sábado, 27 de mayo de 2023

RECONOCER AL EGO





























Escribe: Gabriela Borraccetti *

Se reconoce al ego cuando la reacción es de enojo, sobre todo; cuando se lo coloca frente a una realidad que lo disminuye y lo deja en evidencia de la necesidad de usar bastones sobre los que yergue su andamiaje, ya sean éstos conocimiento, lujo, boato, posición, status, belleza o todo aquello que remarca su distinción ante la mirada de los demás y que en definitiva no dejan de ser los ojos de esos padres de los que aún dependen para ganar aplauso, posición, distinción, importancia o aprobación.


Por ello, la personalidad narcisista ha quedado en un estado infantil y vive de su imagen dependiendo de los objetos que la decoran y de las personas que la aplauden.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

Imagen de portada: Adrian Borda, “You Are Not What You Think You Are (No eres lo que crees que eres)”, óleo sobre tela, contemporáneo.

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


jueves, 25 de mayo de 2023

¿MORENO "RADICAL" Y SAAVEDRA "CONSERVADOR"? ¡MINGA!


















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Entre las muchas mentiras que en mala hora la historiografía convertida en oficial ha logrado establecer como verdad revelada, está la de hacer aparecer a la Revolución de Mayo como la concreción de las aspiraciones de un grupo de abogados y tenderos porteños a la libertad de comercio; en oposición a una España bárbara y atrasada que supuestamente se empeñaba en mantenernos en el oscurantismo y la miseria, apelando para ello al monopolio sostenido a sangre y fuego por un tirano cruel y déspota apellidado Cisneros (que vendría a ser así el malo de la película). Unos terribles guachos estos españoles, mire vea. De las garras de tan siniestro personaje, nos rescató la “Primera Junta” (con la ayuda "desinteresada" de Inglaterra, claro; porque como todo el mundo sabe, los ingleses son buenos, generosos, altruistas y tienen la vocación de libertar pueblos), encarnada principalmente en su presidente, Cornelio Saavedra; y en su secretario, Mariano Moreno. Pero... ocurrió que siendo Saavedra timorato, débil de carácter y, en suma, “conservador”; el "verdadero revolucionario” vendría a ser, entonces; Moreno, que pretendidamente era inteligente, generoso, preocupado por la cultura del pueblo, luchador por los oprimidos y desposeídos, abnegado hasta el sacrificio y convencido demócrata. A todo esto, dicen que el pueblo estaba en la plaza, soportando estoicamente la lluvia y gritando a viva voz en defensa de los derechos ciudadanos conculcados por el malo de Cisneros, monstruo maldito el muy turro... En apretadísima síntesis, esa es la versión oficial de la cosa, la cual sostenidamente nos fueron metiendo en la marota, Billiken mediante primero y “manuales” primarios, secundarios y universitarios después.
Y en el kiosquito de enfrente encontramos la otra historieta, esa en la cual ¡oh, sorpresa! la tortilla se da vuelta y Moreno pasa a ser un jacobino, un terrorista, un teórico elitista; mientras que el aristocrático Saavedra, ya purificado en las aguas del Jordán revisionista, se convierte como por arte de magia nada menos que en “el primer peronista de la historia” (?). Que lo parió, che…
Pero en algo son coincidentes las "veredas opuestas": en que para ambas, en la Revolución de Mayo el pueblo no existió. Para una, “pueblo” eran sólo los escasos tenderos y demás comerciantes congregados en la plaza, guarecidos de la lluvia por sus costosos paraguas (artículo de boato por aquel entonces); y para la otra, “pueblo” eran los hidalgos señorones paladines de la sociedad; mientras que el verdadero pueblo vendría a ser para las dos algo así como una chusma desaforada que sólo servía para carne de cañón y para defender la sagrada propiedad de sus amos.
Y lo sorprendente (o pensándolo bien, no tanto) es que dos siglos después, muchos argentinos siguen creyendo en alguna de las dos versiones; porque como dice el tango de Gorrindo: “No pensar, ni equivocado… ¡para qué! / Si igual se vive”. Total…
La verdad es que ni la Revolución de Mayo se hizo solamente para obtener libertad de comercio ni para terminar con un monopolio (que por otra parte, España no estaba ya en condiciones de implantar ¿o por qué creen que Cisneros autorizaba la venta de mercaderías inglesas, de zonzo que era, nomás?), ni la mayoría del pueblo estaba en la plaza (estaba en los cuarteles, lo cual es bastante obvio ¿o en qué otro lugar podrían estar las milicias urbanas en 1810, tratándose de una revolución?), ni —por lo menos, tan taxativamente— Saavedra era “conservador” y “oligarca”, y Moreno era “radical” y “democrático”.
Lo de Saavedra y Moreno (la “semilla de desunión que yo no podía atajar”, como escribió Belgrano), se trató de un choque de egos entre temperamentos opuestos —que databa del año anterior— y de representación de sectores distintos. Por ejemplo: el supuestamente “conservador” Saavedra era nada menos que el jefe de los Patricios, sin cuyo concurso no hubiera sido posible la revolución; y el “radical”, el “fogoso” Moreno, el 25 de Mayo de 1810 estaba en su casa, ajeno a todo. Y la orden de fusilamiento de Liniers la firmaron todos los integrantes de la Junta, con la sola excepción de Alberti dada su condición eclesiástica; así las cosas ¿dónde quedan el “jacobino” y “despiadado” Moreno, y el “magnánimo” y “clemente” Saavedra? ¿O será que Moreno le puso a Saavedra una pistola en la cabeza y le dijo “firmá o te mato”? No jodamos, che; seamos serios, por favor…
Otros delirios son lo del “protounitario” Moreno y el “protofederal” Saavedra; lo de vincular una acción meramente profesional de Moreno como lo fue la célebre Representación de los Hacendados (¿o de qué creen que vivía Moreno si no era de su bufete de abogado? ¿de la caridad pública?), con su ideología; y mejor, ni hablemos del divague de Felipe Pigna alias Pifia sobre el supuesto asesinato por envenenamiento de Moreno a manos de los “esbirros” de Saavedra, lo cual viene a convertirlo en el “primer desaparecido de nuestra historia”. Las cosas que hay que leer…
Pero eso sí, a nadie (o a muy pocos) se le ocurre preguntarse, entre otros “pequeños" detalles, por cuáles “misteriosas leyes del destino” se lo mandó a Belgrano al Paraguay…
En fin, no doy consejos y mucho menos, los que nadie me pidió porque no soy quién para hacerlo, ni bajo línea porque soy todavía menos quién; pero propongo, humilde y modestamente, que pensemos en esta posibilidad: ¿y si tiramos al cesto de los papeles todo lo que hasta aquí nos han “enseñado” y nos dedicamos a reflexionar un rato por nosotros mismos en lo que fue y representó la Revolución de Mayo? ¿No sería más productivo y conducente a conocer de dónde venimos para saber a dónde queremos ir?
Digo, me parece, qué sé yo…

