domingo, 15 de septiembre de 2024

TAREA FINA (REPUBLICACIÓN)























Escribe: Juan Carlos Serqueiros


Tarea fina
(Beilinson-Solari)

Quemando la turbina te escapás
vas a volver a herirme otra vez?
en tu ternura está acechándome
una buena traición de mujer
que echa hielo y brasas en mi corazón
(fumando en la oscuridad)
Sobrio no te puedo ni hablar
estoy perdido sin mi estupidez
un auto guapo va a venir por vos
y nada va a cambiar
vas a vivir
en el delta en un lanchón
buscando de qué reír
Le das la copa al fin, al vencedor
tarea fina, perdida en mi soledad
no sé si no me gusta más que el rock
(nunca lo vi llorar)
si no va sin freno no anda bien
ni me encadena a su show
Con las piernas más bonitas
las más lindas piernas que vi
y un juego rico de amores
caída libre para dos.

No pienses que te han abandonado; entiende que dentro tuyo existían objeciones a seguir en esa situación, aunque no te hayas escuchado. El dolor no es porque nos dejan; es porque no nos hemos animado a pensar que merecemos el amor sin tener que ganarlo ni aceptar lo que nos dan, aunque sea, a cuentagotas. Quien se ha ido es tu espejo. No seas vos quien abandone a su corazón. (Lic. Gabriela Borraccetti)

