martes, 18 de marzo de 2025

TODAVÍA








































Escribe: Gabriela Borraccetti *

Todavía tengo algo de aquella niñez que admiraba a quien hacía un barquito de papel o pintaba un gato con dos círculos y un par de triángulos por orejas.
Quizá hoy la diferencia sea tan sólo de complejidad, y a eso se deba que en lugar de un monigote; me deslumbra quien con sus palabras extiende un camino que me acerca a alguna nueva puerta o me ayuda a cruzar la calle para que vea cómo luce el otro lado de la vereda.
Lo único que en definitiva ha hecho el tiempo, es darme la posibilidad de comprender que las cosas esenciales permanecen intactas en el corazón; aunque en lo externo hagan metáfora para convertir la simpleza de un círculo en una escalera caracol al cielo.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

sábado, 15 de marzo de 2025

VENCEDORES VENCIDOS (REEDICIÓN)























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Vencedores vencidos
(Beilinson - Solari)

Y ahora tiro yo porque me toca
en este tiempo de plumaje blanco
Un mudo con tu voz, y un ciego como yo
Vencedores vencidos!
Te has fugado!
Me hago humo!
Den la alarma!
Ensayo general para la farsa actual,
teatro antidisturbios.
Se rompe loca mi anatomía
con el humor de los sobrevivientes
de un mudo con tu voz
de un ciego como yo...
Vencedores vencidos!
Leyendo diarios en un baño turco
empañando Ray-Ban's, mascando un hueso
tu perro, un perro cruel
con la costumbre de no contentarse con los restos.
Ovejero que descansa en manto negro!
En este rollo de monos de polvo
hemos perdido el rastro unos minutos
un par de monos más (unos terrícolas)
Vencedores vencidos!
Buena Suerte! Y más que suerte! (sin alarma ...)
Me voy corriendo a ver que escribe en mi pared
la tribu de mi calle. La banda de mi calle!
 

El título alude a un contrasentido: los ganadores circunstanciales de hoy, son los perdedores de siempre, los patos les tiran a los cazadores, los “de abajo” les ganan a los “de arriba”, los presos a los guardianes...

