domingo, 28 de enero de 2018

ASESINATO EN EL COMITÉ CENTRAL







































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Uno de Manuel Vázquez Montalbán, escritor que me gusta muchísimo. Y para mejor, de la saga protagonizada por el personaje que fuera su creación más inspirada: Pepe Carvalho. Su título: Asesinato en el Comité Central.
¿La trama? Bueno, digamos que en una reunión rutinaria del Partido Comunista Español, el Secretario General del partido, Garrido, aparece apuñalado cuando se apagan las luces de la sala. A partir de allí, la investigación policial oficial, se verá acompañada por la que a Carvalho le encarga el PCE. De ese modo, Carvalho se ve obligado a trabajar conjuntamente con el comisario Fonseca, ex represor durante la etapa franquista y torturador del propio Carvalho.
Van surgiendo todas las miserias humanas, rencores, traiciones y enfrentamientos que subyacen en el seno del partido, y al final; Carvalho (trasplantado en esta oportunidad a Madrid desde su residencia habitual en Barcelona) resolverá el caso.
Carvalho, cínico y descreído, ex militante comunista, ex agente de la CIA, es un detective que reside en Barcelona, en el coqueto barrio de Vallvidrera. Tiene un ayudante, Biscuter, ex presidiario, que se dejaría matar por él; y una novia, Charo, que labura de call girl, es decir, gatea, bah. A las particularidades de Pepe Carvalho, Vázquez Montalbán le añade la de mostrarlo como un consumado gourmet y un excelso chef; amante de la buena mesa, los vinos caros y los habanos.
Altamente recomendable. Después no digan que no les avisé, eh.

-Juan Carlos Serqueiros-

viernes, 26 de enero de 2018

UN SUBMARINO NORTEAMERICANO DE 1864




Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Durante la guerra civil estadounidense, norteños y sureños estuvieron empeñados en la construcción de submarinos. La mayoría de las experiencias resultaron fallidas, pero un submarino -llamémoslo así, a pesar de que en esa época aún no se utilizaba dicha palabra- de la armada sureña, luego de un par de intentos previos fallidos, logró hundir un buque norteño frente a la costa de Charleston, el 17 de febrero de 1864.
Ese submarino se llamaba CSS H. L. Hunley, en honor de quien lo había desarrollado: el oficial de la marina confederada Horace Lawson Hunley (dicho sea de paso, se trató de un homenaje post mortem; ya que Hunley había muerto tras dos intentos infructuosos -más precisamente, durante el segundo de ellos- de hacer funcionar el semisumergible que había concebido).
Estaba construído en hierro, con forma oblonga, y exhibía sorprendentes detalles aerodinámicos (por ejemplo: hasta habían tenido el cuidado de esmerilar al máximo los remaches, casi al ras de las planchas de hierro, para que ofrecieran menos resistencia en el agua). Se movilizaba mediante tracción a sangre (a sangre humana: sus tripulantes daban vueltas a una manivela que hacía girar la hélice que lo propulsaba, esfuerzo físico que hacía que la tripulación de esos submarinos requiriera de cierto número de hombres muy fornidos y resistentes a la fatiga). Medía 12  m. de largo total y tenía -obviamente, dada la tecnología de la época- escasa autonomía de oxígeno en estado sumergido, y por tal razón sus inmersiones debían necesariamente ser muy cortas y a escasa profundidad (navegaba apenas por debajo de la superficie, semisumergido, y en ese estado, afloraba del agua la torre con la escotilla, haciéndolo visible cuando se aproximaba a un barco enemigo; por lo cual los ataques debían realizarse de noche, de modo de dificultar su detección por parte de los vigías de los barcos que pretendía atacar, tal como puede apreciarse en la imagen que oficia de portada en este artículo). Cuando el submarino se sumergía, una simple vela de cera encendida en su interior, les permitía a sus tripulantes evaluar qué cantidad de oxígeno les quedaba, antes que el pabilo de la vela se apagase por su falta y tuvieran necesariamente que arrojar el lastre para emerger, de modo de no morir por carencia de aire. 
En la noche del 17 de febrero de 1864 (noche de luna llena), el CSS Hunley, perteneciente al ejército confederado, atacó frente a la costa de Charleston, estado de Carolina del Sur, a un buque del ejército de la Unión, el SS Housatonic, que estaba a 4 millas de la costa, y logró hundirlo mediante el impacto de una mina que el submarino llevaba adosada a una larguísima pértiga situada en su trompa. Pero los efectos de la explosión de la mina, además de la nave norteña; también provocaron el hundimiento del Hunley, cuyos tripulantes perecieron todos.
En 1995, luego de estudios y rastreos con equipos altamente sofisticados, con la técnica del sonar, se logró ubicar al submarino hundido y casi totalmente enterrado en un fondo lodoso. Cinco años más tarde, luego de costosísimas y trabajosas operaciones, se logró extraer el submarino del lecho lodoso en que reposaba, y subirlo a la superficie para luego trasladarlo a la ciudad de Charleston. Aquí el ENLACE al video de la operación de rescate del submarino.
Y esta parte que viene a continuación, en un video al cual se accede con el link que copio más abajo, me encantó y me llenó de envidia. Es cuando ya extraído del lecho marino, lo llevan a puerto. Observen cómo se le rinde homenaje, con toda la gente uniformada de época... Igual que nosotros con nuestros soldados de Malvinas, ¿no? Igualito..
Odio el imperialismo de los yanquis y el de sus "padres" los ingleses, pero ese "sano" odio no me impide admirarlos y hasta envidiarles el nacionalismo que evidencian en cosas como esta. Y eso que todavía no sabían que los esqueletos de los tripulantes estaban dentro del submarino; hasta ese momento, para ellos se trataba "solamente" de la recuperación de un submarino de la guerra civil. Si hubieran sabido que los restos de los tripulantes estaban a bordo, seguramente la recepción del submarino reflotado hubiese sido apoteótica: ENLACE 
Una vez que lograron extraer el Hunley del sitio donde estaba hundido, lo trasladaron a un complejo en Charleston, a fin de iniciar las tareas de preservación de la nave. Cuando limpiaron el submarino y lograron abrir la escotilla para acceder a su interior, se encontraron con  los esqueletos de sus ocho tripulantes, ¡todos y cada uno de ellos "sentados" en sus puestos! Pese a los estudios y esfuerzos realizados, no pudo determinarse cuál fue la causa de su muerte, es decir, si los mató la onda expansiva de la mina que hundió el barco enemigo (lo más probable) o la falta de oxígeno (recordemos que la nave sólo podía permanecer sumergida totalmente muy pocos minutos, ya que no contaba con sistema de aire) o, si una vez hundido el submarino por la onda expansiva de la explosión de la mina, sus tripulantes decidieron abrir una válvula para que el mismo se llene de agua, de manera de morir rápidamente ahogados en lugar de perecer más lentamente por falta de oxígeno. Sea cual hubiera sido la causa de la muerte, lo real y concreto es que los ocho se mantuvieron en sus puestos, sentados, hasta morir. Y así se encontraron sus esqueletos ciento treinta y seis años después.
Luego de una minuciosa y exhaustiva investigación en la documentación de la época (registros y crónicas del ejército confederado) pudo determinarse con exactitud que la tripulación del CSS Hunley estaba integrada por: George Dixon (teniente), que estaba al mando del submarino; Arnold Becker; J. F. (se ignoran los nombres a los que correspondían estas iniciales) Carlsen; Frank Collins;  James Wicks; Joseph Ridgaway; Lumpkin (se ignora su nombre de pila) y Miller (ídem). Y después, a partir de los cráneos de los ocho tripulantes, un equipo de forenses y antropólogos reconstruyó sus características faciales, y así se pudieron establecer con bastante aproximación cómo eran los rostros que en vida tendrían, y de hecho, se construyeron los mismos en material sintético.
Ya se había entonces logrado hasta allí: ubicar el sitio donde estaba hundido el submarino, extraerlo, quitarle el óxido que lo cubría y preservarlo para el futuro, encontrar los restos de sus tripulantes, identificar sus filiaciones personales y sus rangos, es decir; una tarea titánica y altamente eficaz, en tiempo record. Pero faltaba aún la cereza del postre: el equipo de investigadores pudo además hasta determinar cuál de los ocho esqueletos correspondía a quien comandaba el submarino, es decir, el teniente George Dixon. Pudieron hacerlo merced a la investigación llevada a cabo por los historiadores del equipo, ayudados por una circunstancia fortuita: el hallazgo de una moneda de oro de 20 dólares que se encontraba junto a uno de los esqueletos. Hasta allí, se suponía que el hallado en el puesto individual (que seguramente sería el de mando), era el que debía pertenecer a quien comandaba el submarino, pero ¿cómo afirmarlo con certeza, con rigor histórico y más allá de toda duda? Se buscó afanosamente en los registros y crónicas militares, se recurrió a testimonios de antiguos pobladores de Charleston descendientes de combatientes de la guerra civil, y por fin; se tuvo acceso a una historia familiar transmitida de generación en generación y asentada incluso en diarios personales: Cuando estalló la guerra civil entre norte y sur, George Dixon fue de los primeros en enrolarse en el ejército confederado. Su novia y prometida, Queenie Bennet, le obsequió a Dixon a modo de amuleto, una moneda de oro de 20 dólares para que la suerte lo acompañase en la guerra. Esa moneda fue precisamente la que se encontró junto a su esqueleto. Pero la moneda tenía aún más historia para develar: dos años antes de participar en la acción naval que condujo a la voladura del buque unionista, George Dixon había tomado parte en la batalla de Shiloh, que tuvo lugar el 6 de abril de 1862. En esa batalla, salvó su vida de milagro gracias a la moneda que le había obsequiado su novia. En efecto, una bala norteña, destinada a perforarle el corazón, resultó frenada por la moneda que llevaba en un bolsillo interior de su uniforme, junto al corazón. Al día siguiente a la batalla, Dixon hizo grabar por un joyero, en la cara en que estaba el águila norteamericana y el valor de 20 dólares, una  inscripción que decía: April 6th 1862 My life Preserver G.E.D., recordando el hecho que salvó su vida. Todo esto está perfectamente documentado en las crónicas de la Guerra de Secesión, y esos datos fueron los que posibilitaron individualizar cuál de los ocho esqueletos era el de Dixon. Posteriormente, una vez que fueron ubicados descendientes suyos, mediante los estudios de ADN pudo confirmarse que efectivamente, los restos mortales eran de Dixon. La moneda se encuentra también exhibida en el museo dedicado al CSS Hunley, conserva la inscripción que le hizo tallar Dixon en 1862, y en ella puede apreciarse el impacto de la bala.
En 2004 se inhumaron en el cementerio de Charleston, con honores militares de guerra, los restos de los ocho tripulantes del CSS Hunley en una ceremonia con masiva concurrencia de público, designada como el Último Funeral Confederado.
Actualmente, los científicos, historiadores y forenses continúan trabajando, tanto en completar los datos que faltan  sobre algunos de los tripulantes del submarino; como así también en identificar qué esqueleto corresponde a cada uno de ellos, a través de la técnica de ADN, comparando el de los restos con los que se extraigan de eventuales descendientes que se vayan localizando.
Odio el imperialismo, reitero; pero pensemos aunque sea un instante: ¿no será la manera de liberarnos de su yugo el tomar buena nota del nacionalismo que tienen las naciones que lo ejercen? No digo que copiemos nada, no me guía ninguna emulación servil, al contrario; pero carajo, ¿no va siendo hora de destinar recursos y esfuerzos al estudio EN SERIO de nuestra historia?
Digo, por ejemplo; ¿cuántos argentinos saben que producida la Revolución de Mayo, la Junta encaró la construcción de un  submarino para atacar los barcos realistas que estaban en Montevideo, a instancias de un norteamericano, Samuel William Taber, que ni bien llegado a Buenos Aires se puso al servicio del gobierno? ¿Cuántos historiadores hicieron el esfuerzo de investigar eso? Pocos, poquísimos. ¿Qué recursos se destinaron a ubicar y tratar de extraer de las aguas la embarcación construida por Taber que se supone hundida en la Ensenada de Barragán? Ninguno.
Otra: hace un tiempo viajaba desde Córdoba a Tucumán, y entré en el paraje de Barranca Yaco para mostrarle a mi hija menor el sitio en que había sido asesinado Facundo Quiroga. ¿Cómo creen ustedes que está el lugar? Abandonado por completo, tapado por los yuyos, dejadez, mugre, papeles, botellas, latas y desechos por todo el sitio, hasta excrementos y preservativos. Un espanto.
Y de esas tengo mil, pero mejor no sigo, porque me va a sangrar la úlcera.
¿No sería hora de que nos decidiéramos de una buena vez a inculcar en nuestros niños y jóvenes la afición y el interés por nuestra historia, de modo de conocer exhaustivamente nuestro pasado? (lo cual nos llevará de suyo a saber por qué tenemos el presente que tenemos, y de paso; el mejor modo de encarar nuestro futuro como nación).
¿Por qué no aprovechamos el Bicentenario para empezar a ocuparnos de lo que importa: nuestra historia? ¿No es acaso un buen momento para comenzar? ¿Será mucho pedir, me cago en nuestra desidia?

-Juan Carlos Serqueiros-

martes, 9 de enero de 2018

EXCELENTES VIDEOS DE GONZALO HENESTROSA

El publicista Gonzalo Henestrosa hizo tres excelentes videos sobre "Queso ruso", "Fusilados por la Cruz Roja" y "Noticias de ayer", basados en mis interpretaciones acerca de sus letras. 
Dada la excelencia del material, desde Esa Vieja Cultura Frita queremos compartirlos con ustedes.
¡Que los disfruten!

-Juan Carlos Serqueiros-

Queso ruso
Fusilados por la Cruz Roja

lunes, 8 de enero de 2018

RECETAS PARA LA FELICIDAD





















Escribe: Lic. Gabriela Borraccetti

Solemos dar muchas explicaciones a nuestra infelicidad:
-que no tenemos la pareja que queremos,
-que no tenemos el trabajo que queremos,
-que tenemos problemas con nuestras familias,
-que los golpes de la vida
Y así, una larga lista de dolencias frecuentes en una u otra medida en la vida de los que transitamos por esta tierra.
Desde las series de cine, sobre todo las de tipo "novela", se nos empuja a creer que todo va a terminar bien simplemente esperando que sea el otro el que un día cambie o un accidente le haga comprender la realidad, o de ultima, que el destino ponga a la justicia de nuestro favor por arte de magia y nos reconozca como héroes y vendedores del mal y la injusticia.
A través de estos lavajes de cerebro, aprendemos a llevar una vida mediocre en la que damos por sentado que como los personajes de todo lo que vemos en la gran pantalla, los problemas son a la vida lo que la sal a la comida. Pero hay gentes que no pueden comer tanta sal ni tolerarla y busca recetas ajustadas a su necesidad. Son las menos, pero las hay.
Nos dan a todos la misma fórmula para vivir: ser exitosos en la carrera, el amor, un bello cuerpo y mucho dinero. Cuatro cosas que uno comenzaría a tener a partir del consumo: salir a todas partes, de vacaciones, comprando la mejor ropa, yendo al gym para estar en forma y así ser atractivos, comprar todas las cremas anti -lo- que- sea que haya, contar con un sinnúmero de amigos superficiales a los que no poder contarles lo vacíos que nos sentimos y una cantidad de "me gusta" por los que algunos llegan a pagar en las redes sociales.
Ser vistos o aplaudidos y aprobados por el otro, -empezando por los padres-, es TODO lo que en teoría podemos hacer para que nos elijan y la vida nos coloque en el podio de alguna vidriera en la que  el éxito nos aplauda sin hacer nada más que perseguir lo que nos dicen que es el camino a la felicidad. Cualquiera de esas vías propuestas por la sociedad y la cultura que hemos creado y aceptado como LA VERDAD, es aceptada como fórmula infalible. Y ni nos damos cuenta de hasta que punto!
Sin embargo, en esta profesión que tengo; no dejo de observar que la mayoría ha metido ganas a aquello que jamás amó: pareja, profesión, lo que fuere, anoto una y otra vez a gente que deja los bofes en la máquina de abdominales y habla de salud cuando tiene una vida profundamente infeliz, que trabaja en no sé dónde de gerente de no sé qué y muere de estrés, o que es estrella de algún medio y se siente don nadie.
La última de las calamidades es pagar para que te den más "me gusta". Pero eso ni siquiera nos hace reaccionar para reconocer el punto de vacío en el que estamos y que hemos incorporado como lugar de destaque.
Lo que aquí escribo lo saben quienes lo han pasado y pudieron renunciar a sus anteriores aspiraciones para verlas como reales estupideces. Los que se animaron a dar el paso hacia sí mismos, reconocen que NADA  de estos recetarios les brindó felicidad. Quienes vivieron atados a su cuerpo, su fama, su reconocimiento, su "podio artificial", no tuvieron nunca nada más que el efímero placer que el de verse reflejado en el espejo de la mirada de otro. Detrás de eso, el vacío de estar íntimamente solos.
Así, -y para no abundar con la larga lista de fallos en el formulario que llenamos para tener una happy life-, la vida no nos cierra porque la cosa no está en concurrir a las fiestas y los ritos en el pelotero, el cumpleaños, la navidad, el desfile, el after, las vacaciones y cualquier tipo de "happenning". Adquirir modismos, despreciar el propio idioma, la propia gracia, los propios atributos, rasgos, carácter, nariz, gustos, sensibilidad, grado de ira, enojos, respuestas naturales, muestras de disgusto y evitar desobediencias necesarias para adquirir libertad, nos fueron enjaulando en una caja en la que gana quien puede comprar una vida en vez de vivirla.
Nos peleamos con los demás para tener razón, culpamos al mundo de las injusticias y después señalamos los fallos del otro sin hacer mea culpa acerca de cuanto hemos colaborados para que algo nos suceda o haya reventado la vida a otro. Encontramos muchas justificaciones para nosotros, pocas para los demás. Y todo eso porque no somos conscientes de verdad ni en todo momento. Algo que por cierto también sería una utopía, pero sí se puede balancear si de vez en cuando nos mirásemos la cara oculta, esa que es un poco miserable y que todos llevamos dentro.
Se necesita de mucho valor para ser uno mismo, ser igual del derecho que del revés. ¡¡¡Eso es mucho más valioso que llegar a ser millonario!!! ¡Piénselo, al menos!
El mismo caso pero a la inversa es el del que se dedica 100%  a los demás para ser querido, se coloca en último lugar y espera llegar primero. No hay más que estas dos vías como para granjearse la infelicidad. De un extremo al otro, de la new age al egotismo, hay una gama intermedia que como siempre, se conforma con salud, dinero y amor.
Claro, uno cree saber quien es y que quiere: "quiero un buen auto, una casa, un buen trabajo, una buena pareja y con eso, ya me conformo". El problema es que si TODOS repetimos la misma receta, es porque algo está fallando: COMO A PERSONAS DIFERENTES, CON DIFERENTES GUSTOS, FORMAS DE SER O CARACTERES, se les generan las mismas expectativas?. Y lo peor es que ni eso nos deja ver que nuestros cerebros están lavados.
Para todos tiene que ser bueno... el yoga, la dieta vegana, la crema antiarrugas o cualquier cosa que se PONGA DE MODA; sin decir con esto que alguna de estas disciplinas sea mala en sí. Lo que es malo es cargar en ellas el secreto de la happy and wonderful life. Felicidad enlatada para la venta y el consumo de la "autosuperación". A nadie se le da por pensar de que su camino no es el que otro transitó. Todos tratan de seguir recetas y ese sí señores, ES EL PROBLEMA DE LA INFELICIDAD.
La eterna espera del dinero que no llega nos hace meter la pata hasta la yugular porque hasta votamos pensando en que si lo que nos prometen es dinero, ahí vamos!
No nos importa si queremos vivir siendo artistas. No nos interesa si somos sensibles y no hay un lugar para un alma de ese estilo en un mundo cuyo dios tiene la cara del dólar. No se nos cruza por la cabeza que sentarse a conversar con otro de cosas que tengan sentido, es mucho más pleno que plantarse en una mesa cada uno con su celular.
No pensamos que quizá nosotros no seamos proclives a tener pareja. Ni se nos ocurre evaluar en muchos casos si realmente nos interesaría ser gerentes de algún lugar. Solo aspiramos a las carnadas que como peces, perseguimos para ser pescados y sacados del agua.
Envidiamos al que vemos todo el día de fiesta, pero jamás imaginamos la soledad que siente porque tanto él que puede consumir como Ud. que no puede, padecen del mismo desencanto.
Sabe Ud. que sucede?: TODOS olvidan ser quienes son. Todos siguen patrones que nos alimentan TODO EL DÍA por vías que creemos que ni nos tocan ni nos influyen. Pero si Ud. es infeliz en algún sentido, sepa que es esclavo de ese juego como así también del juicio ajeno.
