martes, 25 de junio de 2024

GRABACIONES INCONSCIENTES


Escribe: Gabriela Borraccetti (*)

Indefectiblemente, quien no haya resuelto adecuadamente los problemas afectivos con sus padres, tendrá por delante la ardua e ingrata tarea de revivirlos con hermanos, amigos, parejas y demás personas con las que forme un vínculo, incluso; hasta uno casual.
Y serán de especial significación aquellos problemas que se reiteren en relación a los que la mente haya colocado inconscientemente en un lugar de superioridad, poder o autoridad, tal como lo hacía la "púa” en un viejo tocadiscos: pasar por el mismo surco una y otra vez, reproduciendo los mismos conflictos con idéntica melodía; por más que ésta pueda sonar distinta.
Quien no se acerque jamás a esas que son sus grabaciones inconscientes, quedará reducido a ser el simple reproductor de una herencia a la cual reaccionará con rebeldía creyendo que con esa actitud romperá el molde, cuando en realidad; lo único que logrará será vivir siempre "en relación a" o "en contra de".
Que en definitiva, es lo mismo que seguir siendo "determinado por"... el pasado.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

sábado, 22 de junio de 2024

EL ALMIRANTE GUILLERMO BROWN Y SU ESPOSA ELIZABETH CHITTY, DAGUERROTIPO DE 1844


































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Si amplía la imagen, mi apreciado/a amigo/a lector/a, podrá usted notar que Brown sostiene un objeto en su mano derecha (izquierda en el daguerrotipo, porque la invierte lateralmente): es el anillo de compromiso (el cual aún sigue en la familia Brown por una antigua tradición); y también podrá distinguir que luce en el pecho la divisa federal, pese a que era renuente a usarla. Es que ese día era su aniversario de casamiento y probablemente hubiera de recibir visitas oficiales (por ejemplo, la de Manuelita Rosas, que lo quería mucho y concurría frecuentemente a su casa).
El daguerrotipo fue tomado el 29 de julio de 1844 por John Elliot, quien se había radicado en Buenos Aires el año anterior (fue el primer daguerrotipista en nuestro país); y Brown había desembarcado un mes antes de hacerse tomar el daguerrotipo (luego de estar un año en campaña) y ni bien se enteró de la novedad de que había un daguerrotipista en la ciudad, quiso retratarse junto a su esposa. Así, al concurrir al estudio de Elliot, que estaba en la Recova, le indicó la pose que quería para la toma, que era la que vemos: tomando la mano en la que Elizabeth Chitty usaba el anillo de compromiso que él le había regalado.
Y Brown aparece más "gordito", más... relleno, digamos, al momento de retratarse, circunstancia esta que es comentada en el British Packet en su edición del 30 de junio de 1844. En los daguerrotipos que el almirante se hizo tomar después a lo largo del tiempo, se lo nota mucho más delgado.
John Elliot duró poco en Buenos Aires, a pesar de la propaganda que hacía tanto en la Gaceta Mercantil como en el British Packet; porque no obtuvo exactamente lo que diríamos un éxito comercial. Un daguerrotipo lo cobraba 100 pesos, y hay que tener en cuenta que un quintal de harina costaba 45 y el sueldo de un dependiente de comercio andaba en los 15 o 20; o sea, un daguerrotipo era prohibitivo para la inmensa mayoría de la población. 
Además, Juan Manuel de Rosas no quiso retratarse, lo cual debe haber influido bastante también; ya que algunas familias que podían pagarlo, habrán seguido su ejemplo y entonces tampoco figuraron entre los clientes de Elliot. Extrañamente, sí se retrató Manuelita Rosas, seguramente contra los deseos del Restaurador.

