jueves, 8 de diciembre de 2011

TO BEEF OR NOT TO BEEF!


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

To beef or not to beef!
(Solari)

To beef or not to beef!
Mi vida no anda más
Me fuí en un trip to gringolandia
A San la Mierda yo recé y rajé
Me fuí a llenar de frititos mi estorage
Allá fui por mi grincar
Me fui dejando todo pending... mi beibi
El aire acondicionado iba a rajar, al fin, mi raja de assman forrándose!
Coyots de Laredo... comemierdas!
Calor feroz... brujerías
Con la vieja de Haydé me fui a cruzar
Con fiebre y con miedo también, el río Bravo
Narcocorridos de Ciudad Juárez
Tonto de mí, que allí silbé La Cucaracha
For the price of a muffin yugué a lo Cheyenne, man!
Tal cual!
Y poor todo el puto ruido, ese del futuro allí... también
(Leen el Evangelio según Hitler a la hora de almorzar!)
Y yo allí! Pensando en vos siempre... siempre extrañándote.

En el título, Solari hace una asociación de ideas entre la famosa frase de Shakespeare en Hamlet: "to be or not to be" ("ser o no ser", en inglés), apelando a algo que suene fonéticamente parecido; una expresión del slang yanqui: "to beef or not to beef", que significa “quejarse o no quejarse”. Asimismo, la palabra “beef” nos remite a la idea de “bife”, de carne vacuna; y es precisamente en la industria frigorífica donde termina trabajando gran parte de los mexicanos que ingresan ilegalmente a los EE.UU. De allí lo del título.
Y asimila esa situación con lo que pasa en la frontera entre México y EE.UU. con la inmigración ilegal y toda la problemática en torno a eso, las peripecias por las que pasa esa pobre gente arriesgando su vida para entrar ilegalmente en Yanquilandia, etc.
"To beef or not to beef! / Mi vida no anda más / Me fuí en un trip to gringolandia": Para el chabón, la vida en México ya se le hizo insostenible. Lleva allí una existencia miserable, sin horizontes de mejoría ("mi vida no anda más!"), y entonces decide irse de contrabando a EE.UU. ("to gringolandia"), en un viaje ("en un trip") riesgoso, cruzando la frontera ilegalmente.
"A San la Mierda yo recé y rajé": El tipito, como la mayoría de los mexicanos, es un fervoroso creyente; se encomienda a un santo, en el que tiene fe, y se "va a la mierda rezándole a San la Mierda", se toma el piro a la frontera mexicano-yanqui en un arranque súbito. Es algo así como nuestra usual expresión "ma sí, me voy a la mierda".
"Me fuí a llenar de frititos mi estorage": Dice, socarronamente, que en EE.UU. comía toda esa mierda de fast food y fritangas varias que morfan los yanquis: hamburguesas, salchichas, alitas de pollo fritas, etc. Que se fue a llenar el estómago ("estorage", asimilando su estómago a un "storage", es decir, un almacén, en inglés); con todas esas porquerías ("frititos") con las que se "alimentan" los norteamericanos.
"Allá fui por mi grincar": Y bueno, allá va el pobre chabón anhelando obtener una "grincar" norteamericana, es decir, una green card, que es una tarjeta verde que se les entrega a quienes entran legalmente, “por derecha”, a los EE.UU., un permiso de residencia para extranjeros (que obviamente él no va a tener, porque es un migrante ilegal; es un anhelo absurdo el suyo).
"Me fui dejando todo pending... mi beibi": Está "dialogando" imaginariamente con su novia / esposa / pareja o lo que fuere, a la que llama "mi beibi" ("my baby" en inglés, mi bebé, mi chiquita, digamos); y le reconoce que es cierto que él se fue de una, en un arrebato, dejando todo colgado, todo pendiente ("todo pending"), incluso su amor por ella, su relación de pareja , en fin, todo.
"El aire acondicionado iba a rajar, al fin, mi raja de assman forrándose!": Se imagina trabajando en un frigorífico, y soportando el frío intenso de las cámaras frigoríficas. Ese es el “aire acondicionado” que menciona, y que le va a enfriar hasta la raya del culo ("mi raja de assman forrándose") .
"Coyots de Laredo... comemierdas!": Para cruzar ilegalmente la frontera, recurre a la ayuda de un "coyot" ("coyots de Laredo"), aún a sabiendas que esos tipos (coyotes), son una bazofia humana ("comemierdas!", les zampa). Los "coyotes" son mexicanos que viven en la ciudad de Nuevo Laredo, del lado mexicano de la frontera (del lado de EE.UU. -estado de Texas- la ciudad se llama Laredo, y los yanquis les arrebataron esas tierras a los mexicanos en la Guerra de la Intervención que se desarrolló entre 1846 y 1848 entre EE.UU. y México, anexándose toda una franja de territorio en Texas que pertenecía a México; desde entonces, la original ciudad de Laredo, que era de los mexicanos, quedó de propiedad de los yonis; y los mexicanos -17 familias que no quisieron seguir viviendo en territorio ocupado por los yanquis- fundaron del otro lado de la frontera establecida a partir de la guerra, la ciudad de Nuevo Laredo) y se ocupan en algo deleznable: el tráfico humano. Cobran entre mil y diez mil dólares, dependiendo de la "cara del cliente", para "guiar" a los mexicanos que quieren cruzar la frontera de contrabando, para ir a laburar en los EE.UU., a menudo abusando de las mujeres y algunas cositas peores. Una lacra humana los “coyotes”, bah.
