domingo, 11 de diciembre de 2011

ELLA DEBE ESTAR TAN LINDA




















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Ella debe estar tan linda
(Beilinson-Solari-Bucciarelli)

Conduje toda la noche,
reventando los cambios,
con mis ojos de durax lastimado.
¡Por Dios! ¡La ruta está trabada y fría!
Y cae la lluvia en estocadas finas.
¡Ella debe estar tan linda!
descubriendo mi secreto
con sus oscuros ojos delatando.
Quiero morder el tallo de su rosa,
aunque me clave sus uñas espinas.
Conduje toda la noche,
reventando los cambios,
con mis ojos de durax lastimado.
Y ahora estoy en líos por mi furia,
sin un centavo encima y cae la lluvia.
La cara sobre la almohada
(encadenada de plata)
está tendiendo la trampa para nuestro amor...

Todo lo que comí es una naranja
y estoy a punto de tirar la esponja.

El título alude a la "ella" de un chabón en un doble sentido: por un lado, "ella" es la mina del tipito y él va a verla, manejando su auto en una noche destemplada y lluviosa; pero por otro, "ella" también es la merca, que lo lleva a correr riesgos en la ruta, al manejar su auto estando re duro por los efectos de la frula que se zampó.
Aparentemente la mina, la "ella" mujer o novia suya, se da cuenta de que el tipito es un drogón de aquellos, y eso origina que le exija que deje a la otra "ella", o sea; a la merca.
El tema es del disco Un baión para el ojo idiota, y en él además de Skay y el Indio, interviene Semilla Bucciarelli (o "SemiYa" como, en joda, lo escribe Solari). Y se trata de un rocanrol de los bien ortodoxos, de esos a los que tan afecto es Bucciarelli.
"Conduje toda la noche, / reventando los cambios, / con mis ojos de durax lastimado.": El chabón manejó toda la noche para llegar a donde fuera que quería llegar; pero apurado, frenético ("reventando los cambios"). El tipito es un drogón y corrió un gran riesgo manejando en el estado en que está, merqueado hasta los bujes ("con mis ojos de durax lastimado"). El Indio usa la metáfora del durax en varios sentidos: en primer lugar nos indica que el amigo de la canción está re duro (durax) por la merca que se zampó (la aplicación más popular del durax es la de los platos, por eso el Indio compara los ojos del chabón re duro por la frula; con dos platos durax). Pero durax, al principio, era una marca registrada, y después se transformó en un genérico fabricado por varias empresas y fue teniendo una mayor variedad de aplicaciones. Por ejemplo: uno de los productos durax se utiliza en el lavaparabrisas de los autos, y permite mantener limpio el parabrisas de esa mugre que se le va pegando cuando garúa y el agua que cae del cielo no es suficiente para que el barrido de las escobillas sea eficaz (más adelante, la letra nos dice que "cae la lluvia en estocadas finas", o sea que llovizna y por eso el chabón usa esa aplicación específica del durax para el lavaparabrisas), y por último; el durax se usa para... ¡sí, para eso!: calentar la cocaína. En fin...
"¡Por Dios! ¡La ruta está trabada y fría! / Y cae la lluvia en estocadas finas.": Panorama desolador, triste, melancólico: la ruta está complicada, con mucho tráfico, afuera del auto hace un frío de cagarse, y para colmo; llovizna. Todo le va para el orto al pobre chabón, digamos.
"¡Ella debe estar tan linda! / descubriendo mi secreto / con sus oscuros ojos delatando.": Acá se refiere a la "ella" mujer, esa a la que ama y que le descubrió su "secreto" (o sea, la mina se dio cuenta de la debilidad de él: es un drogón), y en su paranoia causada por la falopa; él cree haber adivinado, evocando los ojos oscuros de la tipa ("oscuros ojos delatando"), que ella lo descubrió.
"Quiero morder el tallo de su rosa, / aunque me clave sus uñas espinas.": Metáfora para referirse a cómo "ve" el chabón de la canción a "ella" (a cualquiera de las dos ellas). Tanto a la mina como a la frula, él las percibe como rosas con sus tallos espinosos. A la mina que le gusta, le quiere "morder el tallo", pero la imagina como una mujer fatal, casi sádica, con sus uñas que se clavan como espinas; y a la merca, también le quiere "morder el tallo", es decir, quiere seguir consumiendo, aunque sabe que le hace daño.
"Conduje toda la noche, / reventando los cambios, / con mis ojos de durax lastimado.": El Indio reitera literalmente la primera estrofa; pero ahora en otro sentido (que está implícito): El tipito está en duda de para qué lado inclinarse, por cuál de las dos "ellas" se va a decidir...
"Y ahora estoy en líos por mi furia, / sin un centavo encima y cae la lluvia.": Bueh, el chabón se decidió por una de las dos ellas, y decidió mal: se quedó con la merca. Adoptó esa decisión en un momento de furia (furia utilizado en el sentido de arrebato) y ahora lo lamenta. Está sin un mango porque se gastó toda la guita en droga, y para colmo; llueve (a la lluvia, el Indio la pone como un condimento irónico de tristeza extra para el chabón digamos, como si no tuviera bastante con todo lo que le pasa al pobre tipo; encima, sigue lloviendo).
"La cara sobre la almohada / (encadenada de plata) / está tendiendo la trampa para nuestro amor... / y estoy a punto de tirar la esponja.": Él sabe que a partir de su decisión de seguir drogándose, la historia con la mina se terminó ("tendiendo la trampa para nuestro amor"). Está acostado, la cara sobre la almohada; pero no puede dormir, está insomne por la falopa que se mandó. Por eso imagina a la almohada como "encadenada de plata", tratando -en vano- de consolarse por la pérdida de la mina. Todo lo que comió es una naranja, porque claro, sabido es que el que está muy drogado con cocaína no siente hambre; sólo sed. Por ese motivo, lo único que comió es una naranja. Y para colmo de males, ahora está en el bajón, en esa etapa depresiva que viene luego del período inicial de euforia que da la droga; por eso está "a punto de tirar la esponja", es decir, está pensando en suicidarse.