Utilicé estas frases de Gabriela, mi esposa, porque me vinieron de perlas para ilustrar una situación que se pinta a través de una letra solariana de gran dramatismo y sufrimiento; pese a la intención festiva, de "descomprimir", del autor.
El título alude a un chabón de condición humilde, que está enamorado de una mina finoli, de las "caras" (la letra la pinta no como una aristócrata de nacimiento o formación; sino como alguien que busca estar en ese segmento de la sociedad que tiene acceso a lujos y caprichos). Él ve como algo inaccesible lograr su amor perdurable y sincero; por eso define como una "tarea fina" el haber conseguido que ella, aunque sea transitoriamente, le dé pelota (insoportable situación y más nefasta decisión).
“Quemando la turbina te escapás / vas a volver a herirme otra vez?”: La mina estuvo un rato con el chabón, pero para él, eso es efímero, no lo conforma. Ella se va a alejar enseguida ("quemando la turbina te escapás"). Por su parte, él sabe que no la tiene permanentemente, que ella privilegia otras cosas y que en función de eso, se va a ir a los pedos en busca de esas otras cosas (lujos que el pobre tipito no puede darle). Y cuando ella se le piante, él va a quedar profundamente herido ("vas a volver a herirme otra vez?", escribe Solari apelando -adrede, por supuesto; no se trata de un error- a una licencia poética en forma de redundancia).
“En tu ternura está acechándome / una buena traición de mujer”: La mina ahora está con él, pero es sólo un momento, algo que va a terminar rápidamente. Él lo sabe, y sabe también que ella se va a ir en pos de lo que ambiciona. Ella se lo puso clarito de entrada y él entiende de antemano que la mina va a transar con otro tipo (alguien con guita, que le va a dar las cosas que desea). La minita no lo engaña ni le miente, y él sabe que las cosas son así y así las aceptó, pero a pesar de que lo sabe; no puede evitar sentir que ella lo "traiciona". Es todo un juego perverso de la piba (con el consentimiento de él, que se presta a ello); pero también es "culpa" del chabón que se banca esa situación...
“Que echa hielo y brasas en mi corazón / (fumando en la oscuridad)”: Está hecho pelota, fumándose un faso y cavilando sobre lo que le pasa con la mina ("fumando en la oscuridad"), esa que arroja sobre su corazón "hielo y brasas". Es excelente la metáfora, porque alude a que ella le "enciende" el corazón, lo apasiona ("brasas"), pero a la vez; es tan fría en su objetivo de conseguir las cosas que desea y que el pobre tipito no puede darle, que le "echa hielo" en el corazón...
“Sobrio no te puedo ni hablar / estoy perdido sin mi estupidez”: Se refiere a que solamente estando en curda él se pudo haber animado a encararla (“sobrio no te puedo ni hablar”). 
Él considera a esa mina como una diosa inalcanzable, que no es para él. Y "sabe" que enamorarse de ella sólo le va a acarrear dolor y sufrimiento, sin embargo; hay como un lado masoquista en el chabón: incurre en la "estupidez" de sufrir por ese "amor" inalcanzable. Pero además la metáfora encierra otra significación: con lo de “estoy perdido sin mi estupidez”, el Indio se refiere a que el tipito actúa el juego ese de “hacerse el boludo para pasarla bien” digamos: el chabón es consciente de que la mina lo tiene de las bolas, que lo trata como a un pelotudito y que hace con él lo que se le da la gana; pero transa con esa situación porque no le queda otra que hacerse el gil e inspirar lástima; ya que en cuanto se rebele contra eso o haga siquiera un amague de no tolerarlo, la mina se le pianta; entonces no tiene otra alternativa que seguir aparentando esa “estupidez” sin la cual estaría “perdido”. Una situación horrible…
“Un auto guapo va a venir por vos / y nada va a cambiar / vas a vivir en el delta en un lanchón / buscando de qué reír”: Bueno, una obviedad: un chabón con guita la va a venir a buscar a la mina en un auto glamoroso para llevársela con él. Ese tipo le va a dar una vida lujosa, rumbosa como la que ella quiere, por ejemplo, viviendo en un yate en el delta... "Y nada va a cambiar", es decir, no hay ninguna posibilidad de que ella postergue sus ambiciones para quedarse con el pobre tipito que la ama (o cree amarla); ella tiene otros objetivos, persigue otras cosas. No obstante, el chabón se hace la película pensando que la mina, en realidad, no va a ser feliz con el tipo de guita que se la lleva; cree que ella va a sentir sólo la alegría ficticia de disfrutar de las cosas materiales que el ricachón puede darle ("buscando de qué reír"); pero que le va a faltar el amor sincero de él. Una lectura errónea de la situación la suya, digna de un imbécil obnubilado; porque se niega a aceptar lo que es evidente, lo que sus propios sentidos perciben: la minita es una turra, re guacha, que sabe perfectamente lo que quiere y cómo conseguirlo. Y él es un pobre infeliz que resigna hasta su dignidad, sólo por no aceptar lo que sabe que es de una manera determinada.
“Le das la copa al fin, al vencedor / tarea fina, perdida en mi soledad”: Listo, ya está, perdió: la mina se va con el tipo de guita ("le das la copa al fin, al vencedor"). Asimila eso con la imagen de alguien entregando un trofeo al ganador de una competencia, por ejemplo, una carrera.
“No sé si no me gusta más que el rock / (nunca lo vi llorar)”: El tipo es un cultor fana del rock y compara a la mina con eso, afirmando que "nunca lo vio llorar" (al rock). Asume una engañosa actitud de curtido, duro, y trata de auto convencerse de que no debe llorar por la pérdida de la mina, porque después de todo; él ya sabía que la cosa iba a ser así. Y sin embargo, detrás de esa “derrota” que acepta resignado (porque otra no le queda); en realidad está rumiando su despecho, su dolor y su rabia al verse abandonado.
“Si no va sin freno no anda bien / ni me encadena a su show”: Un "consuelo" forzado y tonto. Está diciendo que las minas de ese estilo, al igual que el rock, si se topan con alguien que "les ponga un freno", la cosa con ese alguien no va. Admite que la minita, en caso de no haber consentido él en perder su dignidad y dejar que ella haga lo que se le canta, incluso yéndose a curtir con chabones de guita para satisfacer sus ambiciones de lujos; lo hubiera rajado (que de todas maneras, lo termina rajando), o quizá ni siquiera la habría tenido un rato. Y hay como una resignación suya de "encadenarse" al "show" que ella monta. En síntesis, sigue contemplando de manera incorrecta y desacertada todo el contexto.
“Con las piernas más bonitas / las más lindas piernas que vi / y un juego rico de amores / caída libre para dos”: Comienza aludiendo a la manera en que la mina lo atrajo, focalizando su belleza en las piernas, la parte que más lo impactó, y termina diciendo que en un "juego rico de amores" -refiriéndose con lo de "rico" por partida doble a lo inagotable, rico, sincero de su propio amor por la mina, y a lo "rico" del chabón que termina quedándosela- perdieron los dos, tanto él como ella ("caída libre para dos"). En definitiva, el Indio está remarcando que el chabón sigue teniendo una idea equivocada respecto de la lectura que hace de la situación: sigue convencido de que si bien él perdió (porque no se pudo quedar con la mina), ella también "perdió" -refiriéndose a que la mina "se perdió" un amor sincero y puro como él presume al suyo-; cuando en la realidad queda claro que ella ni remotamente lo amaba, o que en todo caso, si lo “amaba”, se trataba de un “amor” bastante mal entendido; ya que lo desecha y prefiere quedarse con sus propias ambiciones de guita y lujos. El pobre tipito no repara en que quien lo abandonó no merece su sufrimiento y que en definitiva, no es la mina quien lo está abandonando; sino que es él quien está abandonando a su propio corazón al no quererse a sí mismo.
En suma, una tristísima historia, desgarradora; por más que tenga música de rocanrol e intencionalidad festiva…


-Juan Carlos Serqueiros-


viernes, 13 de septiembre de 2024

POR ESTE TIEMPO



























POR ESTE TIEMPO
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Por este tiempo en que vos y yo
Compartimos luces y sombras;
Por este trayecto en que aprendimos
(Y seguimos aprendiendo)
A poner alas a nuestras luciérnagas
Y a volverlas más luminosas,
Para tener así la claridad,
La libertad y la alegría,
Esas que flotan en el aire
Aún en medio de las tormentas;
Por este tiempo que comenzó en otoño
Trayéndome mil mariposas,
Y que aún con primaveras antes perdidas,
Me ha llenado el jardín de flores.
Por todo eso estoy aquí,
Sabiendo que junto a vos me quedo
Por el resto de las estaciones
Que mi vida tenga.