"Calor feroz... brujerías": Describe la ciudad de Nuevo Laredo, del lado mexicano de la frontera: un calor de cagarse, la gente supersticiosa, que cree en brujerías, todo como una mierda lo pinta.
"Con la vieja de Haydé me fui a cruzar / Con fiebre y con miedo también, el río Bravo": Cruza exitosamente, pero de manera ilegal, la frontera y pasa a los EE.UU. atravesando el río Bravo. Logró trasponer la frontera de pedo, afrontando mil peligros ("con fiebre y con miedo también"), pero bueno, lo consiguió: ya está en EE.UU. Emprendió la aventura esa con la "vieja de Haydé", es decir, con la madre de alguna mina que se llama en realidad Haydée; no "Haydé", o quizá se trate de alguna expresión coloquial usada en México de la cual el Indio tenga conocimiento de que se emplea popularmente allá para referirse a algo, algún modismo, costumbre o superstición... Por ahí es una expresión del tipo de la que se usa en Colombia para referirse a la muerte, que ahí la llaman "Morales"... vaya uno a saber...
"Narcocorridos de Ciudad Juárez / Tonto de mí, que allí silbé La Cucaracha": El chaboncito está pensando que tal vez hubiera sido mejor, que antes de convertirse en un migrante ilegal yéndose de contrabando a los EE.UU.; se quedara a vivir en Ciudad Juárez (otra ciudad mexicana fronteriza con EE.UU., a orillas del Río Bravo, famosa por el cartel del narcotráfico que hay allí), dedicándose a cuestiones que tengan que ver con la falopa. Piensa que cometió una torpeza, una boludez. “Tonto de mí, que allí silbé La Cucaracha”, dice refiriéndose a que se arrepiente de no haberse mimetizado, “folclóricamente” digamos, con la actividad principal de Ciudad Juárez (el narcotráfico) para ganar buena guita. No se dio cuenta de eso y en lugar de cantar un “narcocorrido” -el “corrido” es un ritmo del folclore mexicano, y en ese contexto, los “narcocorridos” son corridos con una letra cuya temática está referida a algún tópico vinculado con el tráfico de drogas- es decir, dedicarse a traficar drogas; estúpidamente se puso a silbar La Cucaracha (esa cancioncita pegajosa de “La cucaracha / la cucaracha / ya no puede caminar / porque no tiene / porque le falta / la marihuana que fumar”, tan popular). Nota: Enlace a mi artículo HISTORIAS DE CANCIONES: LA CUCARACHA
"For the price of a muffin yugué a lo Cheyenne, man! / Tal cual! ": Ahora le está contando a su novia / esposa / pareja, pero como si estuviera dialogando con algún amigo, un "man", las que tuvo que pasar en los EE.UU. Le dice que lo explotaban asquerosamente, que no le exagera ("Tal cual!"), que tuvo que pelarse el orto "a lo Cheyenne" (o sea el equivalente mexicano de nuestra expresión "laburar como un negro"), trabajando por un sueldo miserable de dos chirolas ("For the price of a muffin", o sea "por el precio de un pancito tostado") laburaba de sol a sol el pobre mexicano.
"Y poor todo el puto ruido, ese del futuro allí... también": Le habían metido en la marota el verso de que tendría "un futuro mejor" si se iba de México.
"(Leen el Evangelio según Hitler a la hora de almorzar!)": Está aludiendo al hijo de puta de Bush y la política norteamericana, visto desde la óptica de un sudaca como cualquiera de nosotros, y muy especialmente; de alguien que sufre en carne propia a un gobierno "duro", feroz como el de Bush: un migrante ilegal. Se escandaliza de que sean tan turros los yanquis, que "leen el Evangelio según Hitler a la hora de almorzar". Esta metáfora solariana es magnífica. Evangelio es un vocablo griego que literalmente significa "buena nueva", "buena noticia", "buen mensaje", y en la cristiandad, se aplica al advenimiento del Mesías y al mensaje de Jesús. Pero este que "leen a la hora de almorzar" los norteamericanos, es un evangelio funesto, terrible, porque no es ninguno de los llamados canónicos; sino el "evangelio según Hitler", donde Hitler es tomado como ícono del racismo y la xenofobia. Se refiere a que hasta durante la pausa para el almuerzo, los obreros yanquis denotan su desprecio y dejan traslucir su odio hacia el pobre chicano, hacia el "inmigrante ilegal que viene a quitarnos el trabajo", sentimientos esos que les son exacerbados por los discursos racistas y xenófobos de Bush. Y hay en la letra una subyacencia así como “moralista” digamos, del Indio: hace aparecer a alguien de humildísima condición como lo es un migrante, como infinitamente mejor desde el punto de vista moral y ético; que un norteamericano promedio que vive con todo el confort.
"Y yo allí! Pensando en vos siempre... siempre extrañándote.": Y el mexicano termina su "diálogo" / narración de sus peripecias en Yanquilandia a su novia / esposa / pareja, diciéndole que allí, en el medio de todo ese horror que le describe, estaba él, siempre pensando en ella, siempre extrañándola. Es una metáfora que usa el Indio para pintarlo al chabón con un dejo de ternura, de sentimentalismo, como seguramente nos despertará la letra de la canción al escucharla, e imaginarlo al mexicanito pasando las mil y una en los EE.UU. y extrañando a más no poder a su amorcito, a su pareja.

ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE

-Juan Carlos Serqueiros-

martes, 6 de diciembre de 2011

TODO UN PALO



Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Todo un palo 
(Beilinson - Solari)

El futuro llegó hace rato 
todo un palo, ya lo ves! 
Veámoslo un poco con tus ojos... 
El futuro ya llegó! 
Yo voy en trenes! 
(no tengo donde ir...) 
Algo me late 
y no es mi corazón 
Yo voy en trenes! 
(no tengo donde ir...) 
Algo me late y no es mi corazón. 
¿Que podría ser peor? 
(eso no me arregla...) 
Eso no me arregla a mí! 
Estás llamando a un gato con silbidos 
el futuro ya llegó! 
llegó como vos no lo esperabas 
Todo un palo, ya lo ves 
Cómo no sentirme así? 
¡si ése perro sigue allí!


"Todo un palo" es una frase pesimista, expresiva de desilusión y desencanto, una especie de "y bueno, que querés... es todo una mierda". Alude a una falta de expectativas total con respecto a que ocurra un cambio importante. Es "todo un palo", o sea, todo está hecho para pegarte y castigarte, para que sufras. Fue así, es así, y siempre será así… En mi opinión, el Indio sacó la idea central de la canción, de una famosa frase de John Lennon: "La vida es eso que discurre mientras la malgastamos planeando el futuro".
"El futuro llegó hace rato  / todo un palo, ya lo ves!": Dialoga imaginariamente con alguien a quien le dice que el futuro, ese futuro que ese alguien aguardaba con cierta expectativa de cambio, ya llegó. Le está diciendo algo así como "ahí tenés el futuro que esperabas, ya está, ya llegó y es la misma mierda que antes".
"Veámoslo un poco con tus ojos... / El futuro ya llegó!": Le propone al otro analizar la situación desde su propio punto de vista ("veámoslo un poco con tus ojos") y a continuación, le dice que por más argumentos que el otro pueda exponer; la realidad es lo que se ve, lo que se palpa, y eso no se puede cambiar, por más ingenuas expresiones de deseos mejores que el otro tenga.
"Yo voy en trenes! / (no tengo donde ir...)": Él va en trenes porque es un homeless, un desposeído, un tipo que no tiene (como mucha gente) dónde carajo ir ni estar. Es un tipo de los tantos que un orden sistémico perverso e injusto "dejó afuera".
"Algo me late / y no es mi corazón": El chabón tiene los huevos llenos. Está diciendo que no se banca más nada, "algo le late" y no es precisamente su corazón; lo que "le late", es la sangre que le hierve. Está harto de un sistema que lo posterga y lo condena; también "le late" el estómago de hambre, porque está con montones de carencias encima; y "le late" la cabeza, es decir, está desesperado, desesperanzado y no aguanta más, está pensando en cazar un fierro y hacer un desastre...
"Cómo no sentirme así? / ¡si ése perro sigue allí!": Su interlocutor lo insta a que se supere esa desazón que siente; y él le contesta algo así como "¿Cómo no querés que me sienta así? ¿No te das cuenta la mierda que es todo esto?". El "perro que sigue allí" son las injusticias del sistema, un sistema que lo posterga y lo asfixia. En ese orden sistémico, el chabón está excluído, y no tiene ninguna expectativa de que algo vaya a cambiar
"¿Que podría ser peor? / (eso no me arregla...) / Eso no me arregla a mí!": Entonces el otro pretende consolarlo, le dice que piense que podría ser aún peor de lo que es; y el chabón le contesta que eso no es ningún consuelo para él; le importa tres carajos que pueda ser peor, ya que eso no le soluciona nada.
"Estás llamando a un gato con silbidos / el futuro ya llegó!": Una metáfora de doble significación: por un lado se refiere a que el otro está "llamando a un gato con silbidos" en el sentido de que está llamando a una trola, a un yiro de la calle, silbándole. La prostitución existió siempre, desde que el mundo es mundo, y siempre será así (en los albores de la humanidad, ya la prostitución existía, y ahora que el "futuro ya llegó"; sigue existiendo). Eso es lo que quiere pintar con la frase: que nada va a cambiar nunca.
Y por otro lado, le dice a su interlocutor que pierde el tiempo y su vida esperando un futuro mejor y que es inútil esperar un futuro mejor en las circunstancias y condiciones en que lo hace. O sea: el futuro va a ser la consecuencia de lo que hagas aquí y ahora. Si querés una mejoría para tu mañana, tenés que generarla hoy, en cambio; si te quedás mansamente esperando una mejoría a futuro sin hacer nada hoy; seguramente el futuro va a ser la misma mierda que el presente. Y eso es precisamente lo que el otro está haciendo mal: asumir una actitud conformista y quedarse mansamente esperando el milagro de un futuro mejor que jamás llegará. Por eso el otro está "llamando a un gato con silbidos", o sea, está boludeando, está errando el vizcachazo: si vos llamás a un gato silbándole, no te va a dar ni cinco de pelota; a un gato lo tenés que llamar diciéndole "mish mish" o "michifuz" o como carajo le hayas puesto de nombre; ya que si lo llamás con un silbido, el bicho ni se va a enterar, porque los gatos no responden a los silbidos.
"llegó como vos no lo esperabas / Todo un palo, ya lo ves": Es como si le estuviera diciendo al otro: "¿Viste?, yo te lo había dicho: el futuro iba a ser la misma mierda"; le está reprochando su conformismo de quedarse esperando un futuro mejor que nunca llegará.
"Yo voy en trenes! / (no tengo donde ir...) / Algo me late y no es mi corazón.": Y termina la canción con esa estrofa como estribillo, ya interpretada.


-Juan Carlos Serqueiros-


ESPEJISMO























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Espejismo
(Beilinson - Solari)

La tierra gira, hoy, menos veloz
(en ciertas cosas, el diablo siempre es neutral).
Pasará, ya pasará
este espejismo pasará...
Cerrás los ojos y ves la boutique del rock
y sus jugadas que siguen saliendo bien.
Lo mejor de nuestra piel es que no nos deja huir...
Contra las cuerdas vas a desafinar
canciones tristes, bohemias, del corazón.
Borra el rastro tu dolor
y ya no te arrepentís.

Creo que esta letra tiene mucho de autorreferencial del Indio y que es una vivencia suya a partir de la cual compuso el tema. Y me parece (intuición mía nomás) que el día que la escribió, se correspondía con un momento suyo especialmente depresivo.