-Juan Carlos Serqueiros-

martes, 23 de mayo de 2023

GRISURA























GRISURA
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Gris
El lunes amaneció gris
Con un plomizo cielo 
Sombrío y ceniciento
Como mi mundo gris

La puteada a un infeliz
Con escasa materia gris
Que con su coche (también gris)
Ignora un semáforo
¡Que está en rojo!

La tarde se extiende gris
Huracán... volvió a empatar, ayer
¡Ay, Globo de mi vida!
“La tristeza de haber sido
Y el dolor de ya no ser”

Voy manejando mi auto 
Mientras lamenta Billie Holiday
Su “Gloomy Sunday” desgarrador
Y un gato gris atraviesa 
El roto asfalto de esta calleja
¿Policromía? ¡Pretensión absurda
Para un barrio anodino y gris!

Y entonces freno
Para no matar una de sus siete vidas
¡Dios! Ese cielo empeñado en no llorar...
Todo, todo está hoy
Tan opaco y tan gris

Las palabras que no encuentro
Por goleada pierden las ideas
Ante un prepotente esplín
Que se parece (demasiado)
A mi fracaso gris

¿Dónde?
¿Dónde hallar pincel y paleta
Para ponerle al día algún color?
Otro tono, digo, cualquiera
Pero que no sea
Gris.