-Gabriela Borraccetti-

(*) Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.



martes, 10 de septiembre de 2024

HACER LO CONTRARIO: UN REMEDIO QUE ENFERMA

























Escribe: Gabriela Borraccetti *

La mayoría de nosotros, al sentirnos frustrados, heridos, abandonados o puestos a soportar cualquier situación que cause dolor psíquico o padecimiento, tomamos una posición que reza: "pues entonces, si esto no funciona; haré lo contrario".
Es así como de ser amables y presentes todo el tiempo, practicamos una actitud indiferente y de "a mí no me importa", esperando en secreto que alguien note nuestra ausencia.
También podemos pasar de demostrar nuestros sentimientos a enterrarlos en la primera maceta de tierra, creyendo que ahí abajo desaparecerán y que nos haremos fuertes e invulnerables.
Si en una sociedad nos dicen que para ser felices tenemos que tomar drogas e ir a torturarnos el cerebro con luces y una música que daña los tímpanos, allá vamos; aunque el resto del tiempo seamos bastante silenciosos, nos gusten los ambientes intimistas y aborrezcamos los ruidos.
Si uno tiene un sentimiento de libertad y una consciencia de aburrimiento de la rutina, lo guarda en el subsuelo, empeñándose en encontrar al candidato para toda la vida porque pareciera que si no te casaste aún, no sos normal.
Si nos han abandonado, no abandonamos ni a palos, incluso; aunque no abandonar implique morir de bronca.
En síntesis, hacer lo contrario es como nacer rubio y teñirse de negro creyendo que con eso uno pasó a ser otra persona.
El camino opcional, es aceptar primero que somos muy parecidos a lo que rechazamos y nos hace doler. Que tenemos formas de reaccionar condicionadas por ese dolor y que el modo de resolverlo no es pasar a la vereda de enfrente ya que eso es simplemente otro extremo de la misma cuerda, sino reconocer que ambos extremos (como podrían ser la cabeza versus los pies) son parte de un mismo cuerpo. No por ir haciendo la vertical en la vida, las cosas van a cambiar, ¿no es cierto?
La única forma de dejar de sostener padecimientos proviene de vernos en el espejo que menos nos gusta y tomar consciencia de ello. Una vez ahí, conscientes de lo que estamos haciendo y para qué, ya no es necesario disfrazarnos de lo que no somos, sino encontrar cómo hemos hecho para anudar ese dolor a nuestra identidad.
Si digo, por ejemplo, "baja autoestima", "desamor", "inseguridad", algunos lo asociarán a pérdidas, otros a abandono, otros a celos, otros a competencia, otros a... cualquier cosa que hayan vivenciado como la causa del sentimiento. Entonces no existe una receta posible para todos, no es factible solucionarla con pintar de blanco lo negro o seguir recetas de libros de autoayuda, ya que cambiar no es hacer lo contrario o lo que nos dicen, sino hallar una forma diferente de leer nuestra experiencia pasada; hallar la conexión entre lo que nos duele y sus causas, para ver cómo se hizo posible el rechazar nuestra naturaleza.
No es, pues, cambiar de apariencia lo que nos devolverá el atractivo, no es adelgazando que veremos la vida rosa, ni casándonos, ni teniendo diez hijos, ni siendo exitosos, ni aplaudidos por un millones, ya que todas, absolutamente todas las personas, desde las más famosas, bellas y poderosas hasta las más ignotas, pueden sentirse infelices cuando se encuentras solas en casa.
Recuerda: la transformación jamás es ser lo contrario, puesto que de tener corazón a arrancárselo, se pasa de estar vivo a estar muerto en lugar de pasar a ser otro.
Donde hay una pose, hay un dolor. Ser lo contrario es ser lo mismo, pero de apariencia distinta; mientras que desaprender es la cura.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

viernes, 6 de septiembre de 2024

BLUES DE LA ARTILLERÍA (REPUBLICACIÓN)























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Blues de la artillería
(Beilinson-Solari)

Sos el as del "Club París".
As, lo tuyo no es el rock.
Cierran los bares por donde van
tu breto y tus ojos grises.
Yo no soy de aconsejar,
pero estás jodiendo al personal.
Debiste poner en Río ese restorán
que te quitó el sueño, ¡El sueño!
Pero... ¿cabe todo lo tuyo en una maldita valija?
¿de líder dealer sin freno?
Sos el as del "Club París"
(sos la joya del lugar).
El acento del barrio te sale mal
y te quita el sueño, ¡El sueño!
Vas como un ciego en la bodega y toc toc toc toc...
¿Cual es tu charter, cuál es, eh?
Sos un aristócrata de cotillón.
Si tu moneda hablara,
si ésa moneda hablara más de la cuenta…

