Un galpón de luz es El Templo de Momo
pura flor chillona y pura embriaguez. Santo fumador de allá... de La Plata salí del letargo, vení a desfilar. Además de tu sonrisa además de tus dolores vas a copiar del Templo de Momo un amor salvaje y el pulso del trip.
También hay pastel de ponzoña salada.
Licor y baladas para embaucar... Aquel rubio que se tragaba cien lucas hace lo que puede para vivir.
Además de tu sonrisa
además, sí!... de cómo mentir vas a copiar desde Momo-Sampler viejas medicinas para soñar.
Vienen tambaleando, gallos sofocados
y la "quetejedi" prepara el festín. Le dan a la F100 a toda mostaza (a veces funciona, a veces no).
Bueno, a partir de las propias declaraciones del Indio, mucho para aclarar sobre el título de la letra no hay. Simplemente se llama "El Templo de Momo", porque es el tema que abre el disco y que describe, en el particular léxico solariano, aquello con lo que uno se va a encontrar: una orgía de baja fidelidad, una impostura de la impostura, la pintura de una realidad en la cual nadie quiere ser lo que en verdad es. Unas cuantas viñetas de esa realidad que nos muestra a la sociedad argentina del 2000, como una murga compuesta por una serie de personajes travestidos como en un carnaval.
En el famoso y larguísimo reportaje que la revista La García les hizo a los Redo en ocasión de lanzarse Momo Sampler, el Indio dijo con respecto a este tema "Templo de Momo": PERIODISTA: Volvamos al recorrido. ¿"Templo de Momo" es una especie de saludo a esta murga o carnaval? INDIO: Es el tema principal por varios motivos. De movida porque está al principio... PERIODISTA: ¿Musicalmente también es un anuncio de lo que va a ser el disco? INDIO: El disco es lo suficientemente diverso, así que cualquiera que sigue es otra cosa, porque en realidad hay temas muy minimales, "Pool Averna y papusa" no tiene ni bajo, y mi voz está grandota, contando el relato, y aparece el dolor con una chapa con la que hicimos un acordeón. Después hay temas como "Pensando como una acelga" que es un disparate, delirio conceptual-musical lo que está diciendo el tipo, un espanto. Creo que "Templo de Momo" lo elegimos para arrancar porque estaba bueno que fuera un power trío, como para no atemorizar a la gente de movida (risas)...y por otro lado la letra es una antesala, un poco la clave de todo el viaje.
"Un galpón de luz es El templo de Momo / pura flor chillona y pura embriaguez.": En Momo Sampler te van a mostrar la "impostura de la impostura", es decir, te van a pintar la realidad tal cual es, despojando de sus disfraces y sus antifaces a los distintos personajes de la murga. Por eso, ya desde la apertura, o sea, "El Templo de Momo", la mano va a venir de "galpón de luz", es decir, arrojando sobre esa murga (la sociedad), una luz que te permita percibirla tal cual es. Es "pura flor chillona" porque tanto desde lo lírico-poético como desde lo musical, es una sucesión de chillidos meticulosamente hilvanados entre sí; y es una "pura embriaguez", porque los Redondos aspiran a que percibas esa realidad desde la propia ebriedad que provoque en tus sentidos ese racimo de canciones de Momo Sampler. Obviamente, todo desde una perspectiva puramente metafórica.
"Santo fumador de allá... de La Plata / salí del letargo, vení a desfilar...": El "Santo fumador de allá... de La Plata" es el propio Indio: desde su honestidad, no quiere excluirse de la murga que es esa sociedad argentina del 2000. Él siente que también desde algún lugar, tiene disfraces que tirar abajo y antifaces que dejar caer, y por eso se auto convoca para el "desfile" de ese carnaval. "Además de tu sonrisa / además de tus dolores / vas a copiar del Templo de Momo / un amor salvaje y el pulso del trip.": En esta estrofa se dirige al público, tanto a los “redonditos de abajo” que vayan a las misas redondas, como a quienes compren el disco. Les está diciendo que además de las sensaciones que en cada uno de ellos despierten los temas de Momo Sampler -porque el efecto que una canción genera en alguien, es absolutamente variable de persona a persona: algo que en uno despierte una sonrisa; quizá en otro avive un dolor, y viceversa-; van a encontrar en el disco ("vas a copiar del Templo de Momo") el amor de siempre de la banda hacia su público ("un amor salvaje"), y un viaje imaginario en el cual mostrará diversos personajes de la murga esa que es la sociedad argentina del 2000 ("el pulso del trip"). "También hay pastel de ponzoña salada / Licor y baladas para embaucar... / Aquel rubio que se tragaba cien lucas / hace lo que puede para vivir...": En esta estrofa está describiendo, a título de ejemplo de lo que puede esperar el público, determinadas canciones contenidas en el disco: El "pastel de ponzoña salada" es la metáfora que usa Solari para referirse al tema "Murga purga" (una "vieja venganza personal" según el propio Indio); también hay "licor" -elemento siempre presente en varias letras solarianas-, en este caso específico, referido al whisky variedad "burbón" (dicho en el inglés macarrónico que usa adrede) que escabia nuestro entrañable amigo Tumberito en "Rato molhado". Hay, así como al pasar, algunas "baladas para embaucar" (en alusión a "Una piba con la remera de Greepeace"), y también "Aquel rubio que se tragaba cien lucas hace lo que puede para vivir" (refiriéndose al personaje que nos pinta en “Morta punto com”: su viejo conocido el Morta, que antes, el Indio nos presentara en "Lavi-rap", como alguien que tenía un papeo más que interesante, y que ahora -según Solari- se la rebusca como puede en ese mar innavegable de la devaluada clase media argenta del 2000, y que ostenta la "virtud" de tener un tío en Nueva Jersey). "Además de tu sonrisa / además, sí!... de cómo mentir / vas a copiar desde Momo Sampler / viejas medicinas para soñar...": Continúa dirigiéndose al púbico en esta estrofa. Le dice a la gente que además de la sonrisa que pueda despertar en ella la descripción de alguno o algunos de los personajes de la murga; también va a "aprender" a mentir (además, sí!... de cómo mentir”), es decir, a disfrazarse, a formar parte de la impostura denunciada en el disco; porque en definitiva ninguno de nosotros mea agua bendita ni se cayó del cielo, y a todos nos cabe en mayor o menor medida la “culpa” voluntaria o involuntaria de ser personajes de esa misma murga, toda vez que somos integrantes de esa sociedad argentina del año 2000 que tan crudamente se describe en el disco. Y después (gentileza del Indio, un guiño cordial hacia todos nosotros) nos atempera un poco el efecto del palazo que nos pegó antes, diciéndonos metafóricamente que bueh... que después de todo, también vamos a poder extraer del disco ("vas a copiar desde Momo Sampler") lo mejor -y lo único- que puede darnos Patricio Rey: su lírica y su música que son para todo redondo, esas "viejas medicinas para soñar". "Vienen tambaleando, gallos sofocados / y la "quetejedi" prepara el festín. / Le dan a la F100 a toda mostaza / (a veces funciona, otras veces no).": Y termina la letra de la canción, haciendo una referencia elíptica al tema que (para el Indio, y por ahí para muchos de nosotros también) es el más lindo, el más copado, el mejor de Momo Sampler: "Pool, Averna y papusa". Con lo de "gallos sofocados", alude al "espolón" que "no hay quien le quite a ese gallo" que es nuestro viejo amigo el Zumba, personaje central de ese tema. La "quetejedi que prepara el festín", es la “guadaña”, la Muerte, que está esperándolo al Zumba, quien en la lírica de “Pool, Averna y papusa” termina matándose en un accidente que tiene con su vieja pik up (la "F100 a toda mostaza que a veces funciona, otras veces no"). ENLACE A LA CANCI{ON EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=bNjzjA9E6cU -Juan Carlos Serqueiros- |
miércoles, 11 de enero de 2012
EL TEMPLO DE MOMO
martes, 10 de enero de 2012
EL LOBO CAÍDO
EL LOBO CAÍDO
(Beilinson - Solari)
Dije que el lobo estaba sordo,
que no escuchaba más,
entre tanto montaje zonzo
tanta infidelidad.
Maté...y maté...y maté!
Muy mucha merca, poco bongó
y el mal gusto encalló
en un manantial frío dije:
(frío de bisturí).
Maté...y maté...y maté!
La ruta está repleta (pesadilla!)
de caricaturas (álbum negro!)
que si pierden el bondi, lobo (pajamagia!)
ni se van a enterar.
Los chicos de la columna, dije
gustarían tener mucha manteca
y la miel de toda, tetita cruel.
Maté...y maté...y maté!
Tu careta es injusta, lobo (pesadilla!)
la moldearon allí (álbum negro!)
en la colina más allá dije (pajamagia!)
en la colmena peor.
Maté...y maté...y maté!
que no escuchaba más,
entre tanto montaje zonzo
tanta infidelidad.
Maté...y maté...y maté!
Muy mucha merca, poco bongó
y el mal gusto encalló
en un manantial frío dije:
(frío de bisturí).
Maté...y maté...y maté!
La ruta está repleta (pesadilla!)
de caricaturas (álbum negro!)
que si pierden el bondi, lobo (pajamagia!)
ni se van a enterar.
Los chicos de la columna, dije
gustarían tener mucha manteca
y la miel de toda, tetita cruel.
Maté...y maté...y maté!
Tu careta es injusta, lobo (pesadilla!)
la moldearon allí (álbum negro!)
en la colina más allá dije (pajamagia!)
en la colmena peor.
Maté...y maté...y maté!
El "Lobo Caído" es la metaforización del Ángel Caído, o sea Lucifer, Luzbel, Satanás, a quien Dios con sus Ejércitos Celestiales al mando del arcángel Miguel, expulsó de los Cielos. Es lo que para casi todas las religiones (con distintos nombres y metáforas en cada una de ellas), representa y simboliza el Mal.