Darle cierto... color local, digamos, a una canción inscripta en la cultura rock -universalista per se-, con atisbos y sugerencias que nos ilustren sutil y poéticamente el momento que se pretende reflejar en su letra, no es, en modo alguno, tarea sencilla. Pero el genio de Solari lo logra: para 1987 / 1988, en nuestra Argentina estaba claro que el retorno a la democracia subsiguiente a la larga y horrible noche de la tiranía militar, no implicaba que quienes la habían instigado y se beneficiaron de ella, se hubiesen resignado mansa y dócilmente a perder sus privilegios, al contrario; los poderes negros seguían ahí, incólumes. En ese contexto, si bien se respiraban otros aires desde que se produjo el retorno al orden constitucional; no podía decirse que se gozara de una libertad verdadera, que trascendiera lo meramente formal y aparente. Así las cosas, los presuntos vencedores estaban tan vencidos por los poderes económicos como lo habían estado antes; sólo que ahora (donde "ahora" es 1988, año de edición de Un baión para el ojo idiota) disfrutaban de una libertad... ¡controlada por las corporaciones! 
Y eso es lo que -para mí- procura transmitir el Indio en Vencedores vencidos. Pero (seguramente debido a circunstancias personales y a mi historia de vida) esta canción, particularmente se me antoja una semblanza metafórica de alguien que logra escapar a la feroz represión desatada por Rojas y Aramburu tras los sucesos de junio de 1956 (recordemos que inmediatamente después del golpe de estado de 1955 que derrocó a Perón; Lonardi, presidente de facto, había pronunciado la frase: "Ni vencedores ni vencidos").
“Y ahora tiro yo porque me toca”: Lo hace aparecer como si se tratara de un juego, por ejemplo de dados. Ahora es su turno, le toca tirar a él, a ver qué sale; es su oportunidad.
“en este tiempo de plumaje blanco”: Llegó la hora de huir, de buscar la libertad, es tiempo de libertad. El "plumaje blanco" es la idea de libertad, refiriéndose a la tradicional asociación de la libertad con la imagen de una paloma blanca en vuelo.
“Un mudo con tu voz, y un ciego como yo”: Él es "ciego", porque está preso en una cárcel y no puede "ver" la cotidianeidad, pero si bien él es ciego; el guardián es "mudo", porque a su manera, también es prisionero de un poder superior a él, y está impedido de gritarlo.
“Vencedores vencidos!”: Triunfa el preso, se escapa, pasa a ser los "vencedores", y pierden los guardias, que pasan a ser "vencidos".
“Te has fugado! / Me hago humo! / Den la alarma! / Ensayo general para la farsa actual, / teatro antidisturbios”: El preso se fuga. Los guardias reprimen y tratan de detenerlo; pero a pesar de que ya hicieron muchas veces simulacros (“ensayo general”) de amotinamiento de presos (disturbios) y de represión (“antidisturbios”); esta vez no tienen éxito: el preso se fuga, ("me hago humo"); a pesar de la “alarma” que se dio.
“Se rompe loca mi anatomía / con el humor de los sobrevivientes / de un mudo con tu voz / de un ciego como yo... / Vencedores vencidos!”: El tipo está loco de alegría porque consiguió fugarse. A pesar de que otros presos no lo lograron, él sí. Es un "sobreviviente" a la represión de los guardias. Y obviamente, está contento por eso; aunque haya recibido en el medio, algunas lesiones o heridas, es decir, se le haya “roto la anatomía”.
“Leyendo diarios en un baño turco”: Ya se escapó, está en libertad, y lee los diarios para ver las noticias del motín y la fuga; pero se siente en un "baño turco" (suda de miedo ante el temor de que vuelvan a apresarlo).
“empañando Ray-Ban's, mascando un hueso”: Está escondido en algún aguantadero (asocia eso con esconderse atrás de anteojos oscuros marca Ray-Ban, en una metáfora de doble sentido, ya que también está refiriéndose a Rojas y sus anteojos oscuros, característicos en él), y mientras tanto está "mascando un hueso", es decir, está morfando alguna comida decente, en lugar de la comida vomitiva que le daban en la cárcel o donde quiera que sea que haya estado prisionero.
“tu perro, un perro cruel”: Asocia a los guardias de la cárcel, con perros feroces, crueles, y le pega un sablazo al poder político que lo tenía preso y quería asesinarlo.
“con la costumbre de no contentarse con los restos”: Los guardias son unos hijos de puta: no tienen bastante con los "restos" (o sea los presos que no pudieron fugarse, porque murieron en la represión), y entonces lo siguen persiguiendo y buscando encarnizadamente a él, que por eso tiene que mantenerse escondido.
“Ovejero que descansa en manto negro!”: Los guardianes son "perros", y los compara, por el negro de sus uniformes, con un pastor alemán manto negro. El guardia (perro) tiene que cuidar a sus ovejas (los presos); pero mientras el guardia descansa o se distrae, el preso se escapa.
“En este rollo de monos de polvo / hemos perdido el rastro unos minutos / un par de monos más (unos terrícolas) / Vencedores vencidos!": Los represores, la yuta, etc.; no lo pueden encontrar, le perdieron el rastro (“monos de polvo”), a pesar de que piden ayuda a alguien ("un par de monos más"), aludiendo a algún servicio de inteligencia, utilizado para capturar o recapturar presos políticos. Los represores recurren a un servicio de inteligencia del ejército (no de la marina o de la aeronáutica, ya que el Indio los rotula como "unos terrícolas", es decir, de las fuerzas armadas de tierra, del ejército); pero el chabón se les hizo perdiz, no lo encuentran por ningún lado.
“Buena Suerte! Y más que suerte! (sin alarma ...) / Me voy corriendo a ver que escribe en mi pared / la tribu de mi calle. La banda de mi calle! “: Listo, por fin se terminó la pesadilla, ya está… No lo pudieron encontrar, y por eso, ahora está tranquilo. Tuvo mucha suerte (“buena suerte! y más que suerte!”) y va a poder gozar de su libertad, va a poder salir de la clandestinidad, a la calle, va a poder ver las pintadas en los muros, hechas por sus compañeros de causa ("que escribe en mi pared la tribu de mi calle”).