-Juan Carlos Serqueiros-


viernes, 21 de junio de 2024

DEPLORABLE
















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Infelizmente debo decir que tuve la mil veces desgraciada oportunidad de leer un artículo titulado "La guerra de la Triple Alianza en los límites de la ortodoxia: mitos y tabúes", autoría de la muy reconocida y prestigiosa historiadora Liliana Brezzo.
Me quedé de una pieza al comprobar que, al referirse a la ocupación paraguaya de Corrientes en 1865, asume una postura benevolente y hasta complaciente hacia la misma, toda vez que elogia el "comportamiento ejemplar que durante las primeras semanas que siguieron (a la invasión, quiere decir) mostró la tropa paraguaya" (sic).
Claro, debe ser que en su criterio, degollar a la guardia del puerto, capturar dos buques de la armada nacional para luego de apropiárselos, incorporarlos a la marina paraguaya, masacrar a los marineros que los defendían, asesinar a pacíficos pobladores, saquear los comercios, decapitar ferozmente a sablazos a los pobres indios que habitualmente iban de casa en casa vendiendo leña, violar mujeres, secuestrarlas y llevarlas cautivas al Paraguay para después someterlas allí a indecibles tormentos; constituye un "comportamiento ejemplar" del invasor paraguayo.
Voy a tirar abajo pacíficamente la puerta del vecino, y trascartón violar amorosamente a su esposa, degollar pedagógicamente a sus hijos, asesinar amablemente a sus hijas y saquear amistosamente su casa. Y espero entonces que al momento en que la Brezzo escriba la crónica de mis fechorías, las califique de "comportamiento ejemplar de Juan Carlos Serqueiros".
En fin, el opúsculo en cuestión es tan sólo otro ejemplo —uno más y van…—, de todo eso tan especialmente deplorable que, desde José María Rosa hasta Felipe Pigna, Liliana Brezzo y siguen las firmas…, en mala hora se empeña en evidenciar la corriente histórica "revisionista" rioplatense al incurrir en los mismos errores y vicios que le achaca a la corriente "oficial", sin siquiera detenerse ante el hecho de que al momento de erigirse en exégeta y defensora de la tiranía paraguaya hace exactamente lo mismo que critica y condena en los de la vereda de enfrente cuando éstos, desde Bartolomé Mitre hasta Luis Alberto Romero y una lamentablemente extensa lista de odiosas etcéteras, construyen artificiosamente el relato histórico del conflicto anglo-francés contra la Confederación Argentina y se erigen en sostenedores del derecho inglés a la posesión de las Malvinas.

-Juan Carlos Serqueiros-

Imagen de portada: Semanario El Mosquito, edición n° 133 del 10.12.1865.


martes, 18 de junio de 2024

TU PROPIO PODER





























Escribe: Gabriela Borraccetti *

El poder teje desde la oscuridad una prisión que disfraza de pertenencia. Promete paraísos, te crea necesidades, y junto a ellas; la expulsión del Edén si decides por tu libertad. Entonces aparecen los cucos, el diablo, los castigos... la amenaza bajo todos sus disfraces; mientras te van inoculando a través de la información, que "pertenecer" tiene un precio que generalmente se paga en efectivo o en cómodas cuotas con tarjeta de crédito.
Tus días se miden según el "rinde" laboral, y el amor se mide en la cantidad de regalos, paseos, marquilla del cigarrillo y marca del auto; puesto que quien no pueda acceder a ello, está casi destinado a la humillación.
Como la gran mayoría que día a día crece en este planeta, la gente se arrumba en pilas: de desempleo, de hambre, de enfermedad y de orfandad. Y mientras dejan sin techo a alguien más cercano a tu posición; tú pasas a engrosar el pánico en filas de desaliento. Estos poderosos saben que ahora te resistirás menos a que te humillen más, antes de terminar en la calle; y aprovechan para hacerte creer que mientras estés "adentro", el sistema sólo expulsa a los incapaces. Es por ello que se define a este orden como perverso: promueve que nos volvamos insensibles, egoístas y narcisistas, alimentando el sentimiento de que "aún somos especiales", agigantando el egoísmo, multiplicándose el sálvese quien pueda y dejando a la agresión habitar las calles... porque eso es lo que necesariamente sucede cuando se trata de sobrevivir.
Nuestro temor los alimenta, nuestra ceguera los cobija, y nuestros sueños desaparecen porque no hay tiempo que perder. El miedo que emanamos, es la comida con la que los dueños del mundo se alimentan, puesto que mientras tengamos miedo, es muy fácil manipular nuestra alma.
Paradojalmente, todo lo descrito hasta acá, es lo que llamamos cultura: la que hemos creado con la complicidad de nuestras mentes, que en lugar de pensar, se adormilan, consumen, compran, obedecen y olvidan cuestionar. Si mirásemos un poco más la naturaleza, nos daríamos cuenta de que nos hemos desconectado tanto de ella, que ya no podemos siquiera dormir en función del descanso: pastillas y fármacos hasta en la sopa y las orejas, para ver si recuperamos un poco de eso que es tan natural como el sueño y la vigilia; pues la intranquilidad nos ha ganado y el miedo vive en nuestras casas a través del televisor, la radio y los medios de comunicación. No obstante, aún seguimos embanderando la tonta creencia con que nos consolamos y dice que estamos bien y estaremos mejor; y que todo pasará en el momento que podamos pagar vacaciones, una casa mejor, un gurú, costear clases de meditación, y si es posible, comprar un viaje a la India para conseguir iluminación en cuotas pagas.
Pierde el miedo, despierta, deja de creer en que todo se compra y que eres una isla que no caerá como tantos otros cayeron. Lo que estás viendo son sólo las ilusiones con las que todos los días adiestran tu mente, los que precisan sostener su poder. Es muy fácil conducir a quien duerme, y sería terrible un despertar colectivo para quien hace de este mundo, un sitio para su ambición de dominio.
El día que sepamos que el poder no está en la punta de la pirámide, sino en su base, será muy difícil frenar la fuerza de millones de personas que desean vivir en paz y no en deuda. Quien está empoderado, tiene pánico de perder el control. Y que lo pierda es sólo cuestión de dejar de consumirlo todo. No somos una isla, y lejos de ello, estamos conectados en red: lo que hoy le sucede a un punto del planeta, mañana sucederá al otro lado del océano. Y si no, observemos a algunos países de Europa que ni en sueños hubiésemos imaginado en algún momento pobres y de rodillas.
Piénsalo seriamente: ¿cómo pueden unas pocas familias poderosas, mantener de rodillas al mundo? ¿Cómo, siendo mayoría, nos maneja el 2% del mundo? Necesitan que no duermas, que pienses que eres un fracasado, que tomes pastillas para vivir y sanar... tan sólo para mantenerte hipnotizado.
Que el poder esté en tu propia luz, en tu consciencia.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


