miércoles, 23 de abril de 2025

PERDIDA ENTRE TUS BRAZOS






















PERDIDA ENTRE TUS BRAZOS
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Que esté mi altar escondido
En tu corazón de agua y fuego,
Que nada manche la perfección
De esta magia que convierte
A las piedras en palomas
Y en poesía a la distancia.
Vierte tus milagros
Con tus alas de oro,
Viértelos entre mis cejas
Y yo derramaré mi amor
Perdida entre tus brazos
Hecha toda alma.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

lunes, 21 de abril de 2025

FRANCISCO, EL PAPA DE LOS POBRES












































Escriben: Gabriela Borraccetti y Juan Carlos Serqueiros

Una iglesia pobre y para los pobres. (Papa Francisco)


Los argentinos tenemos una grieta para todo. Francisco la quiso cerrar. Pero para cerrarla, jamás se puso del lado del maligno en la tierra. Nunca se asustó, y sólo nos pidió que rezásemos por él, porque tenía que enfrentarse al poder que durante siglos, puso en el mismo trono a nazis, a reaccionarios, a gente que cuando quiso ser como Jesús, murió misteriosamente como Juan Pablo I.
Es que hay que tener amor para cuidar a todos. Y él lo tuvo. Hay que ser un Cristo viviente y él lo fue.
Te vamos a recordar, Francisco, porque nos recordaste a Jesús diciéndonos que el acartonamiento, lo solemne y la impostura, no son para un papa. Pero la alegría, la humildad y el amor… son revolucionarios.

-Gabriela Borraccetti-


Una terrible sensación de orfandad que embarga. La pena que oprime y pesa. Y las palabras que pugnan por salir, pero finalmente se llaman a silencio.
Yo te quería y admiraba, cuervo Francisco. Este quemero pobre agnóstico que soy, te va a extrañar.
Buen viaje a la dimensión desconocida, a esa eternidad en la que vos creías y en la que a mí no me ha sido dable creer.
Mucha tristeza, MUCHA.

-Juan Carlos Serqueiros-


viernes, 18 de abril de 2025

I PUT A SPELL ON YOU

















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Una de las grandes, inmortales, canciones en la historia de la música del siglo XX es, sin dudas, I put a spell on you, compuesta por el bluesman y creador del estilo shock rock Jay Hawkins, cuya letra (en inglés y en castellano) pueden ver a continuación:

I PUT A SPELL ON YOU
(Jay Hawkins)

I put a spell on you
Because you're mine.
You better stop
The things that you're doing.
I said "Watch out”!
I aingt lying, yeah!
I aingt gonna take none of your
Fooling around;
I aingt gonna take none of your
Putting me down;
I put a spell on you
Because you're mine.
All right!

PUSE UN HECHIZO EN TI
(Jay Hawkins)

Puse un hechizo en ti
Porque eres mía
Es mejor que dejes
Las cosas que estás haciendo
Te digo “Ten cuidado!”
No estoy mintiendo, yeah!
No voy a tomar en cuenta
Tus tonterías
No voy a tomar en cuenta
Cuando me quieras menospreciar
Puse un hechizo en ti
Porque eres mía
Así es!

Su autor creó la canción a fines de 1955 y la grabó en 1956. La letra gira en torno a una especie de... reclamo perentorio, diríamos, siendo buenos, a una novia suya para que volviera con él, ya que ella lo había abandonado. El chabón, dolorido, herido en su orgullo machista, enojado y frustrado, le advierte que la "hechizó", la amenaza e incluso la conmina a regresar con él, bajo el incontestable argumento de "porque eres mía", como si la chica fuese de su exclusiva propiedad.
Hay quienes sostienen que originalmente era una balada y que el productor de la compañía discográfica (una subsidiaria del sello Columbia) que editó el tema: Arnold Maxin, pretendía que la canción sonara más contundente, a lo cual Hawkins se negaba, apelando entonces Maxin a organizar una festichola pantagruélica en la cual emborrachó a Hawkins y a todos sus músicos y después los hizo tocar la canción, quedando así versionada como se la conocería masivamente; y ya no como la balada que supuestamente había sido en principio.
Pero también muchos afirman que no hubo tal cosa, sino que simplemente el día de la grabación, tanto Hawkins como el resto de la banda estaban absolutamente alcoholizados y que la versión que ese día salió, es la original tal como la concibió su autor.
Después se instaló en el imaginario colectivo la idea de que la canción había sido prohibida y censurada, por entenderse que metafóricamente su temática aludía al canibalismo.  Y por cierto, las escenificaciones que hacía Hawkins contribuían no poco a esta creencia. Personalmente creo que todo eso fue sencillamente parte de una gran campaña publicitaria, de esas a las que tan afectos suelen evidenciarse los yanquis.