-Juan Carlos Serqueiros-


jueves, 13 de marzo de 2025

ARGENTINIDAD



















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Al referirnos a alguna personalidad destacada de nuestro país, me parece que ya va siendo hora de cortarla con la cantilena esa: "Fulano de tal: argentino de origen español” (o italiano o lo que fuere). Esa acotación (que dicho sea de paso, nadie nos la exige; la expresamos motu proprio) equivale a minimizarnos, a disminuirnos en cuanto a nuestra identidad nacional.
Y lo peor, es que eso no lo hacen los de afuera; sino que lo hacemos nosotros mismos. Nos "bajamos el precio" cada vez que escribimos, por ejemplo: "Fulano de tal: destacado científico argentino de origen...". Además, es una forma velada (y quizá inconsciente) de "pedir disculpas" por haber nacido en la Argentina o haber adoptado nuestra nacionalidad. Es como presentarse diciendo: "Soy argentino, pero mi padre (o mi abuelo o mi...) era alemán (o francés, inglés o lo que fuere)”. ¿Qué tiene que ver? ¿Qué agrega eso? Uno es por sí mismo y las naciones lo son por sí mismas.
El problema no radica en la multiplicidad de orígenes. El surgimiento se da a partir de los patres (de allí viene la palabra "patria"), es decir, los primeros ciudadanos que la concibieron (en nuestro caso, los próceres de la Revolución de Mayo y de la Independencia) e impusieron su reconocimiento. Después viene el proceso de la nacionalidad, es decir, el sentimiento y la convicción de pertenencia a una nación, o sea: soy argentino porque esta patria, en una proporción de uno sobre cuarenta y siete millones (o la cantidad que seamos), es mía. Consecuentemente, estoy integrado, soy parte de esa nacionalidad y a ella pertenezco.
El nacer en un lugar no define la pertenencia a una nacionalidad; lo que la define es la voluntad y la convicción arraigada de pertenecer a ella, independientemente de dónde hayan provenido nuestros antecesores. Y el proceso de consolidación, afirmación y expansión de esa nacionalidad es eminentemente cultural: soy argentino (por haber nacido aquí o por haber optado por serlo) y adopto esa identidad, me identifico no solamente con su tierra; sino también con su gente, su historia, sus valores, sus símbolos, su lengua, sus usos y sus costumbres.
Nadie respeta a quien no se respeta a sí mismo y nadie ama a quien no se ama a sí mismo. Asumamos y proclamemos sin ambages nuestra nacionalidad y desterremos el uso de ese acomplejado y vergonzante "argentino de origen..."; seamos ARGENTINOS y punto.

-Juan Carlos Serqueiros-


martes, 11 de marzo de 2025

ETERNAMENTE




















ETERNAMENTE
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Eternamente disconforme
Vive quien sólo piensa en sí mismo.
Eternamente vacío
Vive quien sólo piensa en los demás.
Eternamente amargado
Vive quien espera consideración ajena.
Eternamente solo
Vive quien aguarda aprobación.
Eternamente feliz
Vive quien se sabe a sí mismo.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


domingo, 9 de marzo de 2025

LA MUJER, EL HOMBRE Y LAS VISIONES POLARIZADAS DE LA REALIDAD





















Escribe: Gabriela Borraccetti (*)