Vamos con el tema que Solari llama "Tango" (que por otra parte, lo es; un tango medio... afrancesado, digamos; pero bueno... tango al fin) y que lleva un título más que explícito, como toda la letra; ya que está dedicada a “tirarle” a alguien en especial: Enrique Symns.
De allí lo de “Blues de la artillería”, porque el Indio le va a apuntar “con toda la artillería” de que disponga (y que como veremos a continuación, es nutrida y de grueso calibre; le cae con tutti a Quiquito, literalmente lo destroza).
"Sos el as del 'Club París' / As, lo tuyo no es el rock.": El “Club París” es (o era, no sé si seguirá existiendo, hace un toco que no voy por allí) uno de los tantos bares que solía frecuentar Symns y que está ubicado en el barrio de Recoleta, en Buenos Aires. La frase alude a que en ese lugar, en ese ambiente, sus habitués lo consideraban a como un “as”, un tipo que “se las sabía todas”. De movida nomás, el Indio entra a darle con todo a Symns, de hecho, empieza zampándole un mandoble: “lo tuyo no es el rock”, como diciéndole “tu metier no es este; mejor dedicate a otra cosa”. Y es que ocurría que el monologuista se negaba a aceptar resignadamente que la variopinta troupe artística que habían sido los Redondos; se concentrara específicamente en ser una banda de rock (del rock entendido como cultura universalista, claro; no como mero género musical), y que en razón de ello; él y sus monólogos quedaran fuera del proyecto (ése fue el motivo de su ruptura con Solari y de que asumiera la actitud que adoptó).
"Cierran los bares por donde van / tu breto y tus ojos grises.": Alusión al “curro” de Quiquito (vendía droga por los bares). De allí lo de “cierran los bares por donde vas”; porque una vez que la cana detectaba que allí se traficaba droga, obviamente el lugar cerraba. Symns ponía en peligro esos bares al realizar en ellos sus transas con la falopa. Y menciona un par de características distintivas del personaje: una, física, como el color de sus ojos (grises); y la otra, una prenda que usaba habitualmente: un sobretodo ("breto", en lunfardo).
"Yo no soy de aconsejar, / pero estás jodiendo al personal. / Debiste poner en Río ese restorán / que te quitó el sueño, ¡El sueño!": Le dice a Symns que si bien él (el Indio) no es de dar consejos; sería mejor que siguiera con ese curro de vender drogas allá en Brasil, más precisamente en Río de Janeiro (Symns tiene terribles historias en Brasil, vinculadas a eso de vender drogas). Lo de “estás jodiendo al personal” es porque Quique los jodía a los mozos de los bares en los que vendía merca, para que lo alertaran del peligro de si la yuta se acercaba a pispear. Y lo de te “quitó el sueño” es porque, además de vender drogas; era él mismo un drogadicto sin remedio, sobre todo; en el consumo de cocaína (uno de sus efectos es que quita el sueño).
"Pero... ¿cabe todo lo tuyo en una maldita valija? / ¿de líder dealer sin freno?": Alusión a la vida nómada de Symns, que era un tipo de vivir en cualquier parte, yirando por todos lados y saltando de bulo en bulo, siempre currando con lo de vender drogas (“líder dealer sin freno”). Entonces, en ese contexto, no tenía demasiadas cosas que trasladar, como por ejemplo, muebles y todo eso; armaba una valija y listo; ya estaba en condiciones de mudarse.
"Sos el as del 'Club París' / (sos la joya del lugar). / El acento del barrio te sale mal / y te quita el sueño, ¡El sueño!": Lo vuelve a situar en ese bar de la Recoleta donde Symns era asiduo concurrente. Le dice que si bien para muchos boluditos de los que van ahí, es una especie de líder (“la joya del lugar”, irónicamente, obvio); a él no lo puede engañar: él sabe perfectamente que Symns no pertenece a ese ámbito (“el acento del barrio te sale mal”, como diciéndole “no sos del palo, por más que te esfuerces; sos una mala imitación”).
"Vas como un ciego en la bodega y toc toc toc toc... / ¿Cual es tu charter, cuál es?: Alusión a la vida sin rumbo de Symns, autodestruyéndose, como “un ciego en la bodega”, golpeándose ("toc toc toc toc") con todos los objetos que haya estibados allí. Y trascartón le pregunta cuál es el sentido que le da a su vida ("¿cuál es tu charter, cuál es?"), a todo eso que está haciendo, desperdiciándola miserablemente. Es como inquirirle: “¿adónde lleva tu trip?”.
"Sos un aristócrata de cotillón.": Y tras la pregunta, el garrotazo del Indio: dice que Symns está fuera de contexto ahí en la Recoleta, es un “aristócrata de cotillón” nomás; por más que Quiquito “se la crea”. La burla alude a un hecho concreto que le había acontecido a Symns: había realizado un laburo para un tipo, el cual terminó pagándoselo no en guita, sino "en especias", con sus ropas (pilchas caras, importadas), las cuales le cedió. Y entonces, un buen día, apareció el bueno de Enrique, empilchado a todo lujo, con ropas italianas, de primera. Y de allí lo de "sos un aristócrata de cotillón".
"Sos el as del 'Club París'. / As, lo tuyo no es el rock. / Cierran los bares por donde vas / y te quita el sueño, ¡El sueño! / Pero... ¿cabe todo lo tuyo en una maldita valija? / ¿de líder dealer sin freno?": Reiteración del “palazo”, repite lo de la “actividad principal” de Symns: vender cocaína y consumir sin freno, fajándose debute digamos...
"Si tu moneda hablara, / si ésa moneda hablara más de la cuenta…": Una obviedad: si toda la gente para la cual Symns era un “as”, supiera de dónde sacaba en realidad la guita…

