock yugular en tanto salta al nudo de la cuestión, sin vueltas ni prolegómenos, va "a los bifes", directo a la yugular, digamos. ¡Ah!, y también porque es sanguíneo e impuro a la vez (la yugular es una vena, y las venas son las que conducen la sangre impura; a diferencia de las arterias, por la cuales circula la sangre pura).
Con el vocablo rock en el título, el Indio no se refiere al género musical, sino al rock como cultura, y como tal, impregnada de lo mejor y lo peor que hay en el ser humano. Es como una reiteración del convencimiento (ya expresado por él en otras canciones) de que el bien y el mal coexisten en el hombre, de que nadie es total ni permanentemente bueno o malo; sino que cada uno de nosotros es capaz de la extrema bondad y también de la extrema maldad. Un concepto bastante difícil de expresar, aún en prosa; imaginemos lo que será en poesía... Por ello, esta letra es de esas que "no se interpretan", sino que "se sienten" (como toda la lírica solariana, bah). Decía que es una canción de amor (de AMOR en serio, AMOR en toda la acepción de la palabra; no amor de romance cursi). Pero bueno, no hay ninguna garantía, así como no hay garantías de y en nada. Igual, se sabe: acá estamos para cometer el sacrilegio de interpretar, y por eso lo hacemos... y por eso brindamos, ladrón de mi cerebro! 
"Dame... dame tu vida / dame y tendrás mi piedad / dame la sed de tus ojos acorazados / y dame tu insolencia también": Le canta a alguien en quien deposita el amor IDEAL, pero no ideal en el sentido de perfecto, inmaculado, así casi como una abstracción; sino como algo concreto, y de hecho, alejado de lo excelso, algo que es maravilloso aún pese a sus faltas o fallas. "En el principio fue la compasión, y el principio es la mitad de todo", dice el texto de Lupus que viene en el disco Lobo suelto; y acá en "Rock yugular", el Indio comienza la letra con esa idea expresada en un disco anterior a Luzbelito. Puesto en el papel de Luzbel en tanto hablante lírico de la poesía, le pide a ese amor ideal que le dé su vida, que se la consagre, y a cambio; él le dará su piedad. Y eso es el "principio de todo". E insta a confiarle sus peores visiones del mundo, lo más malo que haya percibido (de allí lo de "ojos acorazados", blindados porque ya contemplaron lo peor, lo más abyecto e infame que podía ser visto). Y también habilita a la "insolencia" (en el sentido de que no quiere barreras; sino que la cosa vaya directo a la yugular), y porque Luzbel no pide una lealtad obsecuente (remember lo de "un par de culos va a patear, de los que le juran más lealtad") como lo hace el dios de todas las religiones; sino que demanda hasta que seas insolente con él. Y... ¿cuál sería el punto más alto de esa insolencia? Claro está: el de rebelarte contra Dios. Tu libertad llega hasta ese punto...
"Rara vez esta vida tiene sentido, amor": En muy pocas ocasiones logramos ser felices, o mejor dicho; experimentamos la sensación de felicidad. Son instantes brevísimos, fugaces, y es en ellos cuando la vida pareciera adquirir algún sentido. El resto de la existencia es una lucha perdida de antemano, algo a lo cual a menudo no le encontramos sentido, sencillamente porque —como alguna vez me atreví a escribir en uno de los poemitas de los cuales me reconozco culpable— "está cantado el final", ya que partimos de una sola certeza absoluta, de algo que sabemos positivamente: vamos a morir. ¿Entonces? Ya lo dijo Cátulo Castillo, un poeta a quien Solari admira muchísimo: "la vida es una herida absurda".
