sábado, 7 de enero de 2012

PRESO EN MI CIUDAD




















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Preso en mi ciudad
(Beilinson-Solari)

Una vez le hice el amor
a un drácula con tacones:
era un "pop" violento que guió
el gran estilo siniestro.
Ahora ya no llora...
¡Preso en mi ciudad!
Casi ya no llora,
¡atrapado en libertad!.
Practicamos tiro al pichón
y un test para ir al espacio
con mi delicioso campeón
y el rock como todo llanto
Ahora ya no llora...
¡Preso en mi ciudad!
Casi ya no llora,
¡atrapado en libertad!
Fue un esclavo sensible y chillón
y fácil para el gatillo
atrapó un beso bienhechor
con ojos al rojo vivo.
Ahora ya no llora
(casi ya no llora...)


El título alude a que el rock está, por esa época (los años 80), “aprisionado en su ciudad”. 

Hubo por entonces un súbito avance del pop sobre el rock a partir de la re instauración de la democracia en nuestro país en el año 1983. El rock (como cultura, en todos sus géneros y variantes) era en cierto modo un refugio (refugio culturalmente hablando, se entiende) de todos; contra la tiranía militar feroz e implacable que asolaba a la Argentina. Se consideraba como el último bastión de libertad que había en nuestro país, digamos. 
De pronto, al advenir la democracia en los 80, el rock, acostumbrado a "pelear", a resistir; se quedó de golpe sin tener contra quién “luchar”. 
Para colmo de males, el alfonCinismo instaló la costumbre de patrocinar "festivales de rock", o sea "oficializó" el rock (con hipocresía, claro, para usarlo en su beneficio). Por eso el Indio escribe que el rock está "preso en mi ciudad, atrapado en libertad". Se da cuenta de la trampa que el sistema le está tendiendo al rock: al oficializarlo, el orden sistémico le quita su rebeldía, motor de todo. Tan genialmente perceptivo es Solari, que se dio cuenta de todo eso que se venía, mucho antes de que pase efectivamente, y por eso escribió esta letra.
Si uno se pone a pensar, aquel dogma redondo de "solos y de noche", no era simplemente un capricho del Indio obedeciendo a una estrategia marketinera o a un impulso de superego o vedetismo como se lo quiere hacer aparecer en algunos ámbitos, al contrario; era su forma de defensa, era como decir "los Redondos no vamos a entrar en lo que seguramente van a entrar dentro de poco todas las demás bandas": eso de asociarse y convivir con el orden sistémico que se viene. Particularmente, creo que el Indio se dio cuenta de la situación que se iba a dar, en aquel famoso recital de Excursionistas en el 82, que fué la única excepción que hizo a la regla de "solos y de noche" y de la cual aún hoy se arrepiente (cuando después Poli firmó el contrato para actuar en el Miniestadio de Gimnasia y Esgrima La Plata, el Indio dijo "no", y no transó, no fue a cantar; y por eso ese día actuó Luca Prodan como cantante en los Redondos).
“Una vez le hice el amor / a un drácula con tacones: / era un 'pop' violento que guió / el gran estilo siniestro”: Recurre a una figura metafórica: se pone en la piel de una persona cualquiera a la que le gusta la música, de una persona que va acompañando las distintas alternativas que se producen en la movida musical; y esa persona decide inclinar su gusto musical ("una vez le hice el amor...") hacia el lado del pop. Lo de un “drácula con tacones” nos remite a la manera en que se vestían y maquillaban los poperos, a su look digamos; y porque asimila al pop con un vampiro que le “chupa la sangre” al rock, es decir, lo despoja en cierto modo de su esencia. El Indio lo muestra como calzado “con tacones”, otra vez: por el estilo, la indumentaria, y porque los tacones hacen aparecer como más alto de lo que en realidad es, a quien los usa. En ese momento el pop está “alto”, está en la cima (el orden sistémico lo favoreció), y tiene un “estilo siniestro”, porque su vida y su perdurabilidad se basan en el debilitamiento de la cultura rock, en su momentáneo “desconcierto”, en la caída de sus banderas e ideales. El pop "guió" a la gente hacia ese "estilo siniestro", es decir, una música descomprometida, vacía de contenido. Ese es el quid de la cuestión: no se trata de un problema de géneros ni de estilos musicales; sino de actitud frente al mundo.