-Juan Carlos Serqueiros-



miércoles, 4 de septiembre de 2024

Y UN DÍA...
























Y UN DÍA…
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Y un día él le dijo:
“Me recuerdas los ideales
Que dejé atrás hace mucho,
Cuando tenía 17…”
Entonces, ella percibió
Que él la escuchaba
De otro modo;
Más profundo y más atento.
Y supo que sus palabras
Obraban en él como un mar
Hecho de luz y ternura,
Que deja mezclado en la arena
Todo vestigio de razón,
De lógica
Y de frío.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

lunes, 2 de septiembre de 2024

¿CREES SER INDIVIDUADO?


































Escribe: Gabriela Borraccetti *

Tus pensamientos no son tuyos; mal que te pese, has aprendido a pensar según te lo han enseñado. Tus valores no son tuyos; los has heredado y tienes las opiniones y juicios familiares que ya sea por exceso o defecto, a favor o en contra de ellos, has formado en torno a los principios y afectos inculcados en la niñez. Tu forma de reaccionar no es tuya; la has absorbido del primer ambiente de tu infancia. Muchas de tus emociones (diría que todas) son condicionadas por las grabaciones inconscientes, y a pesar de ello; te crees un ser individuado.
Sería aconsejable que comencemos a aceptar que no hay individuación posible en tanto y en cuanto no nos veamos como ovejas de rebaño que consumen espiritualidad en manada como alimento o jabón que se compra en el supermercado, y que a pesar de esto; cada uno de nosotros cree estar más evolucionado que el vecino que sólo mira TV, sin tomar la más mínima consciencia de que TODOS están consumiendo algo que no está generado por sí mismo.
Llegar al estado individuado no tiene nada que ver con seguir ningún curso ni ninguna disciplina ni ningún consumo; espiritualizarse necesita primero de individuarse, es decir, encontrar el propio camino dando el primer paso en dirección interna; en lugar de quedar fascinados con las vidrieras en las que nos exhiben métodos para ser mejores y que después compramos.


Ser feliz y mostrarse alegre, no quiere decir que no se posea seriedad; en tanto que mostrar seriedad externa, no garantiza un actuar apoyado en el cumplimiento del deber, el respeto y la corrección. Solemos mostrar lo que aceptamos como deseable y escondemos lo que nos parece perjudicial para nuestra imagen. 
Hay unos pocos que pueden ponerse del derecho y del revés, sin entrar en contradicción: eso se llama ser un INDIVIDUO; es decir alguien no dividido.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M.P. 16814

Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

miércoles, 28 de agosto de 2024

¡CUÁ CUÁ, AMÉN! (REPUBLICACIÓN)
























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

¡CUÁ CUÁ, AMÉN!
(Beilinson-Solari)

Me acabo de enterar de un fiero crimen
de un rico embarque de sangre de Satán.
¡Cuá cuá, amén!
¡Cuá cuá cuá, amén!
Mi conciencia estaba lista
cuando la carne explotó.
Nunca en la vida fui golpeado tan duro.
Puntos de acetileno cegador.
¡Cuá cuá, amén!
¡Cuá cuá cuá, amén!
Los deben estar venciendo...
(¡Dios siempre tan "imparcial"!)
Pasé la noche en un regio salvavidas
y el fuego blanco se encargó de mi piel.
¡Cuá cuá, amén!
¡Cuá cuá cuá, amén!
¡Dios siempre tan "imparcial"!
¡Los huevos nunca miró!
¡Cuá cuá, amén!
¡Cuá cuá cuá, amén!
Órdenes y gritos sordos.
Miedo y llanto puteador...
¡Puntos de acetileno para todos!
¡Puntos de acetileno cegador!