Los hombres suelen ser de pocas palabras, pronuncian más bien unas pocas; quedándose muchas veces cortos y escasos a la hora de explicar un problema. No obstante, eso que la mujer considera un defecto, les facilita ir directamente al núcleo de lo que los preocupa, sin demorarse en lo que ellos consideran "detalles menores". Desde esta base, es como desarrollan su tópico, no haciendo lugar a los datos pertenecientes a la inteligencia emocional (la especialidad femenina), prefiriendo llamar "tontería", a todo lo que los distrae de su objetivo.
En tanto ellos vierten una opinión imbuida más por su prisa en llegar al objetivo final o solución; ellas prefieren tomar en cuenta los datos provenientes de todos aquellos que intervienen en la situación, produciendo una conclusión global e inclusiva. No dejar de lado el contexto, les permite ir encadenando una serie de secuencias, que pueden evitar caer en la política de "ensayo - error", preocupándose especialmente por no herir susceptibilidades ni provocar respuestas negativas que obstaculicen el propósito. Es en este punto en el cual el varón suele señalar que la mujer ejerce "manipulación"; dado que ellos consideran que la evitación de negatividad es coartar la libertad de quien responde, y sin embargo, en sus percepciones; la mujer hace posible cosas que se darían con la técnica empleada mayormente por los señores de pantalón.
Aún así, el exceso de esta cualidad, puede diluir el problema o la cuestión de la que se trate, transformándola en una interminable seguidilla de concatenaciones que no tienen fin y menos solución.
Para resumirlo, el hombre tiene un pensamiento muy al estilo sistema solar: un núcleo central y datos lejanos que lo rodean (tal como lo hacen los planetas); mientras que la mujer se asemeja más a la luna, dando vueltas alrededor de un núcleo en el que ella nunca está.
De esta diferencia se pueden deducir un sinnúmero de situaciones por las cuales hombres y mujeres, apenas pueden intercambiar algunas cosas sin tener que hacer grandes esfuerzos de adaptación: él siempre escueto, ella siempre con algo que agregar; él habla colocándose como sujeto de la oración, mientras que ella accede a eso una vez que ha resuelto la intrincada red de circunstancias; él es lineal, ella trabaja en red; él considera importante el fin, ella acentúa el "medio".
A la queja eterna que reza “tú hablas mucho", se opone indefectible la que replica "y tú eres mudo"; con lo cual no estamos en condiciones de hallar ningún tipo de consonancia, y este es el primer paso hacia la discordia y los grandes agujeros en la comunicación, que en pleno apogeo de la tecnología, se nos revelan como obstáculos que están más allá de los aparatos y muy cerca de las diferencias estructurales entre los sexos.
La forma de solucionar semejante alejamiento, es comprender que, en la mayoría de los casos, ninguno de los dos intenta retorcer los hechos para convencer al otro e imponerle una razón, sino que cada cual tiene una visión de la realidad polarizada, que produce esas distancias que terminan por caratularse de "mentira".

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


sábado, 8 de marzo de 2025

GUALICHO (REEDICIÓN)

 

Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Gualicho
(Beilinson - Solari - Bucciarelli)

El "zumba" se colgó
del bondi a Finisterre
rajando del amor
detrás de un beso nuevo
Con lo que cuesta armar un full
armar algún puto full
y jugarlo en este paño, Dios!
Gualicho de olvidar
apretado en las manos
Las despedidas son
esos dolores dulces.
Con lo que cuesta armar un full
armar algún puto full
y jugarlo en este paño, Dios!
Caldos de Venus que
son como agua bendita
y un par de rounds de amor
con la tele encendida.
Gualicho de olvidar!