"Y así ves que hasta mi sombra brilla / en esta ciudad": El Indio pretende que esta noche sea para ese alguien a quien le canta, una de esos instantes fugaces en que la vida tiene algún sentido. Quiere que aunque sea por esa noche, la sombra de él "brille en esta ciudad". Por supuesto que no en un contexto de soberbia o autoestima exagerada, exacerbada, sino todo lo contrario; está diciendo que es lo mejor que puede darle: una canción de amor. Y por eso lo de "hasta mi sombra brilla", como expresando "hasta un nabo como yo puede brillar esta noche". En síntesis, la fama es puro cuento.
Debo decir que me resulta inexplicable que esta letra (sublime) no haya tenido entre los redonditos del abajo, por lo menos el mismo impacto que "Juguetes perdidos"; porque también el amor que contiene está dirigido a esos chicos que vienen de "barrios desangelados". Pero bueno, es imposible determinar por qué una canción que reputamos como bella de toda belleza, no alcanza el mismo grado de preferencia que otras. En fin...
"Caen, caen al fin, caen los disfraces / caen desnudándote / mientras unos fantasmas, fieles amigos / ríen de vos y se roban tu fe": Cuando la poesía de una canción logra traspasarte, influir todo tu ser; "caen los disfraces". Ahí ya no hay vueltas, es una pulsión (el pulso de la yugular), y si la lírica no es capaz de traspasarte, de hacerte sentir por un momento que la vida tiene, aunque más no sea por ese instante, algún sentido; entonces quiere decir que no valió la pena, que era algo que sólo estaba en tus "fantasmas, fieles amigos", es decir, en tus rollos, en los mambos que están en tu psiquis.
"Vas copiando tu herida sobre un pañuelo rojo": Vas reiterando tus errores. Si aplicás sobre una herida sangrante, un pañuelo de color rojo, difícilmente puedas ver la sangre que manó de ella y absorbió el pañuelo; obviamente, porque no hay contraste de colores entre el rojo de la sangre y el rojo de la tela.
"Y ya sabés que jugando al borrego te van a carnear": ¡Basta de inocencia! Si asumís como actitud general de vida la proverbial mansedumbre de un cordero, te van a pasar por arriba. Luzbelito no quiere tu bondad ingenua ni tu lealtad; sino tu insolencia, tu rebeldía.
"Risas en el taller del diablo / trampas para tu soñar": La vida es así, injusta, pródiga en dolor, un valle de lágrimas, y el diablo (sí, el mismo, ese de “Juguetes perdidos” que mea en todas partes) te tiende trampas a cada rato.
"No vas a ser esclava del paraíso / vas a bailar en un rock yugular": Al menos por esta noche, la persona a quien va dirigida la canción, no va a ser "esclava del paraíso", es decir, no va a vivir en el limbo, en la inocencia y en la eternidad prometida por las religiones en un paraíso al que supuestamente llegará después de la efímera existencia terrenal, no; va a adquirir consciencia, a asumir la realidad de su vida, se va a hacer cargo, y aunque sea por esa noche, va a bailar en el rock yugular de una misa redonda ¿Qué tal te queda el moño, eh?
"Te ves en el pequeño espejo del mundo de hoy / y no querés que la lima del tiempo lo muerda otra vez": Impresionante metáfora, la lírica solariana alcanzando uno de sus puntos más altos. "El pequeño espejo del mundo de hoy" es esa noche de misa redonda en la que el Indio te cantó al oído, pero... es sólo un instante, uno en el que la vida parece tener sentido. Por eso querés atesorarlo, guardarlo, y no querés que el tiempo transcurra, sino que se detenga, para que no lo borre, pero a la vez; sos consciente de que eso es imposible, porque la vida ¡ay! es injusta y —ya lo vimos— rara vez tiene sentido. Somos seres incompletos que persiguen la quimera de una completud que —otra vez: ¡ay! — jamás tendremos. Y por eso es esta una canción de amor, porque lo único que nos aproxima (y sólo NOS APROXIMA) a la completud, o, mejor dicho; a la ilusión de completud, es el amor.
"Dame... dame tu vida / dame y tendrás mi piedad / dame la sed de tus ojos acorazados / y dame tu insolencia también": Y termina la canción con esa estrofa ya interpretada.