“Ahora ya no llora... / ¡Preso en mi ciudad! / Casi ya no llora, / ¡atrapado en libertad!”: El rock “ya no llora”, es decir, ha dejado de ser contestatario, rebelde. Está desorientado e inerme frente a ese avance del pop que parece arrollador. En esas circunstancias coyunturales, está el rock “preso en su ciudad”; por eso, paradójicamente -y aunque parezca un contrasentido- está “atrapado en libertad”. Excelente oxímoron del Indio, magistral.
“Practicamos tiro al pichón / y un test para ir al espacio / con mi delicioso campeón / y el rock como todo llanto”: El pop se presenta a sí mismo como “combativo”, como si fuera letal, mortal; pero en realidad no mata a nadie; es música pour la gallerie y nada más, solamente se limita a tirarle a un blanco (“tiro al pichón”); y la tremenda difusión que el orden sistémico le da, lo sitúa en la cúspide en la venta de discos, en audiencia en las radios, en la tele, en todo... (“test para ir al espacio”, es decir, a lo más alto, “allá arriba”). Frente a esa situación, sólo queda como contestatario al sistema; el rock, el único que -aunque “adormecido”, como “atontado”, desorientado, medio “groggy”- sigue dándole “pelea” al sistema; por más que tenga que convivir con el “ganador” supuesto (“mi delicioso campeón”): el pop
“Fue un esclavo sensible y chillón / y fácil para el gatillo / atrapó un beso bienhechor / con ojos al rojo vivo. / Ahora ya no llora / (casi ya no llora...)”: Una reminiscencia hegeliana del Indio, de la dialéctica del amo y el esclavo. Durante muchísimo tiempo, en los años 60, 70 y principios de los 80, el rock en nuestro país tuvo que desenvolverse en un ámbito regido por tiranías militares. Eran años de feroz represión, y durante esos años, el rock no fue un “esclavo pasivo” frente a esa situación de fuerza; sino un “esclavo sensible y chillón”, es decir, se opuso a ese orden tiránico y despótico imperante; y a su modo -y con distintos matices y modalidades- algunos de sus cultores integraron o alentaron distintas corrientes combativas en los hechos (“fácil para el gatillo”). No obstante ello, al advenir la democracia, al rock en cierto modo, le costó identificar al “nuevo orden sistémico” contra el cual debía luchar. En esa “batalla”, la posta se la tomó el pop, que enseguida supo con quién debía identificarse en beneficio propio (“un beso bienhechor con ojos al rojo vivo”, refiriéndose irónicamente a la erupción de la onda “reviente” acompañando al pop, con drogas sintéticas, nuevas, ya no era el pito de un porro o tomarse una pepa, como una experiencia no ordinaria de vida, no; en los 80 era darse con crack o éxtasis hasta quedar con los “ojos al rojo vivo”). Entonces, en ese contexto, “ahora” –es decir en los 80, ya con la democracia instalada- el rock “ya no llora”, ya no combate, ya no se queja, ya no se opone a un orden sistémico, simplemente porque no acierta a identificar cuál es ese orden sistémico. Pero es al mismo tiempo una estrofa que termina esperanzadora, porque trascartón dice “(casi ya no llora)”; como expresando “guarda, no es que ya no llora del todo; aún hay alguien que sí llora”. Está dando a entender que aún en ese contexto desfavorable, -parafraseando a Hamlet- “no todo está podrido en Dinamarca”, no todo está perdido para el rock; todavía hay alguien que sí “llora”, que sigue luchando, como por ejemplo, los Redondos.

4 comentarios:

  1. Esto >>> "alfonCinismo" es descriptiuvo y maravilloso, a 30 años de Excursionistas (Merca para vender .....) y esto >>> (cuando después la Negra Poli firmó el contrato para actuar en el Miniestadio de Gimnasia y Esgrima La Plata, el Indio dijo "no" y no transó, no fue a cantar; y por eso ese día actuó Luca Prodan como cantante en Los Redondos),los 1º pasos de Yoko, a la cima del poder.