Sea como haya sido, lo real y concreto es que se convirtió en un hit (el único en la carrera de Hawkins, por otra parte), y a partir de allí, el hasta entonces cuasi ignoto músico (ex boxeador y ex un montón de cosas más), pasaría a ser conocido como Screamin' Jay Hawkins, es decir, Gritón Jay Hawkins. Posteriormente, la canción sería versionada por gran cantidad de artistas en todo el mundo (Creedence Clearwater Revival, The Rolling Stones, Nina Simone, Joe Cocker, The Animals, Alice Cooper, Black Sabbath y muchos, muchísimos más), a punto tal, que es uno de los temas que con más covers cuenta en la historia de la música.
He aquí un enlace a la versión original, es decir, la del propio autor del tema, Jay Hawkins:


Pero particularmente, la versión que más me conmueve es la de Creedence Clearwater Revival, a la cual pueden acceder a través de este link:


Ya transcurridos nada menos que 70 años desde que fue creada, uno podría preguntarse si, dada la temática inequívocamente... machirula, digamos, de su letra; esta canción tendría hoy por hoy la trascendencia que a lo largo del tiempo tuvo. Y cada quien se responderá a sí mismo, más en lo que a mí atañe, me contesto que de no ser por la versión maravillosa de Creedence con la voz de John Fogerty que le pone un clima especialísimo hasta convertirla en mágica y atemporal, ya no la escucharía con el placer con que siempre la sigo escuchando.

-Juan Carlos Serqueiros-


jueves, 17 de abril de 2025

EL SONIDO




































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Días pasados mi esposa y yo fuimos a ver (y sobre todo; a ESCUCHAR) una excelente comedia escrita y dirigida por Javier Daulte, y protagonizada por Ramiro Delgado, Julia Gárriz, Jorge Gentile, Lu Grasso, Silvina Katz, Paula Manzone, Agustín Meneses, Marcelo Pozzi, William Prociuk y María Villar, obra esta que se las trae: "El sonido".
En ella se representa cómo, en función de sus intereses, ambiciones y traumas personales, se relaciona con la verdad y la posverdad toda la fauna actual: una chica que cree hablar con su madre muerta (¿te suena el psicótico Milei asegurando que habla con su perro muerto?); una hermana suya que siendo ella misma otorrinolaringóloga, paradojalmente está cuasi sorda, empecinada en negar una realidad la cual se niega a oír y a la que ha suplantado por un pasado ficticio que se auto inventó; una diputada de derecha (que a mí me hizo recordar mucho a la mileista Juliana Santillán, esa con pinta de trola y arturito al cuello) que transa con todo y con todos; una actriz afamada que, amenazada por el ocaso de su carrera, está dispuesta a retomar la relación con su ex marido: un chabón egoísta y acomplejado que se implantó pelo, papea con lo que raye y rehúye ver a sus hermanas pues tiene un miedo terrible a asumir responsabilidades y compromisos; un ñato que en otra época supo ser un referente principalísimo del rock nacional y que hoy produce jingles publicitarios junto a un socio gay, al cual desea en secreto; y un extranjero (sueco el hombre), que los manipula a todos: el tipo es una especie de Elon Musk, sin los millones de éste, pero que sueña con ganárselos extorsionando a todos los gobiernos del mundo con un aparato que es capaz de almacenar los sonidos emitidos en la historia de la humanidad.
Muy pero muy recomendable.