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-Juan Carlos Serqueiros-

ASESINATO EN EL COMITÉ CENTRAL

























Uno de Manuel Vázquez Montalbán, escritor que me gusta muchísimo. Y para mejor; de la saga protagonizada por el personaje que fuera su creación más inspirada: Pepe Carvalho. Su título: Asesinato en el Comité Central.
¿La trama? Bueno, digamos que en una reunión rutinaria del Partido Comunista Español, el Secretario General del partido, Garrido, aparece apuñalado cuando se apagan las luces de la sala. A partir de allí, la investigación policial oficial, se verá acompañada por la que a Carvalho le encarga el PCE. De ese modo, Carvalho se ve obligado a trabajar conjuntamente con el comisario Fonseca, ex represor durante la etapa franquista y torturador del propio Carvalho.

Van surgiendo todas las miserias humanas, rencores, traiciones y enfrentamientos que subyacen en el seno del partido, y al final; Carvalho (trasplantado en esta oportunidad a Madrid desde su residencia habitual en Barcelona) resolverá el caso.
Carvalho, cínico y descreído, ex militante comunista, ex agente de la CIA; es un detective que reside en Barcelona, en el coqueto barrio de Vallvidrera. Tiene un ayudante, Biscuter, ex presidiario, que se dejaría matar por él; y una novia, Charo, que labura de call girl, es decir; hace gatos, bah. A las particularidades de Pepe Carvalho, Vázquez Montalbán le añade la de mostrarlo como un consumado gourmet y un excelso cheff; amante de la buena mesa, los vinos caros y los habanos.
ALTAMENTE RECOMENDABLE. Después no digan que no les avisé, eh.

-Juan Carlos Serqueiros-

NOTICIAS DE AYER





















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Noticias de ayer 
(Beilinson - Solari)

No sé muy bien sobre qué pierna bailo
(a veces me agarra ...)
Perdí mi cupo para gas nervioso
y noticias piratas.
Noticias de ayer, extra!, extra!
Buenos atracos, perfectos atentados
bien iluminados
Las monjas verdes revolucionarias
para gran consumo
Se desgració el campeón del híper-fútbol,
primero en el ranking
Los guerrilleros eran saharadíes,
abajo en la tabla.
Interminables cadenas de video
la presión sujetan
Buenas noticias, sabrosas telefotos
A tragar sin culpa!
Rock maravilla para todo el mundo
que gocen los ratones
Bandas derviches, mortales escabeches
mostrando sus trucos 
Noticias de ayer, extra!, extra!