La idea central de Lobo suelto / Cordero atado es que no hay un Bien y un Mal, ni un Dios bueno y un Diablo malo; sino que tanto el Bien como el Mal coexisten en el Hombre. Y entonces desde ese punto de vista (tal como dice el Indio en la última estrofa), es injusta la careta que se le puso al Lobo (que después de todo, no es tan malo como se nos quiere hacer creer).
El Lobo está "caído", y esa caída es injusta, porque él no es el Mal; el Mal está latente en cada uno de nosotros, así como también lo está el Bien.
"Dije que el lobo estaba sordo, / que no escuchaba más, / entre tanto montaje zonzo / tanta infidelidad.": Solari comienza mencionando el hartazgo del Lobo, ante el hecho de ser presentado siempre como símbolo del Mal. Por eso el Lobo "no escuchaba más", refiriéndose a que estaba hastiado de escuchar que el “malo de la película” es siempre él ("tanto montaje zonzo"). Es una crítica al sostenimiento de alguna -cualquiera- de las tantas religiones que existen (la definición marxista remarcada hasta el cansancio por Bakunin: "la religión es el opio de los pueblos"; pues no hay que olvidar que el Indio es, filosófica y conceptualmente -no me estoy refiriendo a ideologías ni partidocracias-, un anarquista). Lo de que el Lobo ya no soporta "tanta infidelidad" es una metáfora muy finita: se refiere a la obra de Bakunin Dios y el Estado, en una parte de la cual hace una interpretación muy particular respecto del relato bíblico de la expulsión de Luzbel de los Cielos y de Adán y Eva del Paraíso Terrenal. Según Bakunin, el "Árbol del Fruto Prohibido" del cual no podían comer Adán y Eva, no es lo que la religión define como "pecado original"; sino que era el Conocimiento, el Saber, la Ciencia. Y Bakunin sostiene -elípticamente hablando y usando los mismos personajes descriptos en la Bibilia- que la tentación que Luzbel insufla en Adán y Eva, era la de adquirir Saber, Conocimiento; y que eso era el Fruto Prohibido: la sabiduría y la ciencia, y que de allí surgió la "venganza" de Dios contra Luzbel, provocando su caída de Los Cielos y la expulsión de Adán y Eva del Paraíso Terrenal. Y por eso el Indio escribe que el Lobo (o sea, el Diablo), está harto de "tanta infidelidad"; porque reputa como una traición hacia él (“infidelidad”) de parte de Adán y Eva (o sea, figurativamente, la Humanidad) que lo hayan "abandonado"; cuando lo único que quiso hacer fue favorecerlos incitándolos a ser sabios e ilustrados y a adquirir conocimientos que los hubieran equiparado a Dios.
"¡Maté... y maté... y maté!": Acá se refiere específicamente a la parte del texto que viene en el disco, donde el Lobo Lupus le dice al Cordero Rulo: "Sobre esta tierra mansa reinó, entonces, el germen verdadero de la muerte con la dulce sangre en sus fauces". Está diciendo que a partir de la aparición del Hombre en la Tierra, la muerte se esparció sobre ella. El Bien y el Mal no están en un Dios bueno en lucha contra un Diablo malo, sino que coexisten en el Hombre; que lleva en sí mismo la compulsión a destruirse recíprocamente con sus semejantes (la teoría freudiana digamos... y acá viene la parte donde llega Gabriela y me caga a pedos por citar ligeramente y -quizá- erróneamente a su Tata Freud, del que nada manyo, dicho sea de paso). Y es esa frase la que va a repetir a modo de estribillo en toda la canción.
"Muy mucha merca, poco bongó": Una nueva alusión a las ideas bakunianas. Con lo de "muy mucha merca" el Indio se refiere a que hay demasiadas religiones como "opio de los pueblos" (donde -metafóricamente hablando- la "merca" en este caso vendría a ser no la cocaína sino otra droga: el opio -que al decir de Bakunin "adormece a los pueblos". Y lo de "poco bongó" es en alusión a que hay poco ruido, pocas voces que se hagan escuchar, pocas voces que resuenen diciendo la verdad. Se refiere a que las religiones atrasan la evolución de los pueblos.
"Y el mal gusto encalló": Metáfora para referirse a que el "mal gusto" (o sea la mentira con que las religiones adormecen a los pueblos), "encalló" (es decir, se instaló definitivamente en la inmensa mayoría del género humano la idea de una religión -sea esta cual fuese- y a partir de ese hecho; se truncó el progreso de la mente del Hombre. Su mente está "encallada", atrapada en ese concepto de religión que no le permite evolucionar libremente.
"En un manantial frío dije / (frío de bisturí).": Otra altísima metáfora: la mente del Hombre está "encallada" en un "manantial frío", o sea, estancada en algo que no tiene el "calor" del cambio, de lo dinámico, de la evolución... Y es un "frío de bisturí", porque las religiones le "operan" el cerebro al Hombre, es decir, no lo dejan evolucionar libremente. Es la tesis bakuniana de que -figurativamente hablando- Dios apeló al cuchillo (la espada del Arcángel Miguel; el "bisturí" del Indio), para "cortar de cuajo" la posibilidad de que el Hombre adquiriera conocimientos que pudieran equipararlo a Dios.
"La ruta está repleta (¡pesadilla!) / de caricaturas (¡álbum negro!)": Las religiones (todas; no ninguna en especial), "saturan", traban el camino evolutivo del Hombre ("la ruta") hacia el Saber Absoluto, hacia el Conocimiento Total. Y asimila las distintas creencias contenidas en las religiones con "caricaturas" (porque son una deformación de la realidad: una caricatura es la deformación exagerada de los rasgos de modo de que se note el todo, pero no en la dimensión real, apelando para ello a la trampa de exagerar determinadas características físicas en las cuales se concentra el espectador, perdiendo así la perspectiva global del todo), contenidas en un "álbum negro" (en alusión a los distintos libros sagrados de cada religión, por ejemplo la Biblia, el Corán, el Talmud, etc.). El Indio sigue el orden de ideas expresado por Bakunin en Dios y el Estado, donde dice: "¿Es necesario recordar cuánto y cómo embrutecen y corrompen las religiones a los pueblos? Matan en ellos la razón, ese instrumento principal de la emancipación humana, y los reducen a la imbecilidad, condición esencial de su esclavitud".
"Que si pierden el bondi, lobo (¡pajamagia!), / ni se van a enterar.": Se refiere a que si la Humanidad persiste en engañarse a sí misma a través de las religiones, va a "perder el bondi", o sea, el camino a su evolución. Acá las califica directamente de "paja mental", aludiendo a que la religión no deja pensar libremente al Hombre ("¡pajamagia!"); a punto tal de que por ese camino de las religiones, el Hombre ni siquiera acierta a darse cuenta ("ni se van a enterar") de que ya transcurridos milenios y más milenios de historia de la Humanidad, nada cambia...
"¡Maté... y maté... y maté!": Reiteración de esa frase estribillo.
"Los chicos de las columnas, dije, / gustarían tener mucha manteca / y la miel de toda, tetita cruel.": Impresionante metáfora, vuela la mente del Indio acá. "Los chicos de las columnas", equiparados a los columnistas de noticias; son los autores de los libros sagrados de las distintas religiones, los profetas, mesías, apóstoles y demás, que supuestamente escribieron los textos de la Biblia, del Corán, del Talmud, etc. Les "gustaría tener mucha manteca" en alusión a que puedan "hornear" una "torta bien armadita" de modo de edulcorar una historia de la Humanidad que se presenta en la realidad como una sucesión de sucesos crueles, donde los hombres se la pasaron destruyéndose unos a otros, cosa que esos libros sagrados no pueden disimular (y factor que todas las religiones atribuyen al Mal así en abstracto). A esos "chicos de las columnas" les gustaría que la Humanidad mame de la "tetita" otra Historia, una Historia de miel; pero muy a su pesar, la cosa no es así. La "tetita" de la cual mama la Humanidad su Historia es una "tetita cruel" porque en la historia que lleva el Mundo no hay otra cosa que crueldades para "mamar"...
"¡Maté... y maté... y maté!": Otra vez el estribillo
"Tu careta es injusta, lobo (pesadilla), / la moldearon allí (álbum negro) / en la colina más alta dije (pajamagia) / en la colmena peor.": El Lobo (el Diablo o cualquiera de sus equivalencias como representación del Mal dependiendo de la religión que sea) está injustamente condenado a esa simbolización del Mal que sólo existe en las doctrinas religiosas. Le pusieron al Lobo esa "careta" que es "injusta". Y esa idea, todas las religiones la plasmaron en sus respectivos "álbums negros", o sea en su libros sagrados; y se repite como una pesadilla. Y para colmo de males, impusieron esa idea como uno de los dogmas religiosos principales ("la colina más alta", "la colmena peor"), con lo cual siguen condenando a la Humanidad a frenar su evolución, a vivir en una suerte de permanente "paja mental" ("pajamagia").
"¡Maté...y maté... y maté!": Y cierra la letra con esa frase-estribillo, como diciendo que mientras la Humanidad no se libere de esa "pajamagia" que son las religiones, el Hombre verá permanentemente frenada su evolución hacia un estadío que le permita vislumbrar que su compulsión a destruírse con sus semejantes; no lo conducirá a otra cosa que a repetir eternamente una historia que -para su desdicha y su mal- viene reiterando durante milenios.
La idea central de Lobo suelto / Cordero atado es que no hay un Bien y un Mal, ni un Dios bueno y un Diablo malo; sino que tanto el Bien como el Mal coexisten en el Hombre. Y entonces desde ese punto de vista (tal como dice el Indio en la última estrofa), es injusta la careta que se le puso al Lobo (que después de todo, no es tan malo como se nos quiere hacer creer).
El Lobo está "caído", y esa caída es injusta, porque él no es el Mal; el Mal está latente en cada uno de nosotros, así como también lo está el Bien.