Un inédito: "¡Cuá cuá, amén!", con una letra en apariencia hermética; aunque claro, hermética… para quienes ignoran que se trata de un tema que el Indio compusiera para describir el horror pasado por uno de los sobrevivientes al hundimiento del buque argentino A.R.A. General Belgrano acaecido el 2 de mayo de 1982 durante la guerra de Malvinas; por parte del submarino nuclear inglés H.M.S. Conqueror (qué nombrecito eh, justito pa’ los piratas británicos).
Y como suele ocurrir siempre que se trata de la lírica solariana, no faltarán aquellos que digan: "a partir del conocimiento del hecho al cual está referida, la letra pasa automáticamente de hermética a explícita" ("cómo no se nos ocurrió", Solari dixit), olvidados de que la poesía del Indio no es hermética y no es explícita; es simplemente poesía, y como tal, de libre interpretación a partir de cómo impacta en los sentidos de cada quien. Estarán los giles de siempre, los que se las saben todas, los que con aire de sobradora suficiencia dirán (como de costumbre): "habla de la droga"; y estarán los no menos giles del otro bando, los que no entienden un carajo de nada (y no porque les fallen las neuronas; les fallan los sentimientos, y por eso no comprenden), que dirán, entre desalentados y resignados: "las letras de Solari son ininteligibles, indescifrables". Y bueno, hay de todo el viña del Señor, quelevachache
Retomando la ilación, decía que la letra trata sobre las vivencias de alguien que sufrió en su propio cuero aquel espantoso suceso. Como es habitual en Solari, el título del poema tiene una relevancia fundamental. "Cuá cuá, amén" es una metáfora muy finita, que en sólo tres palabras condensa una situación de gran complejidad: El A.R.A. General Belgrano había sido detectado por el submarino H.M.S. Conqueror, que inmediatamente dio aviso al gobierno británico y solicitó instrucciones, recibiendo como respuesta la orden de hundir el buque.
Y a partir de eso, estamos entonces en posición de inferir fácilmente el tenor aproximado del diálogo entre el capitán del submarino y el almirantazgo inglés. Submarino: "Buque argentino a la vista" > Almirantazgo inglés: "Húndalo" (cuá cuá, escribe el Indio, apelando a la onomatopeya del sonido que emiten los patos de modo de referirse a la expresión popular "al agua, pato", es decir, la acción de lanzar a las aguas del mar o del río, a alguno o algunos) > Submarino: "El buque argentino está en aguas fuera del área de exclusión, ¿reitera orden?" > Almirantazgo inglés: "Cumpla orden y húndalo" > Submarino: "Así lo haré" (“amén”, escribe el Indio, utilizando esa antiquísima palabra hebrea que significa "así sea").
En cuanto al cuerpo de la letra, no tiene mayores misterios una vez develada la situación que en ella se pinta: es un "fiero crimen" porque se trata de un crimen de guerra (más allá de que la guerra sea en sí misma un crimen), "los deben estar venciendo" (aludiendo a las noticias que se esparcían a través de los medios periodísticos sobre la suerte de nuestras tropas en la guerra), "mi conciencia estaba lista" (queriendo significar el hondo patriotismo de nuestros soldados que peleaban por un trozo de patria irredenta), etc.; salvo por algunas metáforas que encierran más de un significado, como por ejemplo, la de “acetileno cegador”, que está referida tanto a los destellos deslumbrantes que se derivan del torpedeo al buque y su consecuente explosión, como así también a la supuesta obsolescencia del barco (el A.R.A. General Belgrano era un navío que databa de 1938 y algunos afirman que estaba más para desguazarlo que para usarlo en una guerra; particularmente, ignoro si en efecto es así). El acetileno se usa en el soplete autógeno, una de las principales herramientas empleadas en el desguace de barcos para cortar las chapas (que en realidad, son gruesas planchas de hierro) que los componen, y es "acetileno cegador" porque el deslumbramiento que provoca es tal, que el operario se ve obligado a utilizar antiparras muy oscuras de modo de poder ver la tarea que está llevando a cabo, pero con los ojos convenientemente protegidos.
Y como no podía de ser de otra manera, hay algo así como un palazo del agnosticismo del Indio a un dios al cual (irónicamente por supuesto) tilda de “imparcial”, achacándole el no tomar partido por la causa argentina, del lado de la cual está la justicia.
En fin…