El título alude a que las noticias que dan los medios de comunicación como si fueran primicias, novedades impactantes; son, en realidad, repeticiones de los mismos hechos. Más allá de matices y adecuaciones diversas, en el fondo todo es lo mismo, y en definitiva, lo que reflejan las noticias "frescas" es la misma realidad de siempre (convenientemente maquillada, manipulada y adecuada cuidadosamente al target de mercado a quien vaya dirigida por parte de los megamedios): secuestros, atentados, asaltos, guerras, revoluciones, etc., son la constante de la humanidad. Por eso la noticia "de hoy", es decir, la "primicia", es en realidad la misma noticia "de ayer": todo viejo, todo más de lo mismo. Y siempre será igual.
"No sé muy bien sobre qué pierna bailo / (a veces me agarra ...) / Perdí mi cupo para gas nervioso / y noticias piratas.": Ante el bombardeo de noticias "frescas" que le hacen los medios de comunicación todos los días, ya está saturado, harto y desorientado, al punto que ya no sabe a cuáles noticias darles bola y a cuáles no. Es tal la confusión a que lo llevan con semejante andanada de "información"; que ya nada lo sorprende. Y así, no puede discernir adecuadamente, no sabe "sobre qué pierna baila".
"Noticias de Ayer, Extra!, Extra!": Alusión irónica a que toda primicia es, en el fondo, trucha, una "noticia de ayer", por más que haya ocurrido recientemente, algo que ya vio antes y que seguramente verá repetirse hasta que se muera. Y es esta frase la que el Indio va a usar como muletilla a lo largo de toda la canción.
"Buenos atracos, perfectos atentados / bien iluminados / Las monjas verdes revolucionarias / para gran consumo": Las noticias sobre asaltos, robos y atentados son tan reiterativas, que ya no representan algo que despierte la atención de la gente. No son el foco, por más "bien iluminadas" que las quieran presentar los medios de comunicación; entonces deben recurrir a un gancho un poco más "novedoso" (que en el fondo, también es más de lo mismo), como por ejemplo, presentar, como si fuera un gran suceso, a las "monjas verdes revolucionarias" (mujeres musulmanas que adherían a la política de Muhammar Khadafi, el líder de la revolución en Libia: eran una élite 
dedicada a la custodia y atención personal de Khadafi, a la que se formaba y adiestraba en la Academia Militar Femenina de Libia, renunciando a su vida privada y al matrimonio, y consagrándose exclusivamente a Khadafi y su revolución). 
"Se desgració el campeón del híper-fútbol, / primero en el ranking / Los guerrilleros eran saharadíes, / abajo en la tabla.": Referencia mordaz a la manipulación de los sucesos y el grado de importancia atribuido a los mismos por parte de los medios de comunicación. En ese contexto, "vende más" la noticia de que sufrió una lesión (se desgració = se cagó, tuvo una grave lesión) una figura deportiva famosa (“el campeón del híper-fútbol”); que algo más relevante, como por ejemplo, la acción de la guerrilla saharadí. A la noticia de la lesión del futbolista la mandan "primero en el ranking", o sea, la difunden abundantemente; y a la otra, como si se tratara de una boludez, la mandan "abajo en la tabla", le dan poca difusión.
"Interminables cadenas de video / la presión sujetan / Buenas noticias, sabrosas telefotos / A tragar sin culpa!": Sigue condenando la manipulación de la información que hacen los megamedios (las "interminables cadenas de video"): balancean las noticias de guerras y catátrofes; con "buenas noticias", generalmente referidas a cualquier pelotudez intrascendente, de modo de adormecer la consciencia de la gente y la voluntad de cambio ("la presión sujetan"). Idiotizan a la gente, la hacen "tragar sin culpa", a través de esa manipulación de la información. De paso, hay un sutil palazo del Indio a la complacencia de la gente, a esa estupidez que condena en el disco "Un baión para el ojo idiota", del cual este tema forma parte.
"Rock maravilla para todo el mundo / que gocen los ratones": Acá el Indio bifurca la temática de la canción y pasa a discurrir por otro aspecto de la cuestión, en apariencia divorciado del objeto principal; pero que en realidad no está para nada alejado: hace una alusión irónica al papel de la música rock en todo el asunto, y lo llama mordazmente "rock maravilla", refiriéndose a que la cultura rock pretendió en sus orígenes cambiar al mundo a traves de la música, cosa que por supuesto no se puede lograr; pero sí por lo menos sirve para contemplar desde otra óptica a la realidad, o para aunque más no sea proponer un cambio, una evolución. Lo de "que gocen los ratones" significa que propaguen música pasatista, poco y nada comprometida, dirigida a entretener y nada más. Algo así como "no está el gato y los ratones están de fiesta". Y me parece, creo entrever, que hay un palazo del Indio a bandas de esas impresentables, inescuchables (por lo menos, para mi gusto) como por ejemplo, Los Ratones Paranoicos (puajjj!).
"Bandas derviches, mortales escabeches / mostrando sus trucos": Alta metáfora del Indio. Los derviches son los sufíes fundamentalistas, una hermandad islámica que predica el ascetismo y el desapego a todo lo material. Se expresan físicamente a través de una extraña danza circular que supuestamente los acerca a Alá. Solari rotula  como "bandas derviches" a los grupos de rock que dan vueltas en círculos, como hacen los verdaderos derviches, no creando nada novedoso; sino persistiendo en el fundamentalismo de un género (el rock, que para él no lo es; para él es una cultura universalista), que esas "bandas derviches" están llevando (o tal vez, ya hayan llevado) a la extinción (la famosa expresión solariana de "estoy esperando algo nuevo, algo que me deje definitivamente afuera"). Por eso son "bandas derviches", porque copian e imitan a las bandas "fundamentalistas" del rock, como hacen, por ejemplo, Los Ratones Paranoicos, que son una mala copia, una burda imitación ("mostrando sus trucos") de Los Rolling Stones. Y son "mortales escabeches" (el escabeche es la conservación de alimentos en vinagre), porque intoxican a quienes consuman esa bazofia de "música" que hacen.
"Noticias de Ayer, Extra!, Extra!": Cierra la canción con esa suerte de estribillo repetido obsesiva, irónicamente, como un latigazo.