-Juan Carlos Serqueiros-

lunes, 22 de mayo de 2023

RESPUESTA SINCERA VS. AUTOENGAÑO





















Escribe: Gabriela Borraccetti *

Nada hay más fácil que el autoengaño, ya que lo que cada uno desea es lo primero que cree. (Demóstenes)

Quien diga "yo quiero saber", sin estar dispuesto a pagar ningún costo en cualquier tipo de esfuerzo y dedicación, entonces lo que desea es sólo recibir.
Quien diga "yo quiero que me amen" y no esté dispuesto a amar sin condiciones, sólo quiere ser amado.
Quien pregunte y no agradezca la respuesta que el universo le trae, no es desagradecido, sino alguien que piensa que el mundo le está constantemente en deuda.
Quien asegure que sabe, que ama y que agradece, debe preguntarse siempre si se ha esforzado para superarse a sí mismo, si ha amado sin espera de vuelto; y si ha sido agradecido, aunque las respuestas no hayan sido de su agrado.
Si la respuesta es "NO", el pensamiento predominante es que no hace falta dolor para crecer. Si la respuesta es "SÍ", se trata de una consciencia que está despierta. Pero si la respuesta enuncia un "SÍ" que en realidad es un "NO", entonces es autoengaño; ya que es a nosotros mismos a los únicos que podemos engañar.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.





sábado, 20 de mayo de 2023

CALA Y ESPADA
























CALA Y ESPADA
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Usando tu lengua cual si fuese palabras,
Pudiste y supiste esta hoja escribir,
Desde el anverso y también del reverso
O a donde el deseo te empujó a seguir.

Como hija digna de la fértil luna
Soy tu reflejo cóncavo fiel
Y en mi blando cuenco de plata nocturna
Un manantial blanco dejaste en mí.

Porque aquí he venido
A ofrendarme en tu pecho,
A mecerme en tus brazos,
A ungir tu entrepierna,
A latir con tus venas,
A fluir con tu esperma
Y a no entrar al cielo
Si no fuésemos los dos.

El día en que probé tu arma filosa,
Por ella quedé perdida y prendada;
Tuviste entrada a tres puertas del templo
Y se abrió mi cala rendida a tu espada.

Y eternos tus labios mordiendo los míos,
Lamiendo el néctar de hondos secretos,
Vuelves más tarde a subir a mi boca
Trayendo el aliento robando a mi cuerpo.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.




viernes, 19 de mayo de 2023

FELICIDAD Y TRISTEZA





















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Cada vez que me invade LA felicidad, esa felicidad plena, extática; en paralelo siento que llega a mí acompañada por una extraña tristeza.
Y no es una tristeza originada en melancolía ni en abatimiento ni en pesar ni en dolor, y mucho menos una tristeza motivada por alguna carencia, es decir, la falta de algo o de alguien; sino una tristeza íntima, profunda, inefable, metafísica, y hasta si se quiere, dulce. Y probablemente (o mejor expresado: seguramente), se trate de una tristeza... desesperada, digamos, amnióticamente adquirida para siempre.
No sé... debe ser el balance cósmico, que como es arriba es abajo... Reitero: no lo sé; pero es como el matrimonio indisoluble entre una sonrisa de plenitud lograda y una lágrima de certeza de finitud. Algo así...
Como saber que uno está junto a la persona amada, esa a quien le abrió el alma de par en par, sin guardar un solo secreto, sin dejar una sola ventana con el visillo corrido, ni una sola puerta entornada, ni un solo pasillo a oscuras o a medio iluminar, y a la vez; la consciencia de que a esta edad (voy a cumplir 67 años), uno ya entró en la última curva y de que la línea de llegada (o de partida, para quienes creen que hay vida más allá de la muerte —que no es, lamentablemente, mi caso, ya que no me fue concedido el don de la fe—), está ahí nomás, al toque...
La felicidad es el goce de llegar a la meta y la tristeza es la pena de saber que al alcanzarla, la carrera habrá terminado. 
Por eso, cierta vez escribí en un poema que la cosa no estriba en haber arribado ¡por fin! a Ítaca (lo cual en definitiva, es nada más que un logro efímero, porque después de todo; no debería perder de vista que hasta el pobre Argos se murió y Penélope terminó poniéndole los cuernos a Odiseo —que la mató, según algunos, o la repudió y devolvió a su padre, según otros—), sino que lo entretenido es el viaje.
La tristeza es una oquedad y la felicidad es el contenido que la llena, pero nunca del todo; porque cuando está por verterse la última gota, esa, sí, justo esa que la va a rebalsar... ¡alguien o algo cierra la canilla!