-Juan Carlos Serqueiros-


lunes, 14 de abril de 2025

TATUAJE










































TATUAJE
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Tu paso breve en el pedregal
De aquella costa uruguaya
Esa ardiente tarde estival
Que te trajo hasta mi playa...
Era de ébano tu piel,
Exuberante tu figura
Y tus palabras en portugués
Preanunciaban la aventura.
“Será romance de verano”,
Musitaba alucinado;
Citas furtivas, secretas
Y las noches junto al faro...
“Sólo es pasión de verano”,
Obstinado machacaba
Con mis sentidos nublados.
La luna llena contemplaba
Nuestros cuerpos festejando,
Un volcán de sangre caliente,
Las glándulas estallando
Y la bandera del deseo
A los cuatro vientos ondeando.
Quedó en mi brazo tu tatuaje:
Bermejo globo de lujuria
Con una inicial en negro
Como proclama de furia.
Pero al fin sobrevino el fin
Y puso túnica de ausencia
A tu presencia que adelgazaba…
El pedregal de la costa brava
Fue testigo de la partida
Con las olas mensajeras
Portando esquelas de despedida.
Y sepultado quedó en la arena
Un resabio de tristeza
Archivado bajo las conchas
De fenecidas almejas;
Como crespones algas mustias
Denunciando la tragedia
De aquella pasión inmolada
En una hoguera de quejas.
Me abracé fuerte a la soledad
Y maldije a la frustración,
Más entonces mi corazón
(Que tan frágil parecía);
Echó luz en la oscuridad
Quitando el velo a la razón:
“Fue romance de verano”,
Como un eco repetía,
“Hay que ahuyentar el enojo,
Abrirle paso a la alegría”.
Y saludando a la consciencia,
Mi alma celebró otro día.

-Juan Carlos Serqueiros-

sábado, 12 de abril de 2025

ARCO IRIS




































ARCO IRIS
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Dejaré luces colgando
De la estela de un arco iris
Para que por la mañana
Al abrir tus ojos
Ya no veas al mundo gris.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


jueves, 10 de abril de 2025

CANCIÓN PARA NAUFRAGIOS (REEDICIÓN)


E
scribe: Juan Carlos Serqueiros

CANCIÓN PARA NAUFRAGIOS
(Beilinson - Solari)

Es tan chiflado y obnubilado que puede ser...
Tan caprichoso y novedoso que puede ser...
Bombas de aquí para allá
Puede ser, es... irreal
Ya no estás solo
Estamos todos en naufragar
Son seis minutos y nuestra "mami" va a contestar
"Mami" elimina el error
de que vos sos capaz.
Es tan chiflado y obnubilado que puede ser...
Tan caprichoso y tan sonado que puede ser...
Rayos de aquí para allá
Que linda calma, tan...