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-Juan Carlos Serqueiros-

JI JI JI






















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Ji ji ji
(Beilinson-Solari)

En este film velado en blanca noche
el hijo tenaz de tu enemigo
el muy verdugo cena distinguido
una noche de cristal que se hace añicos.
No lo soñé...
se enderezó y brindó a tu suerte
No lo soné...
y se ofreció mejor que nunca.
No mires por favor! y no prendas la luz...
La imagen te desfiguró.
Este film da una imagen exquisita
esos chicos son como bombas pequeñitas
el peor camino a la cueva del perico
para tipos que no duermen por la noche.
No lo soñé...
Ibas corriendo a la deriva
No lo soñé...
Los ojos ciegos bien abiertos.
El montaje final es muy curioso
es en verdad realmente entretenido
vas en la oscura multitud desprevenido
tiranizando a quienes te han querido.

Ji ji ji es la onomatopeya de una risa maligna. Así como "ja ja ja" es una risa franca, alegre, y "je je je" es una risa irónica; "ji ji ji" es una risa perversa, como si alguien estuviera riéndose de una circunstancia adversa para algún otro, como si estuviera gozando con algo malo que le pasa a otro.
En este caso, el Indio la aplica a un chabón que está muy dado vuelta por la cocaína y al que en ese estado de drogadicción le agarra la paranoia de que lo están persiguiendo. Por supuesto, nadie le cree que lo estén persiguiendo; todo el mundo piensa que es sólo una fantasía de esa persona que está re dura por la merca; pero hete aquí que el hecho de que sea falopero y esté paranoico, no necesariamente implica que sea imaginación suya el que lo estén persiguiendo. Es posible que lo estén persiguiendo, independientemente de su paranoia; y por eso la risa perversa de alguien que se ríe de esa pobre persona, que jura y perjura que la persiguen y nadie le cree.
Pero bueno, esa es en apretada síntesis la interpretación de la letra (y con certeza absoluta, ya que el propio Indio, en un reportaje que le hicieron –y en una de las poquísimas excepciones que hizo a su regla de no explicar jamás el significado de su poesía- dijo que el sentido de la letra era ese); y es lo que todo el mundo sabe. En una nota que le hace la revista Rolling Stone, el Indio dice esto a propósito de Ji ji ji:

Para mí es un poco la paranoia de la droga. No lo llamaría de la experiencia con las drogas -que en este caso tiene otra pretensión- sino que está hablando simplemente de cuando alguien está a la deriva dentro de esa situación. Independientemente de lo que la gente haya interpretado, para mí se trata de la paranoia; aunque recordemos que "cuando uno está paranoico" no quiere decir que no te estén siguiendo. 'No lo soñée...', 'En este film...' habla como de una película, parece el típico psicópata que está viendo la película de él mismo en circunstancias en que todos los valores, el prestigio poético de cada palabra, tienen que ver con el estado de paranoia que te dá la cocaína, un estado muy reconocible por otra parte.Y sobre el título... para mí el título es muy significativo. Porque Ji-ji-ji es una risa medio perversa, marca una bidimensionalidad, es como que todo lo que está diciendo no es ninguna afirmación. Porque si tenemos el cuchillo sobre la mesa, es simplemente un cuchillo, no es bueno ni es malo; la cocaína es una cosa, no es la culpable de nada. Yo estoy hablando de la psicopatía, de la paranoia, de todos esos males del promedio de la cultura rock. Porque esta cultura ha pasado por diferentes etapas como cualquier cosa que nace, se desarrolla, crece... se remata. Hubo momentos de plenitud, de euforia, de politización, de bajón, de introspección. Todo eso ha pasado casi como un pulso vital y yo creo que las canciones que uno hace -aunque no quiera o aunque lo haga mal- dan como una pintura de cómo se vivían ciertas cosas en cada momento. Suele decirse que ésa es una sensación característica de una etapa de la década de los 80 en la Argentina, durante la cual tomar cocaína, al menos en ciertos círculos, resultó casi una exigencia social. Justamente, al comienzo de la cultura de las drogas ésta era una experiencia no ordinaria, inusual, que después pasó a ser todo lo contrario. Hoy mismo, no hay nada menos inusual que tomar falopa; es como una cosa para entretenerte en una disco, por ejemplo. No tiene nada de la significación que tenía a fines de los 60 y principios de los 70, cuando había una pretensión de descubrir algo, de encontrarse a sí mismo. La gente lo sentía así, por más romántico y cursi que pueda sonar esto actualmente.