Y esa letra tiene la música justa: una melodía hipnótica, creando un ambiente melancólico, triste, existencialmente desilusionado. Los ingleses tienen el término apropiado para definir ese estado de ánimo: spleen, el cual se castellanizó en esplín.
El título alude a una visión netamente pesimista, cruda, de un rocker (para mí, el propio Indio), sobre lo que está pasando en la cultura rock. Él en un principio creyó que el rock iba a cambiar, si no el mundo (cosa imposible por otra parte); sí por lo menos la visión de alguna gente sobre el mundo. Y ahora (con "ahora" me refiero a la época en que escribió la poesía) ve que sus esperanzas se defraudaron y que eran sólo eso: un espejismo.
Se suponía, a finales de los 60, que los cambios acaecidos en el mundo a partir de la explosión y la consolidación posterior de la cultura rock, se iban a acelerar en progresión geométrica; pero hoy comprueba que esas esperanzas fueron vanas, que los cambios que tan promisorios habían parecido al principio, no sólo no se aceleraron, sino que por lo contrario; la tierra pareciera girar (metafóricamente) "menos veloz" que antes de la aparición de esa cultura con pretensiones de universalista. Es una mirada melancólica, profundamente desesperanzada.
Luego se refiere a que las religiones en general, culpan de las calamidades del mundo al genio del mal -en el caso del cristianismo, al diablo-; entonces está diciendo algo así como "me imagino que de esto no le van a echar también la culpa al diablo, ¿no?, ojo que en esta historieta el diablo no tiene nada que ver, eh!". De allí lo de "en ciertas cosas, el diablo, siempre es neutral". En el manuscrito de Solari, podemos notar que en algún momento pensó en "Un dios salado y un diablo dulce"...
"Pasará, ya pasará": Esta especie de muletilla que irá repitiendo a lo largo de la letra, es demostrativa de su tremendo realismo. Él nunca se ilusionó con lo de que el rock iba a cambiar el mundo, pero sí pensó que algunos cambios más trascendentales de los que hubo, iban a ocurrir, y entonces al percatarse de que no eso no pasó y reflexionar sobre ello; está decepcionado y melancólico. Sin embargo, es realista y se va a sobreponer a ese estado de ánimo, y ya desde su racionalidad comienza a hacerlo: sabe que eran un espejismo las expectativas de cambio que tenía, pero al mismo tiempo el cerebro le anda por un lado y el corazón por otro distinto. No puede evitar sentir la desilusión que experimenta en ese momento, un estado de ánimo circunstancial que -al igual que un espejismo- "pasará, ya pasará".
Una "boutique" es una botica en francés, es decir, un negocio en principio ligado a la farmacología; pero donde hay de todo (recordar la expresión popular "de todo como en botica"). El Indio no es un iluso, sabe perfectamente que nadie mea agua bendita y que en el rock (como en cualquier ámbito) hay de todo: bueno (poco) y malo (mucho), y se lamenta de que a todo lo que de malo hay en esa "boutique del rock", sus "jugadas" (refiriéndose a las jugarretas y transas), les sigan saliendo bien".
Solari nos tiene habituados en su lírica a metáforas impresionantes; pero esta directamente es sublime: "Lo mejor de nuestra piel, es que no nos deja huir". Se está refiriendo a que aún en el medio de su depresión y desilusión; no le queda otra que ser como es, porque no podemos dejar de ser lo que somos: por más que aparentemos; nuestra piel no nos deja huir de nosotros mismos. Es un poco como la frase más característica del personaje de historietas Popeye: "soy lo que soy". El Indio es como es, y sabe que también él podría haber transado con el sistema en las "jugadas que siguen saliendo bien" como tantos otros, pero no va a entrar en esa porque su piel no lo deja huir de sí mismo, no puede traicionarse a sí mismo.
En medio del esplín que siente, de la depre que lo invade, recurre a una vieja compañera suya: la viola -Solari siempre tocó la guitarra, sin ser (ni mucho menos) un eximio guitarrista, pues (dicho por él mismo) le saca algunos tonos y nada más-. Y recurre a una doble metáfora para pintar algo: por un lado la usa en un sentido "boxístico", digamos (está tan deprimido y melancólico, que se siente como un boxeador al que su rival lo tiene contra las cuerdas del ring, a punto de noquearlo); y al mismo tiempo alude a las cuerdas de su guitarra, en la cual va a "desafinar" (sabe que no es un buen guitarrista), algunas canciones "tristes" (como su estado de ánimo) y bohemias, que lo retrotraigan a los tiempos de una bohemia que supo ser creativa; no como la de ahora, llena de personajes reventados y chismosos. Esas canciones que le van a surgir "del corazón", son las que le van a permitir ir saliendo paulatinamente de ese estado de ánimo melancólico que está atravesando, de ese bajón.
Y ya está: el momento del encuentro con su guitarra fue mágico, catártico, y le permitió salir de ese pozo depresivo. En las cuerdas de su guitarra desafinó unas cuantas canciones tristes y bohemias, evocadoras de una época que añora, y ése es el "rastro" (huellas, señales, impronta, que deja alguien a su paso y que permiten a otro conducir a ese algo o a ese alguien que dejó el rastro) que le posibilitó "borrar el dolor" que sentía.
Y cierra la letra con otra metáfora de doble significación: por un lado, Solari, en su extraordinaria honestidad intelectual, "confiesa" que en algún momento también sintió la tentación de transar con el sistema -tentación a la que jamás cedió, por supuesto-, y que en ese momento de intensa depresión que está viviendo ahora (otra vez: con "ahora" me refiero a cuando compuso esta canción), por ahí se le habrá cruzado por la marota "arrepentirse" de no haber cedido a esa tentación -muy humana, por otra parte-; y por otro lado nos dice que en ese momento de melancolía y decepción, por un instante se "arrepintió" de pertenecer a ese mundo del rock que tan desilusionado lo tiene. Pero ya pasó todo, pasó el "espejismo" y el mal momento que tuvo, ya lo superó a través de la "terapia" que hizo con su guitarra, "desafinando" algunas canciones "bohemias, del corazón".

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-Juan Carlos Serqueiros-

domingo, 4 de diciembre de 2011

MI CARAMEL MACHIATO























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Mi caramel machiato
(Solari)

Soy "el monsieur", un héroe en Berisso
Yo soy el swami que no caga jamás
Soy el terrible "peditos de Zorro"
Y sin embargo causo siempre adicción
Hay mucha piel de gallina a mi lado
Y mucho pito de porro y cognac
Deborah Vip, mi fiel enamorada
Carga sangría en termos de telgopor
Nadie la puede comprar con dinero
Ella se cobra con favores nomás
La abandoné en una rave de Astrolandia
(No quiere darme otra oportunidad)
Así va mi amor, felpudo de mi alma
(Tratándose de un jamonero, está mal!)
En trance en la Catedral de La Plata
Y... cosa rara!... vengo de un palizón
Me machacó feo, como a un pelele
Y burbujeando mi nata escapó
Ya me compré un patero de la costa
Allá... en la Isla Paulino, dulzón
Ahora que llueve y hace mucho frío...
Voy murmurando -"está bie, vos ganás..."
Soy viborita que quiso un milagro
Y en ese día la hicieron bastón!...
Toda la sangre se fue de mi cuerpo
Soy un fantasma quieto...