"Dije que el lobo estaba sordo, / que no escuchaba más, / entre tanto montaje zonzo / tanta infidelidad.": Solari comienza mencionando el hartazgo del Lobo, ante el hecho de ser presentado siempre como símbolo del Mal. Por eso el Lobo "no escuchaba más", refiriéndose a que estaba hastiado de escuchar que el “malo de la película” es siempre él ("tanto montaje zonzo"). Es una crítica al sostenimiento de alguna -cualquiera- de las tantas religiones que existen (la definición marxista remarcada hasta el cansancio por Bakunin: "la religión es el opio de los pueblos"; pues no hay que olvidar que el Indio es, filosófica y conceptualmente -no me estoy refiriendo a ideologías ni partidocracias-, un anarquista). Lo de que el Lobo ya no soporta "tanta infidelidad" es una metáfora muy finita: se refiere a la obra de Bakunin Dios y el Estado, en una parte de la cual hace una interpretación muy particular respecto del relato bíblico de la expulsión de Luzbel de los Cielos y de Adán y Eva del Paraíso Terrenal. Según Bakunin, el "Árbol del Fruto Prohibido" del cual no podían comer Adán y Eva, no es lo que la religión define como "pecado original"; sino que era el Conocimiento, el Saber, la Ciencia. Y Bakunin sostiene -elípticamente hablando y usando los mismos personajes descriptos en la Bibilia- que la tentación que Luzbel insufla en Adán y Eva, era la de adquirir Saber, Conocimiento; y que eso era el Fruto Prohibido: la sabiduría y la ciencia, y que de allí surgió la "venganza" de Dios contra Luzbel, provocando su caída de Los Cielos y la expulsión de Adán y Eva del Paraíso Terrenal. Y por eso el Indio escribe que el Lobo (o sea, el Diablo), está harto de "tanta infidelidad"; porque reputa como una traición hacia él (“infidelidad”) de parte de Adán y Eva (o sea, figurativamente, la Humanidad) que lo hayan "abandonado"; cuando lo único que quiso hacer fue favorecerlos incitándolos a ser sabios e ilustrados y a adquirir conocimientos que los hubieran equiparado a Dios.
"¡Maté... y maté... y maté!": Acá se refiere específicamente a la parte del texto que viene en el disco, donde el Lobo Lupus le dice al Cordero Rulo: "Sobre esta tierra mansa reinó, entonces, el germen verdadero de la muerte con la dulce sangre en sus fauces". Está diciendo que a partir de la aparición del Hombre en la Tierra, la muerte se esparció sobre ella. El Bien y el Mal no están en un Dios bueno en lucha contra un Diablo malo, sino que coexisten en el Hombre; que lleva en sí mismo la compulsión a destruirse recíprocamente con sus semejantes (la teoría freudiana digamos... y acá viene la parte donde llega Gabriela y me caga a pedos por citar ligeramente y -quizá- erróneamente a su Tata Freud, del que nada manyo, dicho sea de paso). Y es esa frase la que va a repetir a modo de estribillo en toda la canción.
"Muy mucha merca, poco bongó": Una nueva alusión a las ideas bakunianas. Con lo de "muy mucha merca" el Indio se refiere a que hay demasiadas religiones como "opio de los pueblos" (donde -metafóricamente hablando- la "merca" en este caso vendría a ser no la cocaína sino otra droga: el opio -que al decir de Bakunin "adormece a los pueblos". Y lo de "poco bongó" es en alusión a que hay poco ruido, pocas voces que se hagan escuchar, pocas voces que resuenen diciendo la verdad. Se refiere a que las religiones atrasan la evolución de los pueblos.
"Y el mal gusto encalló": Metáfora para referirse a que el "mal gusto" (o sea la mentira con que las religiones adormecen a los pueblos), "encalló" (es decir, se instaló definitivamente en la inmensa mayoría del género humano la idea de una religión -sea esta cual fuese- y a partir de ese hecho; se truncó el progreso de la mente del Hombre. Su mente está "encallada", atrapada en ese concepto de religión que no le permite evolucionar libremente.
"En un manantial frío dije / (frío de bisturí).": Otra altísima metáfora: la mente del Hombre está "encallada" en un "manantial frío", o sea, estancada en algo que no tiene el "calor" del cambio, de lo dinámico, de la evolución... Y es un "frío de bisturí", porque las religiones le "operan" el cerebro al Hombre, es decir, no lo dejan evolucionar libremente. Es la tesis bakuniana de que -figurativamente hablando- Dios apeló al cuchillo (la espada del Arcángel Miguel; el "bisturí" del Indio), para "cortar de cuajo" la posibilidad de que el Hombre adquiriera conocimientos que pudieran equipararlo a Dios.
"La ruta está repleta (¡pesadilla!) / de caricaturas (¡álbum negro!)": Las religiones (todas; no ninguna en especial), "saturan", traban el camino evolutivo del Hombre ("la ruta") hacia el Saber Absoluto, hacia el Conocimiento Total. Y asimila las distintas creencias contenidas en las religiones con "caricaturas" (porque son una deformación de la realidad: una caricatura es la deformación exagerada de los rasgos de modo de que se note el todo, pero no en la dimensión real, apelando para ello a la trampa de exagerar determinadas características físicas en las cuales se concentra el espectador, perdiendo así la perspectiva global del todo), contenidas en un "álbum negro" (en alusión a los distintos libros sagrados de cada religión, por ejemplo la Biblia, el Corán, el Talmud, etc.). El Indio sigue el orden de ideas expresado por Bakunin en Dios y el Estado, donde dice: "¿Es necesario recordar cuánto y cómo embrutecen y corrompen las religiones a los pueblos? Matan en ellos la razón, ese instrumento principal de la emancipación humana, y los reducen a la imbecilidad, condición esencial de su esclavitud".
"Que si pierden el bondi, lobo (¡pajamagia!), / ni se van a enterar.": Se refiere a que si la Humanidad persiste en engañarse a sí misma a través de las religiones, va a "perder el bondi", o sea, el camino a su evolución. Acá las califica directamente de "paja mental", aludiendo a que la religión no deja pensar libremente al Hombre ("¡pajamagia!"); a punto tal de que por ese camino de las religiones, el Hombre ni siquiera acierta a darse cuenta ("ni se van a enterar") de que ya transcurridos milenios y más milenios de historia de la Humanidad, nada cambia...
"¡Maté... y maté... y maté!": Reiteración de esa frase estribillo.
"Los chicos de las columnas, dije, / gustarían tener mucha manteca / y la miel de toda, tetita cruel.": Impresionante metáfora, vuela la mente del Indio acá. "Los chicos de las columnas", equiparados a los columnistas de noticias; son los autores de los libros sagrados de las distintas religiones, los profetas, mesías, apóstoles y demás, que supuestamente escribieron los textos de la Biblia, del Corán, del Talmud, etc. Les "gustaría tener mucha manteca" en alusión a que puedan "hornear" una "torta bien armadita" de modo de edulcorar una historia de la Humanidad que se presenta en la realidad como una sucesión de sucesos crueles, donde los hombres se la pasaron destruyéndose unos a otros, cosa que esos libros sagrados no pueden disimular (y factor que todas las religiones atribuyen al Mal así en abstracto). A esos "chicos de las columnas" les gustaría que la Humanidad mame de la "tetita" otra Historia, una Historia de miel; pero muy a su pesar, la cosa no es así. La "tetita" de la cual mama la Humanidad su Historia es una "tetita cruel" porque en la historia que lleva el Mundo no hay otra cosa que crueldades para "mamar"...
"¡Maté... y maté... y maté!": Otra vez el estribillo
"Tu careta es injusta, lobo (pesadilla), / la moldearon allí (álbum negro) / en la colina más alta dije (pajamagia) / en la colmena peor.": El Lobo (el Diablo o cualquiera de sus equivalencias como representación del Mal dependiendo de la religión que sea) está injustamente condenado a esa simbolización del Mal que sólo existe en las doctrinas religiosas. Le pusieron al Lobo esa "careta" que es "injusta". Y esa idea, todas las religiones la plasmaron en sus respectivos "álbums negros", o sea en su libros sagrados; y se repite como una pesadilla. Y para colmo de males, impusieron esa idea como uno de los dogmas religiosos principales ("la colina más alta", "la colmena peor"), con lo cual siguen condenando a la Humanidad a frenar su evolución, a vivir en una suerte de permanente "paja mental" ("pajamagia").
"¡Maté...y maté... y maté!": Y cierra la letra con esa frase-estribillo, como diciendo que mientras la Humanidad no se libere de esa "pajamagia" que son las religiones, el Hombre verá permanentemente frenada su evolución hacia un estadío que le permita vislumbrar que su compulsión a destruírse con sus semejantes; no lo conducirá a otra cosa que a repetir eternamente una historia que -para su desdicha y su mal- viene reiterando durante milenios.
ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=Yo1ybPPV3ww
-Juan Carlos Serqueiros-
domingo, 8 de enero de 2012
BENITO DE LUÉ Y RIEGA
El obispo Benito de Lué y Riega ha tenido históricamente "mala prensa" entre nosotros los argentinos, lo cual no es de extrañar, habida cuenta del juramento de fidelidad que prestó al rey de Inglaterra, Jorge III, en la Primera Invasión Inglesa, y, fundamentalmente; por la postura que asumió en el cabildo abierto del 22 de Mayo de 1810.
Ante todo, entiendo pertinente aclarar que no persigo el propósito de exaltar ni denostar la figura histórica del obispo Lué, ni el de sumarme a la larguísima fila de sus detractores ni a la muy corta de sus panegiristas, ni el de convertirme en su exégeta. Simplemente me anima el convencimiento de que quienes nos dedicamos a estudiar y narrar el pasado, ya sea profesionalmente o como vulgares amateurs (como este servidor), tenemos la obligación insoslayable de buscar siempre la verdad histórica, por más antipática que la misma pueda resultarnos.