El título remite a un talismán o amuleto utilizado para conseguir algo que se anhela fervientemente. Gualicho (en su grafía correcta, walichú) es un vocablo indio de la lengua pampa  para designar al dios del mal, y con el correr del tiempo, su acepción fue cambiando y se aplicó el término a cualquier hechizo, conjuro o talismán que podía servir tanto para cosas buenas como para cosas malas. Podía servir, por ejemplo, para evitar la muerte en un combate, para que una mujer "atrape" a un hombre ("la mina esa lo engualichó", se decía popularmente), etc. 
En este caso puntual, el Indio se refiere a un chabón que, engualichado por una fémina que se le cruzó en una relación extra matrimonial, extra pareja; necesita, anhela, un gualicho que sirva para que consiga olvidar el amor por una mujer (su esposa, su pareja) y todo lo que ese amor significó para el tipo.
En las dos primeras frases, “el ‘zumba’ se colgó / del bondi a Finisterre”, el tipo toma de apuro, de una, en un arranque súbito (se "colgó del bondi"), una decisión desesperada: la de mandarse mudar cuanto más lejos mejor, a un sitio remoto e ignoto que designa como Finisterre. Finisterre (finis terrae) era en la antigüedad el confín de la Tierra, el Fin del Mundo conocido en ese entonces. Para los antiguos romanos, en el faro situado en el Cabo de Finisterre, en la costa de Galicia, terminaba la Tierra y más allá estaba lo desconocido, el Arcano.
El Indio al protagonista de la canción lo llama "zumba", que en lunfardo quiere decir testaferro, alguien que tiene a su nombre lo que en realidad es propiedad de otro (probablemente esté aludiendo a que el tipo tiene un papeo interesante, cierta posición económica ganada a través de su laburo, como si se tratara de algún gerente o director de una empresa importante, digamos; o si queremos mirarlo por el lado de lo marginal, vendría a ser alguien que se encarga de una actividad delictiva, pero obedeciendo los planes y dictados de un tercero). Pero en lunfardo también se aplica "zumba" a alguien que está con una gran paliza encima o muy drogado; así que el Indio se lo adjudica en el sentido de su profesión, de su medio de vida, y también señalando que el tipo viene muy golpeado por la vida en un sentido existencial: llegó a un punto en el que está harto y con unas tremendas ganas de mandar todo al carajo, pero a la vez; con muchísimo miedo de tomar una decisión incorrecta para el rumbo de su vida. Lo de “rajando del amor / detrás de un beso nuevo”, significa que "huye" de la mujer que ama en lo formal y en lo cotidiano, o sea, su pareja (“rajando del amor”); y se va detrás de una aventura, de un "beso nuevo"; y por supuesto, no sabe cómo le va a ir a partir de esa decisión que adopta...
“Con lo que cuesta armar un full / armar algún puto full / y jugarlo en este paño, Dios!”: Un full es una figura del juego de naipes de póker, que consiste en tener dos cartas iguales entre sí, y las tres restantes también iguales entre sí. No es la jugada más alta, pero sí una de las más altas (por encima del full están el póker, la escalera y la escalera real, que es lo máximo). Con esa metáfora se refiere a que el tipo tiene una pareja conformada -él y su mujer, o sea, dos "cartas iguales"- y tres hijos -las otras tres cartas iguales entre sí- ("con lo que cuesta armar un full"), y consiguió cierto nivel, cierto status. No está en la cúspide de todo; pero sí llegó bastante alto en la vida ("este paño"). Y con lo que le costó llegar a esa posición, tiene miedo de estar mandándose una terrible cagada, abandonando todo.
“Gualicho de olvidar / apretado en las manos”: Quiere vencer sus propias prevenciones, jugársela y rajarse "tras el beso nuevo", encomendándose, con la ayuda de su gualicho, a la posibilidad de olvidar todo lo que deja atrás.
“Las despedidas son / esos dolores dulces”: Si bien experimenta dolor por dejar todo, también tiene expectativas de que superada esa sensación de tristeza, de dolor; pueda esperarlo algo mejor. De esa manera, una despedida que en principio es un "dolor"; se convertirá en algo “dulce” después.
“Caldos de Venus que / son como agua bendita / y un par de rounds de amor / con la tele encendida": En la rutina tediosa en que se había convertido su vida matrimonial, “soportar” la relación sexual con su mujer sólo le era posible tomándose un “caldo de Venus” (en triple alusión: a la mitológica diosa del amor sensual, erótico; al "monte de Venus", o sea el pubis femenino; y al canal televisivo porno Venus). Y precisamente, las pelis del canal Venus son las que lo “motivan” a la hora de tener que echarse un par de polvos con su jermu (“un par de rounds de amor”).
“Puede ser chaparrón / pero también tormenta”: La mina con la cual se raja a “Finisterre”, el “beso nuevo” tras el cual se va, la aventura a la que se juega, puede ser algo pasajero (un "chaparrón"); pero también puede ser algo trascendente, que lo dé vuelta, que lo cambie, es decir, puede ser una "tormenta". Obviamente él espera que sea lo segundo. Y paralelamente, la pena y el resquemor que lo agobian por dejar todo atrás, puede ser un "chaparrón"; pero también una "tormenta" que lo afecte definitivamente, para siempre. Y por supuesto, él se juega a que se dé lo primero.
“No quiero verte más! / Será así mi ceguera?”: No quiere ver más a su pareja, a la mujer que va a abandonar; así como tampoco quiere seguir con la vida que llevó hasta ese momento. Pero se pregunta si no se estará mandando un terrible moco, si no estará ciego abandonando todo.
“Gualicho de olvidar!”: Y bueno, ya está: superó todas sus dudas y temores por lo que le espera en adelante y tomó una decisión: se va. Y se encomienda a la efectividad de su gualicho para lograr el olvido de todo lo que deja atrás.