En el título, el Indio se está refiriendo a alguna mina con la cual se relacionó en el pasado, cuando era muy joven. Una mujer que para él representa la idea de la dulzura; por eso lo de caramel machiato, algo muy rico, muy dulce, muy sabroso, una exquisitez, digamos. Un caramel machiato es una de las tantas versiones del café express italiano (el café espresso), que se compone de café express tirado con leche espesa, cremosa, casi nata; vainilla, y todo rociado, "manchado" (de allí lo de machiato), con caramelo líquido, tal como pueden ver en la imagen del producto de Starbucks.
"Soy 'el monsieur', un héroe en Berisso / Yo soy el swami que no caga jamás": Se está refiriendo (sin falsa modestia, como es característico en el Indio) a él mismo. Se considera visto desde la perspectiva de la gente que frecuentaba en esa época, un "gran señor", un personaje destacado, relevante. Es EL monsieur, un "héroe en Berisso", o sea; él es alguien de trascendencia especial en el círculo de gente en que se mueve, un líder, digamos. Y lo de "swami" es en el mismo orden de ideas: un swami es en el hinduismo un gran maestro, un "maestro espiritual", alguien que guía espiritualmente a sus discípulos en una religión o disciplina filosófica hindú. De ahí lo de "alguien que no caga jamás", expresado metafóricamente en una doble significación: por un lado es alguien "que no caga jamás" a nadie, en alusión a  la honestidad que se jacta el Indio de tener, es decir, es incapaz de joder a alguien, de cometer algo que pueda interpretarse como perjudicial para alguien; y por otro lado, "no caga jamás", en el sentido de que es alguien muy espiritual, alguien a quien no podés imaginarte haciendo algo tan humano y natural como defecar. A un swami te lo figurás de otra manera, como a alguien despojado de cualquier cosa "carnal", alguien que es puro espíritu y sabiduría digamos; no garcando.
"Soy el terrible 'peditos de Zorro'.": Confieso que no tengo la menor idea de a qué quiere referirse el Indio con lo de "peditos de Zorro"... quizá a alguna “gracia” o “travesura juvenil” que hacía siempre y los demás le festejaban. Chi lo sa…
"Y sin embargo causo siempre adicción": Se refiere a que si bien no se considera físicamente agraciado, pintón; con  esas características de liderazgo, carisma e intenso espiritualismo que emana de su persona, tiene un gran éxito entre las mujeres, las minas le dan bola, se enamoran de él ("causo siempre adicción").
"Hay mucha piel de gallina a mi lado / Y mucho pito de porro y cognac": Rememora los años 70 en La Plata. Eran tiempos de convulsión política, y obviamente, había en la juventud mucho de idealismo puro; pero también mucho miedo ("piel de gallina"). Y se faseaba y se escabiaba con tutti en esa época ("mucho pito de porro y cognac"), más que nada en lo que se refiere a la marihuana, que se tomaba más bien como algo a curtir, algo por lo que había que pasar, tanto como para "ver qué onda da". Era como una experiencia no ordinaria de vida; no la onda del reviente, de fumar porro o esnifar merca hasta quedar boludo como hacen ahora.
"Deborah Vip, mi fiel enamorada / Carga sangría en termos de telgopor / Nadie la puede comprar con dinero / Ella se cobra con favores nomás": Lo de "Deborah Vip" está referido a Deborah Brandwajnman, una chica que en 1973 le había presentado al Indio, Luis María Canosa, su amigo muerto años después en Devoto en el "motín de los colchones", y que por esa época integraba una banda que se llamaba Dulcemembriyo junto con Federico Moura (quien mucho después lideraría Virus), para la cual el Indio escribió algunas letras. Deborah se había enamorado perdidamente de Solari (se lo dijo ella misma a la periodista Gloria Guerrero, quien lo volcó en uno de esos libros-que-no-hay-que-leer), y parece que a pesar de que hubo mucha onda con la mina de parte del Indio también; él prefirió seguir de novio con Andrea Cecilia Mallo, con quien se casaría al poco tiempo, para terminar separándose meses después. Pero Deborah seguía enamorada de él ("mi fiel enamorada"), y jamás le pedía nada ("se cobra con favores nomás", dice, aludiendo a que ella se contentaba con verlo como una especie de personaje a admirar, de líder carismático que la atraía; a lo cual él correspondía con poemas o letras de canciones o simplemente con su amistad, compartida a veces en alguna excursión a la Isla Paulino donde Deborah "cargaba sangría en termos de telgopor"). Le pone "Vip" a Deborah, porque si bien él no la amaba; la mina era gente VIP (Very Important Person) porque venía de una familia biam, de guita, y además; ella era para el Indio alguien importante, significativo, especial. Él no pudo o no quiso corresponder a su amor, pero valoraba mucho su amistad.
"La abandoné en una rave de Astrolandia / (No quiere darme otra oportunidad) / Así va mi amor, felpudo de mi alma / (Tratándose de un jamonero, está mal!)": Una metáfora muy finita. Veamos, ¿cuál fue esa rave en la que el Indio "abandonó" a Deborah? Solari emplea el término rave para referirse, no a lo que hoy por hoy entendemos como tal, esto es, una fiesta masiva de música electrónica (techno, house, trance, etc.) e intenso consumo de drogas sintéticas; sino a lo que era en la Inglaterra de los años 60 y 70 en el ámbito de la cultura beat, el rock y la bohemia: una fiesta "salvaje", psicodélica. Y es muy apropiado el uso que el Indio hace del anglicismo, porque algo parecido a eso: una rave, una fiesta salvaje, fue, precisamente, la celebrada en ocasión de su casamiento con Andrea, en casa de la madre de ésta, la actriz Chany Mallo, quien era una figura estelar ("astro") del teatro, el cine y la televisión. De allí lo de una rave de Astrolandia. Y lo de “no quiere darme otra oportunidad”, se refiere a la vida: alude a que no puede volverse el tiempo atrás y cambiar la manera en que se dieron circunstancialmente las cosas. Con lo de "así va mi amor, felpudo de mi alma", expresa que "usó" a Deborah de "felpudo" de su alma, es decir, de amiga y confidente (pese a que él se casó con Andrea; Deborah siguió enamorada de él, se mantuvo cerca suyo y hasta vivió todas las alternativas del casorio del Indio). En cuanto a lo de "tratándose de un jamonero, está mal!", obviamente alude a que él es un tipo que se jacta de "comer jamón del medio", es decir, alguien capaz de calibrar adecuadamente a las mujeres, capaz de darse cuenta cuando aparece alguna en su vida que es "especial", que es "jamón del medio".

"En trance en la Catedral de La Plata": Bifurca la temática de la canción y evoca otro recuerdo: la famosa noche de fernet en la cual los cuatro (el Indio, Poli, Skay y Rocambole), todos con un pedo cósmico ("en trance"), dejaron volar su imaginación y diseñaron en sus mentes el arte de tapa de lo que sería el disco Oktubre, con la catedral de La Plata en llamas, incendiándose, y la multitud con banderas rojas y negras.