Por otra parte, en el caso particular del análisis de Lué, estoy insospechado de ser tendiente a morigerar la relación de los errores y faltas que haya cometido, a la hora de evaluar su obra influenciado por su condición clerical; ya que no soy hombre de fe dado mi agnosticismo.
Estipulado todo eso, veamos: ¿quién y cómo era este hombre?
Por otra parte, en el caso particular del análisis de Lué, estoy insospechado de ser tendiente a morigerar la relación de los errores y faltas que haya cometido, a la hora de evaluar su obra influenciado por su condición clerical; ya que no soy hombre de fe dado mi agnosticismo.
Estipulado todo eso, veamos: ¿quién y cómo era este hombre?
Nacido en Asturias el 12 de marzo de 1753, en su adolescencia había ingresado al ejército español, llegando en su carrera militar al grado de mayor (ergo, el hombre no era ningún pusilánime; era una persona de coraje y habituada a la disciplina castrense). Al morir su esposa, Lué abandonó la milicia y llegó a doctorarse en Teología en la Universidad de Ávila. En 1801, el rey de España, Carlos IV (sí, ese mismo, el que cuando en 1804 recibió el envío que le hacía desde Buenos Aires el padre Torres, prior de los dominicos, de los fósiles de un megaterio que había hallado en Luján; le pidió al cura que por favor le enviara “un ejemplar vivo”), entendió que para reemplazar al anterior obispo de Buenos Aires, monseñor Azamor, fallecido en 1796 (el rey se tomaba algún tiempito: ¡cinco años para cubrir las vacancias!), se necesitaba un eclesiástico valiente y decidido; y en ese orden de ideas (suponiendo que Carlos IV fuera capaz de tener eso que llamamos ideas), haciendo uso del patronato, propuso a Benito de Lué y Riega, que sería confirmado por el papa Pío VII.
Lué fue un muy buen obispo, concienzudo y puntilloso: ni bien arribado a su diócesis (que abarcaba Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, las Misiones, la Banda Oriental y todo el resto del territorio hasta las Malvinas inclusive), se dedicó a recorrerla en toda la extensión que pudo (lo cual no se hacía desde 1779). Creó numerosos curatos, puso en vigencia un sistema ideado por él mismo, de permanente capacitación y actualización para todos los curas regulares y seculares, con obligación de asistencia y tomas de examen incluidas; auditó los libros parroquiales (en los cuales, dicho sea de paso, encontró muchas anomalías). La prolongada visita pastoral de Lué nos indica a las claras cuán hondamente arraigado tenía el compromiso con los deberes que su posición le imponían, máxime considerando que a su llegada a Buenos Aires ya era un hombre de 53 años, que debía desplazarse por una enorme geografía, con caminos en pésimo estado y medios de transporte aún peores. Pero el obispo tenía un problema: su carácter turbulento, hosco, agrio, a menudo altanero y despótico, que lo llevó a chocar frecuentemente con los sacerdotes que estaban bajo su jurisdicción, con el cabildo de Buenos Aires, con el tribunal del Santo Oficio y hasta con el cabildo eclesiástico.
Justo es considerar también que, además de los defectos de carácter de Lué; el prolongado lapso transcurrido entre la última visita pastoral de un obispo (que había sido, como escribí más arriba, en 1779), originó una serie de usos y costumbres por parte de los sacerdotes regulares respecto de sus feligresías, lo cual obviamente, colisionaba con la férrea autoridad que Lué se empeñaba en ejercer. Y había también una larga lista de quejas por lo exageradamente oneroso de los gastos producidos por las visitas del obispo, que llegaba a cada parroquia con la pompa y la numerosa comitiva que él consideraba inherentes a su investidura. Por ejemplo: el síndico procurador del cabildo de Montevideo, se quejó al rey por las exigencias de Lué a los curas para que le proporcionasen caballos, peones y esclavos; y el comisario del Santo Oficio en Buenos Aires, Fabián de Aldao, escribió: "Ha hecho diabluras en su visita. Es el más desaforado loco que nos ha venido del otro lado de los mares”.
Lué tenía propensión a pelearse con todo el mundo: con el archidiácono Andrés Ramírez, con el rector de la Universidad de Buenos Aires, sacerdote Antonio Saénz, etc.
Justo es considerar también que, además de los defectos de carácter de Lué; el prolongado lapso transcurrido entre la última visita pastoral de un obispo (que había sido, como escribí más arriba, en 1779), originó una serie de usos y costumbres por parte de los sacerdotes regulares respecto de sus feligresías, lo cual obviamente, colisionaba con la férrea autoridad que Lué se empeñaba en ejercer. Y había también una larga lista de quejas por lo exageradamente oneroso de los gastos producidos por las visitas del obispo, que llegaba a cada parroquia con la pompa y la numerosa comitiva que él consideraba inherentes a su investidura. Por ejemplo: el síndico procurador del cabildo de Montevideo, se quejó al rey por las exigencias de Lué a los curas para que le proporcionasen caballos, peones y esclavos; y el comisario del Santo Oficio en Buenos Aires, Fabián de Aldao, escribió: "Ha hecho diabluras en su visita. Es el más desaforado loco que nos ha venido del otro lado de los mares”.
Lué tenía propensión a pelearse con todo el mundo: con el archidiácono Andrés Ramírez, con el rector de la Universidad de Buenos Aires, sacerdote Antonio Saénz, etc.
Sin embargo, y pese a su carácter terrible; Lué era un hombre íntegro, honesto a carta cabal y que sabía ser llano, cortés y amable con las gentes del pueblo. Al hacer su semblanza, el padre Guillermo Furlong dice: “Había dureza, había hosquedad, había hasta irascibilidad; pero también había bajo esa triple e hirsuta capa, modestia, nobleza, generosidad y sacrificio. Si un contemporáneo dijo de él que era de carácter amargo, duro e irregular; otro escribió que era hombre, sencillo, sincero y austero. En nada fallaba el sacerdote y el obispo, y ni en el uno ni en el otro se hallará mácula o arruga; pero fallaba el hombre”.
Se lo ha vapuleado mucho a Lué con el asunto de su juramento de fidelidad al rey de Inglaterra Jorge III en ocasión de producirse en 1806 la Primera Invasión Inglesa. En efecto, eso ocurrió y es verdad, pero no toda la verdad. Y se miente no sólo cuando se oculta la misma; sino también cuando se la dice a medias, induciendo a engaños e interpretaciones erróneas.
Lo que ocurrió en realidad, fue que el 4 de julio de 1806 Beresford ordenó al Cabildo que citara para el 7, en el Fuerte, a todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas para que prestaran juramento de fidelidad a la corona británica. El día 6 de ese mes, Lué solicitó y obtuvo una entrevista con Beresford en la cual, con finísima diplomacia e inigualable astucia, convenció al inglés de que las normas de la iglesia católica les impedían a los religiosos tomar las armas, y que en razón de ello, exigirle al clero secular y regular un juramento en tal sentido, era ocioso e impolítico. Beresford cayó en las redes de Lué y creyó en sus palabras. Pero la inteligente y oportuna actitud del obispo frente al invasor no terminó allí: luego de eso, con firmeza de carácter, se negó al requerimiento de Beresford, quien lo instaba a amenazar a sus feligreses con la excomunión en caso de que accionaran militarmente contra el ejército inglés (por esos días, el pirata ya estaba anoticiado de los trabajos que preparaba Liniers para la reconquista).
Los insospechables informes de los fiscales Caspe y Villota consignan, refiriéndose a la acción de Lué: “…la suya fue una resistencia heroica, que no tuvieron otros… fue un mediador eficaz ante el gobernador inglés a favor del pueblo”. Más aún, fue la decisiva intervención de Lué la que posibilitó la salvación de un cadete criollo condenado a muerte por un tribunal militar, por haber ayudado a desertar a un artillero inglés, Michel Skennon, que se había pasado a las tropas de Liniers. Y no conforme con haber salvado al cadete, Lué asistió espiritualmente a Skennon en sus últimos momentos, administrándole los sacramentos. Avisado Lué de que la soldadesca inglesa solía incurrir en irrespetos con los sacerdotes católicos en circunstancias como esa, lejos de amilanarse; decidió enfrentarlos en persona, asumiendo una actitud desafiante: salió de su residencia con toda la pompa de un obispo, y a su paso, los soldados ingleses le presentaron armas en señal de consideración.
Y por si no bastara con todo lo previamente enunciado; transcribo a continuación el oficio cursado por el mismísimo Liniers a la Real Audiencia: “Dudo Señor Excelentísimo, que de cuantos obispos existen en América, haya uno más benemérito que el que ocupa la silla de Buenos Aires, el ilustrísimo señor don Benito Lué y Riega. Hallándose en la triste invasión de los ingleses, observó en estas críticas circunstancias una conducta llena de energía, de prudencia y de caridad, la que le atrajo la mayor consideración e influencia sobre el general inglés, y por ella se logró precaver varios daños a que este infeliz pueblo se hubiera visto expuesto”.
Lo que ocurrió en realidad, fue que el 4 de julio de 1806 Beresford ordenó al Cabildo que citara para el 7, en el Fuerte, a todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas para que prestaran juramento de fidelidad a la corona británica. El día 6 de ese mes, Lué solicitó y obtuvo una entrevista con Beresford en la cual, con finísima diplomacia e inigualable astucia, convenció al inglés de que las normas de la iglesia católica les impedían a los religiosos tomar las armas, y que en razón de ello, exigirle al clero secular y regular un juramento en tal sentido, era ocioso e impolítico. Beresford cayó en las redes de Lué y creyó en sus palabras. Pero la inteligente y oportuna actitud del obispo frente al invasor no terminó allí: luego de eso, con firmeza de carácter, se negó al requerimiento de Beresford, quien lo instaba a amenazar a sus feligreses con la excomunión en caso de que accionaran militarmente contra el ejército inglés (por esos días, el pirata ya estaba anoticiado de los trabajos que preparaba Liniers para la reconquista).