"En este film velado en blanca noche / el hijo tenaz de tu enemigo / el muy verdugo cena distinguido / una noche de cristal que se hace añicos.": Empieza describiendo las circunstancias que originan la paranoia de la persona que protagoniza la canción, con frases elípticas y metafóricas, como en toda la letra. Viene de una noche de intenso consumo de cocaína, es "una noche de cristal que se hace añicos" (refiriéndose a los cristales de merca que se zampó encima). Está re duro por la falopa y en ese estado le viene el bajón que subsigue a la euforia que inicialmente da la droga: le agarra la paranoia y "se hace la película" ("film velado en blanca noche") de que hay un enemigo que lo persigue para acabarlo ("el muy verdugo"). ¿Y quién es ese "enemigo"?: el dealer que le vende la frula, claro, y el "hijo" de ese "enemigo" es la cocaína que le suministra; por eso es "el hijo tenaz de tu enemigo", aludiendo con lo de "tenaz" a la adicción que le provoca la sustancia. Aunque en realidad, su propio enemigo es él mismo; por no poder evitar su compulsión a drogarse en exceso. La descripción que en la letra hace el Indio de ese estado es sumamente ilustrativa. Está todo ahí, implícito: el sentimiento de culpa que experimenta al no ser capaz de sobreponerse a la tentación de consumir; el desprecio hacia sí mismo al haber caído nuevamente en la cruz de la adicción, etc.
"No lo soñé... / se enderezó y brindó a tu suerte / No lo soñé... / y se ofreció mejor que nunca / No mires por favor! y no prendas la luz... / La imagen te desfiguró.": Afirma que no lo soñó, que realmente lo están persiguiendo. Asegura que "vio" a su enemigo "enderezarse y brindar a su suerte" (su enemigo estaba "cenando distinguido", y ahora se levanta de la mesa, "se endereza y brinda a la suerte" de esa pobre persona atormentada). Pero lo del brindis está dicho en argot marginal, tumbero: es "brindar" no el sentido de chocar las copas; sino de compartir la frula. Y en el medio de su terror, esa persona le dice a un interlocutor imaginario que "no mire y no prenda la luz". Le dice eso porque quiere auto convencerse de que se trata sólo de una pesadilla, de algo que no está sucediendo en realidad; y tiene miedo de que si alguien "prende la luz", se perciba que no se trata de una pesadilla y se convierta en algo real...
"Este film da una imagen exquisita / esos chicos son como bombas pequeñitas / el peor camino a la cueva del perico / para tipos que no duermen por la noche.": En el estado en que está, cree "ver" todo claramente, con absoluta nitidez; como si la película que se está haciendo en el coco le suministrara una imagen totalmente fiel de lo que ocurre. Quienes están en el estado en que esa persona se encuentra, son "chicos que son como bombas pequeñitas". Y en esa alucineta, dice que ir en esas condiciones a buscar más falopa, es la peor manera ("el peor camino") de dirigirse a "la cueva del perico", o sea, al sitio donde va a conseguir la droga. Es ese trayecto el que lo remite al "cofre" de su mente en que guarda sus miedos más íntimos y espeluznantes. Pero también, en el medio de su alucinación, sabe que es como "un tipo que no duerme por la noche" (o sea, tiene consciencia de que es drogadicto y que la falopa no lo deja dormir), y quiere autoconvencerse de que todo es producto de su imaginación, despertada por el excesivo consumo de cocaína.
"No lo soñé... / Ibas corriendo a la deriva / No lo soñé... / Los ojos ciegos bien abiertos.": Insiste en vano en que no lo soñó, que realmente hay alguien que lo persigue, y por supuesto, nadie le cree. Está paranoico por la droga y así, va sin rumbo ("a la deriva") y con "los ojos ciegos bien abiertos" (la característica más notable del cocainómano es que tiene las pupilas muy dilatadas, pero sin "ver"; al estar drogado en exceso, no percibe claramente las cosas, está estupidizado por la falopa. Por eso el Indio lo pinta como con los "ojos ciegos bien abiertos").
"El montaje final es muy curioso / es en verdad realmente entretenido  / vas en la oscura multitud desprevenido / tiranizando a quienes te han querido.": Acá el Indio deja abierta la posibilidad de que después de todo, no estuviera tan equivocado al pensar que lo perseguían; por eso "el montaje final es muy curioso", porque el hecho de que esté paranoico no implica la seguridad de que no lo persigan. Y quizás esa paranoia que sufre, sea a la vez su mejor defensa, porque si no la estuviera atravesando, iría totalmente indefenso ("en la oscura multitud desprevenido"); en cambio así, paranoico, por lo menos está alertado de que hay un enemigo que lo persigue, sea éste real o imaginario. En fin... 
Y bueno, decía antes que hasta aquí, es más o menos lo que todo el mundo sabe. Pero lo que no todo el mundo sabe; es que la letra original de Ji ji ji tenía una estrofa que después fue quitada al editarse el disco Oktubre (en vinilo, ya que es de 1986, más precisamente –y como consta en el disco- grabado entre agosto y setiembre de ese año). Esa estrofa, inexistente luego en la edición oficial del disco, decía:
“Olga Sudorova...  /  Vodka de Chernobyl /  Pobre la Olga! Crepó!”. 
Y es que en el medio de la creación y composición (fines de 1985 a principios de 1986) del grupo de canciones que componen el disco, y la grabación de éste (agosto a setiembre de 1986); había ocurrido, el 26 de abril de 1986, en la por entonces URSS, en Ucrania, más precisamente en una pequeña ciudad llamada Chernobyl, una terrible catástrofe nuclear al estallar una central de energía atómica.
El Indio comenzó a cantar estas frases, a partir de la serie de recitales que precedió al lanzamiento del disco y que tuvo lugar en Paladium durante 1986, a partir de mayo de ese año; y lo hizo con una particularidad: en el recital del 16.05.86 las canta en idioma ruso (o por lo menos, simulando cantar en ruso -y como yo no sé ruso, no puedo certificar que efectivamente el idioma en el que el Indio pronuncia esas frases, sea ruso de verdad; capaz que por ahí simula cantar en ruso, no lo sé-); y en el recital del 18.10.86, las canta en castellano. Fueron las dos únicas veces en que esta canción Ji ji ji tuvo un final distinto al editado en el disco.
La estrofa se refiere a una campesina ucraniana imaginaria, a quien el Indio "bautiza" como "Olga Sudorova". Olga por ser el nombre femenino más comúnmente difundido en Rusia, y Sudorova porque el Indio la imagina como una campesina (en el casco urbano de Chernobyl vivía la gente que trabajaba en la central nuclear; pero el grueso de la población del lugar era principalmente rural, de campesinos que vivían en sus chacras, diseminadas en derredor de la ciudad) esforzada, sudorosa por los rudos trabajos del campo; y a la vez, la “ve” a Olga como una mujer rústica, que no se depila, con las axilas peludas; por eso también la "ve" sudorosa, transpirada, y de allí lo de Sudorova
Aquí tienen un enlace a la versión oficialmente editada en “Oktubre”: "jijiji" VERSIÓN OFICIAL
Y otro enlace, esta vez con la versión que el Indio cantó en Paladium; para que puedan apreciar la diferencia: "jijiji" PALADIUM 86
Esa "pobre Olga Sudorova" que imaginó el Indio, entregó el sachet en la hecatombe de Chernobyl, pero de alguna manera corrió mejor suerte al morir instantáneamente; que la que sufrieron los sobrevivientes al desastre; ya que la radiación nuclear dispersa en el ambiente a raíz de la explosión de la central, originó en la población el desarrollo de horribles tumores y mutaciones genéticas. El gobierno ruso (por ese entonces Gorbachov) se aprovechó de la circunstancia de que los pobladores de Chernobyl eran todos campesinos y obreros incultos y supersticiosos, y entonces difundió entre ellos la idea de que los tumores y las mutaciones genéticas se debían a virus que podían combatirse mediante la ingesta abundante de vodka (todavía más del que habitualmente consumían ya de por sí los campesinos y obreros ucranianos). Esa pobre gente, en su ignorancia, le hizo caso al gobierno ruso, y bebía vodka en cantidades indescriptibles con tal de librarse del "virus" que los iba a matar; con el previsible resultado de que se morían igual (obviamente); encima todo agravado por el hecho de que aquel que de pedo zafaba de los efectos secundarios de la radiación nuclear, se moría de cirrosis alcohólica. Terrible.