Vayamos por partes, dijo Jack The Ripper, y empecemos por donde corresponde, es decir, por el principio: el título. Alude a naufragio en la acepción que se le daba a ese término empleado desde fines de los 60 hasta los 80, y que después cayó en desuso. En esa época, en el ambiente de la bohemia se le decía naufragar a pasarse las noches sin dormir, yirando por muchos lugares, divagando, dejando volar libremente la imaginación. La bohemia creativa, digamos. Eso. 
El Indio y su amigo, el periodista Alfredo Rosso, en una de esas noches de naufragio, entre empanadas y escabio, se pusieron a ver una película del cineasta ruso Andrei Tarkovski: "Offret" ("Sacrificio"), recientemente estrenada (recientemente, en 1986, me refiero; año coincidente con la aparición de Oktubre), y que fue la obra cuasi póstuma de Tarkovski, ya que la filmó en su exilio en Suecia, cuando irremediablemente se estaba muriendo. Cuenta Alfredo Rosso que ese film —considerado una de las obras cumbres de la cinematografía mundial— impactó fuertemente en Solari.
En esa película, expresiva de un extraordinario misticismo, el protagonista principal es Alexander, un ex actor y escritor que vive con su familia (su mujer y un hijo pequeño que adora y al que llama "el hombrecito" —que está temporalmente mudo a causa de una operación de amígdalas—) en una remota isla de Suecia, en una pequeña comunidad, en contacto con la naturaleza y alejado del resto de la humanidad. Pero un día, coincidiendo con la fecha del cumpleaños de Alexander, llegan a visitarlos la hija de éste y su esposo, Viktor, un médico descreído, cínico y brutalmente racional. Un extraño cartero, Otto —que es un personaje sumamente ilustrado, lo cual sorprende a Alexander, que en su prejuicio de intelectual, no esperaba que "un simple cartero" exhibiera semejante caudal de conocimientos—, le trae a éste telegramas de salutación que desde Londres le envían amigos y ex compañeros de teatro. Y hay allí una escena en la que se representa la tesis nietzschiana del eterno retorno, con Otto girando en círculos con su bicicleta. A partir de allí empiezan a suceder cosas extrañas: hay temblores y se escuchan aterradores sonidos de fondo; hasta que Alexander y su familia ven en la televisión la noticia de que se ha desatado una guerra nuclear. En ese momento se cortan la luz, el teléfono y todo otro servicio, y Alexander, desesperado, implora a Dios que haga cesar el conflicto y le ofrece a cambio cualquier sacrificio (o sea, el intelectual cínico se vuelve un místico, cosa que en el fondo siempre fue, sólo que sin adquirir consciencia de que lo era). El cartero Otto le dice a Alexander que la única manera es que acceda a hacer el amor con María (otro de los personajes de la película: una empleada doméstica al servicio de Alexander, que vive cerca de la parroquia (una iglesia abandonada, en clara alusión tarkovskiana al alejamiento del hombre respecto a Dios), y Alexander sigue sus indicaciones. En el camino a casa de María (trayecto que Alexander hace en la bicicleta de Otto), sufre tres caídas, en alusión a las de Cristo. Toda la película está llena de metáforas y simbolismos, de principio a fin, y Tarkovski utiliza magistralmente los recursos pasando de partes en blanco y negro a partes en color y en sepia. Y de la música (folclore sueco, ruso y japonés, y Bach), bueno, qué decir… sublime todo. Al final, el conflicto nuclear, como por arte de magia, cesa. Inexplicablemente, todo vuelve a la normalidad como si nada hubiese ocurrido y se tratara sólo de un mal sueño, de algo que en realidad no sucedió (Tarkovski deja flotando esa duda), pero Alexander se apresta a cumplir el sacrificio pactado con Dios (le había prometido un voto de perpetuo silencio y renunciar a lo más amado en su vida: su hijo); entonces se dispone a incendiar su casa. La película termina con su pequeño hijo regando un árbol seco, sin vida, y con Alexander sentado en el suelo contemplando cómo se quema su casa; mientras una ambulancia viene a llevárselo para encerrarlo por demencia.
Así, la letra de “Canción para naufragios” viene a ser un sumario de las sensaciones que despertó en el Indio, expresado con su genial poder de síntesis y su extraordinaria capacidad para hacer que las palabras resuenen musicalmente. 