Los insospechables informes de los fiscales Caspe y Villota consignan, refiriéndose a la acción de Lué: “…la suya fue una resistencia heroica, que no tuvieron otros… fue un mediador eficaz ante el gobernador inglés a favor del pueblo”. Más aún, fue la decisiva intervención de Lué la que posibilitó la salvación de un cadete criollo condenado a muerte por un tribunal militar, por haber ayudado a desertar a un artillero inglés, Michel Skennon, que se había pasado a las tropas de Liniers. Y no conforme con haber salvado al cadete, Lué asistió espiritualmente a Skennon en sus últimos momentos, administrándole los sacramentos. Avisado Lué de que la soldadesca inglesa solía incurrir en irrespetos con los sacerdotes católicos en circunstancias como esa, lejos de amilanarse; decidió enfrentarlos en persona, asumiendo una actitud desafiante: salió de su residencia con toda la pompa de un obispo, y a su paso, los soldados ingleses le presentaron armas en señal de consideración.
Y por si no bastara con todo lo previamente enunciado; transcribo a continuación el oficio cursado por el mismísimo Liniers a la Real Audiencia: “Dudo Señor Excelentísimo, que de cuantos obispos existen en América, haya uno más benemérito que el que ocupa la silla de Buenos Aires, el ilustrísimo señor don Benito Lué y Riega. Hallándose en la triste invasión de los ingleses, observó en estas críticas circunstancias una conducta llena de energía, de prudencia y de caridad, la que le atrajo la mayor consideración e influencia sobre el general inglés, y por ella se logró precaver varios daños a que este infeliz pueblo se hubiera visto expuesto”.
El otro gran cargo que pesa sobre la figura histórica de Lué es su oposición a la Revolución de Mayo, fundamentalmente a raíz de su poco feliz participación en el cabildo abierto del 22. No se conocen con exactitud las palabras que en esa ocasión pronunció, ya que no se llevó registro escrito de cada uno de los discursos, no obstante lo cual; tanto Saavedra en sus Memorias, como Francisco Saguí en su obra Los últimos cuatro años de la dominación española en el antiguo Virreynato del Río de la Plata, desde 26 de junio de 1806 hasta 25 de mayo de 1810. Memoria histórica familiar, y Vicente Fidel López en su Historia argentina (escrita a partir de los testimonios que le transmitió su padre, Vicente López y Planes); son coincidentes en que expresó la opinión de que mientras existiera un solo español, ése debía ser quien gobernara a América, y que solamente desaparecido hasta el último español peninsular, podría recaer la soberanía en los americanos.
Lo de Lué era la puesta en palabras corrientes del centralismo borbónico, al cual por supuesto, dada su condición de jerarca eclesiástico, adhería sin reservas. Fue desafortunada e inoportuna su intervención, en la que seguramente incurrió llevado por su ultramontanismo y su altanería y sin tomar en cuenta que a raíz de los sucesos en España, se había abandonado de hecho la doctrina del centralismo borbónico al establecer la Junta de Sevilla la igualdad entre españoles europeos y americanos y convocar a estos últimos para que designen diputados.
Le fue fácil a un orador hábil como Castelli rebatirlo de inmediato; pero Lué, impelido por su mal carácter, le respondió desabridamente que no había concurrido a debatir, sino a dar una opinión que le habían pedido. Eso explica perfectamente la supuesta gaffe de Lué, ya que no se trataba de una pifiada (impensable en un erudito, hombre de vasta cultura y perfectamente al tanto de todas las novedades como lo era el obispo), sino que por lo contrario; era su íntimo convencimiento. Y lo mantuvo votando por la continuidad del virrey Cisneros.
Lo de Lué era la puesta en palabras corrientes del centralismo borbónico, al cual por supuesto, dada su condición de jerarca eclesiástico, adhería sin reservas. Fue desafortunada e inoportuna su intervención, en la que seguramente incurrió llevado por su ultramontanismo y su altanería y sin tomar en cuenta que a raíz de los sucesos en España, se había abandonado de hecho la doctrina del centralismo borbónico al establecer la Junta de Sevilla la igualdad entre españoles europeos y americanos y convocar a estos últimos para que designen diputados.
Le fue fácil a un orador hábil como Castelli rebatirlo de inmediato; pero Lué, impelido por su mal carácter, le respondió desabridamente que no había concurrido a debatir, sino a dar una opinión que le habían pedido. Eso explica perfectamente la supuesta gaffe de Lué, ya que no se trataba de una pifiada (impensable en un erudito, hombre de vasta cultura y perfectamente al tanto de todas las novedades como lo era el obispo), sino que por lo contrario; era su íntimo convencimiento. Y lo mantuvo votando por la continuidad del virrey Cisneros.
Sin embargo, producido lo del 25 de Mayo, al día siguiente Lué prestó juramento de fidelidad a la Junta, y el 30 ofició una misa de acción de gracias por la instalación del nuevo gobierno. Al mes siguiente, solicitó autorización a la Junta para efectuar una visita pastoral a la Banda Oriental; pero el permiso le fue denegado, por suponer el gobierno que el prelado quería en realidad huir de Buenos Aires para pasar a Montevideo a unirse con los realistas (lo cual era posible que fuese el caso, y si no lo era; entonces por lo menos debe convenirse en que muy inoportuna resultaba su petición de dirigirse justamente a la Banda Oriental, que era un foco realista; podría haber elegido otro destino y quizá entonces, las prevenciones de la Junta se hubiesen atenuado). Simultáneamente, se le prohibió decir misa; pero, extraño (o no, según como se mire) se lo mantuvo en su jerarquía eclesiástica.
A partir de allí, el obispo no dio ningún motivo para que las autoridades sospechasen de él; sino todo lo contrario.
A partir de allí, el obispo no dio ningún motivo para que las autoridades sospechasen de él; sino todo lo contrario.
El Primer Triunvirato lo "desterró" a San Fernando. La proximidad a Buenos Aires del sitio elegido para tal "destierro", me lleva a pensar que la persecución a Lué debe haberse originado en la malquerencia personal de alguno de los triunviros, de los secretarios o de alguien influyente ante ellos (tenía una larguísima lista de enemigos), más que a su "peligrosidad política"; ya que si Lué fuera tan de cuidado como lo sindicaban, lo hubieran desterrado en serio, a un lugar bien alejado, o lo hubiesen deportado a España. Por otra parte, el Triunvirato recurrió a Lué como mediador ante los patricios sublevados en lo que se conoce como “motín de las trenzas”. Asimismo, lo convocó a participar de una asamblea de juristas y teólogos, reunida para decidir la restitución o no del obispo de Córdoba, Orellana, quien había conspirado junto con Liniers y otros contra la Primera Junta, y a quien por su investidura religiosa se le había conmutado su condena a muerte.
Al obispo Lué se lo encontró fallecido en su cama en la mañana del 22 de marzo de 1812, después de una opípara cena que se había celebrado la noche anterior con motivo del festejo de su onomástico (21 de marzo, día de San Benito) y de su cumpleaños número 59, que había sido días antes, el 12. Lo repentino de su muerte, y ciertos rumores que se esparcieron respecto de una supuesta participación suya en un complot contra el Triunvirato; llevaron a atribuirla a un envenenamiento. Se dice también que la cena fue organizada por los enemigos más acérrimos del obispo y hasta se sindica como ejecutor del asesinato al archidiácono de la catedral, Andrés Ramírez, quien habría actuado por instrucciones del Triunvirato.
Particularmente, creo que la muerte de Lué fue por causas naturales, originada en una indigestión o intoxicación, y que lo del envenenamiento es nada más que una fabulación de las que tanto abundan en nuestra historia. Me inclino a pensar así, porque no se explica cómo una persona con el carácter áspero que se le atribuía a Lué, se aviniera a celebrar su cumpleaños tan luego en compañía de sus más enconados enemigos, ¿por qué habría de hacer tal cosa? Además, el Primer Triunvirato no se distinguió precisamente por la sutileza de sus métodos al ejecutar a alguien, y si no, ahí están, como macabras pruebas, los condenados a muerte en el llamado “motín de las trenzas”, y también Álzaga y los que participaron en su complot, ¿por qué, entonces, iba a andar urdiendo toda una farsa de homenaje dispendioso y encargando a un archidiácono el asesinato de un prelado?
Particularmente, creo que la muerte de Lué fue por causas naturales, originada en una indigestión o intoxicación, y que lo del envenenamiento es nada más que una fabulación de las que tanto abundan en nuestra historia. Me inclino a pensar así, porque no se explica cómo una persona con el carácter áspero que se le atribuía a Lué, se aviniera a celebrar su cumpleaños tan luego en compañía de sus más enconados enemigos, ¿por qué habría de hacer tal cosa? Además, el Primer Triunvirato no se distinguió precisamente por la sutileza de sus métodos al ejecutar a alguien, y si no, ahí están, como macabras pruebas, los condenados a muerte en el llamado “motín de las trenzas”, y también Álzaga y los que participaron en su complot, ¿por qué, entonces, iba a andar urdiendo toda una farsa de homenaje dispendioso y encargando a un archidiácono el asesinato de un prelado?