-Juan Carlos Serqueiros-

lunes, 15 de julio de 2024

DOS FOTOS QUE DUELEN




























































Escribe: Gabriela Borraccetti *

De entre los millones de fotos de sí mismas que las personas suben a internet en sus perfiles de las redes sociales, son dos las que más duele ver insertas en esos sitios públicos: una, la de la soledad posando sugerente o exhibiéndose incitante y desnuda, como clamando desesperadamente a gritos por alguna compañía; y otra, la del narcisismo seductor que sólo busca y pretende convertirte en un espejo-objeto para así poder brillar en tu superficie.
En el mundo de las imágenes se atraen los similares, y quien vive detrás de ellas, obviamente atraerá a quien también lleve puesta una máscara. Alguien que sabe quién es y se acepta en su integridad, con todos los matices de la personalidad (incluyendo los oscuros); no precisa exhibir públicamente aquello que pertenece al ámbito de su privacidad y su intimidad. Será feliz esté donde esté, en compañía... pero también, y sobre todo; cuando se encuentre en soledad.
Recuerda: si el exceso en los límites construye una personalidad rígida; la falta de ellos impide una clara identidad. En el medio, se encuentra la personalidad sana.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

viernes, 12 de julio de 2024

LA NOCHE DE LOS SIGLOS























LA NOCHE DE LOS SIGLOS
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Y el mundo entero revolví,
Buceando, siempre buceando
En la noche de los siglos,
Por ciudades derruidas,
Por aguas procelosas,
Por civilizaciones perdidas.
Allané las montañas,
Crucé los desiertos,
En la selva abrí caminos,
Y a los vientos impuse
Que te llevaran mis ruegos.
A la calle del Tiempo puse ochava,
Al claro de luna ventana,
Y en el peregrinar la templanza
Endureció mi piel y no mi alma.
Al oráculo consulté,
Eché abajo cien palacios
Y en mi noche cuasi eterna
En mil chozas pernocté.
Todo fue por encontrarte
Y aunque no te conocía;
Pero lo que es mi intuición…
¡Esa sí que te sabía!
La fragancia de tu piel
Fue mi estrella y fue mi guía,
Y cuando parecía que mi sueño
Iba a quedarse en quimera;
Volvió de pronto a ser luz
Y me hice todo consciencia.
Entonces al fin te encontré,
En tu fábrica de perfumes,
Allá en el viejo Egipto,
Por aquel tiempo primordial
En que celebramos un acuerdo:
Encontrarnos en esta vida
Para juntos aprender algo.

-Juan Carlos Serqueiros-


martes, 9 de julio de 2024

MI HOGAR, MI PATRIA























Escribe: Gabriela Borraccetti *

Nadie es la patria, pero todos lo somos. / Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante, / ese límpido fuego misterioso. (Jorge Luis Borges)

Hoy, muy temprano, me levanté a estrenar mi nueva pala de jardín. Trasplanté cuatro rosales más una hortensia, ya que en verano el sol pulverizaría sus flores en menos de 24 horas. Saqué un cerco, puse otro, junté las cortezas de pino y diseñé otro cantero. Contra una pared, sigo guiando a una Santa Rita que desorientada, florece y lanza hojas del tamaño de la palma de mi mano. Cada color, cada maceta, cada rincón, es una visión del cuadro que contemplo extasiada al abrir mis ojos por las mañanas.
Sin querer, o al menos; sin habérmelo propuesto, reciclo, remodelo, decoro y recorro ese pequeño mundo que he ido creando y que seguiré expandiendo en el ámbito de ese pañuelo tan chiquito pero sin embargo; infinito, que es mi casa.
Me asombra que todas las personas que la visitan, coincidan en definirla con una misma palabra: acogedora. Parece que ha cobrado alma e invita a cada uno a dedicarle una palabra. No es lujosa, no es amplia, no es costosa, no es imponente; pero es cercana, es cálida, y es, en síntesis; lo que todos dicen (y yo también): acogedora.
Los cuadros que he pintado, las artesanías que hice, los muebles que reciclé, nuestros tres perros corriendo, nuestra gata haciendo un pozo, mi marido escribiendo o leyendo, un mate caliente, las hojas desprendidas del inmenso árbol de enfrente paseándose por mi pasillo, los pájaros cantando, mi trabajo que cruza fronteras llegando a lejanos países, todo, todo eso, parte de este punto mínimo en el mapa.
Y como extensión de ese paisaje cercano y amado; mi patria con mi bandera, esa casa grande que jamás pensaría en dejar. Podrán ofrecerme utopías, rascacielos, facilidades; pero aquí sé lo que tengo y lo que vale. Sé de su riqueza y de su potencial, sé de sus habitantes, mis compatriotas, mi gente y sus luchas. Sé de su música, de su acento, de sus esquinas… Entonces, ¿cómo podría pensar que haya en la tierra un lugar mejor para mí?
¡Feliz Día de la Independencia, querido hogar de mi corazón azul celeste y blanco!

