"Aramis" es una fragancia para hombres creada en 1963 por Estée Lauder, quien la concibió con el propósito de hacer de ella "un clásico atemporal de la perfumería masculina" y la definió como "ideal para un hombre tradicional y seguro de sí mismo". Invariablemente sus publicidades buscaron destacar el "carácter elegante, fuerte, sofisticado y varonil de una fragancia amaderada-chipre que incluye notas de cuero, sándalo y tomillo".
Se trata del perfume que uso desde hace ya cuarenta y cuatro años. Lo "descubrí" allá por 1982, en Buenos Aires, en la pilchería Glenmore de la calle Florida. Mi jefe me había dicho: "Che, comprate un jetra, una camisa y una corbata para la fiesta de cierre del ejercicio y pasame el gasto que yo te lo autorizo, pero ojo que te tengo junado, eh: nada estrafalario; comprate pilcha 'tipo mormón': traje negro, camisa blanca y corbata al tono; no me hagas pasar papelones porque te rajo". Y bueno, entré a patear Florida, recalé en Glenmore, elegí un traje, una camisa, y después, vizcacheando entre las corbatas que se exhibían, vi entre ellas, junto a gemelos y tie clips, el "Aramis". Le pregunté al empleado que me atendía si podía olerlo, me dijo que sí... y la fragancia me encantó.
No sé si entraré o no en la categoría de "hombre tradicional y seguro de sí mismo" que imaginó Estée Lauder; pero qué quiere que le diga... la cuestión es que la uso desde entonces y es como si ya estuviera mimetizada con la de mi propia piel.
Cuántas veces en mis siempre recurrentes y malditas malarias económicas me vi obligado a limitar su uso a apenas una gota en cada muñeca y otra sobre el globo de Huracán que llevo tatuado... Pero lo real y concreto es que siempre andamos en yunta "Aramis" y yo.
-Juan Carlos Serqueiros-