jueves, 6 de marzo de 2025

BAY BISCUIT Y KERO






















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Me acuerdo… ¡claro que me acuerdo! Cuando era pibe, si traía en la libreta de la escuela todos "sobresaliente"; mi vieja me premiaba diciéndome: “Andá al almacén de don Tito y comprá una lata de Bay Biscuit y un frasco de Kero”.
¡Ah! Eso sí: no quiero acordarme de si llegaba a traer algún pijotero "suficiente" (y ni te cuento si se entreveraba un “insuficiente”, porque ahí sí que se armaba la podrida en serio: "Mocoso de mierda, nos deslomamos con tu padre para educarte, haciendo mil sacrificios, y vos traés un 'insuficiente'. No tenés vergüenza, ¡vago! Te la pasás todo el día en el campito con la pelota... ¡Entrá, mirá, entrá y sentate en la cocina a hacer los deberes antes que te cague a cintazos!").
Mejor sigamos con los recuerdos felices, o como canta el Indio Solari: “bebamos de las copas lindas”. Las Bay Biscuit eran lo más, riquísimas, una exquisitez. Untarlas con mucho Kero y zambullirlas en la taza de mate cocido era gloria de titanes.
Hoy, con 69 pirulos por el lomo, debe hacer como 55 años o más que no comía Bay Biscuit, y resulta que hace un rato, en el super, las vi en una góndola y... casi maquinalmente, puse un paquete en el carrito. Y a partir de eso me recorrí todo el puto supermercado buscando el Kero, pero no lo encontré. De todos modos, no veía la hora de llegar a casa y zamparme un café con leche con Bay Biscuit...
Para qué las habré comprado... Qué pelotudo... Son una porquería cósmica las de ahora... Encima, el paquete dice "receta original". Hijos de puta y la concha de su madre... Soja traen ¡soja! Estafadores asquerosos.
A los argentinos no nos quedó ninguna de aquellas empresas alimenticias que teníamos: Canale, Bagley, Terrabusi... Todas absorbidas por corporaciones transnacionales.
Y para colmo, averigüé y el Kero ya no existe; no lo hacen más. Aunque quizá sea mejor así, total... pa' la bazofia que fabrican hoy por hoy... Aterra el imaginarlo nomás.
Y claro... ahora a los pibes les dan "copos de maíz", toda esa caca envasada, viste... Sólo les falta decirles "come tu cereal, niño, o no te dejaré salir para jalogüin".
Por qué no se hacen un enema de chocolate y se van a cagar a los cumpleaños infantiles. Cocacolizados del orto.

-Juan Carlos Serqueiros-


miércoles, 5 de marzo de 2025

IRREMEDIABLE






















IRREMEDIABLE
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

No supe cómo remediar
Los puñales que había lanzado
Haciendo brotar en tajos
Surcos de agua en tus mejillas.

Y lentamente
Se me congelaron los labios
Se me endurecieron las manos
Y toda yo era de sal.

Una estatua abandonada
En un jardín de lanzas ciegas
Sin rastros de consciencia
Sin destino de arañarte
Sin saber cómo salvarte
Del infierno de mis frases
Sin saber que la respuesta
No era escudo ni era sable.

Entonces alcé esta cruz
Y entregué a ella mis alas
Clavando en la madera
Mis palabras por estaca.

Se abrió mi corazón
Cayó de él la llave
Que fue a dar a tus manos
De forma ahora...

