viernes, 18 de agosto de 2017

SETIEMBRE NOS ENCONTRARÁ UNIDOS O DOMINADOS






































http://www.megustaleer.com.ar/libro/escenas-del-delito-americano/AR28254

Y en lo que a mí respecta, prefiero la segunda opción: que me encuentre... dominado.

Sí, si, leíste bien: dominado. Pero ojo; dominado... por el placer que brinda la satisfacción de un deseo: el de tener ¡al fin! entre mis manos, Escenas del Delito Americano, escrito por el Indio e ilustrado por Pablo Guillermo Serafín.
Afectuosamente tuyo y contando los días

-Juan Carlos Serqueiros-

viernes, 11 de agosto de 2017

LA REVISTEJA "noticias". LICENCIA PARA ENVENENAR


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Estaba yo webeando, buscando imágenes para un artículo sobre el Indio que estoy escribiendo, y -puta desgracia- me topé con esta cucharada de mierda que fuera cagada hace ya algunos meses:


En verdad, no sé qué me llama la atención ni por qué me espanto y asqueo; toda vez que nada hay de sorprendente en que una inmunda revisteja de cuarta como Noticias, orientada a y consumida por, un público medio pelo, patán, estulto, ramplón, arribista, hipócrita, banal, inconsciente, irresponsable y cipayo; “produzca” una cloaca como esa infecta “nota” escrita (o, mejor dicho; parida analmente) por un repulsivo y ruin terceto de cagatintas pseudo periodistas venales, ignorantes, alquilones, abyectos, arrastrados, lameculos y comemierdas (a los cuales mencionaré por sus iniciales: giselle leclercq - marcos teijeiro - pablo berisso, así, en minúsculas, como corresponde a sus estaturas ético-intelectuales), escorias esas quienes, si se vieran cara a cara con el destinatario de los miasmas que emanan de sus plumas berretas (nada menos que el Indio, el artista argentino de más relevancia y con mayor poder de convocatoria de los últimos treinta años), seguramente correrían a esconderse debajo de la cama.
Tal es la recua padrejona autora del abominable engendro publicado en el pedorrísimo pasquín Noticias; un inicuo grupejo de burdéganos que no pasaría ni tan siquiera aquel examen de redacción que nos tomaba la seño en la primaria con la composición sobre la vaca, ¿se acuerdan? Sólo con echar un vistazo a la "nota" de marras, ya se evidencian los groseros errores en la sintaxis y la abundancia de espantos tales como "el masivo recital... con toda la gloria -y toda la masividad posible-" (sic) y "comparte parte de su intimidad" (sic), por citar sólo un par.
Párrafo aparte para algunos de los “comentarios” emergentes de la hez social "lectora" de esa cadorcha auto denominada Noticias, como -por ejemplo- el de una subnormal que consignó que “Música para pastillas” es “apología” (supongo que en su media lengua-media neurona, habrá querido referirse a “del delito”), sin tener ni la más puta idea del significado de la letra de esa canción; o el de un borderline que tiene la osadía y el descaro de tildar de “estúpidos” a los seguidores de Solari, en tanto a él no le da el piné ni para el cutre reguetón con el cual seguramente se deleita en el marco de su onanismo compulsivo.
Nada nuevo bajo el sol; simplemente más de lo mismo: licencia para envenenar otorgada discrecionalmente a una “editorial” que es en sí misma una asociación mafiosa creada con el definido y expreso propósito de delinquir, a un detestable libelo infame y purulento, a unos asquerosos amanuenses mamarrachescos y felones pagados por tanto y productores en serie de detritos, y de unos “lectores” cuyo cociente de inteligencia promedio es notoriamente inferior aún al de las amebas.
Y, en fin, nada nuevo en un país culturalmente colonizado y reducido a una vergonzante factoría de tercer orden.
¿Sabés qué? Cachá el bufoso... y chau... ¡vamo' a dormir! (Discépolo dixit)


-Juan Carlos Serqueiros-

martes, 8 de agosto de 2017

ENEMIGOS ÍNTIMOS II




















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Roca es el anfitrión perenne en el festín de la decadencia. (Roque Sáenz Peña, discurso del 14 de octubre de 1903)

Fracasado el intento de impedir la candidatura presidencial de Manuel Quintana proclamada el 12 de octubre de 1903 por la llamada "convención de notables" -convocada a inspiración de Julio A. Roca para decidir la renovación presidencial en 1904, en que terminaba su período, para frustrar a como diese lugar, la postulación de Carlos Pellegrini-; el íntimo amigo y socio de este último, Roque Sáenz Peña, organizó, en el elegante Café de París, situado en la calle Cangallo (actual Teniente General Juan Domingo Perón) entre San Martín y Florida, un banquete en su desagravio.
En dicho evento, Sáenz Peña pronunció un durísimo discurso en el cual, con frases ingeniosas e hirientes como sables de filo, contrafilo y punta (la arriba citada es sólo una de ellas) condenaba acre y severamente la actitud de Roca.
Lo acusaba de haber "concebido una presidencia sin partido" -aludiendo al futuro mandato de Manuel Quintana quien, en efecto, carecía de partido político, y a quien Roca esperaba manejar a su antojo (predicción esa de Sáenz Peña que -hay que decirlo en obsequio a la verdad histórica- no se cumpliría, demostración cabal de que lo de profetizar no se contaba como la mejor de sus aptitudes)- "para ejercer desde afuera el gobierno caudillesco". Y finalizaba: "El triunfo estaba asegurado para nuestra agrupación, lo afirmo bajo mi palabra, pero ante las cifras reveladoras del triunfo (se refería a la candidatura de Pellegrini, impedida, como cité antes, por Roca), el señor general Roca desnudó a un candidato (Felipe Yofre, ministro del Zorro) y vistió al otro (Quintana) con los ropajes del muerto" (sic).
No sería esa la primera ni la última vez que Sáenz Peña cruzara fuerte a Roca; ya mucho tiempo atrás le había zampado aquel lapidario "napoleón de azúcar rubia", por el postre así llamado.
Y no era para menos; porque hay que tener en cuenta que once años antes, esto es, en 1892, Roca -en sociedad con Mitre (y también Pellegrini anduvo en el enjuague, dicho sea de paso)- había "matado" la candidatura modernista de Sáenz Peña, levantando la del padre de éste, don Luis. Así que entre aquellos dos hombres, enconados enemigos políticos, había existido hasta allí una larga la lista de desinteligencias y desencuentros, cuyo origen venía de los tiempos de la presidencia de Juárez Celman.
Eso no impidió que a mediados de 1912, Sáenz Peña, por entonces presidente de la República, designara a Roca ministro plenipotenciario ante el Brasil, en el marco del convenio al que se había arribado con dicho país para que ambas naciones limitaran la adquisición de nuevos acorazados, luego de superar una etapa especialmente difícil y de gran tensión en las relaciones bilaterales.
Y tampoco impidió que al fallecer Sáenz Peña, Roca fuera uno de los que llevaran los cordones de la cureña que transportaba el féretro en el cual viajaría hacia su última morada.
En fin... otros tiempos. Y otros hombres.


-Juan Carlos Serqueiros-