Subiste aún la polémica con respecto a Lué, relacionada con la fundación de Esquina (provincia de Corrientes). En efecto, siempre se consideró que el fundador había sido el obispo, lo cual por supuesto fue y es rechazado por la mayoría de los esquinenses (quienes no quieren saber nada con que su fundador fuera un opositor a la Revolución de Mayo) bajo el argumento de que ya existía un villorrio en Esquina cuando llegó Lué (lo cual es estrictamente cierto, y además; en 1782 ya había allí una posta, a partir de la cual se extendió el asentamiento). Finalmente, en 1990 se oficializó que la fundación se había producido el 10 de febrero de 1806 (fecha de la creación del curato de Santa Rita de la Esquina por parte del obispo Lué), reconociéndose como "precursor de la fundación" (?) a Benito Lamela (que fue quien donó las tierras del pueblo y costeó de su peculio la construcción de la primera capilla en 1799). De ese modo, y apelando a perífrasis y sin mencionar a Lué en el texto de la ordenanza, los concejales esquinenses por ese año lograron compatibilizar (antojadizamente y traído por los pelos) lo que supusieron (equivocadamente, porque Santa Rita de la Esquina del río Corriente no se fundó a partir del establecimiento del curato por parte de Lué, sino que ese fue uno más de los tantos actos administrativos y organizacionales de su diócesis que produjo, porque un obispo es una autoridad eclesiástica; no civil o militar como para andar fundando ciudades) la verdad histórica, con su tirria hacia quien creyeron fundador de su ciudad, sin que lo haya sido.
Manipular la historia, que le dicen, y encima; "guiados" por el desconocimiento de la misma. Tuvieron miedo de que efectivamente fuera Lué el fundador, y por eso terminaron quitándole el mérito a quien en estricta justicia debió haberse considerado como tal: Benito Lamela; otorgándole en cambio a éste un engañoso título de "precursor". Si yo fuese descendiente de aquel hombre, ya les habría arreado una buena chicoteada por politicastros imbéciles, ignorantes y mentirosos.
En fin...
-Juan Carlos Serqueiros-
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Manipular la historia, que le dicen, y encima; "guiados" por el desconocimiento de la misma. Tuvieron miedo de que efectivamente fuera Lué el fundador, y por eso terminaron quitándole el mérito a quien en estricta justicia debió haberse considerado como tal: Benito Lamela; otorgándole en cambio a éste un engañoso título de "precursor". Si yo fuese descendiente de aquel hombre, ya les habría arreado una buena chicoteada por politicastros imbéciles, ignorantes y mentirosos.
En fin...
-Juan Carlos Serqueiros-
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REFERENCIAS
Actas del Cabildo de Buenos Aires, 1810. Biblioteca Nacional, Biblioteca Digital Trapalanda.
Furlong,
Guillermo, La Revolución de Mayo: los
sucesos, los hombres, las ideas. Club de Lectores, Buenos Aires, 1960.
Guillespie,
Alexander: Buenos Aires y el interior.
Observaciones reunidas durante una larga
residencia, 1806-1807. Editorial El Elefante Blanco, Buenos Aires, 2000.
López, Vicente Fidel. Historia de la República Argentina t. III. Librería La Facultad, de Juan Roldán, Buenos Aires, 1911.
Rosa, José
María: Historia argentina, t2. Editor Juan C. Granda en Talleres Gráficos de Sebastián de Amorrortu e Hijos S. A., Buenos Aires, 1965.
Scenna, Miguel Angel:
El caso del obispo envenenado, en
revista Todo es Historia edición N° 32, Buenos Aires, diciembre de 1969.sábado, 7 de enero de 2012
UN TAL BRIGITTE BARDOT
UN TAL BRIGITTE BARDOT
(Beilinson-Solari)
Viejo Caryl Chessman,
viejo Caryl Chessman,
respira otra vez.
Ya llegó la hora, lubrica tus branquias,
respira otra vez.
¡Viejo Caryl Chessman! -gritaba enfurecido-
un tal Brigitte Bardot.
viejo Caryl Chessman,
respira otra vez.
Ya llegó la hora, lubrica tus branquias,
respira otra vez.
¡Viejo Caryl Chessman! -gritaba enfurecido-
un tal Brigitte Bardot.
Si matamos el pájaro de dos tiros
si matamos el pájaro de dos tiros,
no es demasiado tarde si son dos tiros.
Si matamos el pájaro de dos tiros
¡no es demasiado tarde! -gritaba enfurecido-
un tal Brigitte Bardot.
si matamos el pájaro de dos tiros,
no es demasiado tarde si son dos tiros.
Si matamos el pájaro de dos tiros
¡no es demasiado tarde! -gritaba enfurecido-
un tal Brigitte Bardot.
Mano para hombres, mano para hombres
ayer se le dió.
mano para hombres, muy dura y pesada,
ayer se le dió.
¡Mano para Hombres ! -gritaba enfurecido-
un tal Brigitte Bardot.
ayer se le dió.
mano para hombres, muy dura y pesada,
ayer se le dió.
¡Mano para Hombres ! -gritaba enfurecido-
un tal Brigitte Bardot.
Viejo Caryl Chessman...
Una de las más populares canciones de PR que, extrañamente, permaneció inédita.
Todo redondo que se precie de tal, no puede haber dejado de cantar en tantos fogones de otras tantas misas, quizá entre churrito y quebracho (o birra, o fernando, dependiendo del gusto de cada quien), Un tal Brigitte Bardot.
Todo redondo que se precie de tal, no puede haber dejado de cantar en tantos fogones de otras tantas misas, quizá entre churrito y quebracho (o birra, o fernando, dependiendo del gusto de cada quien), Un tal Brigitte Bardot.
Y por supuesto, todo redondo conoce además a qué se refiere la letra; pero por ahí, de pronto viene bien refrescar un recuerdo (emocionado recuerdo para el que suscribe, porque me remite a épocas ya pasadas y a vivencias que se atesoran en mi psique más que en mi memoria).
Lo del título UN tal... y lo de la temática es bastante sencillo: se trata simplemente de un paralelismo entre Caryl Chessman, un ladrón injustamente condenado a muerte en la cámara de gas en EE.UU.; y la actriz francesa Brigitte Bardot.
La "justicia" de dos estados americanos le había endosado (artificiosamente, con "confesiones" arrancadas mediante la tortura, según dijo Chessman) y agregado a sus robos; el delito de ataque sexual a mujeres (pese a que las que fueron atacadas no pudieron reconocer en él a su agresor), lo cual le valió la doble pena de muerte con que fue condenado y finalmente ejecutado en 1960, luego de... ¡doce años! De allí lo de los "dos tiros" mencionados por el Indio en la canción: por los dos estados que condenaron a Chessman, y por la doble pena de muerte que le fue impuesta.
En cuanto a Brigitte Bardot, ella había intentado suicidarse con gas, al oponerse sus aristocráticos padres a su casamiento con Roger Vadim.
Lo de "¡no es demasiado tarde", está referido a que -según se dijo- hubo un llamado telefónico a la cárcel para detener la ejecución de Chessman que, lamentablemente, sí llegó demasiado tarde, porque ya lo habían matado en la cámara de gas. En fin, "pequeños errores" que suele cometer la "justicia", ¿no?
Lo del título UN tal... y lo de la temática es bastante sencillo: se trata simplemente de un paralelismo entre Caryl Chessman, un ladrón injustamente condenado a muerte en la cámara de gas en EE.UU.; y la actriz francesa Brigitte Bardot.
La "justicia" de dos estados americanos le había endosado (artificiosamente, con "confesiones" arrancadas mediante la tortura, según dijo Chessman) y agregado a sus robos; el delito de ataque sexual a mujeres (pese a que las que fueron atacadas no pudieron reconocer en él a su agresor), lo cual le valió la doble pena de muerte con que fue condenado y finalmente ejecutado en 1960, luego de... ¡doce años! De allí lo de los "dos tiros" mencionados por el Indio en la canción: por los dos estados que condenaron a Chessman, y por la doble pena de muerte que le fue impuesta.
En cuanto a Brigitte Bardot, ella había intentado suicidarse con gas, al oponerse sus aristocráticos padres a su casamiento con Roger Vadim.
Lo de "¡no es demasiado tarde", está referido a que -según se dijo- hubo un llamado telefónico a la cárcel para detener la ejecución de Chessman que, lamentablemente, sí llegó demasiado tarde, porque ya lo habían matado en la cámara de gas. En fin, "pequeños errores" que suele cometer la "justicia", ¿no?
Lástima que esos "pequeños errores", cuando está en vigencia esa aberración "humana" llamada pena de muerte... NO PUEDEN SUBSANARSE.
ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=6ZENS1VgkEA
-Juan Carlos Serqueiros-
ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=6ZENS1VgkEA
-Juan Carlos Serqueiros-
PRESO EN MI CIUDAD
Preso en mi ciudad
(Beilinson-Solari)
Una vez le hice el amor
a un drácula con tacones:
era un "pop" violento que guió
el gran estilo siniestro.
Ahora ya no llora...
¡Preso en mi ciudad!
Casi ya no llora,
¡atrapado en libertad!.
Practicamos tiro al pichón
y un test para ir al espacio
con mi delicioso campeón
y el rock como todo llanto
Ahora ya no llora...
¡Preso en mi ciudad!
Casi ya no llora,
¡atrapado en libertad!
Fue un esclavo sensible y chillón
y fácil para el gatillo
atrapó un beso bienhechor
con ojos al rojo vivo.
Ahora ya no llora
(casi ya no llora...)
(Beilinson-Solari)
Una vez le hice el amor
a un drácula con tacones:
era un "pop" violento que guió
el gran estilo siniestro.
Ahora ya no llora...
¡Preso en mi ciudad!
Casi ya no llora,
¡atrapado en libertad!.
Practicamos tiro al pichón
y un test para ir al espacio
con mi delicioso campeón
y el rock como todo llanto
Ahora ya no llora...
¡Preso en mi ciudad!
Casi ya no llora,
¡atrapado en libertad!
Fue un esclavo sensible y chillón
y fácil para el gatillo
atrapó un beso bienhechor
con ojos al rojo vivo.
Ahora ya no llora
(casi ya no llora...)
El título alude a que el rock está, por esa época (los años 80), “aprisionado en su ciudad”.
Hubo por entonces un súbito avance del pop sobre el rock a partir de la re instauración de la democracia en nuestro país en el año 1983. El rock (como cultura, en todos sus géneros y variantes) era en cierto modo un refugio (refugio culturalmente hablando, se entiende) de todos; contra la tiranía militar feroz e implacable que asolaba a la Argentina. Se consideraba como el último bastión de libertad que había en nuestro país, digamos.