lunes, 17 de junio de 2024

PENSALO...























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

A nada temo porque he jurado defender la Independencia de América y sellarla con mi sangre. (Martín Miguel de Güemes)

Como todos saben (o deberían saber), la amistad entre Belgrano y Güemes fue férrea, y la correspondencia entrambos, profusa. En una de las cartas que el primero dirigiera al segundo, le escribía más o menos estas palabras: "He sabido que anda usted desnudo, así que he mandado en ésta (se refiere a Tucumán, donde se hallaba por entonces, como jefe del Ejército del Perú acantonado en esa ciudad) que se le confeccione un uniforme. No se preocupe usted, ya pagaremos después, cuando podamos".
Dos hombres como ellos, de linaje y fortuna, reducidos a la miseria, pues todo lo habían dado en pos de la independencia. Belgrano andaba con las botas remendadas, y Güemes, vestido con harapos. Y no sé si sabías que al fallecer Belgrano, su lápida se hizo con un pedazo de mármol de la cómoda de su hermano. Y que a Juana Azurduy la enterraron en la fosa común. Y que...
Así aquellos hombres y aquellas mujeres forjaron esta patria. Pensalo, vos que te sentís insatisfecho porque tu viejo no te puede comprar esas Nike que son tu fetiche; o vos, que te sentís frustrado porque no podés cambiar el auto; o vos...

-Juan Carlos Serqueiros-

Imagen de portada: Juan Francisco Cancio Lazo, "Toma del Justina por Martín Miguel de Güemes el 12 de agosto de 1806", óleo.

martes, 11 de junio de 2024

PALABRAS AUSENTES













PALABRAS AUSENTES
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

No siempre llueve
Ni hace un frio tenaz,
O un furibundo sol
Se remonta en el horizonte
Para escribir mensajes
Atravesando entusiasmado
Mi ventana...
Entonces,
Cuando los vientos sean
Apenas una brisa
Y el sol sólo lance
Halos efímeros de tibieza;
Allí
Revolveré los cajones
Hasta encontrar las palabras
Que quisiera tener presente
Justo en ese momento:
Cuando ellas me digan "ausente".

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

viernes, 7 de junio de 2024

DE CUANDO JOSÉ MARTÍ FUE CÓNSUL ARGENTINO EN NUEVA YORK




































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Ésta es una nación esencialmente egoísta, nos busca para hacemos sus tributarios y poco nos dará. Tienen por la raza latina profundo desdén y suponen que somos incapaces de tener la prudencia que resiste tentaciones deslumbrantes en apariencia… En un Congreso reunido creo que los yankees harán lo que quieran... (Vicente G. Quesada a Julio A. Roca, 10 de febrero de 1886)

Los Estados Unidos se encuentran absolutamente dominados por la corrupción económica, están ansiosos por apoderarse de Santo Domingo y Cuba, la Conferencia es una lucha entre las fuerzas del bien y del mal. (José Martí)