Irremediable.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


lunes, 3 de marzo de 2025

UN ASIENTO CONTABLE













































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Este documento, datado 7 de agosto de 1885, obrante en el Archivo General de la Nación y que fue subido a internet por dicho organismo, sirve simplemente para anoticiarnos de un movimiento, digamos... contable, de la época (de hecho, está dirigido al "Tenedor de Libros" de la Contaduría General); pero para nada más que eso, al menos; sin conocer el detalle de la transacción más allá de los montos que se especifican en el texto (objeto de la misma, motivos, etc.).
Sin embargo, sí podemos hacer algunas inferencias a partir del cuadro de situación, esto es, del contexto, en que se producía:
En agosto de 1885 —primera presidencia de Julio A. Roca (1880-1886)—, las finanzas argentinas estaban fuertemente afectadas por faltante de oro, lo cual había tornado imposible la conversión del peso papel en metálico a la paridad establecida por la ley n° 1130 del 5 de noviembre de 1881 llamada De Unificación Monetaria. Por ese motivo, Roca y su ministro de Hacienda: Victorino de la Plaza, emitieron en enero de 1885 un decreto por el cual se suspendía la misma por dos años, y se imponía el curso forzoso del peso papel. El 9 de marzo renunció De la Plaza; entonces Roca llevó a Wenceslao Pacheco al ministerio de Hacienda, y el 14 expidió un decreto por el cual se designaba a Carlos Pellegrini enviado diplomático especial del gobierno argentino para entablar con los acreedores europeos negociaciones tendientes a obtener nuevos empréstitos. En buen romance, que viniera oro desde Europa para desahogar las finanzas argentinas.
La gestión del Gringo fue exitosa ("exitosa" en cuanto a la consecución del objetivo que perseguía, quiero decir; después, cada uno tendrá su opinión en lo tocante a si aquella política adoptada, fue beneficiosa o gravosa para el interés nacional), y a su regreso de Europa, Roca, agradecido, lo designó ministro de Guerra.
No obstante, el oro de los banqueros europeos recién comenzó a llegar a nuestro país a principios del año siguiente, 1886; debido a lo cual la crisis financiera (que no se convirtió en económica) continuó hasta diciembre de 1885, en que la cotización trepó a los 145 centavos papel. Pero una vez sorteado el trance, en abril de 1886, bajó a 110, es decir, apenas por encima de la par; lo cual sin duda influyó para que Juárez Celman, candidato del oficialismo (el PAN,) ganara cómodamente las elecciones presidenciales (y de paso, para que Pellegrini fuera de vicepresidente).
Un sector de la prensa criticó el acuerdo al que Pellegrini había llegado con los acreedores, sobre todo; por lo elevado de la comisión que cobró por su gestión, lo cual le permitió rehacer la fortuna personal que (según se decía) había perdido años antes en el juego.
En ese contexto es debe analizarse el documento publicado por el AGN. Y a riesgo de abusar de su paciencia, mi querido amigo lector, permítame usted un par de consideraciones:
La primera es sobre la "familiaridad" de trato entre la banca extranjera y el ministerio de Hacienda: era tanta, que el representante de la Baring Brothers en Buenos Aires ingresaba por Mesa de Entradas de la Contaduría General de la Nación, una comunicación cursada directamente al "Tenedor de Libros" para que éste haga el asiento contable. Uno de los que más acerbamente criticaba al gobierno de Roca y en especial al “arreglo Pellegrini”, escandalizado por la escasa o directamente nula transparencia que creía ver en el manejo de los fondos públicos: el Petiso Terry; fue después, en la segunda presidencia del Zorro, ministro de Relaciones Exteriores. ¿Incoherencia? Y… sí, pero qué quiere usted… al fin de cuentas, de carne somos, ¿no?
Y la otra es acerca de la aceptación generalizada que tuvo el decreto gubernamental disponiendo el curso forzoso de la moneda argentina: pese a la escalada del oro (como consigné precedentemente, en diciembre había llegado a 145 centavos papel); no hubo inflación.
El gobierno de Roca no sólo capeó exitosamente el temporal financiero, sino que además; la economía nacional creció significativamente, incluso a pesar de la terrible epidemia de cólera de 1886 con su trágica secuela de 20.000 muertes y al acentuado déficit fiscal. Todo lo cual, de suyo, viene a dar un rotundo mentís a los anquilosados defensores de la más impermeable ortodoxia económica.
Pero la mayoría del pueblo argentino ignora su propia historia, lo que en buena medida explica por qué nos va como nos va.
En fin…

-Juan Carlos Serqueiros-
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REFERENCIAS

Cortés Conde, Roberto. Finanzas públicas, moneda y bancos 1810-1899 (en Nueva Historia de la Nación Argentina t. 5. Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 2000).
Cortés Conde, Roberto y Della Paolera, Gerardo. Nueva historia económica de la Argentina. Edhasa, Buenos Aires, 2018.
Duggan, Julián A. La colocación de los empréstitos externos. La Argentina y los mercados de capitales. Universidad de Buenos Aires, 1963.
Ford, Alec George. El patrón oro 1880-1914. Inglaterra y la Argentina. Editorial del Instituto, Buenos Aires, 1966.
Liliedal, Augusto M. Problemas monetarios argentinos (en revista Económica vol. 7 n° 27-28, Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Ciencias Económicas, 1961).
Marichal, Carlos. Los banqueros europeos y los empréstitos argentinos: Rivalidad y colaboración: 1880-1890 (en Revista de Historia Económica, año II n° 1, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1984).
Rosa, José María. Historia argentina t. 8. Editorial Oriente, Buenos Aires, 1974.
Santacreu Soler, José M. Unidad monetaria, vertebración territorial y conformación nacional: el caso de la República Argentina (en Anales de Historia Contemporánea n° 20, Alicante, 2004).
Terry, José Antonio. Finanzas. Jesús Menéndez Editor, Buenos Aires, 1918.