De pronto, al advenir la democracia en los 80, el rock, acostumbrado a "pelear", a resistir; se quedó de golpe sin tener contra quién “luchar”. Era como si el retorno a la democracia (a una democracia de fragilidad extrema, por otra parte) obrara como una especie de certeza de que la terrible noche de la tiranía no podía volver en modo alguno a darse. Un optimismo... excesivo, digamos, que puede tornarse en trampa; porque se puede perfectamente estar atrapado en libertad.
Para colmo de males, el alfonCinismo instaló la costumbre de patrocinar "festivales de rock", o sea "oficializó" el rock (con hipocresía, claro, para usarlo en su beneficio). Por eso el Indio escribe que el rock está "preso en mi ciudad, atrapado en libertad". Se da cuenta de la trampa que el sistema le está tendiendo al rock: al oficializarlo, el orden sistémico le quita su rebeldía, motor de todo. Tan genialmente perceptivo es Solari, que se dio cuenta de todo eso que se venía, mucho antes de que pase efectivamente, y por eso escribió esta letra.
Si uno se pone a pensar, aquel dogma redondo de "solos y de noche", no era simplemente un capricho solariano obedeciendo a una estrategia marketinera o a un impulso de superego o vedetismo como se lo quiere hacer aparecer en algunos ámbitos, al contrario; era su forma de defensa, era como decir "los Redondos no vamos a entrar en lo que seguramente van a entrar dentro de poco todas las demás bandas": eso de asociarse y convivir con el orden sistémico que se viene. Particularmente, creo que el Indio se dio cuenta de la situación que se iba a dar, en aquel famoso recital de Excursionistas en el 82, que fue la única excepción que hizo a la regla de "solos y de noche" y de la cual aún hoy se arrepiente (cuando después Poli firmó el contrato para actuar en el Miniestadio de Gimnasia y Esgrima La Plata, el Indio dijo "no", y no transó, no fue a cantar; y por eso ese día actuó Luca Prodan como cantante en los Redondos).
“Una vez le hice el amor / a un drácula con tacones: / era un 'pop' violento que guió / el gran estilo siniestro”: Recurre a una figura metafórica: se pone en la piel de una persona cualquiera a la que le gusta la música, de una persona que va acompañando las distintas alternativas que se producen en la movida musical; y esa persona decide inclinar su gusto musical ("una vez le hice el amor...") hacia el lado del pop. Lo de un “drácula con tacones” nos remite a la manera en que se vestían y maquillaban los poperos, a su look digamos; y porque asimila al pop con un vampiro que le “chupa la sangre” al rock, es decir, lo despoja en cierto modo de su esencia. El Indio lo muestra como calzado “con tacones”, otra vez: por el estilo, la indumentaria, y porque los tacones hacen aparecer como más alto de lo que en realidad es, a quien los usa. En ese momento el pop está “alto”, está en la cima (el orden sistémico lo favoreció), y tiene un “estilo siniestro”, porque su vida y su perdurabilidad se basan en el debilitamiento de la cultura rock, en su momentáneo “desconcierto”, en la caída de sus banderas e ideales. El pop "guió" a la gente hacia ese "estilo siniestro", es decir, una música descomprometida, vacía de contenido. Ese es el quid de la cuestión: no se trata de un problema de géneros ni de estilos musicales; sino de actitud frente al mundo. Por eso, ojo: no estoy "matando" al pop en su conjunto (Virus, por ejemplo, me encanta y me parece de una calidad superlativa); sino a determinadas expresiones del género
“Ahora ya no llora... / ¡Preso en mi ciudad! / Casi ya no llora, / ¡atrapado en libertad!”: El rock “ya no llora”, es decir, ha dejado de ser contestatario, rebelde. Está desorientado e inerme frente a ese avance del pop que parece arrollador. En esas circunstancias coyunturales, está el rock “preso en su ciudad”; por eso, paradojalmente -y aunque parezca un contrasentido- está “atrapado en libertad”. Excelente oxímoron del Indio, magistral.
“Practicamos tiro al pichón / y un test para ir al espacio / con mi delicioso campeón / y el rock como todo llanto”: El pop se presenta a sí mismo como “combativo”, como si fuera letal, mortal; pero en realidad no mata a nadie; se limita a tirarle a un blanco (“tiro al pichón”), y la tremenda difusión que el orden sistémico le da, lo sitúa en la cúspide en la venta de discos, en audiencia en las radios, en la tele, en todo... (“test para ir al espacio”, es decir, a lo más alto, “allá arriba”). Frente a esa situación, sólo queda como contestatario al sistema; el rock, el único que -aunque “adormecido”, como “atontado”, desorientado, medio “groggy”- sigue dándole “pelea” al sistema; por más que tenga que convivir con el “ganador” supuesto (“mi delicioso campeón”): el pop
“Fue un esclavo sensible y chillón / y fácil para el gatillo / atrapó un beso bienhechor / con ojos al rojo vivo. / Ahora ya no llora / (casi ya no llora...)”: Una reminiscencia hegeliana del Indio, de la dialéctica del amo y el esclavo. Durante muchísimo tiempo, en los años 60, 70 y principios de los 80, el rock en nuestro país tuvo que desenvolverse en un ámbito regido por tiranías militares. Eran años de feroz represión, y durante esos años, el rock no fue un “esclavo pasivo” frente a esa situación de fuerza; sino un “esclavo sensible y chillón”, es decir, se opuso a ese orden tiránico y despótico imperante; y a su modo -y con distintos matices y modalidades- algunos de sus cultores integraron o alentaron distintas corrientes combativas en los hechos (“fácil para el gatillo”). No obstante ello, al advenir la democracia, al rock en cierto modo, le costó identificar al “nuevo orden sistémico” contra el cual debía luchar. En esa “batalla”, la posta se la tomó el pop, que enseguida supo con quién debía identificarse en beneficio propio (“un beso bienhechor con ojos al rojo vivo”, refiriéndose irónicamente a la erupción de la onda “reviente” acompañando al pop, con drogas sintéticas, nuevas, ya no era el pito de un porro o tomarse una pepa, como una experiencia no ordinaria de vida, no; en los 80 era darse con crack o éxtasis hasta quedar con los “ojos al rojo vivo”). Entonces, en ese contexto, “ahora” –es decir en los 80, ya con la democracia instalada- el rock “ya no llora”, ya no combate, ya no se queja, ya no se opone a un orden sistémico, simplemente porque no acierta a identificar cuál es ese orden sistémico. Pero es al mismo tiempo una estrofa que termina esperanzadora, porque trascartón dice “(casi ya no llora)”; como expresando “guarda, no es que ya no llora del todo; aún hay alguien que sí llora”. Está dando a entender que aún en ese contexto desfavorable, -parafraseando a Hamlet- “no todo está podrido en Dinamarca”, no todo está perdido para el rock; todavía hay alguien que sí “llora”, que sigue luchando, como por ejemplo, los Redondos.
ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=CO6mjBsqOUI
-Juan Carlos Serqueiros-
-Juan Carlos Serqueiros-
viernes, 6 de enero de 2012
A LAS 11:30 P.M.
A LAS 11:30 P.M.
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)
A las 11:30 p.m.
Dos alitas emprenderán el vuelo
En la implacable odiosidad de un bondi
Que ya se me antoja cruel y despiadado
Desde la insoportable pedantería
Del cartel que marca su destino
A las 11:30 p.m.
Junto a esas alitas irán
(pesados, tan pesados)
Mis miedos
Carga insensata que no alivian
Mis mejores deseos
Sí, esos, tan puros
Como el amor de papá
A las 11:30 p.m.
Andaré solo estos días venideros
(Poquitos pero muchos)
Y seguramente algún desdichado
Garpará el encono que ensombrece mi alma
(¿Quién dijo que la vida es justa?)
Miraré fijamente un celular
Que en su torpeza infinita
Se empeñará en no sonar
Ignorante por completo
De la montaña enorme de la pena
Y de la ansiedad que nublará mis sentidos
A las 11:30 p.m.
Te llevarás de mí los mejores sueños
Por estos días venideros
(Poquitos pero muchos)
Llegará al cenit la angustia
A las 11:30 p.m.
Y el ser sincero que habita en mí
Se trocará en la mendacidad
De sentirme feliz a pesar de
¿Sabés hijita?
¿Sabés hijita?
El amor es egoísta
Es posesivo
Nadie le enseñó a compartir
Nadie le enseñó a compartir
A las 11:30 p.m.
No te olvides de papá
Que quedará varado allí
En un andén vacío
A las 11:30 p.m.
A las 11:30 p.m.
Sin vos, por los días venideros
(Poquitos pero muchos)
Desde las 11:30 p.m.
Tendré estrujada el alma
Tendré estrujada el alma
-Juan Carlos Serqueiros-
jueves, 5 de enero de 2012
ROCK DE LAS ABEJAS
Escribe: Juan Carlos Serqueiros
Rock de las abejas
(Beilinson-Solari)
Negro, esto es mucho más lindo
después de la clandestinidad.
Los ojitos tristes te sientan
y un buen par de tarros te vas a comprar.
Cuando te de den tu astillita
vas a putear y putear
con tanto tiempo inactivo
el ñamfi se te enfrió y sos un punto más.
Desde que fumás malvaloca
ni te acordás que fuiste un chabón,
al que mandó una pupila
acomodada en un celular.
Y va coreando la pobre,
déle carajo y putear,
te mandó a cafúa gritando.
el Super - Gordo - Super de Navidad.
(Beilinson-Solari)
Negro, esto es mucho más lindo
después de la clandestinidad.
Los ojitos tristes te sientan
y un buen par de tarros te vas a comprar.