El 19 de mayo pmo. pdo. se cumplieron 129 años de la muerte en combate de José Martí, poeta, escritor, periodista, pensador y héroe de la independencia de Cuba.
La mayoría de los argentinos ignora que entre junio de 1890 y octubre de 1891, Martí se desempeñó como cónsul de nuestro país en Nueva York, siendo designado para ocupar dicho cargo por el presidente de la República, Miguel Juárez Celman, a iniciativa de su ministro de Relaciones Exteriores, Roque Sáenz Peña.
Ocurría que en 1889, este último había sido nombrado (conjuntamente con Manuel Quintana) delegado argentino a la Conferencia Panamericana en Washington. Dicho evento respondía a la intención del gobierno yanqui de establecer una unión aduanera con los países latinoamericanos, estipular la creación de un tribunal arbitral para los diferendos y conflictos, y así como de paso; pedirles que intercedieran ante España a fin de que ésta accediera a vender Cuba a los Estados Unidos.
Llegado a Washington en octubre de ese año, Sáenz Peña entabló una relación de amistad con José Martí, quien se encontraba exiliado allí y era corresponsal del diario La Nación.
No escapaba a la sagacidad de Sáenz Peña —como tampoco a la de su colega Manuel Quintana, y a la del canciller (Estanislao Zeballos)— que los designios norteamericanos en la Conferencia eran absolutamente perjudiciales para los intereses argentinos. Su desempeño, al igual que el de Quintana, fue brillante, y entrambos lograron dar por tierra con las pretensiones de los del norte.
En marzo de 1890, durante el tratamiento del llamado “Zollverein americano”, Sáenz Peña opuso a la tesitura yanqui América para los americanos (la tristemente célebre Doctrina Monroe, a la cual Alberdi definió certeramente como “la doctrina del egoísmo”) su recordada y generosa América para la humanidad; mientras que Quintana, de lucido papel y con magistral elocuencia, rebatió contundente y exitosamente la propuesta norteamericana de tribunal arbitral obligatorio (más allá de que, independientemente de perseguir por entonces un objetivo común: sustraer a nuestro país de la influencia yanqui; los dos obraban guiados por motivaciones bien diferentes: Sáenz Peña lo hacía por su acendrado patriotismo; Quintana por sus estrechísimas vinculaciones con Inglaterra).
Martí saltaba de contento. Sus cartas de esos días reflejan la profunda admiración que sentía por los integrantes de la delegación argentina. Y al regresar a Buenos Aires, nombrado que fue Roque Sáenz Peña ministro de Relaciones Exteriores, inmediatamente de recibirse de esa cartera le pidió a Juárez Celman que designase a Martí cónsul en Nueva York.
Posteriormente, a mediados de 1891, las protestas españolas por el accionar de Martí en pro de la independencia cubana, llevaron a que el ministro (como se les decía por entonces a los embajadores) argentino en Estados Unidos, Vicente G. Quesada, solicitara a la cancillería (y al propio Martí) la renuncia de éste al consulado, la cual el prócer cubano formalizó el 17 de octubre de ese año.

-Juan Carlos Serqueiros-

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IMAGEN DE PORTADA
Herman Norrman (Suecia, 1864-1906), Retrato de Martí, óleo sobre tela, 1891.

REFERENCIAS DOCUMENTALES Y BIBLIOGRÁFICAS
AGN. Fondo Julio A. Roca. Correspondencia Quesada-Roca.
Diario La Nación. Ediciones del 08.11.1889 y del 31.05.1890.
Diario La Prensa. Ediciones del 07.10 y del 07.12 de 1889.
Martí, José. a) Nuestra América y otros escritos. Eudeba, Buenos Aires, 2023.
                    b) Argentina y el Primer Congreso Panamericano. Editorial Transición, Buenos Aires, 1955.
MRECIC. Archivo Histórico de Cancillería. Serie José Martí.
Quesada, Ernesto. Primera conferencia panamericana. Imprenta Schenone, Buenos Aires, 1919.
Sáenz Peña, Roque. El Zollverein Americano. McGill & Wallace, Printers, Washington, 1890.
Sáenz Quesada, María. Roque Sáenz Peña: el presidente que forjó la democracia moderna. Sudamericana, Buenos Aires, 2014.
Sarracino Magriñat, Rodolfo. José Martí, cónsul argentino en Nueva York (1890-1891). Análisis contextual. Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2018.


sábado, 1 de junio de 2024

CUANDO SE DISPARA AL CORAZÓN CON LA PALABRA





























Escribe: Gabriela Borraccetti *

Se puede disparar con la palabra al centro del corazón de alguien, justo en el momento de recordar algo que brinda alegría.
Quien disparó no suele ir a la cárcel, no hay pena para su delito; pero debería saber que hay muchas formas de matar… y de morir.
Se puede permanecer impune de diversos modos, y sobre todo; cuando se dispara con la palabra, que se transforma así en un arma letal cuando lo único que importa es anteponer el prejuicio y las formas al fondo de un corazón al cual se le poda la espontaneidad.
Una muerte dolorosa y lenta, que al final; termina volviéndose también contra el que disparó, convertida en un silencio que jamás torna a sonreír con tal de no ser cercenado.
Esto es lo que debe recordar quien dispara con la palabra al corazón de otra persona: lo que rompes, criticas y quieres modificar constantemente; no hace que florezcan rosas.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


viernes, 31 de mayo de 2024

DE ARTISTAS Y DE LOCOS






























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Hay, sin embargo, un cargo al que debo responder, y que apenas satisfecho por una parte, reaparece por otra bajo nueva forma. Es anticipado o superfluo, se dice, un Observatorio en pueblos nacientes y con un erario o exhausto o recargado. Y bien, yo digo que debemos renunciar al rango de nación, o al título de pueblo civilizado, si no tomamos nuestra parte en el progreso y en el movimiento de las ciencias naturales. (Domingo Faustino Sarmiento, discurso inaugural del Observatorio Nacional Argentino, 24.10.1871)