-Juan Carlos Serqueiros-

jueves, 18 de mayo de 2023

TRAVESTIS EMOCIONALES





















Escribe: Gabriela Borracccetti (*)

Son travestis emocionales las personas que esconden las emociones que no desean exhibir, para vestirse con aquellas que les parecen más aceptables o, incluso, más deseables.
No obstante, se condena a quienes maquillan su sexualidad, pero sin abrigar pretensión alguna de venderse como algo que no son. 
Curiosidades, nomás…
No lo olvides: en sexualidad no hay NADA que sea “preferible”; sólo se trata de elecciones. Pero sí debieras tener muy en cuenta que siempre, SIEMPRE, es preferible una persona sincera a otra falsa, hipócrita y canalla.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

miércoles, 17 de mayo de 2023

EL ANDÉN























EL ANDÉN
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)


Amaneció por detrás de los vahos
De alcoholes mentirosos,
Hectolitros de café,
Miedos no cuajados
Y otras yerbas...

Por detrás de una noche interminable
De luna artificial
Y estrellas fugaces,
De fasos culposos
Hurtados a pura promesa olvidada.

Esa noche interminable
En que le falló la palabra
Que empeñó sin pensar mucho
(Raro...).

Emergió de ojeras antiguas
De noches antiguas
Reas de culpas antiguas
Que se reprocha a solas
(Pero sólo a veces).

Renació a la esperanza
Desde un andén
Sembrado de colillas,
Sucio de trajinadas esperas
Nerviosas,, ansiosas y odiosas.

Amaneció y renació ese día
A las 8:30
Renació, fuerte y enorme
A las 8:30,
Puro otra vez
Renació desde la espera añeja
De esperar sin esperanza
Nuevamente nuevo, ahora,
A las 8:30.

-Juan Carlos Serqueiros-

martes, 16 de mayo de 2023

LA FLOR, EL CARIÑO Y EL COBIJO






































LA FLOR, EL CARIÑO Y EL COBIJO
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

No he recibido una flor,
Pero puedo darte un pétalo.
No he recibido cariño,
Pero puedo darte libertad.
No he recibido protección,
Pero puedo darte una capa.
No he recibido muchas cosas;
Porque de la falta
Nace nuestra creación.
Si de ella hubiesen surgido
Un cactus, el odio y el abandono;
Hubiese podido tan sólo
Dar más de lo que recibí.
Pero si además logré
Transformarlo en algo bueno;
Puedo decir que en el fondo,
Una mano invisible me ha dotado
De la flor, del cariño y del cobijo.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; artista plástica, astróloga, cuentista y poetisa. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