Cuando te de den tu astillita
vas a putear y putear
con tanto tiempo inactivo
el ñamfi se te enfrió y sos un punto más.
Desde que fumás malvaloca
ni te acordás que fuiste un chabón,
al que mandó una pupila
acomodada en un celular.
Y va coreando la pobre,
déle carajo y putear,
te mandó a cafúa gritando.
el Super - Gordo - Super de Navidad.
Un inédito, una de las canciones que quedó afuera de Oktubre. En principio iba a estar incluida en el disco, y después el Indio decidió que no "pegaba" con el concepto general del mismo (y por mi parte, opino que estuvo acertado, porque la verdad, nada que ver). Lo cual, por supuesto, no invalida que sea un muy buen tema.
Lo de "abejas" en el título, es porque se trata de una letra referida a un ñato que termina de salir de la cárcel, habiendo integrado antes una banda que cometió algún delito a raíz del cual fue en cana. El Indio apela a una metáfora de doble significación, para asimilar una cárcel, con todas sus ventanas enrejadas; a un panal de abejas. Y también para indicar lo arduo, lo trabajoso (abejas como ejemplo de laboriosidad y empeño) que fue para la banda planear el delito, cometerlo, ¿y todo para qué? Para que el chabón termine preso.
“Negro, esto es mucho más lindo / después de la clandestinidad”: Le está diciendo al que acaba de salir de la gayola ( cuyo nombre no cita; le dice "negro", así como podría decirle "flaco", "bolu", "man" o lo que fuere), que "esto es mucho más lindo después de la clandestinidad". Con lo de "esto", se refiere al contexto general del país (la letra es de 1986). Le relata al recién salido de la prisión, que antes, con la tiranía cívico-militar 76-83, era más duro que ahora (tomando como "ahora" a 1986) con la democracia; y simultáneamente, está significando que a pesar de "esto" -o sea, de la inflación del gobierno de Alfonsín (remember "Plan Austral", Sourruille, Brodherson, Machinea y demás lamentables personajes alfoncínicos por el estilo), la ineficacia generalizada de ese gobierno, etc.-, siempre va a ser mejor estar "afuera", es decir, en libertad; que en "la clandestinidad".
Lo de "abejas" en el título, es porque se trata de una letra referida a un ñato que termina de salir de la cárcel, habiendo integrado antes una banda que cometió algún delito a raíz del cual fue en cana. El Indio apela a una metáfora de doble significación, para asimilar una cárcel, con todas sus ventanas enrejadas; a un panal de abejas. Y también para indicar lo arduo, lo trabajoso (abejas como ejemplo de laboriosidad y empeño) que fue para la banda planear el delito, cometerlo, ¿y todo para qué? Para que el chabón termine preso.
“Negro, esto es mucho más lindo / después de la clandestinidad”: Le está diciendo al que acaba de salir de la gayola ( cuyo nombre no cita; le dice "negro", así como podría decirle "flaco", "bolu", "man" o lo que fuere), que "esto es mucho más lindo después de la clandestinidad". Con lo de "esto", se refiere al contexto general del país (la letra es de 1986). Le relata al recién salido de la prisión, que antes, con la tiranía cívico-militar 76-83, era más duro que ahora (tomando como "ahora" a 1986) con la democracia; y simultáneamente, está significando que a pesar de "esto" -o sea, de la inflación del gobierno de Alfonsín (remember "Plan Austral", Sourruille, Brodherson, Machinea y demás lamentables personajes alfoncínicos por el estilo), la ineficacia generalizada de ese gobierno, etc.-, siempre va a ser mejor estar "afuera", es decir, en libertad; que en "la clandestinidad".
“Los ojitos tristes te sientan / y un buen par de tarros te vas a comprar”: Esa mirada tristona que tiene el que acaba de salir de la cárcel (obvio, con todas las que debe haber pasado ahí adentro de la tumba), le "sienta", es decir, le "queda bien", lo hace más "atractivo"; como queriéndole decir que el hecho de haber estado en cana, le va a dar un aura especial de valor o de atracción ante otros. Y que seguramente se va a comprar un "buen par de tarros" (un par de zapatos de buena calidad).
“Cuando te de den tu astillita / vas a putear y putear / con tanto tiempo inactivo / el ñamfi se te enfrió y sos un punto más”: En esta estrofa, vemos cómo todo lo que le dice en la anterior tenía un sentido irónico, ya que pasa a batirle la justa: en primer lugar le avisa que su "astillita" (o sea, su parte en el botín del delito que haya cometido y por el cual fue en cana), que la tenían guardada sus cómplices para dársela cuando saliera; va a estar afectada por la inflación y devaluación de la moneda, y en consecuencia, van a ser chirolas ahora, no le va a alcanzar para un carajo; con lo cual lógicamente el pobre chabón que termina de salir de la cárcel, sufre la primera decepción y va a empezar a las puteadas. Trascartón, le dice que el "ñamfi" (o sea "ñam" como onomatopeya de la acción de comer y "fi" como apócope de fifar, coger) "se le enfrió". O sea, con tanto tiempo que pasó en cana, ya ni se acuerda de lo que era una comida decente, y mucho menos, de cómo era trincarse una mina. Y que ahora "sos un punto más", o sea, tiene que empezar de cero, ya no es el piola, el rana que era antes de caer preso; ahora es un cualquiera, y le va a costar mucho obtener reconocimiento, y mucho más todavía; le va a costar poder ganarse una mina.
“Desde que fumás malvaloca / ni te acordás que fuiste un chabón, / al que mandó una pupila acomodada en un celular”: Se está refiriendo a alguna droga que el chabón que estaba en cana aprendió a fumar (ej: crack, hachís, etc.), y que lo hizo olvidar que fue un "chabón" (chabón, en lunfardo, significa persona recién ingresada a la prisión, preso nuevo en una cárcel). Al tipito que estuvo en cana, lo "mandó" a la cárcel (o sea lo delató, lo batió), en un "celular" (el vehículo que usa la yuta para llevar presa a la gente y para trasladar los presos), una "pupila" (pupila: mujer que trabaja full time en un prostíbulo, que está pupila en un quilombo). Esa mina, la pupila, es una "acomodada", es decir, es una trola que transó con la yuta para poder ejercer la prostitución sin que la persigan, a cambio de alguna "contraprestación" a la policía, como por ejemplo, buchonear.
“Y va coreando la pobre, / déle carajo y putear, / te mandó a cafúa gritando / el super - gordo - super de Navidad”: La trola que lo delató, también está a las puteadas. Ella lo "mandó a cafúa", es decir, lo mandó en cana al tipo, basada en la promesa de una recompensa por parte de la yuta; pero la policía la cagó a la mina y no le dio nada. Ella supuso que se sacaba el premio mayor de la lotería ("el Super-Gordo-Super de Navidad") delatándolo al tipo, y al final se quedó sin nada; con lo cual todos perdieron: el chabón, porque fue en cana; y la trola, porque lo botoneó al pedo, sin beneficiarse en nada.
Y en fin, la vida continúa…
“Cuando te de den tu astillita / vas a putear y putear / con tanto tiempo inactivo / el ñamfi se te enfrió y sos un punto más”: En esta estrofa, vemos cómo todo lo que le dice en la anterior tenía un sentido irónico, ya que pasa a batirle la justa: en primer lugar le avisa que su "astillita" (o sea, su parte en el botín del delito que haya cometido y por el cual fue en cana), que la tenían guardada sus cómplices para dársela cuando saliera; va a estar afectada por la inflación y devaluación de la moneda, y en consecuencia, van a ser chirolas ahora, no le va a alcanzar para un carajo; con lo cual lógicamente el pobre chabón que termina de salir de la cárcel, sufre la primera decepción y va a empezar a las puteadas. Trascartón, le dice que el "ñamfi" (o sea "ñam" como onomatopeya de la acción de comer y "fi" como apócope de fifar, coger) "se le enfrió". O sea, con tanto tiempo que pasó en cana, ya ni se acuerda de lo que era una comida decente, y mucho menos, de cómo era trincarse una mina. Y que ahora "sos un punto más", o sea, tiene que empezar de cero, ya no es el piola, el rana que era antes de caer preso; ahora es un cualquiera, y le va a costar mucho obtener reconocimiento, y mucho más todavía; le va a costar poder ganarse una mina.
“Desde que fumás malvaloca / ni te acordás que fuiste un chabón, / al que mandó una pupila acomodada en un celular”: Se está refiriendo a alguna droga que el chabón que estaba en cana aprendió a fumar (ej: crack, hachís, etc.), y que lo hizo olvidar que fue un "chabón" (chabón, en lunfardo, significa persona recién ingresada a la prisión, preso nuevo en una cárcel). Al tipito que estuvo en cana, lo "mandó" a la cárcel (o sea lo delató, lo batió), en un "celular" (el vehículo que usa la yuta para llevar presa a la gente y para trasladar los presos), una "pupila" (pupila: mujer que trabaja full time en un prostíbulo, que está pupila en un quilombo). Esa mina, la pupila, es una "acomodada", es decir, es una trola que transó con la yuta para poder ejercer la prostitución sin que la persigan, a cambio de alguna "contraprestación" a la policía, como por ejemplo, buchonear.
“Y va coreando la pobre, / déle carajo y putear, / te mandó a cafúa gritando / el super - gordo - super de Navidad”: La trola que lo delató, también está a las puteadas. Ella lo "mandó a cafúa", es decir, lo mandó en cana al tipo, basada en la promesa de una recompensa por parte de la yuta; pero la policía la cagó a la mina y no le dio nada. Ella supuso que se sacaba el premio mayor de la lotería ("el Super-Gordo-Super de Navidad") delatándolo al tipo, y al final se quedó sin nada; con lo cual todos perdieron: el chabón, porque fue en cana; y la trola, porque lo botoneó al pedo, sin beneficiarse en nada.
Y en fin, la vida continúa…
ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=SQR1_SDYIIc
-Juan Carlos Serqueiros-
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