En ese orden de ideas, “es tan chiflado y obnubilado que puede ser... / tan caprichoso y novedoso que puede ser...”, es una estrofa irónica, aludiendo a la compulsión auto destructiva del ser humano. Se refiere que es tan inimaginadamente loca la idea de una guerra nuclear, que precisamente por eso, de tan loca, de tan “chiflada” la concepción de esa posibilidad que lo obnubila; él teme que pueda llegar a ser cierta, que pueda transformarse en algo real. Con lo de “bombas de aquí para allá / puede ser, es... irreal”, expresa la aterradora hipótesis de que dos potencias (recordar que el disco Oktubre que contiene esta canción es de 1986, época en la cual aún estaba en discusión si los EE.UU. eran más poderosos que la URSS o al revés) comiencen a intercambiarse bombazos nucleares, y él la imagina como real (“puede ser”, dice), y enseguida la desecha espantado, quiere auto convencerse de que no puede ser, que seguramente es “irreal” esa posibilidad. 
Lo de “ya no estás solo / estamos todos en naufragar” es una referencia a una de las escenas de la película, parte de un diálogo entre el cartero Otto y Alexander
La estrofa de “son seis minutos y nuestra ‘mami’ va a contestar / ‘Mami’ elimina el error / de que vos sos capaz.”, alude a quién toma primero la delirante decisión de iniciar una guerra nuclear (en la imaginación del Indio, quien lo hace es la URSS), y a la respuesta inmediata de la otra potencia (EE.UU.), replicando de idéntico modo. Seis minutos era el tiempo que en los 80 se estimaba que tardaba un MBI (Misil Balístico Intercontinental) en llegar a EE.UU desde Rusia atravesando el Polo Norte y viceversa. La “mami” son los yanquis (en la jerga de la KGB, la agencia rusa de inteligencia, se le decía así a la CIA de Yanquilandia). La metáfora de los “seis minutos” tiene un doble sentido, porque el Indio también la aplica para referirse a un primer plano-secuencia de la película de Tarkovski —uno de los más largos en la historia de la cinematografía— que dura exactamente eso: seis minutos, y por ello, también la canción dura ese tiempo. Pero hay dos menciones a “mami”. ¿Por qué? Sencillo: la escena en la que Alexander va a ver a María para pedirle que se acueste con él y así salvar a la humanidad de la guerra nuclear, comienza con él contándole a ella su relación con su madre, etc. (en esa parte Tarkovski se está retratando a sí mismo a través de su personaje, ya que su madre era una de esas madrazas rusas contenedoras). Y a continuación, en la misma escena, Alexander le pide a María que "duerma" con él para salvar al mundo, y ella no entiende; sólo atina a consolarlo, a compadecerlo y a darle su misericordia y su amor. Al final de la escena, se acuestan juntos y ambos aparecen como flotando, María levita, etc. Una escena sublime. A lo que voy, es a que la estrofa del Indio es una metáfora de doble significación: la "mami" de la primera frase es, efectivamente, EE.UU, que va a "contestar" el misil ruso en "seis minutos", pero por otra parte; la "mami" de la segunda frase, esa a la cual Alexander le pide que "elimine el error", es María, su empleada doméstica (y me imagino que no hará falta que aclare el porqué de la elección del nombre María por parte de Tarkovski para su personaje, ¿no?).
Luego, con lo de “es tan chiflado y obnubilado que puede ser...”, Solari vuelve a aterrarse ante la sola idea de semejante desastre, de que tan delirante posibilidad pueda ser cierta, y alude de paso al final de la película de Tarkovski, en la cual una ambulancia viene a llevarse a Alexander para encerrarlo por loco (“chiflado”). Lo de “tan caprichoso y tan sonado que puede ser...”, es una reminiscencia del Indio a la tesis (creo que freudiana, no estoy seguro —¡ayudame acá Gabriela!—) de que el ser humano lleva la autodestrucción en sí mismo. Le parece que si esa idea ya cruzó por la mente de algunas personas que imaginaron que semejante desastre pueda ocurrir efectivamente, que si es “tan sonado”; eso va a terminar materializándose tarde o temprano. Teme, entonces, que obedeciendo a un impulso loco ("caprichoso"), algún tarado en algún lugar del mundo apriete un botoncito y dé comienzo a una guerra nuclear. Y trascartón, se imagina (“rayos de aquí para allá”) lo que sería el intercambio de misiles nucleares entre uno y otro punto del planeta, hasta la destrucción total.
Y cierra la letra con lo de “que linda calma, tan...”, que es una frase irónicamente conformista. Se refiere (otra vez: situarse en los 80, cuando las superpotencias eran la URSS y los EE.UU.) a que si bien el mundo no andaba de lo mejor y había quilombos y guerras en varias partes del mismo; por lo menos las super potencias de ese entonces estaban —solamente en lo formal, claro— “en paz” (era la llamada “Guerra Fría”); no se estaban bombardeando entre sí con misiles nucleares, entonces, prefiere, lógicamente, esa “paz” aparente (“linda calma”); antes que una guerra nuclear que termine con el mundo.