sábado, 1 de marzo de 2025

JORGE ALEJANDRO NEWBERY






























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Un día como hoy, hace 111 años, un trágico accidente apagaba la vida de un gran argentino: el ingeniero Jorge Alejandro Newbery (n. Buenos Aires, 27.05.1875 - m. Mendoza, 01.03.1914), ilustre hombre de ciencia, funcionario, deportista, aeronauta y gran mecenas, hincha y presidente honorario del Club Atlético Huracán que lleva su globo como emblema.


Paradojalmente, como si se tratase de una cruel ironía del destino, aquel 1 de marzo de 1914 caía domingo de carnaval. El pueblo mendocino esperaba que Jorge Newbery le diera una exhibición de vuelo en el avión Morane de Teodoro Fels, y el joven ingeniero accedió.
El día anterior, sábado 28 de febrero, probó el avión, y al aterrizar le advirtió a Fels sobre una falla en el ala izquierda; por lo cual esa noche fue desarmado y reparado. Newbery se dirigió al hotel a preparar sus valijas, porque tenía planeado regresar a Buenos Aires en un tren que partiría desde Mendoza a la noche del día siguiente, 1 de marzo; luego de dar su exhibición de vuelo en Los Tamarindos.
Los testigos presenciales dijeron luego que después de ejecutar Newbery un tirabuzón, equilibró la aeronave y que ésta súbitamente empezó a volcarse sobre la derecha, sin que él pudiera controlarla. Se estrelló en un viñedo de las cercanías.


Paul Groussac, quien el día anterior había viajado en tren hasta Mendoza en compañía de Newbery, narró de este modo el momento en que cerró los ojos al muerto ilustre: "Contemplé su cadáver casi tibio y aun sin rigidez. A pesar de la honda herida frontal y la fractura de la mandíbula, el rostro no estaba deformado; y una vez cerrados por mí los ojos que quedaran entreabiertos, la noble fisonomía recobraba su belleza varonil".


El pueblo de Mendoza se volcó masivamente a la estación ferroviaria donde esa noche, como estaba previsto, salía el tren hacia Buenos Aires; para dar el adiós final a los restos del brillante pionero.
Dos días después, el 3 de marzo, un cortejo fúnebre de más de 50.000 personas de todas las clases sociales, acompañó sus restos mortales desde la Sociedad Sportiva Argentina hasta la Recoleta.


La carroza fúnebre marchaba adelante, pero sólo simbólicamente; no llevaba el ataúd, porque éste fue portado por familiares y amigos.
¡Gloria eterna a Jorge Newbery!

-Juan Carlos Serqueiros-



viernes, 28 de febrero de 2025

COLECHO



































Escribe: Gabriela Borraccetti *

Es muy bueno habilitar los espacios para la ternura, los personales, los compartidos, los exclusivos y en general; todos los destinados a poder reconocer con mayor naturalidad los deberes y los derechos, los sí y los no, la obediencia y la transgresión, y todo lo que conforma un crecimiento pleno y saludable.
Cuando en psicología hablamos de límites y espacios, no estamos hablando de prohibiciones, retos o castigos; sino del modo más sano y natural de poder establecer diferencias que sirvan para no crear un ser lleno de caprichos, con dificultad para aceptar frustraciones y una gran labilidad que le impida saber dónde terminan sus derechos - espacio - cuerpo -sentimientos - privacidad, y dónde comienzan los de los demás.
El colecho llena agujeros en los padres o entre ellos; pero no ayuda al niño a crecer, dado que su llegada a la Tierra implica el comienzo del aprendizaje de un modo de vivir independiente del útero que lo contenía y lo alimentaba dentro de mamá. Una vez afuera de ese mundo acuático y nutritivo, mamá seguirá haciendo lo mismo pero sin "cordón". Ya no habrá una unión física sino una puramente cercana y afectiva que irá notando como una "separación". Separación muy necesaria para ir creando consciencia de ser un individuo aparte y no parte de otro cuerpo. 

Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga.Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.