-Juan Carlos Serqueiros-

martes, 27 de agosto de 2024

ATRAVESANDO VELOS





























ATRAVESANDO VELOS
(Poema de Gabriela Borraccetti)*

Caminar sobre el filo de las navajas
Gatear sobre cornisas empinadas
Morder un cuchillo
Apretar los dientes
No bajar la mirada
Ni emprender retiradas
Clavarse las uñas cerrando el puño
Coser las heridas sin anestesia
Rasgar los velos de lo oscuro
Y animarse a la luz
En medio de la tiniebla.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

domingo, 25 de agosto de 2024

CUANDO ME FALTEN LAS PALABRAS





























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Extático, a través del ventanal disfruto del renovado placer de contemplar la lluvia. Estoy solo (¿acaso no lo estamos todos siempre?), pero en cercana y amada compañía: mi esposa: Gabriela, se encuentra en su consultorio, inmersa en un día especialmente cargado de pacientes; nuestros tres perros: Rufino, India y Malevo; y nuestra gata: Greta, están durmiendo abrigados y despreocupados —por supuesto, en nuestra cama, a la cual obviamente consideran territorio propio y representaría un trabajo de Hércules cualquier intento de desalojarlos—.
La tibieza acariciante del mate amargo baja por mi garganta, mientras las volutas de humo del cigarrillo que estoy fumando dibujan figuras caprichosas, las cuales me empeño en asimilar a las fusas y corcheas de ese maravilloso "Oblivion" con que la magia de Piazzolla ha tenido a bien bendecirme.
Son esos instantes de la eternidad en que se me ocurre que quizá, y a pesar de su condición cuasi invariable de injusta; la vida sí tenga algún sentido...
Y entonces, quisiera atesorarlos en un cofre, para ir por ellos cuando a ese maldito gordo traidor del Espasa-Calpe de mi mente le falten las palabras a la hora de expresar cuán feliz me siento.
Y es que como acertadamente canta Daniel Altamirano: “Vea, chamigo: la vida es linda, / después de todo; nada es mejor. / Y nunca es pareja la ley del hombre… / Y pasa ‘e todo en la viña ’e Dios”.

-Juan Carlos Serqueiros-

Imagen: Michael Bilotta, "The Secret Keeper (El guardián secreto)".

jueves, 22 de agosto de 2024

EXPERIENCIAS































Escribe: Gabriela Borraccetti *

Con la llegada de la noche suena una canción de cuna al ritmo de las luces que parpadean en el manto azul de una ciudad con pocas estrellas y muchos faroles. En posición de firmes, ellos bordean esta avenida que es de una sola mano, que por ser circular no tiene principio ni fin, y que se llama vida.
Tomo mi sueño más claro y salgo a caminar por ella para detenerme y abrir los ojos en el semáforo que con un guiño cómplice me prometa su cumplimiento, y experimento en ese instante, la inmensa alegría de creer que nunca doblaré en cualquier esquina, desapareciendo entonces con mi sueño pesándome frustrado en la espalda.
Sin embargo… siempre hay un “sin embargo”, un pero, un desvío a contramano, y en ese momento; el manto de estrellas deja de ser luz para hacerse pesadilla en un punto del camino.
La mente intenta desenredar los hilos de una maraña tejida de malvones de malos pensamientos, y se olvida de la bienaventuranza de aquella primera luz verde.
Ya no se ven las señales, la lógica confunde a los sentidos y engañan las creencias que siempre se sostienen en contra del corazón. El amor se razona, los sentimientos se piensan, y es así como el abismo se interpreta como escalera salvadora.
Tras la cortina de la mente se erigen las murallas que separan las luces, y en la penumbra derramo ilusionada el agua que exprimí de mi última emoción. Pongo un pie en lo que veo como peldaño y caigo en el abismo que se cierne en mi estómago con la sensación de que es la última vez que suspiro.
Por suerte, siempre hay un por suerte, y al final de la caída los ojos ven, la mente piensa, pero sobre todo; ahora el corazón… siente.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

miércoles, 21 de agosto de 2024

FANFARRIA DEL CABRÍO (REPUBLICACIÓN)


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

FANFARRIA DEL CABRÍO
(Beilinson - Solari)

En el año de la fiebre
por descuido del Señor
llegó el que no tiene tiempo
el diablo más veloz
arrastrando los pies.
Ni cuando robó el fuego
tuvo esa rapidez.
No vino hasta éste mundo
a caerte en gracia a vos.
Le prohibieron la manzana
sólo entonces la mordió
la manzana no importaba
nada más la prohibición.
El cuerpo del delito
se esconde en su corazón
Luzbelito está creído
que fué él que nació en Belén.
Demonio de lengua de oro
(Dios es tan poco cortés)
llegó y pateó la Caja de los Truenos
y sonrió...