HUMOR, DULCE HUMOR










































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Me había propuesto no escribir más de historia argentina, pero bueno, ya saben... la cabra al monte tira, dicen, y un adicto jamás debe afirmar que está curado.
La edición del 24 de abril de 1909 de la revista Caras y Caretas, traía esta ilustración de Cao. Bajo el sugestivo título "Adelante los que quedan" (la famosa frase que Leandro Alem insertara en la carta que dejó al suicidarse el 1 de julio de 1896), aparecen representados Julio A. Roca y José Evaristo Uriburu, ambos ex presidentes y además; consuegros, pues una de las hijas del primero, Agustina Eloísa la Gringa Roca, estaba casada con un hijo de Uriburu que llevaba los mismos nombres que su padre.
Roca le dice a Uriburu: "-Cinco presidentes han caído bajo esta presidencia; y aún falta un año y cinco meses...", y éste último asiente espantado y responde: "-¡Dios nos ayude!".
La significación del conjunto caricatura y texto es obvia: remiten a la condición de jettatore (mufoso, piedra, diríamos hoy) que se le endilgaba al por entonces presidente de la Nación, José Figueroa Alcorta, desde cuya asunción, cinco ex primeros mandatarios habían fallecido: Bartolomé Mitre el 19 de enero de 1906, Carlos Pellegrini el 17 de julio de 1906, Manuel Quintana el 12 de marzo de 1906 (precisamente, Figueroa Alcorta era su vicepresidente y juró formalmente el cargo el mismo día de la muerte de Quintana; pero ya venía ejerciendo la primera magistratura desde que éste enfermó y tuvo que delegar en él la presidencia de la República el 17 de enero), Luis Sáenz Peña el 4 de diciembre de 1907 y Miguel Juárez Celman el 14 de abril de 1909 (nótese que sólo diez días antes de la fecha de esta edición de Caras y Caretas).
Pero el genio de Cao en esta tapa, no se agota en la referencia a la mala suerte que el imaginario popular le atribuía al cordobés acarrearles a los demás, sino que también le “cae” a Roca en la forma de un finísimo humor ejercido a expensas del Zorro, utilizando para ello una graciosa ironía que se mantiene en sus límites sin ultra pasarlos para caer en la hiriente befa sarcástica, con la alusión implícita a una muerte que no es la física, el final de la existencia; sino una en sentido figurado: la pública, el ostracismo definitivo como figura rectora de la política argentina; porque ocurría que fue precisamente Figueroa Alcorta (declarado adversario de Roca), quien en una magistral jugada de ajedrez político, un año antes había dado por tierra con todo el andamiaje electoralista del roquismo, triunfando ampliamente el oficialismo en las elecciones del 8 de marzo de 1908 (ver a través de este ENLACE mi artículo "A veces, la taba se da vuelta ¿no, Zorro?".
Y la cereza del postre, Cao nos la regala en forma de un alarde de sutileza; porque la elección de la frase de Alem para el título, en modo alguno es casual, sino causal: Figueroa Alcorta trató de acercarse a los radicales, de manera de no tener muchos frentes de guerra abiertos y poder concentrarse en la pelea contra el roquismo, y si bien no logró atraérselos, por impedirlo la intransigencia de Hipólito Yrigoyen; sí consiguió que por lo menos no lo inquietaran demasiado con revoluciones como la que le habían hecho a Quintana.
En fin, José María Cao Luaces, un maestro del humor político, para una revista que dejó su impronta: Caras y Caretas.
Ah, y el bueno de Figueroa Alcorta no debe haber sido tan jettatore como lo pintaban, porque en definitiva, tanto Roca como Uriburu se “salvaron” de contarse entre los ex presidentes fenecidos durante su período: el Zorro murió el 19 de octubre de 1914, y el Búho, tan sólo cuatro días después, el 23.
¡Hasta la próxima!

-Juan Carlos Serqueiros-

lunes, 15 de mayo de 2023

CÓMO TAPAMOS NUESTRA INCOHERENCIA



























Escribe: Gabriela Borraccetti *

Antes, Química y Alquimia eran hermanas, como también lo eran Astronomía y Astrología, y muchos otros pares divididos que terminaron acusándose entre sí de ciencia y pseudociencia.



Y de resultas de esas divisiones, fuimos quedando igual que nuestros conocimientos: atomizados.
Hoy por hoy, para que un médico te diagnostique acerca de tu nariz, tenés que ir a un otorrinolaringólogo; para que revise tu corazón, a un cardiólogo; para conocer si tus filtros andan bien, a un nefrólogo… Y mientras tanto, proclamamos, ufanos pero inconscientes de nuestras contradicciones, que "todo tiene que ver con todo".
Si supiéramos hasta dónde no sólo el todo nos relaciona, sino que TODOS TENEMOS QUE VER CON TODOS; no seríamos cómplices pasivos de lo que por dejarnos dividir, avalamos en silencio cuando algo le pasa al otro.
Y entonces, seguimos diciendo "andá a saber qué habrá hecho". O gritamos un desconsolado "¡pobre!, que Dios lo ayude", pero sin hacer absolutamente nada. O nos peleamos por ideas hasta arrancarnos la nariz, el corazón y los riñones.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M- P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o whatsapp al +54 9 11 7629-9160.




domingo, 14 de mayo de 2023

ENTREGA



ENTREGA 
(Poema de Gabriela Borraccetti) * 

Tus ojos de fuego me robaban
Hasta el más mínimo secreto,
Y desnuda, quedaba aún más desnuda.