Lic. Gabriela Borracceti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

jueves, 4 de julio de 2024

LA PROYECCIÓN, LOS BUENOS Y LOS MALOS


























Escribe: Gabriela Borraccetti *

Solemos leer cada tanto, que lo que observamos en los demás como detestable, es algo que no toleramos ver en nuestro interior. Sin embargo, la pregunta que se sobrepone es: ¿Entonces qué hacer? ¿Podremos criticar lo que vemos? ¿Está mal juzgar? ¿Debemos considerarnos ladrones cada vez que destilamos ira contra alguno que ha robado a un anciano? O ¿sería acertado considerarnos violadores en potencia, cada vez que deseamos castrar a alguno que ha arremetido contra la inocencia de un niño?
Por supuesto, al reflexionar y equiparar situaciones, nos parece totalmente irracional vernos en el lugar del condenado, cometiendo alguna de esas aberraciones de las que nuestros educadores se han cuidado bien de no inculcar; y es por ello que muchas veces descartamos de plano un análisis un poco más exhaustivo, queriendo creer que esta aseveración es simplemente la exageración de un mecanismo psicológico llamado proyección.
No obstante (y aunque nos encantaría que se tratase de una forma de defensa utilizada por "los demás"); no solemos caer en la cuenta de que para desear cortar los genitales al violador o arrancar a un ladrón su botín a trompada limpia; necesitamos poseer el mismo tipo de energía de la que están hechas las acciones de quienes condenamos. El bien y el mal se rozan en sus métodos, y el problema es que por lo general, el argumento que esgrimimos para salir en nuestra propia defensa, se supone basado en la bondad y el bien, en tanto que adjudicamos la valoración negativa al otro.
En este caso, la castración de un violador o la trompada a un malhechor, son nuestros pensamientos automáticos e instintivos, y en lugar de preguntar si está bien o mal juzgarlos; deberíamos darnos cuenta de que ya los hemos sentenciado desde el momento en que pensamos instantáneamente: "a este habría que matarlo” o “a este habría que colgarlo de los genitales en un árbol".
Somos casi incapaces de darnos cuenta que podemos sentir la misma furia de un matón, con la diferencia de no animarnos a actuar. Pasar al acto, llevar una acción a término, implica que se han caído los "diques de contención" de las defensas, y que la consciencia de culpa, la responsabilidad y el miedo (sobre todo el miedo a la autoridad), han quedado desbordados por la furia.
Si hay algo que diferencia entonces al bueno del malo, no es ninguna esencia, sino la calidad de sus mecanismos de defensa que por supuesto, están en directa relación con la educación recibida. En sí, nada sería bueno ni malo, excepto los juicios de valor que respaldan nuestros fines. De hecho, un cirujano atraviesa los tejidos de alguien para salvarlo, en tanto que una navaja en manos de un delincuente se utiliza para dañar. Sin embargo, ambos precisan sangre fría, y es ese el hecho que salteamos a la hora de evaluar las diferencias entre buenos y malos.
Para pensarlo un rato, antes de seguir preguntando qué hacer, cuando ya nuestras vísceras han dado la respuesta instintiva y muchas veces, inconsciente.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

domingo, 30 de junio de 2024

PRESENTE






















PRESENTE
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

A Gabriela, en su cumpleaños 59

Quise darte la flor más bella
Y para enredar en tus cabellos
Ninguna digna encontré.
Quise darte una golosina
Para endulzar tu amanecer,
Más ninguna merecía
Disolverse entre tus labios.
Y no puedo darte
Mi más alto sueño,
Pues lo tornaste en realidad.
Así, sólo puedo obsequiarte hoy
Lo que de vida me quede,
Porque en celofán de corazón
Y con moño de palabras,
Me has dado el regalo mejor:
Caminar a tu lado siendo
Simplemente lo que soy.