Además, a lo de “trance” el Indio le da la acepción a que aquella noche de fernet en que imaginaron eso de la catedral en llamas para la tapa de Oktubre, estaban como en  un “trance” igual a ese en que los cultores de una rave piensan que pueden entrar bailando todos al son de la música que les digita un DJ y como “sintonizando todos la misma frecuencia”.
"Y... cosa rara!... vengo de un palizón": El "palizón" del que viene el Indio, es ese estado de ánimo abatido, nostágico, triste, harto de vivir; es todo eso que había volcado en "Dr. Saturno" de Momo sampler. Se sorprende de sí mismo, dice que es raro ("cosa rara!") que justo después de haber atravesado toda esa etapa profundamente depresiva; encima ahora le dé por recordar cosas que de pronto lo entristecen. Y creo que un poco también está aludiendo con lo de "palizón" a la disgregación de los Redondos, a que él esperaba otro final; algo un cacho más "incruento" de lo que fue.
"Me machacó feo, como a un pelele / Y burbujeando mi nata escapó / Ya me compré un patero de la costa / Allá... en la Isla Paulino, dulzón / Ahora que llueve y hace mucho frío... / Voy murmurando -"está bie, vos ganás...": Acá retoma la temática principal de la canción, vuelve a evocar esa época de su juventud en La Plata, en Berisso, en la isla Paulino, vuelve a referirse elípticamente a Deborah y todo eso... Comienza diciendo que el amor de Deborah lo "machacó feo, como a un pelele", quizá en alusión a una suerte de "arrepentimiento" suyo por no haberle dado bola a la mina, o quizá Deborah en alguna oportunidad se lo echó en cara o se lo reprochó y lo dejó hecho una piltrafa, vaya uno a saber… Y trascartón, con lo de "burbujeando mi nata escapó," vuelve a la metáfora del caramel macchiato, a la nata burbujeante de ese tipo de café.
A continuación, se sitúa imaginariamente en la isla Paulino escabiando vino patero ("un patero de la costa... dulzón"). En la isla Paulino, los inmigrantes italianos que la poblaron, plantaron muchos viñedos de uva dulce (la popular uva "chinche") y elaboraban vino con uvas pisadas por los pies de esos gringos. Todavía existen esos viñedos y todavía se sigue haciendo en la isla Paulino ese vino patero. Es común que en una excursión a la isla Paulino, uno se compre alguna artesanía en mimbre y algún vinito patero hechos ahí. Luego,  el Indio vuelve en su imaginación al hoy, a la época actual, y la sitúa en un contexto de recuerdos cargados de tristeza y nostalgia, lo cual metaforiza en "ahora que llueve y hace mucho frío". Y termina con un "está bie, vos ganás…", como una expresión de hartazgo "dedicada" a alguien con quien ya está hastiado de discutir: Skay y Poli, obviamente.
"Soy viborita que quiso un milagro / Y en ese día la hicieron bastón!... / Toda la sangre se fue de mi cuerpo / Soy un fantasma quieto...": Acá otra vez bifurca la temática de la canción, aunque siempre en el contexto de recuerdos tristes. Está diciendo que él es la "viborita que quiso un milagro y ese día la hicieron bastón", refiriéndose a que la figura principal, lo sustancial de los Redondos, fue él, que quiso un "milagro" (el provocado con sus canciones), y lo "hicieron bastón", o sea, al “enderezar la viborita”, al “convertirla en un bastón”; a la vez “torcieron” sus sueños de un “milagro”. Y él esperaba otra cosa… Dicho en criollo, está echándoles la culpa de la disgregación de los Redondos a sus ex socios. Y concluye diciendo que terminó todo, ya está, no hay más banda, ya no siente la pulsión de antes, no puede experimentar las mismas sensaciones ("toda la sangre se fue de mi cuerpo"); y ahora él es solamente un "fantasma quieto".


Enlace a la canción en Youtube

-Juan Carlos Serqueiros-

EL BAZAR DE WAKEMAN & FRIPP























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

El bazar de Wakeman & Fripp
(Beilinson-Solari)

¡Wakeman & Fripp!
Algo muy escandaloso, algo escandaloso.
Algo escandaloso sucedió en el bazar.
Algo muy escandaloso pero muy escandaloso.
Algo escandaloso sucedió en el bazar.
Algo muy escandaloso sucedió en el bazar de Wakeman & Fripp.

A este tema -un roquito ortodoxo, bien cuadrado- también se lo conoce indistintamente como "Patricio disco show" y "Patricio super show". 
¿Qué es un bazar? En general, la palabra remite a un comercio en el que puede hallarse infinidad de artículos, tanto para el hogar como para obsequiar; esa es la acepción más común. Pero ocurre que en realidad, un bazar (vocablo que en persa significa "sitio de precios bajos"), era un mercado a través del cual las clases más bajas de la sociedad se oponían a la economía que favorecía a las más altas, y especialmente; a la político-religiosa propia de los estados fundamentalistas islámicos. En ese contexto, el bazar al que alude Solari es, obviamente, una metáfora para designar a la cultura rock -que al ser eso, una cultura, es universalista y no está ceñida a un solo género musical; hay en ella de todo (como en un bazar persa), y nació para ser contestaria (también como un bazar persa). 
En cuanto a Wakeman y Fripp, el primero es Richard Wakeman, extraordinario tecladista que integrara la banda Yes; y Fripp es el eximio guitarrista Robert Fripp, líder del grupo King Crimson. Ambos, íconos insoslayables del rock progresivo.
El "escándalo" que se menciona en la letra, está referido a circunstancias puntuales por las cuales hubieron de atravesar, y que marcaron un clivaje en sus carreras.