    Ojalá Juank, esto que con tanto esmero hacés y no por la interpretación de los temas, en algunos no lo veo de la misma manera, quizás por motivos personales, una historia del momento, en fin, por lo que fuera, sirva para entender qué fuimos, no es en lo personal, en lo que pienso, cuando, una y otra vez escribo lo mismo, "que fuímos", porque a través del paso del tiempo, la realidad tiende a transformar en mito, lo que fué una lucha, en no renunciar, en seguir siendo, no sé, suelo enroscarme con esto, que por rara excepción ??, porque soy bastante racional, me enrosca.

    El hijo de un amigo/Galeno, que cuida de mis "últimas aventuras, victorias oscuras de viejos trips" se adentro en Junín, con casi 30 años, en su 1º misa, ya en Bs. As., yendo a cenar con el padre, apareció y entre algunas otras estupideces me dijo: "Tenías razón" !!, es un "Dios Pagano", la cara de ojete que le puse, la irritabilidad visual que mis poros exhibían, la virulencia de mi mirada y el próximo castañazo, que estaba en viaje, lo hicieron retroceder, este infeliz, pisó una misa y ya se siente feligrés, ya es parte ??, el diálogo terminó como generalmente termino los míos con la estupidez ambulante, denigrándolo, a tal punto que le pregunté que había sacado como conclusión de su "1º experiencia", para acortarla, fué a ver al "mito viviente", de sentir "todo" ?? y te aseguro Juank, que el frío que hacía en Junín no te dejaba pensar !! y de entender ??, bueno, de eso nada..........

    Más allá de ejemplos puntuales, lo que no me gustaria que ocurriera es que, no yo, sino "nosotros" perdiéramos identidad por los nuevos "Indiana Jones" de cada misa y sinceramente veo como uno tras otro van chocando contra la muralla de la "incompresión no reconocida", hay mucha soberbia nacida de entre las entrañas de la ignorancia y no escribo sobre quién fué PR, porque es intangible, solo una idea a la que miles adherimos, por carecer lo intangible de defectos, de imposibilidad de adjudicarle alguno, ”quienes fuimos ...... y reitero, no "quién fuí", sino "quienes fuímos", la razón por la "que fuímos", en fin, creo que a esta altura, debo ser al único que le importe y no por sentirme importante o como le decía a Juan Centrone el violero de "Rey Sonámbulo", no estoy para laburar de leyenda.

    Lo lamento, sale sin editar, me enrosqué y no es sano, creo que lo de ”Casa Suiza”, me fulminó, en fin, "Es lo que hay"

    Una abrazo y cariños a Gaby : )

    Posdata: Más allá del final incierto de la vista, estoy pensando seriamente en retirarme, sigo creyendo que fué una despedida, solo que ahora sumo si sirve seguir ??, porque empiezo a perderle el sentido al para qué ....., en fin, parece que no será mi mejor finde, Adieu bye bye!

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  2. Sí, creo que en lo de la Negra; tenía razón Quiquito; y es tal como decís: el primer peldaño de la escalada de Yoko al poder. Y bueh... de carne somos...
    Marce, no soy quién para dar consejos, y mucho menos, que no me han pedido; pero como viejo choto que soy, hago una humildísima reflexión: Nunca importa para quién / quiénes hacemos algo, y mucho menos importa si ese algo no es valorado ni comprendido; basta con que la chispa creadora que lo motivó, haya latido en nuestra psique, y eso ya es suficiente razón y motivo para seguir; aún contra viento y marea. "Nunca preguntes por quién doblan las campanas, ellas doblan por tí" (Ernest Hemingway). Abrazo ENORME, tan grande como HURACÁN Y PR.

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  3. Gracias, que se yo, me jode la pérdida de identidad, con lo que ello conlleva, en fin.

    Un abrazo : )

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  4. http://www.clarin.com/ciudades/capital_federal/Casa-Suiza-frenan-intento-demolicion_0_625137572.html

    Casa Suiza, salvada del olvido, de vez en cuando hay gente que hace cosas

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