El 24 de octubre de 1871, el presidente de la República, Domingo Faustino Sarmiento, inauguraba en Córdoba el Observatorio Nacional Argentino (en la actualidad, Observatorio Astronómico de Córdoba). En el discurso que pronunció en esa oportunidad, empleó las frases que se citan precedentemente, en las cuales expresaba su punto de vista en relación a la oposición y las muchas críticas que el proyecto había tenido en Buenos Aires, manifestadas principalmente en el diario La Nación, de Mitre, que desde el anuncio del proyecto lo había reputado de gasto superfluo esgrimiendo como argumentos, entre otros, la guerra contra el Paraguay, la guerra franco-prusiana, la epidemia de fiebre amarilla y la situación en Entre Ríos. Eso sí: lo que nadie admitía públicamente —y la prensa menos que nadie— era la “herida” que al orgullo porteño le infligía el hecho de que se lo situase en Córdoba y no en Buenos Aires.
La imagen que oficia de portada al presente opúsculo es una litografía alusiva a dicho evento, publicada con posterioridad (diciembre) al mismo, inserta en el periódico decimonónico El Mosquito. En ella aparece caricaturizado Sarmiento, quien con un telescopio mira la luna, en cuya cara se evidencia una expresión, digamos… demencial, remitiéndonos de ese modo inequívocamente a su apodo: "loco".
El Mosquito fue un periódico que se auto definía como independiente (condición esta que perdería en 1882, año en que su propietario celebró un contrato que por el término de dos años lo ponía bajo el auspicio del Partido Autonomista, y que por otra parte; resignaría luego definitivamente a partir de un indisimulable alineamiento con el roquismo y el juarismo), satírico, burlesco y de caricatura, cuyo primer número salió a la calle el 24 de mayo de 1863, y que logró mantenerse exitosamente en las preferencias del público durante treinta años, hasta su última edición el 16 de julio de 1893. Satirizaba a todos y se reía de todos, empezando por sí mismo, es decir, por quienes constituían su propio staff; y ante la pregunta de si era “mashorquero” (rosista) o “salvage” (unitario), “crudo” (alsinista) o “cocido” (mitrista); respondía: “soy político y como todos los demás del gremio disbarro y disbarraré” (donde se emplea disbarro por desbarro: desatino, yerro, barbaridad, disparate). Quedaba clarísimo: El Mosquito podía asumir cualquier postura política o ideológica e incluso adherir ocasionalmente a un partido o candidato, para ponerse en contra inmediatamente después, arrogándose la prerrogativa de ostentar una llamativa volubilidad a la cual convertía (exitosamente, además) en derecho propio y en motivo de orgullo.
En mayo de 1868 se incorporó a El Mosquito como ilustrador Henri —nombre argentinizado en Enrique— Stein (n. París, 04.10.1843 – m. Buenos Aires, 17.01.1919), quien pronto se constituiría en factótum y pasaría a detentar el cargo de director gerente, para después adquirir el periódico y convertirse en su editor y director propietario.


Desde sus inicios mismos, El Mosquito venía satirizando tenaz, asidua y abundantemente a Sarmiento, pero a partir del ingreso de Stein; haría de él una de sus “víctimas” predilectas, representándolo como un loco (por ejemplo, en la que hemos visto), o un mono, o un asno, o un elefante, o una hiena, o un payaso, o un vampiro que en vez de sangre; chupa sueldos, o como “el general Cagatinta”, o como… En fin, digamos que al semanario cualquier bondi lo dejaba bien para caerle con tutti. E incluso, para zaherirlo y ridiculizarlo aún más; llegó hasta declararse sarmientista, esto es, partidario de la candidatura presidencial de Sarmiento, porque… ¡le garantizaba las mejores caricaturas!
Pero el asunto era de toma y daca, porque “el tremendo sanjuanino” (José María Rosa dixit) era, como sabemos, un sujeto atrabiliario y un polemista terrible, y tampoco se paraba en pelillos a la hora de denostar a Stein (a quien por otra parte; catalogó de “matón del lápiz”).
Así las cosas, con tanto agravio y tanta ofensa de uno y otro lado, sería lógico inferir que entrambos existía un odio profundo y un sordo rencor, pero contra lo esperable; en modo alguno era así, por lo contrario; lo que había era un mutuo sentimiento de admiración y respeto que trascendía las estocadas que se cruzaban. Y mucho menos existió conflictividad entre El Mosquito de Stein y el poder político encarnado en Sarmiento, que jamás  movió un dedo para coartarlo o censurarlo.
De hecho, Sarmiento había mandado a encuadernar todas las caricaturas suyas publicadas en El Mosquito, y además; su casa en el Carapachay estaba empapelada con ellas. Por su parte Stein, tras la muerte de Sarmiento el 11 de setiembre de 1888, en la edición n° 1341 de su periódico, correspondiente al domingo 16 de dicho mes, absteniéndose decorosa y respetuosamente de la caricatura; publicó en la primera página un soberbio retrato de Sarmiento, y a continuación, en la página 3 reconoció que su “impertinente lápiz se ha burlado muchas veces de esta inteligencia tan potente, original y vasta” (sic), tras lo cual hizo el elogio de tan alta e ilustre personalidad, manifestó sentirse con “el espíritu entristecido y el corazón oprimido” (sic), adhirió al luto general, y se lamentó de que el acotado espacio de su publicación no le permitiese, como sin duda lo deseaba, acompañar el retrato con una biografía. Y no se detuvo allí su homenaje al sanjuanino, porque en el número siguiente, esto es, la edición n° 1342 de fecha 23, en la página central publicó una esmeradísima litografía en la cual se ilustra la bienvenida celestial que a Sarmiento le dan San Martín, Belgrano, Moreno, López y Planes, Las Heras y otros próceres, en palabras que le hace decir al primero: “Venga, Dn. Domingo, sea Vd. el bienvenido, que aquí hay lugar para los que como Vd. han servido bien a la patria y al progreso” (sic).