-Juan Carlos Serqueiros-

martes, 25 de junio de 2024

GRABACIONES INCONSCIENTES


Escribe: Gabriela Borraccetti (*)

Indefectiblemente, quien no haya resuelto adecuadamente los problemas afectivos con sus padres, tendrá por delante la ardua e ingrata tarea de revivirlos con hermanos, amigos, parejas y demás personas con las que forme un vínculo, incluso; hasta uno casual.
Y serán de especial significación aquellos problemas que se reiteren en relación a los que la mente haya colocado inconscientemente en un lugar de superioridad, poder o autoridad, tal como lo hacía la "púa” en un viejo tocadiscos: pasar por el mismo surco una y otra vez, reproduciendo los mismos conflictos con idéntica melodía; por más que ésta pueda sonar distinta.
Quien no se acerque jamás a esas que son sus grabaciones inconscientes, quedará reducido a ser el simple reproductor de una herencia a la cual reaccionará con rebeldía creyendo que con esa actitud romperá el molde, cuando en realidad; lo único que logrará será vivir siempre "en relación a" o "en contra de".
Que en definitiva, es lo mismo que seguir siendo "determinado por"... el pasado.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

sábado, 22 de junio de 2024

EL ALMIRANTE GUILLERMO BROWN Y SU ESPOSA ELIZABETH CHITTY, DAGUERROTIPO DE 1844


































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Si amplía la imagen, mi apreciado/a amigo/a lector/a, podrá usted notar que Brown sostiene un objeto en su mano derecha (izquierda en el daguerrotipo, porque la invierte lateralmente): es el anillo de compromiso (el cual aún sigue en la familia Brown por una antigua tradición); y también podrá distinguir que luce en el pecho la divisa federal, pese a que era renuente a usarla. Es que ese día era su aniversario de casamiento y probablemente hubiera de recibir visitas oficiales (por ejemplo, la de Manuelita Rosas, que lo quería mucho y concurría frecuentemente a su casa).
El daguerrotipo fue tomado el 29 de julio de 1844 por John Elliot, quien se había radicado en Buenos Aires el año anterior (fue el primer daguerrotipista en nuestro país); y Brown había desembarcado un mes antes de hacerse tomar el daguerrotipo (luego de estar un año en campaña) y ni bien se enteró de la novedad de que había un daguerrotipista en la ciudad, quiso retratarse junto a su esposa. Así, al concurrir al estudio de Elliot, que estaba en la Recova, le indicó la pose que quería para la toma, que era la que vemos: tomando la mano en la que Elizabeth Chitty usaba el anillo de compromiso que él le había regalado.
Y Brown aparece más "gordito", más... relleno, digamos, al momento de retratarse, circunstancia esta que es comentada en el British Packet en su edición del 30 de junio de 1844. En los daguerrotipos que el almirante se hizo tomar después a lo largo del tiempo, se lo nota mucho más delgado.
John Elliot duró poco en Buenos Aires, a pesar de la propaganda que hacía tanto en la Gaceta Mercantil como en el British Packet; porque no obtuvo exactamente lo que diríamos un éxito comercial. Un daguerrotipo lo cobraba 100 pesos, y hay que tener en cuenta que un quintal de harina costaba 45 y el sueldo de un dependiente de comercio andaba en los 15 o 20; o sea, un daguerrotipo era prohibitivo para la inmensa mayoría de la población. 
Además, Juan Manuel de Rosas no quiso retratarse, lo cual debe haber influido bastante también; ya que algunas familias que podían pagarlo, habrán seguido su ejemplo y entonces tampoco figuraron entre los clientes de Elliot. Extrañamente, sí se retrató Manuelita Rosas, seguramente contra los deseos del Restaurador.