Una fanfarria es un conjunto de instrumentos musicales metálicos, de los llamados de viento (trompetas, saxos, oboes, etc.), que por lo general se usa para darle una significación musical especial, realzada, a algún acontecimiento muy solemne o heroico. En este caso, el Indio aplica el término asociado a la figura del diablo: Luzbel o Luzbelito representado como un macho cabrío (en los libros de misterio, ocultismo, etc., generalmente se lo ilustra como tal).
"En el año de la fiebre / por descuido del Señor / llegó el que no tiene tiempo / el diablo más veloz / arrastrando los pies. / Ni cuando robó el fuego / tuvo esa rapidez. / No vino hasta éste mundo / a caerte en gracia a vos.": Esas estrofas son representativas de la tremenda cultura general del Indio. Para aludir a la aparición del diablo, recurre a una metáfora en la cual asimila al dios monoteísta en el que la mayoría de humanidad cree hoy en día a través de las religiones más difundidas (cristianismo, judaísmo e islamismo); con los antiguos dioses de la mitología griega. Comienza diciendo que "por descuido del Señor" llegó el "que no tiene tiempo, el diablo más veloz", refiriéndose a Prometeo, un semidios griego a quien Zeus, el padre de los dioses, le encargó la creación del ser humano en la Tierra; conjuntamente con Epimeteo, otro semidios al cual le encomendó la creación de los distintos animales, excepto el Hombre. Pero Prometeo se tomó tanto tiempo para la tarea de crear el Hombre, que cuando terminó, se dio cuenta de que Epimeteo ya le había concedido demasiados dones a las demás criaturas que poblarían la Tierra; entonces a él se le ocurrió robar el fuego de los dioses, cosa que hizo en un descuido de Zeus (de ahí las frases que usa el Indio: "ni cuando robó el fuego" y "en un descuido del Señor") y entregárselo al Hombre para que pudiera calentarse. Prometeo es "el que no tiene tiempo", sencillamente porque se tomó un plazo tan extenso para cumplir el encargo de Zeus y crear al Hombre, que cuando culminó su tarea ya no le quedaba tiempo para darle dones especiales; por eso le dio el fuego que les robó a los dioses del Olimpo.
"Le prohibieron la manzana / sólo entonces la mordió / la manzana no importaba / nada más la prohibición.": Otra metáfora altísima del Indio; asimila lo de Adán y Eva en la tradición judeocristiana, comiendo el fruto prohibido, a raíz de lo cual fueron castigados con su expulsión del Paraíso Terrenal); con la "rebeldía" de Prometeo contra Zeus al robar el fuego de los dioses, por la cual Zeus decidió castigar a toda la humanidad con plagas, pestes y desgracias. Solari nos pinta a través de esta metáfora, cómo, desde que el mundo es mundo, desde los orígenes mismos de la humanidad, todas las religiones, aún las politeístas como la griega, tenían el concepto de la "rebeldía" del Hombre contra Dios.
"El cuerpo del delito / se esconde en su corazón / Luzbelito está creído / que fue él que nació en Belén.": Continúa estableciendo analogía entre "nuestro" diablo (Luzbelito), y Prometeo (en la mitología griega, éste último esconde el fuego que robó a los dioses del Olimpo, en un tallo de hinojo; y de allí lo de "el cuerpo del delito se esconde en su corazón", porque Prometeo se "subleva" contra Zeus a causa de "su corazón": se conduele de ver al Hombre pasar frío, por eso se enternece y decide beneficiarlo, robando el fuego y dándoselo). Lo de "está creído que fue él el que nació en Belén" es porque Luzbelito, al igual que Prometeo, incurrió en el pecado de la soberbia al creerse igual a Dios, o en este caso, al Hijo de Dios en la religión cristiana: Jesús, que nació en Belén. Luzbelito se considera igual al Hijo de Dios, por eso cree que fue él quien nació en Belén.
"Demonio de lengua de oro / (Dios es tan poco cortés) / llegó y pateó la Caja de los Truenos / y sonrió...": la mejor metáfora de la canción (o al menos; a mí me parece directamente sublime): la "Caja de los Truenos" es lo que por conducto de Pandora, envió Zeus (de allí nace la expresión popular "la Caja de Pandora"). La Caja contenía en su interior el dolor, el crimen, la pobreza, la guerra, la muerte y la desgracia; elementos todos con los cuales Zeus quiso castigar a la humanidad para vengarse de lo que había hecho Prometeo dándole al Hombre el fuego robado del Olimpo. Pero Prometeo se da cuenta del ardid de Zeus y rechaza a Pandora y la Caja de los Truenos (de allí lo de “pateó la Caja de los Truenos”). Por eso el Indio dice irónicamente "Dios es tan poco cortés"), porque lo imagina lleno de malos designios para la humanidad, queriendo castigar a ésta con lo contenido en la Caja de los Truenos. Y en otro alarde de genialidad, Solari finaliza la metáfora con "y sonrió", es decir, nos presenta a Prometeo/Luzbelito sonriendo al creer que pateando la Caja, frustraría los designios de Zeus/Dios, pero claro; no contó con que a éste le sobraban recursos, como por ejemplo, la curiosidad de Pandora, quien no pudo resistirse a la tentación de abrirla.
Y sí, que querés... es bastante turro ese Zeus/Dios "tan poco cortés"...


-Juan Carlos Serqueiros-