No por nada el propio Stein consignó en más o menos estas palabras: “por aquella época todos estábamos locos como Sarmiento”. Y es que más allá de sus innegables dotes para ser lo que fue: un perspicaz y exitoso empresario periodístico y comercial (porque no hay que perder de vista esa faceta a la hora de describirlo); él era en esencia un magistral artista de la ilustración política, pero con la chispa de la "locura" que se traducía luego en su inventiva y en su osadía. Así también como, independientemente de sus indubitables condiciones de infatigable periodista combativo y de portentoso escritor; Sarmiento era intrínsecamente un "loco"... genial.
Tal como sabiamente enunció Aristóteles, “ninguna gran mente ha existido nunca sin un toque de locura”. Y al fin y al cabo, el caso es, mi querido amigo lector, que de artistas y de locos todos tenemos un poco.

-Juan Carlos Serqueiros-
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REFERENCIAS DOCUMENTALES Y BIBLIOGRÁFICAS

AGN. Fondo Enrique Stein, Sala VII, Leg. 1438-1441.
Belín Sarmiento, Augusto. Sarmiento anecdótico. E. Tipográfico de David Soria, Buenos Aires, 1905.
BNMM. Diarios y revistas. El Mosquito, periódico semanal, independiente, satírico, burlesco y de caricatura.
Gálvez, Manuel. Vida de Sarmiento, el hombre de autoridad. Editorial Tor, Buenos Aires, 1957.
Román, Claudia A. Prensa, política y cultura visual. El Mosquito (Buenos Aires, 1863-1893). Editorial Ampersand, Buenos Aires, 2017.
Rosa, José María. Historia argentina t. 8. Editorial Oriente, Buenos Aires, 1974.
Suárez Danero, Eduardo M. El cumpleaños de El Mosquito. Eudeba, Buenos Aires, 1964.


martes, 28 de mayo de 2024

ABRO LAS VENTANAS

































ABRO LAS VENTANAS
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Abro las ventanas,
Calzo el sol en mis pupilas
Y veo la luz que tu pecho
Al abrirse me regala.
Se me sale el corazón
Y se me enciende el alma,
Porque tu amor se hace plumas
Para llevarme en sus alas.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


viernes, 24 de mayo de 2024

LOS SEBRELIS: UNA BANDA DE CIPAYOS Y PERDUELLIS




















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Los Campeonatos Infantiles Evita constituyeron un intento de captación de la infancia, a la manera de los Balilla de Mussolini. Estos torneos dieron réditos políticos, pero no deportivos, ya que pocos jugadores surgieron de ellos. (Juan José Sebreli)