Sin un solo misterio,
Sin nada que esconder,
Sin nada que perder,
Con el alma hecha cielo
Y el amor abriéndose entre los labios.

Sin temor, sin dudas, sin pudor
Y sin pensar en el mañana
Ni en la existencia del ayer.

El tiempo cómplice allí se detenía,
Haciendo de un instante la misma eternidad
Que aún hoy en sombras me acompaña
En los acordes que hicimos canción,
Durante el tiempo en que todo lo que existía
Estaba entre tu río y mi desembocadura.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.







sábado, 13 de mayo de 2023

LE FIACRE. YVETTE GUILBERT NOS CANTA LA TRAGEDIA DEL CORNUDO
























































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Pero, por supuesto, yo tenía coplas de todo tipo, como las del Fiacre con persianas bajas... que, en esa época, ¡parecían atrevidas!... Hoy serían cantadas en el cumpleaños de un niño. (Yvette Guilbert)

Dicen que era fea, que tenía la nariz kilométrica, la boca demasiado grande, el cuello desproporcionadamente largo, el pelo rojo fuego invariablemente recogido "así nomás" con un moño, "a la que te criaste" y sin molestarse en pasar por el coiffeur. También dicen que era desgarbada, escuálida, que no tenía tetas ni culo y que siempre actuaba con un vestido verde que, más que confeccionado por un modista de nota; parecía cortado a hachazos, y que era escotadísimo al cuete nomás, porque abajo... no había nada. Y encima; con esos guantes negros...
Qué sé yo, allá ellos y lo que digan. Para mí, Yvette Guilbert era hermosa, divina. Y por lejos, pero por MUY lejos; me parece la mejor cantante de la Belle Époque. Casi inmóvil sobre el escenario, no necesitaba de ademanes ni tenía que andar gesticulando ampulosamente ni se veía obligada a asumir poses alusivas; porque para conmover con su canción, le bastaban y sobraban las muecas esbozadas en su rostro, y sobre todo; la magia de su voz, de su maravillosa voz.
Esa combinación de gestualidad facial en la que sus ojos y labios expresaban y dejaban traslucir las circunstancias y emociones cualesquiera fueran que se narraran en la letra, y un gorjeo ensoñador en el que no se la oía chingar jamás una nota, un tono, ni incurrir nunca en una infracción del tempo; sacudía hasta el paroxismo a un público que sentía cómo le taladraban el alma aquellas canciones crudelísimas y a menudo sórdidas, que hablaban de la marginalidad, la violencia, el adulterio, la prostitución, la miseria, el aborto, la homosexualidad y el crimen; y que a priori jamás nadie hubiera imaginado que pudiese desgranar tan magistralmente aquella dama genial cuya presencia proyectaba una imagen serena, formal y seria, de "mujer de su casa", tan distante de la de femme fatale, sensual, sugerente y voluptuosa que con empeño cultivaban sus congéneres colegas.
Trataré de hacerme entender mejor apelando a un ejemplo: nadie pudo cantar y decir el tango como lo hizo el Tata Floreal Ruiz, ¿no? ¿Estamos de acuerdo? Bueno, asimismo; nadie pudo cantar y decir la canción parisina como la Diseuse Yvette Guilbert, la diva total.
Vamos a escucharla interpretando una canción de Léon Xanrof que trata sobre un adulterio que deriva en tragedia: en un fiacre (una berlina carrozada tirada por caballos) amarillo (denotando que se trata de un coche de alquiler), van amartelados una mujer y su amante besándose ruidosa y despreocupadamente, porque el carruaje lleva corridas las cortinas cubriendo las ventanillas de modo de ocultarlos a los ojos indiscretos. Ella alza la voz, pidiéndole a él que se saque los anteojos para besarla, porque le lastiman el rostro (u otra parte, vaya uno a saber...). Y en eso, un caballero ya de cierta edad, que justo pasa por ahí, reconoce la voz de su esposa en el interior del fiacre, y seguro ya, pese a no poder verla, de que se trata de ella; muy enojado echa a correr por detrás del carruaje, persiguiéndolo. Pero como los adoquines de madera están mojados, el pobre cornudo resbala, cae y se rompe la crisma. Los adúlteros bajan del fiacre, y la mujer le dice a su amante: "¡Búho (por los anteojos), es mi marido! Ya no tendremos que escondernos de él. ¡Dale cien soles (cinco francos) al cochero!".
Escuche, apreciado/a lector/a, la canción (y no se preocupe: he previsto que quizá usted no entienda el francés -tampoco yo lo hablo, dicho sea de paso-, así que además del video; transcribo, más abajo, la letra en el idioma original en que fue escrita, y también traducida al castellano):