-Juan Carlos Serqueiros-


viernes, 21 de junio de 2024

DEPLORABLE
















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Infelizmente debo decir que tuve la mil veces desgraciada oportunidad de leer un artículo titulado "La guerra de la Triple Alianza en los límites de la ortodoxia: mitos y tabúes", autoría de la muy reconocida y prestigiosa historiadora Liliana Brezzo.
Me quedé de una pieza al comprobar que, al referirse a la ocupación paraguaya de Corrientes en 1865, asume una postura benevolente y hasta complaciente hacia la misma, toda vez que elogia el "comportamiento ejemplar que durante las primeras semanas que siguieron (a la invasión, quiere decir) mostró la tropa paraguaya" (sic).
Claro, debe ser que en su criterio, degollar a la guardia del puerto, capturar dos buques de la armada nacional para luego de apropiárselos, incorporarlos a la marina paraguaya, masacrar a los marineros que los defendían, asesinar a pacíficos pobladores, saquear los comercios, decapitar ferozmente a sablazos a los pobres indios que habitualmente iban de casa en casa vendiendo leña, violar mujeres, secuestrarlas y llevarlas cautivas al Paraguay para después someterlas allí a indecibles tormentos; constituye un "comportamiento ejemplar" del invasor paraguayo.
Voy a tirar abajo pacíficamente la puerta del vecino, y trascartón violar amorosamente a su esposa, degollar pedagógicamente a sus hijos, asesinar amablemente a sus hijas y saquear amistosamente su casa. Y espero entonces que al momento en que la Brezzo escriba la crónica de mis fechorías, las califique de "comportamiento ejemplar de Juan Carlos Serqueiros".
En fin, el opúsculo en cuestión es tan sólo otro ejemplo —uno más y van…—, de todo eso tan especialmente deplorable que, desde José María Rosa hasta Felipe Pigna, Liliana Brezzo y siguen las firmas…, en mala hora se empeña en evidenciar la corriente histórica "revisionista" rioplatense al incurrir en los mismos errores y vicios que le achaca a la corriente "oficial", sin siquiera detenerse ante el hecho de que al momento de erigirse en exégeta y defensora de la tiranía paraguaya hace exactamente lo mismo que critica y condena en los de la vereda de enfrente cuando éstos, desde Bartolomé Mitre hasta Luis Alberto Romero y una lamentablemente extensa lista de odiosas etcéteras, construyen artificiosamente el relato histórico del conflicto anglo-francés contra la Confederación Argentina y se erigen en sostenedores del derecho inglés a la posesión de las Malvinas.

-Juan Carlos Serqueiros-

Imagen de portada: Semanario El Mosquito, edición n° 133 del 10.12.1865.