La verdad es que cuesta enormemente vencer la náusea y  reprimir el vómito al tener que ocuparse de refutar a la ameba estreñida llamada Sebreli.
Ese error de la naturaleza, esa falla en la cadena evolutiva, no es “sólo” un nominalmente argentino renegado y traidor (otro más entre una larga lista de etcéteras), un cipayo, un perduellis al servicio del Foreign Office británico; es algo peor aún que eso: es, en tanto agente de la intelligentzia disolutiva de la nacionalidad, un germen patógeno capaz de producir efectos letales.
Y su discurso no es meramente la consabida cadena de idioteces acuñada en los años 40 del pasado siglo por la oligarquía y repetida hasta el hartazgo por el medio pelo argento estulto, arribista, tilingo y turiferario hasta bordear el cretinismo (cuando no hasta superarlo, incluso); es algo infinitamente más grave en tanto “apóstol” de una prédica goebbelsiana que taladra las mentes tal como la gota de agua que termina por horadar la piedra.
Lo de identificar a Perón con el bonapartismo calificándolo de imitador-continuador de Luis Napoleón Bonaparte, y lo de asimilar a Evita con el fascismo mussoliniano y/o con el falangismo y el franquismo españoles, es la carátula del dossier que contiene un plan macabro contra la argentinidad.
La biología concluirá (es de esperar que en breve; no sea que tengamos la puta desgracia de la reiteración de un fenómeno de longevidad excesiva) con ese ser abyecto; pero guarda: hay más sebrelis; porque también están sus cómplices, que son de su misma calaña y tan miserables y repugnantes como él mismo: Luis Alberto Romero, Fernando Iglesias, Beatriz Sarlo, Jorge Lanata, Santiago Kovadloff, Martín Caparrós y Lucas Llach, entre otras tantas alimañas de similar laya.
Esa canalla inmunda e infame es el asqueroso detrito que deriva de la descomposición social y encarna EL mal en términos absolutos en tanto constituye la cabecera de playa para las fuerzas que propugnan la disgregación nacional.
Ojo al piojo con minimizar el peligro que representa toda esa escoria que es nada menos que el huevo de la serpiente, el caldo de cultivo del brebaje hechicero que condujo a que la mitad de un pueblo, embrutecida, colonizada, carente de valores, ignorante, oportunista, irresponsable, olvidada de sus patres y de sus pretéritas glorias, con una oquedad en el lugar del corazón y el alma enferma, impermeable a la solidaridad y que huye de la palabra patriotismo tal como huye Drácula de las flores de ajo; llevara a la presidencia de la República a un coprolálico psicótico incestuoso con delirio mesiánico y veleidades de tiranuelo como Javier Milei.