Enlace a la canción en You Tube: http://www.youtube.com/watch?v=FSHivZdCwlE 

-Juan Carlos Serqueiros- 



martes, 8 de abril de 2025

FOTOS QUE DUELEN

















Escribe: Gabriela Borraccetti *

De entre los millones de fotos de sí mismas que las personas suben a internet en sus perfiles de las redes sociales, son dos las que más duele ver insertas en esos sitios públicos: una, la de la soledad posando sugerente o exhibiéndose incitante y desnuda, como clamando a gritos por alguna compañía u obsequiándose a una "compañía" meramente virtual; y otra, la del narcisismo seductor que sólo busca y pretende convertirte en un espejo-objeto para así poder brillar en tu superficie. 


En el mundo de las imágenes se atraen los similares, y quien vive detrás de ellas, obviamente atraerá a quien también lleve puesta una máscara. Alguien que sabe quién es y se acepta en su integridad, con todos los matices de la personalidad (incluyendo los oscuros); no precisa exhibir públicamente aquello que pertenece al ámbito de su privacidad y su intimidad. Será feliz esté donde esté, en compañía... pero también, y sobre todo; cuando se encuentre en soledad.
Recuerda: si el exceso en los límites construye una personalidad rígida; la falta de ellos impide una clara identidad. En el medio, se encuentra la personalidad sana.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


domingo, 6 de abril de 2025

EL ESPEJO























Escriben: Gabriela Borraccetti y Juan Carlos Serqueiros

          Tinta roja en el gris / del ayer… (Cátulo Castillo)

Andábamos precisando un espejo de esos llamados “de cuerpo entero”, pero como con alarmante frecuencia suele ocurrir en el matrimonio Borraccetti-Serqueiros, estábamos algo... escasos de esos papelitos rectangulares conocidos como billetes. Así que dado que integrábamos un grupo (peroncho, por supuesto) de trueque, anunciamos en él que canjeábamos un ventilador de pie por un espejo.
Al ratito nomás, nos contestó una cumpa diciendo que necesitaba el ventilador y que poseía un espejo para trocar, pero (en sus propias palabras) “les quiero aclarar que está bastante cachuzo” (lo cual era cierto); y adjuntaba unas fotos del elemento en cuestión. A pesar del notorio estado de deterioro que en él se evidenciaba, percibimos algo en él, nos gustó; así que bueno, cargamos el ventilador, fuimos hasta el domicilio de la dueña del espejo y efectivizamos el canje.
Lo trajimos a casa en el asiento de atrás del auto poco menos que protegido entre algodones (la verdad sea dicha, medio desarmándose, habida cuenta de lo estropeado que estaba). Y ni bien llegamos, nos pusimos, con infinito amor y mucha paciencia, a la tarea de restaurarlo.
Si bien sabíamos que el espejo era antiguo, no creímos que lo fuera tanto como después podríamos comprobar. En la parte de atrás tenía la etiqueta del fabricante, que el paso del tiempo y la mugre acumulada sobre ella habían tornado imposible de leer en detalle; pero luego de limpiarla esmeradamente, pudimos distinguir nítidamente el nombre del establecimiento (D. Bianchi y Hno.), la dirección exacta de donde estaba situado (calle Paso 661, Buenos Aires), y su número de teléfono (1946).
Por ese último dato (el número de teléfono), a priori calculamos que el espejo debía de ser aproximadamente de entre 1925 y 1930; pero seguimos investigando y nos dimos con que la firma D. Bianchi y Hno. ya aparecía con anuncios en la guía La Rural en su edición XIV del año 1912, y también en el Anuario Kraft correspondiente a 1913. Y cuando terminamos de limpiar la etiqueta, descubrimos, escrito en tinta roja, el año en que se fabricó: 1918.
Como puede verse en la imagen de portada, así quedó Don Bianchi (como lo bautizamos), ya restaurado y cargando orgullosamente sus juveniles 107 añitos.

