CALA Y ESPADA
(Poema de Gabriela Borraccetti)
Usando tu lengua cual si fuese palabras,
Pudiste y supiste esta hoja escribir,
Desde el anverso y también del reverso
O a donde el deseo te empujó a seguir.
Como hija digna de la fértil luna
Soy tu reflejo cóncavo fiel
Y en mi blando cuenco de plata nocturna
Un manantial blanco dejaste en mí.
Porque aquí he venido
A ofrendarme en tu pecho,
A mecerme en tus brazos,
A ungir tu entrepierna,
A latir con tus venas,
A fluir con tu esperma
Y a no entrar al cielo
Si no fuésemos los dos.
El día en que probé tu arma filosa,
Por ella quedé perdida y prendada;
Tuviste entrada a tres puertas del templo
Y se abrió mi cala rendida a tu espada.
Y eternos tus labios mordiendo los míos,
Lamiendo el néctar de hondos secretos,
Vuelves más tarde a subir a mi boca
Trayendo el aliento robando a mi cuerpo.
-Gabriela Borraccetti-