Tememos que alguien nos escuche gritar o plantarse en la cola del banco o del super para reclamar nuestro tiempo a los que se erigen en nuestros amos. Ni se nos ocurre carajear al médico porque nos deja en su sala de espera como si fuéramos muñecos sin vida, dispuestos a dejarlo todo para que nos atienda el dios de guardapolvo blanco. No se nos ocurre que tenemos un valor, una autoridad, una forma de ser. Solo leemos por todos lados que hay que ser políticamente correcto y no tomar nada en serio porque eso te da paz.
El silencio, callar el dolor que te causa que otro te pise el pié te da paz? Por favor!
¿De verdad te da paz gritar en silencio hasta que se dignen a atender tu dolor en una guardia médica?. NO. Pero te callás. ¿De verdad te da felicidad un vestido nuevo?. No, pero lo pasas por alto. ¿De verdad te creés más importante porque te pusieron más "me gusta" en una publicación"?. SÍ, pero te das cuenta de que no te dio felicidad.  ¿De verdad te pensás como un triunfador porque tuviste sexo con 700 en un día y vivís una vida sin verdadera compañía? Ni lo querés pensar. Por ahí mejor te tomas un lexotanil.  ¿De verdad pensás que pagar los impuestos es la meta de tu vida? No, pero te deja tranquilo el que la "autoridad" tenga un motivo menos para encerrarte.
Van Gogh, Mozart, Beethoven y una larga lista de genios con una vida bastante difícil, han tenido sólo una cosa cuando la vida les pasaba terribles facturas: su fórmula secreta, su "hobby", -eso que en esta sociedad se desprecia porque es la amenaza más grande que puede encontrarse para el consumo-, y que está bien cercana al corazón. Tener una vocación o el deseo irrefrenable de hacer algo en concreto, tener las ganas de poner afuera lo que uno es por dentro, ser creadores de verdad, es haber llegado a conocer que es lo que somos, que queremos, que es lo que más nos importa.
Ya no necesitamos compañías como chupetes, alcohol para escapar o drogas para irnos lejos. No necesitamos viajar al otro lado del mundo para sentirnos gente de mundo. Podemos vivir en un cuadrado, que allí colocaremos nuestro propio atril.
Parece muy tonto o muy fácil. Pero cuando pasás por el infierno y te quitan toda la bijou, los anillos de oro, la casa, el dinero, la familia, los hijos, la crema anti age, las cámaras de televisión o lo que sea que creas que has logrado para estar en alguna vidriera, queda algo inamovible que NADIE puede quirtarte. A ese "Algo", se llega después de todo el despojo al que la vida nos somete hasta que no nos vemos por dentro y nos prestamos atención.
Ya deja de importar si al otro le gusta mi carácter o no. Ya interesa un bledo si mi cuadro es considerado un objeto de exposición. Ya se cae la expectativa de gustar a todos y resulta mucho más eficaz el saberse poseedor de tal o cual gusto/don/modo de ser/carácter que puede encajar mucho, poco o nada en el mundo en que vivimos. Pero sabemos quiénes somos. No nos mueve cualquier tormenta, ni nos mata la soledad. Tampoco nos preocupa no tener el romance que vemos en la tele ni esperamos que sea el destino el que nos salve: nos salvamos nosotros porque hemos comenzado a desobedecer al molde. Empezamos a conocernos.
Despertar no es abrir los ojos a otra realidad, sino cerrarlos para mirar por dentro.
Quiere ser feliz? DESPIERTE, SEA QUIEN ES UD., VAYA POR LA VIDA QUE UD. QUIERE; aunque todo y todos le digan que eso es una utopía. No lo descalifique, no lo calcifique, no lo desprecie, porque lo que Ud. desprecia de sí; lo desprecian los demás.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica

Nota: Si quiere contactarse por consultas psicológicas con la Lic. Borraccetti, puede hacerlo escribiéndole a sus casillas de correo electrónico: 
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ó en su página profesional Psímbolos: https://psimbolos.blogspot.com.ar