-Juan Carlos Serqueiros-

miércoles, 22 de mayo de 2024

EL MUNDO DEL SENTIMIENTO EN EL RÍO DEL OLVIDO























Escribe: Gabriela Borraccetti *

En los 34 años que llevo ejerciendo mi profesión de psicóloga clínica, vengo observando que lo que llamamos cura va en un sentido sumamente peligroso. El ser humano es tratado psicológicamente como si fuera un papel en blanco al cual dirigir el dedo índice y señalar lo que está bien sentir, y si es lógico, ilógico, normal, productivo, sensato, improcedente, útil o inútil.
El daño que se inflige a las personas haciendo cirugía mayor en su alma, consiste actualmente en procurarle un reordenamiento de sentimientos en base a razones: lo que hay que olvidar, lo que hay que dejar de lado, lo que es importante y lo que no, lo que hay que superar, lo que es normal, lo que es conveniente, lo que hay que poner en primer plano, lo que hay que repetirse, en qué hay que concentrarse y en qué situaciones hay que hacer de cuenta que algo o alguien… ¡no existe!
Si a eso le sumamos las autoafirmaciones, los decretos, mantras y una cantidad de chips que evitan la reflexión; estamos condenados a caminar eternamente pisoteando nuestros problemas, lo cual es algo muy distinto a resolverlos.
El asunto es que la razón, los actos de voluntad y el deber, no pueden contra lo que se siente. Lo que sentimos pertenece al terreno de lo subjetivo, y querer curar algo que es natural tenerlo: subjetividad; es como querer operarnos de un brazo porque consideramos que sólo ese nos sirve y que con uno solo nos basta.
Por otro lado, querer dominar la vida en base a pura objetividad y amputando partes de nuestro ser (e incluso de nuestra historia, por considerarla un apéndice innecesario, un estorbo o algo que en teoría no se puede solucionar, como si no fuese posible leer un cuento por segunda, tercera o milésima vez y encontrar detalles que nos cambian la mirada), es como querer salir caminando sin piernas, sin saber de dónde venimos y por qué elegimos el camino de ir hacia dónde vamos.
La actual forma de tratar el dolor psíquico es hacer de cuenta que nacimos hoy y que tenemos una nueva vida. Y bajo ese principio se orienta a las personas a desconocer por qué son quienes son, cómo llegaron hasta aquí y cómo poder cambiar.
La razón y la fría lógica que se recibe como orientación y remedio en una terapia de este tipo, es además la razón de un otro que se coloca en una posición de poder y de sapiencia frente al paciente, ordenando en su mente lo que para él es prioritario, y desoyendo el dolor que, por supuesto, no siente en sí mismo ni padece. Esa forma de curar suena más a un padre que formatea la vida de su hijo, que a un terapeuta que sana.
Sanar no es ordenar ni señalar lo que se debe y lo que no. Tal como en la medicina, si uno no busca la raíz del mal; nos convertimos en consumidores de parches, en receptores de recetas, consejos o pastillas para tapar lo que nos pasa. Tapamos síntomas, tapamos recuerdos, dolores y tiempo; los borramos como se borran los errores ortográficos con una goma de borrar sobre el papel. Pero el magullón en la hoja, en el alma o en el cuerpo, queda, y la causa sigue viva escondida como la Hidra en el fondo de nuestra caverna psíquica.
Esa forma de sanar lo que fuere, cuerpo o alma (psique), es lo que causa los mayores problemas en esta humanidad que hace rato olvidó detenerse, observarse, pensarse, respetarse y concederse tiempo para comprender y saber de sí lo que cree saber de los demás.
Hoy no hay tiempo para los duelos, porque tal como lo indica la palabra duelo-dolor; esto lleva tiempo para tramitar y el tiempo es dinero. El dolor se ha catalogado como algo anormal, cuando en realidad; es la única forma de alarma que nos advierte que tenemos que parar y ocuparnos de nosotros.
La palabra superación pasó a ocupar el lugar del término elaboración y pasamos por encima todo lo que tendríamos que tratar con respeto. ¿No pasa eso, acaso, también con los viejos, los niños y en fin, con todo lo que demanda tiempo?
Hoy hay que erguirse enseguida ante cualquier caída, para seguir corriendo; aunque no sepamos hacia dónde ir. En el trabajo se te puede morir un hijo pero “tienes que superarlo”. Es mal mirado aquel que necesita reponerse de un problema, y es puesto en el lugar del "haber" contable cualquiera que esté pasando por una crisis o incluso por algo que lo convierta en un ser humano. Desde un embarazo hasta una preocupación familiar son tildados para el día de mañana saber a quién despedir primero.
El reino del pum para arriba y la cultura feliz se ha erigido en un modo de vida, en una moda a la que tememos desobedecer para no quedar "afuera". Hay que decir siempre y ante todo, que uno está “re bien, viste”, y no nos tomamos un minuto para llorar, porque eso es debilidad y además pone en fuga a todos los que nos rodean mientras somos máquinas de reír y sacarnos selfies.
Han amputado todas nuestras reacciones naturales, han enterrado nuestras dudas y han señalado al mundo emocional como si fuera una basura a descartar. La psicología se ha puesto más mágica y fast, y pululan los "consteladores", couchers (como si el alma fuese cuestión de entrenar), los neuro-psicólogos que nos toman como un amasijo de nervios y neuronas, y los chamanes que con dos simples pasos de baile te elevan a la categoría de ser metafísico. Algo genial para el ego, pero… letal para el alma.
Demonizaron al remedio más efectivo de la palabra para asegurar que la cura de Freud, de Jung y de los psicólogos profundos, no sirve. No sea cosa que pidas uno de esos por la obra social o la prepaga, y ellos tengan que costear por mucho tiempo un tratamiento que les lleva más dinero del que están dispuestos a invertir por tu alma.
La cultura, la ciencia y los que tienen el poder de decidir sobre el destino de todos, formatean el cerebro y las creencias, entronizando a los popes que llevan a consumir y a vivir superficialmente. Los "estudios" para sanar el alma son cursos de unos meses y las terapias son fastLustramos un poco, maquillamos otro tanto y listo, vete... para volver a enfermar, volver a pagar y volver a irnos, sólo un poco más ordenados de como vinimos. 
Así, seguro que  sentirás que es tu culpa. ¿Cómo no respondes a ningún tratamiento? ¿Qué clase de bicho raro eres? Mientras tanto, te vas convenciendo y haciendo a la creencia de que sin dudas, eres la rareza, el Quasimodo al que no le hacen efecto los mantras y las fórmulas que te dieron para remediar tu dolor, junto con las palabras del psicólogo, que te habla de lo que debes hacer o practicar en lugar de escucharte. Y después de todo, debe ser cierto que es tu cabeza la resistente a todo tratamiento, "porque a Fulanito se lo ve feliz, y yo aún (piensas para tus adentros) me siento mal". ¿No es cierto?  Pero claro, lo que te faltaría conocer, es que Fulanito, igual que tú; usa la misma máscara feliz para que no se le note la tristeza.
No es en vano que hoy se repita el lema que dice "como te ven te tratan; si te ven mal, te maltratan". Se ha tomado esto como sabia receta cuando lo único que hace es maquillar la apariencia, la superficie, porque adentro... ¡ah!, adentro puedes estar podrido, amargado, enojado, triste; pero eso sí: que no se note. Muy bueno para la televisión, muy malo para el alma.
Por lo general, la cura está donde nos dicen que no está. Hemos creído tanto que no tenemos que hablar del dolor, que hoy nos reunimos sólo si son festejos y hasta en los velorios hay menos gente. La cultura de la felicidad es en realidad un cáncer que pretende dejar en el tártaro las comunes penas, las dudas, las lágrimas, los traspiés, la historia dolorosa, los obstáculos, los miedos. Pero deja de lado todo eso, convéncete o déjate convencer de que eso es debilidad a superar y salta por encima de tus problemas. Del otro lado estará la muralla contra la que rebotarás.
El primer paso para sanar, es aprender a respetar lo que uno siente. Y lo que no resuelvas en tu interior, no se irá posando para la foto que publicas con tu mejor sonrisa. Eres un ser hecho de tiempo y palabras. Y el tiempo no es sólo pasado ni sólo presente ni sólo futuro. 
No lo olvides.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o whatsapp al +54 9 11 7629-9160.