Comencemos por lo que le aconteció a Fripp con una compañía discográfica: había proyectado un disco en el cual todos los temas iban a ser cantados por el vocalista Daryll Hall; pero el sello con el cual Hall tenía contrato, objetó su participación en el disco de Fripp, alegando que la temática de las canciones que éste había compuesto, no se condecía con la imagen pública de Hall, y que si éste aparecía en un disco cantando esas canciones, se iba a ver afectada su carrera, bla bla bla... A todo esto, Fripp ya había anunciado en los medios periodísticos que iba a lanzar el disco, y ante la objeción de la compañía que tenía los derechos sobre Hall; se vio obligado a recurrir a otros cantantes. Así que eso -que seguramente incidió no poco en su visión negativa sobre las discográficas, con las cuales mantuvo siempre una relación conflictiva (llegó incluso a anunciar que dejaba de tocar profesionalmente debido a esa causa)- es lo “algo escandaloso” a lo cual alude -irónicamente, desde luego- el Indio. Por otra parte, y estimo pertinente citarlo, Fripp y Solari tienen una común afición en un ámbito que no es el musical: son fervorosos lectores del filósofo George Gurdjeff.
Con respecto a Wakeman, su "escándalo" consistió en una particularidad, la cual aunque parezca ridículo; muchos tomaron en serio como causa de su alejamiento de Yes: todos sus integrantes eran vegetarianos; menos él. Por supuesto, los motivos que lo llevaron a irse de la banda pasaron por las diferencias musicales surgidas entre él y sus compañeros, que se manifestaron tras la edición del álbum conceptual Tales From Topographic Oceans, en la gira de presentación del mismo; y no por negarse a seguirlos en la decisión de no comer carne. Pero como Wakeman eligió -quizá para burlarse del misticismo y la extravagancia de sus colegas- un curioso modo de evidenciar su descontento, superándolos en excentricidad: durante un show, pidió comida india y procedió a consumirla allí mismo, en el escenario.
En fin, cosas de genios: Wakeman, Fripp y obviamente... Solari.

EL BAZAR DE WAKEMAN & FRIPP (Margarita Xirgu,1979)

PATRICIO DISCO SHOW (EL BAZAR DE KAKEMAN & FRIPP) Studio Free Pub, 1985

PATRICIO SUPER SHOW (EL BAZAR DE WAKEMAN & FRIPP) Paladium, 1986

-Juan Carlos Serqueiros-

CARTA DE JAMES JOYCE A SU ESPOSA
























CARTAS DE AMOR QUE DESTILAN TINTA

(Publicado en el diario El Comercio, de Ecuador)

De James Joyce a su esposa Nora Barnacle

Dublin, Diciembre 9, 1909
Mi dulce y traviesa pajarita cogedora. Aquí está otro billete para comprar lindos calzones o medias o ligas. Compra calzones de puta, amor, y asegúrate de rociarles las piernas con algún agradable aroma y también de mancharlas un poquito atrás.
Pareces ansiosa de saber cómo recibí tu carta que dices es peor que la mía. ¿Cómo que es peor que la mía, amor? Sí, es peor en una o dos partes. Me refiero a la parte en la que dices que lo harás con tu lengua (no me refiero a que me chupes) y en esa amable palabra que escribiste bien grande y subrayada, pequeña canalla. Es excitante escuchar esa palabra (y una o dos más que no escribiste) en los labios de una chica. Pero prefiero que hables de ti y no de mí. Escríbeme una larga, larga carta, llena de esas y otras cosas, acerca de ti, querida. Ahora ya sabes cómo regalarme una erección. Dime las más pequeñas cosas acerca de ti tan detalladamente mientras sean obscenas, sucias y secretas. No escribas otra cosa. Deja a cada oración llenarse de sucias e impúdicas palabras y sonidos. Son lo que más amo oír y ver en el papel, porque las más sucias son las más hermosas.
Las dos partes de tu cuerpo que hacen cosas sucias son las más amadas por mí. Prefiero tu culo, querida, a tus tetitas porque hace cosas más sucias. Si amo tanto tu coño no es tanto por ser la parte de tu cuerpo que penetro, sino porque hace otra cosa sucia. Puedo pasar todo el día acostado putañando mientras miro la divina palabra que escribiste, y la cosa que dices quisieras hacer con tu lengua. Desearía poder oír tus labios murmurando esas celestiales y excitantes palabras sucias, ver tu boca haciendo ruidos y sonidos sucios, sentir tu cuerpo culebreando debajo mío oír y oler los gruesos sucios pedos de niña irse pop pop fuera de tu hermoso culo desnudo de niña y coger, coger, coger el sexo de mi caliente villana, mi pequeña y cogedora pajarita, por siempre.
Estoy feliz ahora, porque mi putita dijo que quiere que lo hagamos por atrás, y quiere que la coja por la boca, y quiere desabotonarme y sacar mi petaca y chuparla como una teta. Más y más sucias que éstas cosas quiere ella hacer, mi pequeña y desnuda cogedora, mi pícara y culebreadora pequeña culeadora, mi dulce y sucia pedorrita.
Buenas noches mi pequeño coñito, me voy a acostar y jalármela hasta acabar. Escribe más y más sucio, querida. Hazle cosquillitas a tu pequeño pene mientras me escribes para que te haga decir peores y peores cosas. Escribe las palabras obscenas grandes y subrayadas y bésalas y ponlas un momento en tu dulce sexo caliente, querida, y también levanta un momento tu vestido y ponlas debajo de tu querido culito pedorreador. Haz más si quieres y mándame entonces la carta, mi querida pajarita cogedora de enojado trasero.
JIM
 

EL CUERVO






















El cuervo
(Edgar Allan Poe)

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”
 
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!  

LA CUCARACHA























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

LA CUCARACHA

Pobrecito de Madero
casi todos le han fallado
Huerta el viejo bandolero
es un buey para el arado

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar,
porque no tiene,
porque le falta,
marihuana que fumar 

El que persevera alcanza
dice un dicho verdadero
yo lo que quiero es venganza
por la muerte de Madero

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar,
porque no tiene,
porque le falta,
marihuana que fumar

Todos se pelean la silla
que les deja mucha plata
en el norte viva Villa
y en el sur viva Zapata

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar,
porque no tiene,
porque le falta,
marihuana que fumar

Con las barbas de Carranza
voy a hacer una toquilla
pa’ ponérselo al sombrero
de su padre, Pancho Villa

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar,
porque no tiene,
porque le falta,
marihuana que fumar

Que bonita soldadera
cuando bailan el fandango
viva Pánfilo Natera
el orgullo de Durango

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar,
porque no tiene,
porque le falta,
marihuana que fumar

En la mina todo brilla
asi son sus minerales
ya murió Francisco Villa
general de generales

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar,
porque no tiene,
porque le falta,
marihuana que fumar 

Contrariamente a la creencia generalizada, La Cucaracha no es en realidad una canción mexicana; sino española.
Y es antiquísima, ya que su origen se pierde en la noche de los tiempos, siendo imposible determinar fehacientemente de qué época data; porque incluso hay quien sostiene que es de los años de la guerra de España por liberarse de la ocupación de los moros. Posteriormente, los mexicanos la adoptaron como propia, le pusieron ritmo de rumba, de corrido y de varios otros géneros, y le fueron introduciendo variantes en la letra (La Cucaracha no tiene una letra determinada que pueda considerarse "la original", sino cientos de ellas), adaptando la misma a las circunstancias sociopolíticas que iba viviendo México, y mutándola en función de lo que se le ocurría a cada uno de los bandos que luchaban entre sí.
En la revolución mexicana de 1913, el pueblo partidario de Villa y Zapata, “bautizó” a un general mexicano llamado Victoriano Huerta -un tipejo sucio, corrupto, sanguinario, ladrón y despreciable; famoso por sus tropelías y también por su afición a la marihuana- con el mote de "la cucaracha". O sea, buscaron un insecto que represente lo más repulsivo y deleznable, y por eso le pusieron “cucaracha" a Huerta. Y ahí las tropas zapatistas le cambiaron el estribillo por uno que decía: "La cucaracha / La cucaracha/ ya no puede caminar / porque no tiene / porque le falta / la marihuana que fumar".