LE FIACRE
(Léon Xanrof)

Un fiacre allait, trottinant
Cahin, caha, hu, dia, hop là!
Un fiacre allait, trottinant
Jaune, avec un cocher blanc

Derrière les stores baissés
Cahin, caha, hu, dia, hop là!
Derrière les stores baissés
On entendait des baisers

Puis une voix disant "Léon!"
Cahin, caha, hu, dia, hop là!
Puis une voix disant "Léon!
Mais tu fais mal, ôte ton lorgnon!"

Un vieux monsieur qui passait
Cahin, caha, hu, dia, hop là!
Un vieux monsieur qui passait
S'écrie "Mais on dirait qu' c'est...

Ma femme, donc j'entends la voix"
Cahin, caha, hu, dia, hop là!
"Ma femme, donc j'entends la voix"
Y se lancer sur le pavé en bois

Mais y glisse su' l' sol mouillé
Cahin, caha, hu, dia, hop là!
Mais y glisse su' l' sol mouillé
Crac! il est écrabouillé.

Du fiacre une dame sort et dit
Cahin, caha, hu, dia, hop là!
Du fiacre une dame sort et dit:
"Chouette, Léon! C'est mon mari!

Y a plus besoin d' nous cacher,
Cahin, caha, hu, dia, hop là!
Y a plus besoin d' nous cacher
Donne donc cent sous au cocher!

EL FIACRE
(Léon Xanrof)

Se fue un fiacre, trotando
Cahin, caha, hu, dia, salta allí!
Se fue un fiacre, trotando
Amarillo, con un cheque en blanco

Detrás de las persianas bajadas
Cahin, caha, hu, dia, salta allí!
Detrás de las persianas bajadas
Pudimos escuchar besos

Entonces una voz que dice "Léon!"
Cahin, caha, hu, dia, salta allí!
Entonces una voz que dice "¡Léon!
¡Pero me haces mal, quítate los anteojos!"

Un viejo caballero que pasaba
Cahin, caha, hu, dia, salta allí!
Un viejo caballero que pasaba
Gritó "Pero diría que es ...

"Mi esposa, entonces escucho la voz"
Cahin, caha, hu, dia, salta allí!
"Mi esposa, entonces escucho la voz"
Y se lanzó sobre el pavimento de madera

Pero resbaló en el suelo mojado
Cahin, caha, hu, dia, salta allí!
Pero resbaló en el suelo mojado
Crac! Él está aplastado.

Desde el fiacre sale una dama y dice:
Cahin, caha, hu, dia, salta allí!
Desde el fiacre sale una dama y dice:
"¡Búho, Léon! ¡Ése es mi marido!

Ya no necesitamos escondernos
Cahin, caha, hu, dia, salta allí!
Ya no necesitamos escondernos
¡Dale al cochero cien soles!"


Le deseo que haya disfrutado de la canción y de la historia tanto como yo. ¡Hasta pronto!

-Juan Carlos Serqueiros-

Imagen: Henri de Toulouse-Lautrec, "Yvette Guilbert saluant le public (Yvette Guilbert saludando al público)", óleo sobre papel, 1894.