-Gabriela Borraccetti y Juan Carlos Serqueiros-


miércoles, 2 de abril de 2025

EL PSICOANÁLISIS























Escribe: Gabriela Borraccetti *

El psicoanálisis no postula una verdad, sino LA verdad. La tuya, la mía, la de cada uno; ésa que debemos buscar muy a pesar nuestro cuando vamos a ciegas, y con nuestra colaboración cuando nos decidimos a abrir un espacio para hablar del dolor.
El primer requisito para sanar, es saber que uno está implicado de alguna manera en lo que le sucede. El segundo, es saber que hacerlo solos no es posible. Y el tercero, es aceptar que la cura implica atravesar un camino doloroso para encontrarnos con quien realmente somos.
La cura analítica sólo es posible cuando en lugar de "pedir" terapia, estamos dispuestos a salir del sitio del padecimiento, para superar el dolor de desconocernos junto con nuestros deseos.
Para que la terapia sea efectiva no se trata de pedirla, sino de DEMANDARLA. Esto es, apropiarse de ese espacio para abrir una puerta a la angustia, hacerle lugar y comprometernos.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M.P. 16814

Imagen de portada: Pablo Picasso, “Mujer leyendo en la playa”, óleo, carbón y pastel sobre tela, 1937

Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


lunes, 31 de marzo de 2025

UNA NOCHE DELTA






















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

En la bohemia parisina de la Belle Époque, el epicentro de la comunidad artística Delta lo constituía una casa propiedad del ayuntamiento, ubicada en el número 7 de la rue du Delta, en Montmartre, salvada de la demolición y otorgada en alquiler a los hermanos Jean y Paul Alexandre, quienes ejercían el mecenazgo y brindaban su amistad a los artistas que habitaban en ella.


En las veladas artísticas Delta se debatía sobre literatura, se recitaba poesía, se hacía teatro, se ejecutaba música y se cantaba; todo eso además de los divertimentos de las noches de sábado, en las cuales el falansterio se engrosaba con la concurrencia de grisettes y corrían pródigamente la absenta, la morfina, el opio y el hachís, obviamente, todo ello en un marco de pleno ejercicio de la libertad sexual.
En una de esas noches (corría el año 1913), fue tomada la fotografía que oficia de portada, en la cual aparecen: a la derecha, el doctor (médico dermatólogo) Paul Alexandre, tocado con un fez oriental; a la izquierda, sobre el sofá, Lucie y Henri Gazan; al centro, el pintor Henri Doucet y su esposa, y entre los cortinados, desnuda; Raymonde, amante del pintor Maurice Drouard quien no sale registrado en la escena porque probablemente haya sido quien estaba detrás de la cámara. De todos modos, hay certeza absoluta de que se encontraba allí, ya que sí aparece en otras fotos tomadas esa misma noche, como por ejemplo, esta en la que lo vemos, a la izquierda, sentado en el sofá; a continuación de él está el matrimonio Doucet; en el centro hay un maniquí junto al cual está Alexandre; mientras que Raymonde (esta vez, vestida) está situada a la derecha.


Extrañamente, en esa oportunidad no estaba presente otro de los personajes centrales del estudio Delta: Amedeo Modigliani, que era muy amigo de todo el grupo (de hecho, en la foto de portada podemos distinguir el cuadro "El violonchelista", que él pintó en 1909).
En fin, si no fuese porque se trata de París y no de Buenos Aires; casi que parafraseando al querido y recordado Horacio Ferrer podríamos decir que las nochecitas Delta tienen ese qué sé yo, viste...

-Juan Carlos Serqueiros-.


viernes, 28 de marzo de 2025

AQUÍ Y AHORA

























AQUÍ Y AHORA
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Cada día,
A cada instante,
Tenemos la gracia
De respirar,
De abrir los ojos,
Las ventanas
Y dejar entrar al sol.
La vida es mágica,
La vida es amor,
Y no debes esperar
A mañana para vivirla.
Nada está por venir,
Todo es aquí y ahora.

-Gabriela Borraccetti-

Imagen: María Olivera, “Toda la eternidad está en el momento”.

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga.Para contactar con ella por consultao terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.como Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.