-Juan Carlos Serqueiros-
  
 

HISTORIAS DE AMISTADES MÁS ALLÁ DE LA MUERTE: EL PERRO BOBBY














































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Ignoro quién habrá narrado esta historia; pero la comparto porque es excelente.


El perro Bobby era el fiel compañero de un policía llamado John Grey quien vivió en Edimburgo, Escocia; alrededor de 1856.  John y el perro se convirtieron en amigos inseparables hasta 1858, cuando John murió de tuberculosis y fue enterrado en el cementerio anexo a la iglesia de Greyfriars. Su perro Bobby se hizo famoso porque durante 14 años permaneció en la sepultura de su amo durante todas las noches, hasta su propia muerte (encima de la tumba de John) en 1872. Bobby era un skye terrier, raza esta oriunda de la isla de Skye, reconocida por su lealtad y compañerismo. Los skye terriers se popularizaron entre la nobleza de Escocia, debido a esas cualidades.
Una tradición conectada a “Bobby” y el castillo de Edimburgo, es la del disparo de la batería de cañones de las 13 horas. Se dice que a fin de sincronizar los relojes de toda Edimburgo, a las 13 hs., se disparaba una batería (tradición esta que aún hoy se mantiene). Al tiempo de que esta costumbre comenzó, Bobby –que ya no tenía amo, pues su dueño John Grey ya había fallecido tiempo antes- vagabundeaba siempre en las cercanías del castillo; y en los cuarteles de éste, se hizo amigo de un sargento llamado Scott. El sargento Scott presentó a Bobby a sus compañeros, y todos le dieron la bienvenida al nuevo camarada peludo. Una de las responsabilidades del sargento Scott era la de ayudar a disparar el cañón, y Bobby siempre lo seguía a las rampas del castillo para ser testigo de la acción. Inmediatamente después del disparo de la una en punto, Bobby se dirigía a un restaurante llamado “The Eating House”, donde el dueño regularmente le daba a Bobby su almuerzo. Muy pronto, se convirtió en una atracción diaria para la gente, ver a Bobby ir a pedir su comida. Y además, una multitud frecuentemente se reunía en la entrada del cementerio para esperarlo, porque Bobby no perdía tiempo: inmediatamente después de comer en el restaurante, corría hacia el cementerio para sentarse pacientemente al lado de la tumba de John Grey, su amo fallecido.
Debido a que Bobby es una parte querida de la rica historia de Edimburgo, su collar y su plato se preservan en la Casa Huntly, el museo dedicado a la historia de la ciudad. La Casa Huntly es una casa restaurada que data del siglo XVI. Después de una amplia renovación, el museo se abrió en 1932. El collar que pertenecía a Bobby y que está en la Casa Huntly es más que un collar típico: después de la muerte de John Grey, Bobby no tenía dueño oficial. Era amado y regularmente alimentado por las familias y comerciantes situados alrededor del cementerio, pero nadie había pagado su patente; y por ello, Bobby había visto la muerte de cerca en varias ocasiones, debido a que carecía de licencia. El Sr. James Brown, viejo cuidador del cementerio, contó como  Bobby se encontraba acostado sobre el túmulo funerario, a la mañana siguiente al entierro. A los perros no se les permitía entrar al cementerio, por lo tanto, el Sr. Brown debía perseguir al perrito hasta sacarlo de allí, pero, a la mañana siguiente, el perro volvía. Una segunda vez  Bobby fue ahuyentado, sólo para encontrarlo nuevamente en el lugar habitual, tiritando sobre el suelo frío y húmedo de la tumba de Gray. En ese momento, el cuidador sintió pena por el perrito y le permitió quedarse. Aún en los días de clima más horrible, Bobby no abandonaba su posición, a menudo, aullaba a aquellos que intentaban convencerlo de que se quedase en sus casas. Bobby no tenía licencia y estaba en peligro de muerte. Afortunadamente para Bobby, el alcalde de la ciudad, Sir William Chambers era un amante de los perros. Como jefe del municipio, era un hombre poderoso y cuando el asunto de la licencia de Bobby surgió, pidió conocer al perrito. Sir William quedó encantado con Bobby y así fue como decidió pagar por su licencia indefinidamente. A Bobby se le dio un nuevo collar, el que hoy se encuentra en exhibición, y un plato de bronce con la siguiente inscripción: “Greyfriars Bobby del Alcalde, 1867, autorizado”. Bobby murió en 1872, y fue enterrado a poca distancia de la tumba de su amo. Posteriormente, en el sitio donde están los restos del perro, se colocó una lápida.
Un año después de la última guardia de Bobby sobre la tumba de su amo John Gray; la Baronesa Angela Georgina Burdett-Coutts, conmovida al conocer la historia del perro, hizo esculpir en su honor una estatua y una fuente para conmemorar la vida de un perro devoto y la historia de una amistad que superó la muerte. A unos pocos pasos del cementerio de la iglesia de Greyfriars, se encuentra la famosa estatua de "Bobby". Y enfrente, hay un pub que lleva nombre de "Bobby" en su homenaje.

Nota mía: En nuestro país, el Indio Solari creó una canción (inédita) titulada “De aquellos (estos) polvos futuros lodos”, en cuya estrofa inicial se menciona metafóricamente la fidelidad de Bobby. La letra de la canción comienza con la frase: “El perro Bobi es un servicio de amor a todo rock”. Si querés acceder a mi artículo al respecto, cliqueá sobre el enlace:


-Juan Carlos Serqueiros-