martes, 18 de junio de 2024

TU PROPIO PODER





























Escribe: Gabriela Borraccetti *

El poder teje desde la oscuridad una prisión que disfraza de pertenencia. Promete paraísos, te crea necesidades, y junto a ellas; la expulsión del Edén si decides por tu libertad. Entonces aparecen los cucos, el diablo, los castigos... la amenaza bajo todos sus disfraces; mientras te van inoculando a través de la información, que "pertenecer" tiene un precio que generalmente se paga en efectivo o en cómodas cuotas con tarjeta de crédito.
Tus días se miden según el "rinde" laboral, y el amor se mide en la cantidad de regalos, paseos, marquilla del cigarrillo y marca del auto; puesto que quien no pueda acceder a ello, está casi destinado a la humillación.
Como la gran mayoría que día a día crece en este planeta, la gente se arrumba en pilas: de desempleo, de hambre, de enfermedad y de orfandad. Y mientras dejan sin techo a alguien más cercano a tu posición; tú pasas a engrosar el pánico en filas de desaliento. Estos poderosos saben que ahora te resistirás menos a que te humillen más, antes de terminar en la calle; y aprovechan para hacerte creer que mientras estés "adentro", el sistema sólo expulsa a los incapaces. Es por ello que se define a este orden como perverso: promueve que nos volvamos insensibles, egoístas y narcisistas, alimentando el sentimiento de que "aún somos especiales", agigantando el egoísmo, multiplicándose el sálvese quien pueda y dejando a la agresión habitar las calles... porque eso es lo que necesariamente sucede cuando se trata de sobrevivir.
Nuestro temor los alimenta, nuestra ceguera los cobija, y nuestros sueños desaparecen porque no hay tiempo que perder. El miedo que emanamos, es la comida con la que los dueños del mundo se alimentan, puesto que mientras tengamos miedo, es muy fácil manipular nuestra alma.
Paradojalmente, todo lo descrito hasta acá, es lo que llamamos cultura: la que hemos creado con la complicidad de nuestras mentes, que en lugar de pensar, se adormilan, consumen, compran, obedecen y olvidan cuestionar. Si mirásemos un poco más la naturaleza, nos daríamos cuenta de que nos hemos desconectado tanto de ella, que ya no podemos siquiera dormir en función del descanso: pastillas y fármacos hasta en la sopa y las orejas, para ver si recuperamos un poco de eso que es tan natural como el sueño y la vigilia; pues la intranquilidad nos ha ganado y el miedo vive en nuestras casas a través del televisor, la radio y los medios de comunicación. No obstante, aún seguimos embanderando la tonta creencia con que nos consolamos y dice que estamos bien y estaremos mejor; y que todo pasará en el momento que podamos pagar vacaciones, una casa mejor, un gurú, costear clases de meditación, y si es posible, comprar un viaje a la India para conseguir iluminación en cuotas pagas.
Pierde el miedo, despierta, deja de creer en que todo se compra y que eres una isla que no caerá como tantos otros cayeron. Lo que estás viendo son sólo las ilusiones con las que todos los días adiestran tu mente, los que precisan sostener su poder. Es muy fácil conducir a quien duerme, y sería terrible un despertar colectivo para quien hace de este mundo, un sitio para su ambición de dominio.
El día que sepamos que el poder no está en la punta de la pirámide, sino en su base, será muy difícil frenar la fuerza de millones de personas que desean vivir en paz y no en deuda. Quien está empoderado, tiene pánico de perder el control. Y que lo pierda es sólo cuestión de dejar de consumirlo todo. No somos una isla, y lejos de ello, estamos conectados en red: lo que hoy le sucede a un punto del planeta, mañana sucederá al otro lado del océano. Y si no, observemos a algunos países de Europa que ni en sueños hubiésemos imaginado en algún momento pobres y de rodillas.
Piénsalo seriamente: ¿cómo pueden unas pocas familias poderosas, mantener de rodillas al mundo? ¿Cómo, siendo mayoría, nos maneja el 2% del mundo? Necesitan que no duermas, que pienses que eres un fracasado, que tomes pastillas para vivir y sanar... tan sólo para mantenerte hipnotizado.
Que el poder esté en tu propia luz, en tu consciencia.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


lunes, 17 de junio de 2024

PENSALO...























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

A nada temo porque he jurado defender la Independencia de América y sellarla con mi sangre. (Martín Miguel de Güemes)

Como todos saben (o deberían saber), la amistad entre Belgrano y Güemes fue férrea, y la correspondencia entrambos, profusa. En una de las cartas que el primero dirigiera al segundo, le escribía más o menos estas palabras: "He sabido que anda usted desnudo, así que he mandado en ésta (se refiere a Tucumán, donde se hallaba por entonces, como jefe del Ejército del Perú acantonado en esa ciudad) que se le confeccione un uniforme. No se preocupe usted, ya pagaremos después, cuando podamos".
Dos hombres como ellos, de linaje y fortuna, reducidos a la miseria, pues todo lo habían dado en pos de la independencia. Belgrano andaba con las botas remendadas, y Güemes, vestido con harapos. Y no sé si sabías que al fallecer Belgrano, su lápida se hizo con un pedazo de mármol de la cómoda de su hermano. Y que a Juana Azurduy la enterraron en la fosa común. Y que...
Así aquellos hombres y aquellas mujeres forjaron esta patria. Pensalo, vos que te sentís insatisfecho porque tu viejo no te puede comprar esas Nike que son tu fetiche; o vos, que te sentís frustrado porque no podés cambiar el auto; o vos...

-Juan Carlos Serqueiros-

Imagen de portada: Juan Francisco Cancio Lazo, "Toma del Justina por Martín Miguel de Güemes el 12 de agosto de 1806", óleo.

martes, 11 de junio de 2024

PALABRAS AUSENTES













PALABRAS AUSENTES
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

No siempre llueve
Ni hace un frio tenaz,
O un furibundo sol
Se remonta en el horizonte
Para escribir mensajes
Atravesando entusiasmado
Mi ventana...
Entonces,
Cuando los vientos sean
Apenas una brisa
Y el sol sólo lance
Halos efímeros de tibieza;
Allí
Revolveré los cajones
Hasta encontrar las palabras
Que quisiera tener presente
Justo en ese momento:
Cuando ellas me digan "ausente".

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.