-Juan Carlos Serqueiros-

CUENTOS TRANSPERSONALES: EL FINAL DE UN SUEÑO



















Escribe: Gabriela Borraccetti

Parada en la orilla, el pànico me dejó inmóvil. Enorme delante de mí, una ola se erguía infinita con su color azul eterno, confundiendo agua y cielo, y su espuma con la nube.
Rugiendo como un gigante dispuesto a llevarlo todo, amenazaba con caer sobre los techos bajos que habían depositado en sus orillas el placer de los sueños que, durante milenios, se habían tejido entre pleamares e hilos de plata. Nada parecía suceder, porque la tensa calma se detenía para eternizarse en el terror de ese instante. Solos mis pies delante de esa mole de furia y agua y mis ojos inyectados con el terror de su ira en la retina.
Durante años este fue mi sueño; en cada repetición volvían los golpes a mi pecho y se me iba el corazón. Despertar no tenía respuestas, todo quedaba inconcluso con la sensación de una profunda impotencia de respiración entrecortada y la intuición de que aquello no era tan sólo un enigma.
Pasaron los años y una noche cualquiera, sin previo aviso, el mar volvió a presentarse justo cuando me vió con los ojos cerrados.
Quizá, -me pregunté-, temía él que lo mirase yo de frente. Quizá, me repetí, el miedo no era del todo mío.
Sé que podría haber dejado nuevamente sin escribir el final, pero aún con los ojos cerrados, encontré los recuerdos que mi corazón volcaba en mi torrente. La infancia jugando en la orilla hasta entrar a desafiar a las olas, escurriéndome por debajo de ellas. Con una sonrisa y desconociendo las telarañas del miedo, mi cuerpo era una lanza que atravesaba el corazón de sus paredes de agua, y del otro lado asomaba mi cabeza triunfante como lo hace un recién nacido saliendo del vientre de su madre.
Y entonces?, pensé entre sueños...
Vivir era una decisión y el terror paraliza. Si iba a seguir viviendo, sería a fuerza de valentía, pero jamás volvería a quedar tiesa en la orilla de la vida.
Con ese pensamiento, una ronda de fantasmas desgajando sus túnicas, se esfumó en el aire y la brisa comenzó a soplar. Otra vez, en ese otro lugar de mi consciencia teñido de sombras, mi cuerpo volvió a ser lanza, y apostando a que mis pulmones fueran capaces de sostener el aire, me interné en las entrañas del mar de la vida sin conocer el final de aquella imagen.
Aquella fue la ùltima vez que soñé aquel sueño. Aquella fue, la primera vez que, de verdad, había nacido.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica