miércoles, 28 de marzo de 2012

CANCIÓN PARA UN GOLDFISH


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

CANCIÓN PARA UN GOLDFISH
(Solari)

¡Check in-out!
¡Así, siempre, como entrás… salís!
¡Check in-Check out!
¡Con portazos en la habitación!
Aunque nunca quieras irte así
¡Ooh! ¡Ooh!
Soy el primero en reir cuando desaparecés
Siempre vas debajo de la mesa a jugar…
¡Check in-out!
El milagro va a suceder…
¡Check in-Check out!
Bajo mi mesa va a suceder
Y así como entrás… ¡Salís!
¡Ooh! ¡Ooh!
Si mis minutos parecen siglos cuando te vas
Es porque al quedarme solo veo toda mi idiotez
¡Check in-out!
Lloriqueando… pero vas por más
¡Check in-Check out!
Lametones y sexo pistón
Y derrumbes sobre un edredón
¡Ooh! ¡Ooh!
¡Check in-out!
Gimoteando te desmoronás
¡Check in-Check out!
Y juntás las piezas del collar
(Ni una queja hasta reprochar)
¡Ooh! ¡Ooh!
Yo nunca ví reir así…
Me rasco la papa y no puedo recordar
¡Check in-out!
¡Así, siempre, como entrás… salís!
¡Check in-Check out!
¡Con portazos en la habitación!
¡Ooh! ¡Ooh!
¡Check in-out!
Dulce-amargo… justo para vos
Y un feroz jadeo para mi.
¡Me gusta así! ¡Te gusta así!
¡Hay check-out!
Dulce… suave…

Este es un tema que en lugar de formar parte de El Tesoro de los Inocentes (Bingo Fuel); bien podría haber estado incluido en el disco que le siguió: Porco Rex, ya que Solari, en la nota que le concedió al pasquín La Nación, de fecha 02.12.2007, dijo que estaba compuesto por "trece canciones de amor para dealers", ironizando sobre la devaluación, la pauperización, del amor.
Pero bueno, no fue así, y el inescrutable dios Indio resolvió meterlo en El Tesoro. ¿Y quién se lo va a discutir, vos?... porque lo que es yo; ni en pedo.
Un goldfish, pez dorado o carpa dorada, es un pez "de acuario", de la familia de los carassius. Solari "bautiza" así al tipo que protagoniza la letra, porque lo pinta como un pescado, es decir, un nabo, un boludito. Pero como el ñato carga su buena guita, que usa para comprar lo que entiende por amor; entonces es un pescado, pero eso sí... dorado. Vendría a ser algo así como uno de los "nenes de oro" que el Indio pinta en Nuotatori Professionisti ¿te acordás?
El "goldfish" paga por sexo. Se aloja en un hotel ("check in - check out",  pone el Indio, aludiendo a la expresión utilizada para el registro de ingreso y egreso de pasajeros en un hotel), en una de cuyas habitaciones espera a una trola (siempre la misma), de la cual está "enamorado". Y está implícito en la letra que la mina también siente algo por el chabón, más allá de la guita, porque cuando el "numerito" termina; ella lamenta tener que irse, se va dando un portazo ("¡Con portazos en la habitación! Aunque nunca quieras irte así"). Por supuesto, lo que ella siente por el tipito, dista mucho de ser amor; al fin de cuentas, la mina está en el negocio y el chabón es consciente de eso, pero con todo y aún no teniendo nada que ver con un sentimiento amoroso; ella algo por él siente, no lo considera sólo un "cliente más".
Que el tipo tiene cierto nivel económico nos lo indica el hecho de que en el hotel, opta por una habitación de categoría, una suite o algo parecido; ya que el Indio menciona el detalle de la mesa, mueble este que en una habitación común, es impensable, olvidate...
El jueguito al que juegan, parece ser siempre el mismo: la mina entra a la habitación y "desaparece" metiéndose debajo de la mesa para hacerle una fellatio, un pete, al ñato ("Soy el primero en reír cuando desaparecés. Siempre vas debajo de la mesa a jugar"). Él eyacula ("El milagro va a suceder... bajo mi mesa va a suceder"), y cuando acaba, ambos empiezan otra etapa del jueguito: ella finge que se apronta para irse y el tipo se hace el rollo de la pena que siente al marcharse ella ("Si mis minutos parecen siglos cuando te vas / Es porque al quedarme solo veo toda mi idiotez"), entonces ella representa estar triste por tener que abandonarlo, y llora, y él la "consuela", y enroscados en ese mambo; ambos se calientan otra vez ("Lloriqueando... pero vas por más"). Nuevamente excitados, llega el turno de él para practicarle sexo oral a la mina: le hace un cunnilingus ("lametones"), y trascartón, entra a fifársela con tutti ("sexo pistón"). Luego, continúan haciéndolo  sobre el edredón ("y derrumbes sobre un edredón... gimoteando te desmoronás".
Y Solari introduce aquí otra sutil alusión a la calidad de la habitación que eligió el chaboncito, porque un edredón dista mucho de ser el simple cubrecama común que se utiliza en las habitaciones de menor costo).
¿Y ahí terminó la fiesta? No, para nada; porque ahora viene otro round de la escena que montan el tipo y la nami: él tironea de un collar que ella lleva puesto, las cuentas del mismo ruedan por el suelo, y cuando ella se agacha a recogerlas, una por una... no es difícil imaginar lo que hace él, ¿no? Hay un más que sugerente, yo diría explícito "Y juntás las piezas del collar (Ni una queja hasta reprochar)". Vuelven ambos a llegar al orgasmo ("¡Ooh! ¡Ooh!"), y entonces sí; ahora la mina se va, esta vez, en serio, y por supuesto, dando un portazo.
Y el tipo se queda pensando, y no puede acordarse de ninguna mina que lo haya hecho sentir lo que esta ("Me rasco la papa y no puedo recordar"), y satisfecho consigo mismo, se empeña en convencerse de que ella experimenta el mismo grado de goce que él ("Dulce-amargo… justo para vos / Y un feroz jadeo para mí. / ¡Me gusta así! ¡Te gusta así!").
Se siente un winner, y sobre todo, con la "ventaja" de que "hay check-out", es decir, que una vez conseguido el placer; la mina se va, y él se queda "tranquilo", disfrutando del recuerdo del placer obtenido, sin "necesidad" de "soportarla" después.
En fin, hay de todo en la vida, es así, quelevachache.

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-Juan Carlos Serqueiros-

sábado, 24 de marzo de 2012

AMNESIA


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Nota: Dudé muchísimo antes de subir esto, y previo a hacerlo, pedí el consejo de dos personas cuya opinión valoro en alto grado: Gabriela, mi esposa; y Marcelo Furtivo.
El motivo de que estuviera dubitativo al respecto, era que al ponerle de mi parte mucho amor a este website; no quiero en modo alguno que se bastardee tinellizándose miserablemente, o que se vea convertido en el programa de Rial. Acá, en cuanto de mí dependa, no tendrán cabida los puteríos y chusmajes; odio el conventillo. Y como vamos a abordar una cuestión espinosa y que de grato no tiene nada; me tomo el atrevimiento de pedirles a todos que no caigamos en el chisme, que antes de poner los dedos en el teclado, pensemos si lo que vamos a escribir como opinión, sirve, y si surge desde el equilibrio entre cerebro y corazón.
De ningún modo pretendo que nadie se abstenga de opinar lo que se le ocurra, este es un ámbito de libertad y pueden escribir lo que se les antoje; lo único que pido es que se evite cuidadosamente caer en el chisme.
Gracias a todos.


AMNESIA
(Solari)

Su amnesia está bajo un aguacero hoy
y así hace del pichicho un profeta cruel.
Vuelcan su jugo allí y luego se van
la piba ésa, él y un atún.
Un agujero allí de un año
ningún recuerdo... nada... nada.
No actúa por amor ni por esplendor
se raja al culeódromo a recordar.
Se va a fumar allí el purete mejor
y va a matar el tiempo así...
Mareos que dan gran jaleo
(modales que son malas mañas).
Ningún recuerdo... nada... nada.
Escamas que (¡al fin!) huyen de su piel
lágrimas que le muerden el corazón.
Van a ver quién se come a quién esta vez
la piba ésa, él y un atún.

Un tema en cuya letra el Indio está refiriéndose a sus ex socios Skay y Poli y a las circunstancias del preciso momento de la ruptura del "contrato de amistad" (Solari dixit) que había entre ellos, y que significó, además; la disolución de la banda.
El título es, desde el vamos, si no un misil; sí por lo menos una afirmación de que una o más personas que han sido caras a los sentimientos de otra, dejan caer en el olvido y en el desdén determinadas demandas que esa otra efectuó en cierto momento, quizá no deteniéndose a pensar que la ignorancia que hicieron del reclamo efectuado y reiterado, pudiera provocar un quiebre del cual no haya después retorno posible.
Luego de un comienzo en el cual alude a la "amnesia" de Skay, amnesia esta que se ve agravada por un "aguacero" que borra a su paso cualquier rastro de recuerdos ("su amnesia está bajo un aguacero hoy"), viene la primera patadita: "y así hace del pichicho un profeta cruel". Y obviamente, el "pichicho" es él, el propio Indio (remember aquello de "quieren el picho pero no sus pulgas"), a quien Skay pretendió responsabilizar (sutil y encubiertamente) por la ruptura, alegando que había "diferencias musicales y artísticas" primero, y una serie de excusas pavotas después; al Indio, convirtiéndolo así en "un profeta cruel". 
Sigue con el relato -hecho metáfora- del encuentro que mantuvieron y que terminaría abruptamente con todo -según contara Solari mucho tiempo después-, al insistir él sobre su reclamo de copias del material fílmico que estaba "en guarda" (otra vez, Indio dixit) en la casa de la pareja en Palermo, y negarse a ello con excusas pueriles Skay y Poli. Estos dos últimos son los que largan su veneno y se retiran ("vuelcan su jugo allí y se van") y a los que se representa en la letra como "la piba ésa" y "un atún" (o sea, un pescado, un tonto). Tengo para mí que lo de "atún", además de a Skay; se aplica también, elípticamente, a alguien a quien no se menciona en la letra, pero que de todos modos tiene presencia implícita, está ahí. No sé muy bien por qué, pero me hacen ruido estas iniciales: C. Q.
Continúa la cosa con una afirmación solariana de lo que le dejó la actitud de de sus ex socios ("un agujero allí de un año / ningún recuerdo... nada... nada"), y trascartón, una inferencia de las motivaciones que habrían guiado a Skay a obrar así: el egoísmo y la falta de empatía para con él ("no actúa por amor ni por esplendor"), y de lo que hizo luego de la ruptura producida, o sea, rajarse a su casa ("culeódromo" pone el Indio, significando que allí lo culearon, lo cogieron, lo jodieron) para fumarse allí "el mejor purete" (ya sea que esto deba tomarse literalmente como fumarse un habano, un puro; o que esté aplicado en sentido figurado para referirse a un porro), a boludear, dejar que discurra intrascendentemente el tiempo ("y va a matar el tiempo así...") y tratar de enterrar unos recuerdos que le traerá -en forma no precisamente grata- su conciencia.
Y viene un reproche: como consecuencia de "mareos que dan gran jaleo", es decir, al marearse con envidias, Skay adquirió "modales que dan malas mañas", o sea, privilegió otras cosas, en desmedro de los afectos y hasta de los intereses del Indio, guardándose el material fílmico para sí. Es una clarísima alusión a que cuando nos sentimos traicionados por alguien (como en este caso se siente el Indio por los otros dos), tendemos inmediatamente a pensar en cuánto tiempo hará que el que nos defraudó nos venía garcando ¿no? Y es, si se quiere, natural y lógico que uno se pregunte eso.
Pero pese a la traición de que fue objeto, el Indio en cierto modo prefiere que haya sido así, que al otro se le haya caído la careta, esas "escamas que (¡al fin!) huyen de su piel", y él pueda verlo ahora tal como es: alguien que dejó que primara un interés propio muy mal entendido por sobre una amistad entrañable de veinticinco años.
Y termina de vomitar su bronca y decepción con una manifestación de su ego, lo cual es la esperable reacción de alguien que se sabe a sí mismo superior a quienes le han escamoteado algo que también le pertenecía. Ahora van a poder comprobar "la piba ésa" y el "atún", Poli y Skay, a quién le va a ir mejor ("van a ver quién se come a quién esta vez / la piba ésa, él y un atún..").
Y creo, me parece, que los hechos demostraron fehaciente y rotundamente a quién le va mejor.... ¿O no?

ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=mQutOFTO3_g

-Juan Carlos Serqueiros-

jueves, 22 de marzo de 2012

EL GORDO TRAMPOSO / NENE, NO COMPRENDO TUS AMBICIONES


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

EL GORDO TRAMPOSO
(Beilinson - Solari)

Quiero impresionar a ese gordo tramposo
quiero impresionar a esos gordos tramposos
pues se me ha ablandado el corazón,
mi obra maestra mi perfección grosera.
De todas tus ofertas me cago de risa.
Pasaporte suizo, coqueto y sin prisa,
tibias enfermeras, como atracción
luces morales por un millón verde.

NENE, NO COMPRENDO TUS AMBICIONES
(Beilinson - Solari)

Nene no comprendo tus ambiciones,
obras inmortales a los tropezones.
Nene no comprendo tus ambiciones.
Vos ponés la fe y yo la destreza.
Así va el negocio, jodiendo tus quejas.
Valiente muchacho de América
bebiendo cocoa con tranquilidad.
Llamen a los que desarman las bombas
que destilen tequila de tu cuello roto.
A los que les gusta pasear de Cardin
y firmar con rojo tu boletín final.
Quiero impresionar a ese gordo tramposo
quiero impresionar a esos gordos tramposos
pues se me ha ablandado el corazón,
mi obra maestra mi perfección grosera.
Nene no comprendo tus ambiciones,
obras inmortales a los tropezones.
Nene no comprendo tus ambiciones.

Dos canciones, que el Indio englobó después en una sola, seguramente por lo idéntico de la temática que abordan, fusión esa que extrañamente permaneció inédita: la banda nunca la grabó (al menos oficialmente); a pesar de haberla interpretado muchas veces. Tal vez porque al Indio no lo convenció el resultado final, o quizá simplemente porque no la quiso incluir en ningún disco por estimar que no "pegaba" con el concepto general de ninguno de ellos, vaya uno a saber... los designios solarianos son, en ocasiones, misteriosos e inescrutables.
Bueh, basta de cháchara y vamos a los bifes: ¿Qué carajo es un "gordo tramposo"? ¿Un tipo obeso y que no es todo lo honesto y transparente que debiera ser? No, para nada; lo de "gordo tramposo" no pasa por los kilos que pese o por la busarda que cargue (es más; hasta podría ser flaco, como la mayoría de los yuppies que se la pasa en el gimnasio y cuidando la figurita); sino por lo "pesado", lo pesuti del tipo, condición esta que viene implícita con el cargo que ejerce y el poder que detenta. El concepto es muy simple y lo citó el propio Indio en varios reportajes: "Es el gordo que tiene tu cheque", es decir, un ñato que es el director principal, gerente general, mandamás, o ese término adoptado por la tilinguería vernácula durante el lamentable califato del innombrable de Anillaco: CEO (abreviatura del inglés Chief Executive Officer), en síntesis: el jefe, el capo, el que corta el bacalao en una compañía discográfica (por lo general, multinacional). Es el tipo que si sos un rocker, "negocia" con vos los términos y condiciones del contrato (o sea, te impone lo que se le antoje), y que además; como él tiene sobre vos el poder económico, entonces puede decidir qué música tenés que hacer, cuál te graba y edita, qué podés decir a través de ella y qué no, etc. O sea: te tiene agarrado de los huevos, bah. Y una aclaración: ese "gordo tramposo" que es "el que tiene tu cheque", el Indio lo toma en el contexto de su metier, que es la música; pero gordos tramposos como ese, hay en todos los ámbitos de negocios, sean estos cuales fueren. Cada uno de nosotros, que haya tenido que laburar en relación de dependencia, habrá reportado alguna vez a algún gordo tramposo, o incluso; alguno de nosotros habrá sido alguna vez un gordo tramposo, si es que llegó a esos niveles de decisión en una empresa. Yo mismo tuve la oportunidad de ser un gordo tramposo, y preferí no serlo, lo cual no es ni bueno ni malo; cada uno sabrá cómo vivir su vida y por qué, y cada cual es dueño de elegir qué quiere (o puede) hacer con ella: si ser un gordo tramposo, si soportar a un gordo tramposo o si mandar a cagar a un gordo tramposo y decirle que se meta su guita en el orto, optando por el siempre difícil camino de la independencia.
Una vez dilucidado qué cuernos es un gordo tramposo; podemos meternos a pispear qué quiso significar el Indio con estos versos. La historia comienza cuando ese gordo tramposo le dice a su interlocutor (un rocker, seguramente, al que llama sobradora, sarcásticamente "nene"), que "no comprende sus ambiciones" ¡Y claro que el gordo tramposo no las comprende! Porque ese rocker, ese "nene", es alguien que quiere hacer la música que se le ocurra, sin condicionamientos de ninguna clase, y vivir de ella dignamente, esa es toda su ambición; mientras que para el gordo tramposo, la ambición pasa, como dice el Indio, por la cantidad de ceros que quieras en tu cheque, obviamente, a cambio de que transes con el orden sistémico y obedezcas sus dictados.
Seguidamente el gordo tramposo denigra las pretensiones artísticas del rocker, calificando peyorativa e irónicamente a su música como "obras inmortales" (en sentido bien de turro socarrón), y le agrega "hechas a los tropezones", aludiendo a lo dificilísimo que se le hace a un músico editar su propia obra y mantener su independencia.
Trascartón, pretende "adoctrinarlo" bajándole línea y explicándole como funciona el asunto: el rocker pone la música ("vos ponés la fe", porque "un rocker -dice Solari- no se cansa nunca de apostar por su ilusión") y el gordo, su habilidad para comerciar ("y yo la destreza") para editarla al costo más barato posible y venderla lo más caro que pueda; porque viste nene... así son las cosas ("así va el negocio"), la maximización de las ganancias; por más que a vos no te guste ("jodiendo tus quejas").
Y ahora tiene la palabra el rocker, escuchemos qué tiene para decir: Comienza sacudiéndole al gordo tramposo un tremendo garrotazo: lo tilda de cipayo, de mulo a sueldo de los poderes de Yanquilandia ("valiente muchachito de América bebiendo cocoa con tranquilidad"), y enseguida nomás, lo baja del pedestal retándolo a que llame a alguien más poderoso todavía que él, o sea, a los jefes del jefe, es decir, a los que corrompen la música "esterilizando" a quienes la hacen contestaria y rebelde ("llamen a los que desarman las bombas"), lo amenaza con romperle el cuello ("que destilen tequila de tu cuello roto"), y no se priva de meterle más fichas, desafiádolo a que llame a cuantos CEO's más quiera, a esos tipos que usan pilchas de Pierre Cardin ("a los que les gusta pasear de Cardin") y que tienen el poder de "aplazarlo", de "mandarlo a marzo",  de "ponerle un rojo en la libreta de calificaciones", de bajarle el pulgar a la música que él hace ("y firmar con rojo tu boletín final").
Y siguen los sopapos al gordo tramposo y a sus jefes de ultramar ("quiero impresionar a ese gordo tramposo / quiero impresionar a esos gordos tramposos").
Pero guarda, ojo al piojo, no se alegren tanto, que no es que haya sonado por fin un tiro pa'l lao de la justicia, eh; al contrario, el rocker se termina cagando en las patas y arrugando frente a lo que el gordo tramposo le dijo antes ("se me ha ablandado el corazón", escribe el Indio aludiendo a la falta de "corazón", de huevo); y como poderoso caballero es don dinero, va a terminar por aceptar el cheque del gordo, transando con el sistema y haciendo la música que éste le permita ("mi obra maestra mi perfección grosera").
Y por eso, la canción termina con las frases que el gordo tramposo le dijo al principio: "Nene no comprendo tus ambiciones, obras inmortales a los tropezones", o sea, al fin de cuentas, nene, a ver ¿para qué te vas a romper el culo haciendo música en forma independiente, si yo te puedo dar un suculento cheque con el que vas a vivir como un rey y vas a tener todas las limosinas, minas y frula que quieras, eh?
Y bueno, che, después de todo ¿quién dijo que la vida es justa? En fin...
  

-Juan Carlos Serqueiros-

miércoles, 21 de marzo de 2012

UN SUSURRO MUY ESPECIAL: "ENTRE PUTAS Y LADRONES"


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Febrero del 96, sol a pleno sobre las calles de Montevideo...
Voy vagando, tonteando por entre los puestos de la Feria de Tristán Narvaja, deteniéndome a cada paso para charlar con esa gente del paisito que tanto me gusta... ¡Pucha que está lindo el día!
De pronto, un susurro muy especial me conmina a posar mi mirada sobre uno de los discos compactos amuchados en el desorden "ordenadito" de un mesón donde cambalachean libros, esteras, lámparas y... un tintero, seguramente perdido en algún juzgado. "Entre putas y ladrones", reza el título chiquito debajo de la imagen del intérprete y de su nombre: José Carbajal. 
Instantáneamente, me vienen a la memoria "Chiquillada", "A mi gente", "Yacumenza" y tantas otras canciones del Sabalero, aquellas que entre trolis de tinto berreta solíamos cantar en los fogones universitarios. Y también en los otros, esos que no eran precisamente universitarios...
Lo compro y... ahí queda, en algún bolso de los que uno se lleva en las vacaciones. Y al regreso, va a parar con el resto de la música envasada que uno guarda para escuchar algún día... que por ahí, nunca llega. Y allí quedó el compacto, arrumbado, olvidado entre tantos otros olvidos, en el fárrago diario de esta vida que uno, en medio de sus obligaciones, se empeña en hacer un poco menos amarreta, un poco más digna de ser vivida.
Hasta que en el último trimestre de aquel 96... ¡zas!, otra mudanza pa'l Juanca, una más de las tantas. Y después, bien entrado el 97 y ya instalado en el nuevo destino, un día pintó aquel disco hasta ahí inescuchado. Lo puse en el equipo y... ¡me voló el marote! 
Es que entré por la puerta grande a un mundo de marginales, de personajes que se las traen, de niños disfrazados de deshollinadores convertidos después en adultos laburantes algunos, en ladrones otros, y en putas otras; de quilombos de pueblo regidos por alguna madama, buenaza ella: la "Mama Juana", donde iban a culear los pobres; de pendejos que se ratean de la escuela sólo por mirar, tirados bajo la sombra mezquina de un álamo, cómo corre el río; de un tipo que es él solo, todo un circo: Solimán; y hasta del bailongo de un contrabandista: Alcasotro... Un mundo atrapante, de ficción; pero a la vez tan real, tan real que... allí está el PUEBLO. Y la VIDA.
Mientras escuchaba una y otra vez ese racimo de canciones que me acariciaban y lastimaban a un mismo tiempo, conmoviéndome los sentidos, pegando bien en el centro de la psique; miraba eso que llaman "arte de tapa", que en este caso, es bastante simple y en el que, ¡oh, sorpresa!, no figuran los créditos por autoría, y que como me pareció más lógico, se los atribuí al Sabalero. Ignorante de mí...
Jodí y le rompí los huevos a medio mundo, hasta que conseguí contactarme por mail con él, y cuando lo logré; me enteré de que se trataba (excepto dos de ellos) de unos temas que había compuesto un tal Higinio Mena, y que él, Carbajal, que había sido su amigo, llevó al disco. Afiebrado, entré a rastrear quién joraca era Higinio Mena, y hete aquí que el quía había sido un anarquista que por esas cosas raras del destino o lo que fuere, devino en guerrillero del ERP o del PRT, que había nacido en Ranchos, provincia de Buenos Aires, que en realidad no se llamaba Higinio Mena; sino Néstor Julio Argüelles Bruzzo, alias "El Loco Argüelles", que había vivido en La Plata, que los milicos le mataron la mujer, y que se había tenido que rajar a Holanda, para terminar muriendo en Francia, en España o en Dinamarca, no se sabe bien, en 1998.
Es un discazo, vayan corriendo a conseguirlo ¡carajo, he dicho! En serio, no se van a arrepentir, escúchenlo, que vale la pena; es de esa música que hay que tener sí o sí.
Y como muestra, aquí les dejo los títulos de tres de esas canciones de Higinio Mena que son puro pueblo, pura vida, puro dolor y también... algún ramalazo de dicha perdido por ahí: "La Mama Juana", "Blues de Los Pequeños Deshollinadores" y "La perrera". 
Búsquenlos en YouTube, escúchenlos ¡y que los disfruten!

-Juan Carlos Serqueiros-

martes, 20 de marzo de 2012

MI MADRE ALEMANA























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

MI MADRE ALEMANA 
(Vivi Tellas)

No necesito tu amor
ni tu compasión,
si seguimos así
no habrá solución.
Te lo dije mil veces, ni una sola de más.
Si no me querés escuchar, andá a lo de tu mamá.
Quedate con tu mamá alemana.
Quedate con tu mamá.
Si es un problema de razas
yo no te puedo ayudar.
Si es un problema de amor
quizás podamos hablar.
Te lo dije mil veces...
Ya no somos chicos
hay mucho que aprender.
Mejor que dudes de tu vida
para mi amor tener.
Te lo dije mil veces...

Vamos a teñir la tarde de recuerdos y a rememorar aquella época en que Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota no era sólo una banda de rock; sino un espectáculo de vodevil o de burlesque.
Por esos tiempos, en un show de PR se conjugaban la música y expresiones teatrales y corporales: el ballet ricotero, el strip tease de Monona, los monólogos a cargo del Mufercho primero y de Enrique Symns después, y... Las Bay Biscuit.
Estas últimas habían nacido como grupo en 1981, en el patio de la casa de Daniel Melingo, en Chacarita. La convocante fue Viviana (Vivi) Tellas, quien sumó a Lisa Wakoluk, Diana Nylon, Casandra y Mayco Castro Volpe, Fabiana Cantilo, Isabel de Sebastian, Edith Kucher y Gachi Edelstein. Y precisamente, elegí un tema interpretado por ellas: "Mi madre alemana", cuya autoría le pertenece a Vivi.
La temática gira en torno a una pareja que atraviesa una etapa de conflictos, lo cual motiva que la mina le ponga los puntos al chabón -que por lo visto desciende de arios (o al menos, su madre es alemana), y que por lo que se infiere al analizar la letra; es un "nene de mamá", un miope (miopelotudo, digamos)-.
Ella es una mujer independiente, que no está con ese tipo por necesidad, sino simplemente porque lo quiere; pero está harta de algunas cosas y actitudes de él, y así se lo hace saber ("no necesito tu amor ni tu compasión, si seguimos así no habrá solución").
Y bueno, el chaboncito está emplazado: o se pone las pilas y atiende las demandas de la mina, o ésta le cuelga la galleta de una y lo manda de vuelta con su mamita ("Te lo dije mil veces, ni una sola de más. Si no me querés escuchar, andá a lo de tu mamá. Quedate con tu mamá alemana. Quedate con tu mamá").
Pareciera ser que el problema del tipito pasa por el engreimiento, por el "yo me las sé todas" y por no escuchar a su pareja; hay cosas que ella quiere modificar porque está cansada de ellas, y exige perentoriamente que él se defina: si esas características de su personalidad se deben a ese sentimiento de superioridad que algunos de nuestro imaginario popular les atribuyen a los alemanes, a eso que llaman la "raza aria" (hoy -felizmente- la antropología nos dice que no hay eso que se denominaba "razas"); ella nada podrá hacer porque esa es la índole del tipo y punto. Eso no tiene arreglo ("si es un problema de razas yo no te puedo ayudar"). Pero en cambio, si se trata de algo que pueda subsanarse a través del diálogo y el entendimiento recíproco; ella está dispuesta ("si es un problema de amor quizá podamos hablar").
Ella viene reiterándole el planteo y el pedido de cambios ("te lo dije mil veces..."); pero hasta ahora, él no le dio pelota y desoyó sus reclamos, persistiendo en una postura cuasi infantil que tiene mucho de estúpida. "Ya no somos chicos", le dice ella llamándolo a asumir una actitud adulta. Y agrega: "hay mucho que aprender", significándole que espera de él un signo de madurez, que por fin llegue a escucharla.
Y trascartón, le sacude un misil en forma de ultimátum: o él modifica su actitud pelotuda, o ella le da el espiante: "mejor que dudes de tu vida para mi amor tener", le dice tajantemente. O sea, "o cambiás, o chau picho".
Y ya no habrá más advertencias para el tipo en adelante, eh; guarda que esta fue la última ("te lo dije mil veces...").
¿Y ustedes, qué se imaginan: habrá cambiado el chabón o habrá persistido en su taradez y la mina lo habrá pateado? Chi lo sa...

viernes, 16 de marzo de 2012

CRUZ DIABLO!


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

CRUZ DIABLO!
(Beilinson - Solari) 

Zippo, que estaba hecho migas
se mandó en una picada
chistando a su mala sombra
sin copiloto ni nada.
Zippo va camino del infierno cagando leches!
no supo repartir sus fichas
y su cielo ennegrece...
Nunca fué un listo de pesos
siempre un listo de centavos
Su boca arde en maldiciones
que se tragan mal.
Se vá gritando -cruz diablo!
por pura cortesía.
El Himno de Tangópolis le dice
(como al oído...)
que sus aventuras pegan mal
y anuncian poco.
El tipo maduró pronto
y se pudrió bien temprano
un barro que asfixia ésa anguila es la salvajada
Si el perro manso come la bazofia y no dice nada
le cuentan las costillas con un palo, a carcajadas
Demasiados los moretones
muy pocos los encantamientos
Son tantos los cocineros que joden la sopa
Su rocanrol sangra oídos
ya que Dios le truchó el boleto
Zippo, una risa de mil dientes
cargados de azufre.

Hay veces en las que uno debe recurrir al diccionario a fin de encontrar palabras que no haya usado antes para escribir alabanzas a la lírica solariana, y aún así; se hace difícil lograr ese propósito.
Esta letra es sublime, de una belleza descriptiva y una musicalidad propia increíbles. En suma, para mí, uno de los puntos más altos alcanzados por el Indio. Simplemente con leerla, uno ya vuela (bah, qué sé yo... a mí me pasa eso, por lo menos).



El protagonista es Zippo, el exégeta de Luzbelito. Pero ¿quién carajo es Zippo? Zippo sos vos, soy yo, es este, es aquel, es el Indio, es todos... Zippo (Solari lo "bautiza" así, en alusión a la marca de encendedores Zippo ¿se acuerdan de esos?, construyendo una metáfora en la forma de una analogía entre la llama del encendedor Zippo y las llamas que el imaginario colectivo le atribuye al infierno) es todos y cualquiera de nosotros; porque es nada más ni nada menos que... el Hombre; ese Hombre al que "Dios le truchó el boleto" al rajarlo del Paraíso Terrenal. Y ese dios que se inventó el mismo Zippo, o sea, la Humanidad, lo convirtió en algo que "estaba hecho migas", es decir, destrozado, desmenuzado. 
Zippo se morfó la galletita de ese dios supuestamente bueno, al cual atribuye ser EL Bien, y no se explica por qué Dios le otorgó el libre albedrío, si cuando lo utilizó; ese propio dios lo recontracagó expulsándolo del Edén ("su cielo ennegrece").
Y el problema está en que Zippo "no supo repartir sus fichas", es decir, tardó en darse cuenta de cómo era el fato; porque él "nunca fue un listo de pesos / siempre un listo de centavos", aludiendo a que jamás alcanzará la Gnosis, la Sabiduría Total y entonces recién se aviva  de que tanto ese Dios al que presupone el Bien; como ese Luzbelito que le contaron que es el Mal -y que a pesar suyo; le resulta más simpático y atrayente que Dios, y precisamente por eso es que "su boca arde en maldiciones que se tragan mal", y también por eso "va camino del infierno cagando leches", o sea, rápida, expeditivamente ("cagando leches" es una expresión popular que se usa en España para describir algo que se hace pronto, ligero, rápido; igual que como nosotros decimos "a los pedos")- conviven en él mismo.
Pero en Zippo, a pesar de que "maduró pronto y se pudrió bien temprano"; aún quedan residuos de lo que las religiones ("el Himno de Tangópolis") durante milenios y milenios le metieron en la sesera. Y debido a ello se empecina en querer que en él prime lo que le parece el Bien, por sobre lo que considera el Mal; por eso "se va gritando -cruz diablo! por pura cortesía". Las religiones son las que, cada vez que Zippo hace algo que le produce placer y bienestar; le cagan la vida amonestándolo con la sanata de que por ese camino se irá al infierno, y le machacan que eso que hace de gozar es efímero, que buscar el placer y el bienestar son "aventuras que pegan mal y anuncian poco", y que sólo lo arrastrarán a eso que llaman "condena eterna".
Ahora, Zippo podrá no ser "un listo de pesos / siempre un listo de centavos", pero ojo al piojo; eso no quiere decir que sea un pelotudo al que van a poder seguir jodiendo siempre con el mismo verso, eh, para nada. Por lo contrario; él se da cuenta cada vez más, de que lo que le inyectan en el marote es sólo blableta, voceo de otarios, y ya está hinchado las pelotas; así que termina por asumir que todo eso es "un barro que asfixia ésa anguila es la salvajada", y cae en la cuenta de que si se queda manso y tranquilo, sin rebelarse; van a hacer con él lo mismo que hacen con un perro al que alimentan con sobras nomás ("bazofia"), hasta que se muere y terminan por contarle "las costillas con un palo, a carcajadas". -Y eso, conmigo por lo menos, no -piensa Zippo; -me dieron una vida que no pedí, y que encima tiene pocos momentos de felicidad ("muy pocos los encantamientos") y muchos de desdicha y pesar ("demasiados los moretones"). Y entonces todo eso se le antoja mucha carga para soportar ("son tantos los cocineros que joden la sopa"); así que va a mandar a cagar a ese dios que "le truchó el boleto", se va a alejar de ese "dios bobeta" que le toca un "rocanrol lacrimógeno" -como lo dice el Indio en otro tema del mismo disco- y se va a hacer compinche de Luzbelito: se va para lo de Luzbelito mandándose "en una picada" y gritando su rebeldía en un rocanrol atronador ("su rocanrol sangra oídos"). 
Así, Zippo se va a dedicar a vivir lo mejor que pueda, a pasarla todo lo bomba que le sea posible, total, el final está cantado y todos vamos pa'l pozo... 
Y entonces ahí va Zippo, "una risa de mil dientes cargados de azufre", en pos de Luzbelito, que después de todo, che, no es tan malo como nos quieren hacer creer.

miércoles, 7 de marzo de 2012

LA MURGA DE LOS RENEGADOS























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

LA MURGA DE LOS RENEGADOS
(Beilinson - Solari) 

No da más! La Murga de los Renegados
No da más! la murga sin la bendición...
Entre sopores, modorras ciegas
y oscuridad de bodega sin luz
va esa murga desencantada
que lleva siglos así.
No da más! La Murga de los Renegados
No da más! la murga sin la bendición...
Putas serenas que son tan lindas
que dan miedo cuando las mirás
para vos, ellas son capaces
de herirte con su dolor.
No da más! La Murga de los Renegados
No da más! la murga sin la bendición...
Destino armado por Bingo Tongo
(tanta médula que envenenó!)
Un bobo lava y un tonto enjuaga
y la murga nos vuelve a gritar...
No da más! La Murga de los Renegados
Ya se vá... la murga sin la bendición.

Tercer track de Momo Sampler, y dedicado a una murga muy particular: la sociedad argentina del 2000. Una sociedad donde lo único verdadero es, paradojalmente, la impostura: todos están travestidos, nadie es lo que parece ser y nadie quiere ser lo que en realidad es. 
Y precisamente por eso, los integrantes de esa murga son, para el Indio, "renegados"; porque reniegan de sí mismos, de sus índoles, de lo que son. Ellos conforman esa devaluada clase media argenta, hasta allí ("Pepeto de la Ruta", es decir, ese terrible hijo de puta llamado fernando de la rúa; "digno" sucesor de otro redomado chozno de puta: el califa de Anillaco, de triste memoria) tan "europea", tan "refinada", tan tilinga, tan pagada de sí misma y tan despectiva de todo lo que fuese expresivo de lo nacional.
Esa murga de los renegados "no da más", es decir, al vivir sin asumir su realidad, al creer que es como lo que jamás llegará a ser; está fatalmente condenada a estallar como una burbuja. Y debe ser nomás que el Indio tiene mucho de brujo, porque esa sociedad, esa "murga"; en efecto reventó... ¡y cómo reventó!
¿Y por qué ocurrió eso? La explicación nos la da Solari trascartón, al toque nomás: Al renegar de lo que es e impostarse en lo que no es, esa murga reniega también de sus orígenes, de su historia, rechaza su pasado en bloque y se empeña en asumirse como quiere ser en su deseo sectorial, que está sólo en esa nube de pedos que es su propio imaginario colectivo, tan artificial e inauténtico como el disfraz que usa para travestirse ("entre sopores, modorras ciegas / y oscuridad de bodega sin luz / va esa murga desencantada / que lleva siglos así.").
Las mujeres de la murga de los renegados son "putas serenas que son tan lindas / que dan miedo cuando las mirás / para vos, ellas son capaces / de herirte con su dolor". Y en efecto, es tal cual: ellas son como las paradigmáticas "Marita, la Virgencita", la "piba con la remera de Greenpeace"; o la señora gorda que revuelve la olla mientras le pide mano dura al "sheriff"; todas de un modo u otro, "putas serenas"...
Luego viene una sutil ironía, la de "destino armado por Bingo Tongo / (tanta médula que envenenó!) / Un bobo lava y un tonto enjuaga / y la murga nos vuelve a gritar", expresada en una metáfora de altísimo vuelo. 
El Indio menciona, con sorna, que esa murga, es decir, esa sociedad argentina del 2000; tiene un "destino armado por Bingo Tongo", o sea, atribuible al azar de una una lotería de cartones (bingo), pero amañada, truchada, trampeada (tongo). La frase lleva una enorme carga de ironía, porque lo que en realidad quiere significar, es que ¡minga! la culpa la tiene el destino. Esa murga, esa sociedad, está así como está, sencillamente por causas y culpas exclusivamente suyas y que esa historia de marchas, contramarchas y círculos viciosos, la viene reiterando en ciclos; y eso se da porque esa sociedad permite que un bobo lave, es decir, que un gobierno tape las cagadas del anterior; y un tonto enjuague, o sea, que el que lo suceda, hará lo mismo que ese que lo precedió. Y así una vez, y otra, y otra...; reiterando ese error, ese "pecado original" que la condena a repetir la historia en ciclos, y por ende, a quejarse siempre de lo mismo ("y la murga nos vuelve a gritar").
Y así va esa Murga de los Renegados, que "no da más", y que se va a retirar del corso "sin la bendición" ("bendición" esta que a la luz de lo que se ve -transcurridos ya once años desde que el Indio escribiera esta letra-, aún sigue sin recibir). 
Y bueh...

ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=46gRu6nVsrU

-Juan Carlos Serqueiros-

miércoles, 29 de febrero de 2012

EL FOGÓN DE LOS ARRIEROS





















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Si en algún momento anda por Resistencia, la capital chaqueña, no deje de darse una vuelta por El Fogón de Los Arrieros, sito en el n° 350 de la calle Brown. ¡Después no diga que no le avisé, eh!
Está SIEMPRE abierto (excepto los 20 de agosto, fecha instaurada como Día del Fogón), por supuesto, de noche, a partir de las 21 hs., porque como todo el mundo sabe -todo el mundo inteligente, quiero decir-, el día -salvo el momento del crepúsculo, o a lo sumo una radiante aurora- está hecho (lastimosamente) para laburar y cumplir con lo de llevar la injusta condena de toda esa carga a que nos somete el estar en este universo cruel al que nadie pidió venir; mientras que la noche está creada pura y exclusivamente para VIVIR.
Pero no hay por qué desesperarse, ya que si usted, amigo, perteneciese por desgracia a la odiosa e insoportablemente maleducada comunidad de los que se empecinan en “vivir” (¿o malvivir?) de día; siempre le quedará la posibilidad de contactarse con algún llave, persona esta que vendría a ser, según la definición del diccionario Petit Fogonet Illustré: "Individua o individuo a quien por méritos misteriosos y siempre muy justos, se le ha otorgado la posesión de la Llave del Fogón", quien podrá abrirle la puerta y acompañarlo en su concurrencia fuera del horario habitual (y la próxima vez, trate de no ser tan descortés como para atreverse a visitar el Fogón en ese horario ridículo, carajo, ¿a quién se le ocurre? ¡Habráse visto!).
Es difícil, si no imposible, definir qué es el Fogón. Simplemente le diré que se trata de una institución cultural dedicada a las manifestaciones artísticas, la bohemia creativa y la amistad; museo, sala de exposiciones, auditorio musical, refugio de artistas plásticos, poetas y músicos, creada a partir de la iniciativa del dueño del solar donde funciona, una extraordinaria persona que se llamó Aldo Boglietti; y del gran escultor Juan de Dios Mena. Precisamente, este último fue quien le dio su nombre, al considerarlo un lugar “para hacer noche, pero no para aquerenciarse”.
En la vereda, frente a la entrada, se encontrará con la tumba de Fernando, el perro melómano, amigo e ícono de la Ciudad de los Esculturas, y al toque nomás, se topará con un molinete en el cual campea la primera advertencia: “PARA QUE NO PASEN LOS ANIMALES”, aviso este al que deberá darle la correspondiente pelota. Y si se considerase incluido en dicha categorización; sea honesto: dé la media vuelta y márchese por donde vino; no sea desconsiderado. Por favor, no joda.
Aparte de esta imprescindible advertencia, hay alguna que otra norma que obligatoriamente deberá atender (para lo cual es conveniente munirse de la Guía Fogonis), como por ejemplo, la de “PROHIBIDO ENTRAR CON RULEROS”. ¿Eh? ¿Cómo que “por qué no se puede entrar con ruleros”? No pregunte estupideces, caramba; hasta las obviedades tengo que andar explicando… A ver, como dice la gente del Fogón: “¿Cambia usted los pañales de su nene en el mostrador del banco? ¿Lleva la brocha para afeitarse mientras almuerza en un restaurante? ¿Sale a la calle con el cepillo de dientes en la boca? ¿Se imagina a Sophia Loren con ruleros y llena de crema? Cuando su esposa, novia, hija, amiga, maestra o secretaria salga con ruleros, llévela a algún lugar donde usted pueda entrar en camiseta, tiradores o pijama; ¡pero no venga al Fogón!”.
Tómense su tiempo para admirar la arquitectura del sitio, que como escribiera Hilda Torres Varela: (Aldo Boglietti) rompió con mitos y temores, y encontró en la sensibilidad y la inteligencia del arquitecto Horacio Mascheroni, a quien fue capaz de comprender y dar forma a su idea: una casa que fuese inusual y de su tiempo, donde se reacomodasen tantos mundos pequeños…”.
Bueno, ahora (y con las salvedades consignadas) ya está en condiciones de acceder al Fogón (no olvide dedicarle un emocionado recuerdo al perro Fernando; aunque no lo haya conocido, ¿o qué otra ciudad del mundo cree usted que se dio el lujo de tener un perro melómano que se hacía servir el desayuno en el despacho del mismísimo gerente del Banco Nación y que iba en taxi a cuanto acontecimiento musical hubiese? Piense: usted está ante su tumba), y los recibirá sobre la puerta de acceso, la siguiente leyenda: "SI HAS DE AGREGAR UNA SONRISA AL VINO / Y A LA SAL QUE TE OFRECE NUESTRA CASA, / DETÉN PASAJERO TU CAMINO, / ABRE LA PUERTA SIN LLAMAR Y PASA".
Adentro, se encontrará con obras de Pettoruti, Castagnino, Paéz Vilaró, Soldi, Mena, Mariscal, Quinquela Martín, Bonimi y muchos artistas más, conviviendo en cambalachesco y anárquico orden (si me es permitido el oxímoron, diría el inefable Georgie Borges); con un botón del corpiño de Rita Hayworth exquisitamente enmarcado, o un chaleco del penal de Ushuaia, o un par de medias de Ariel Ramírez antes de ser famoso, u objetos tales como la gallina de los huevos de oro (¡ah! ¿usted creía que era un mito?, pues lamento desengañarlo; no lo es), o la hélice del avión de Jean Mermoz.
También puede conocer su cementerio "Salsipuedes", en el cual verá “lápidas” con inscripciones como esta: “Aquí yace Boglietti Efraín / Dicen que Dios juntó / adoquín con adoquín”; su pulpería, o sublimarse ante la contemplación de su pista de aterrizaje de platos voladores.
Ah, y una pequeña, insignificante, acotación: es posible ¿por qué no? que sea usted una persona con una suerte increíble y acierte a visitar el Fogón casualmente en uno de esos rarísimos jueves en que yo haya recalado (seguramente, impelido por impostergables y urgentes obligaciones profesionales) en Resistencia y haya sido arrastrado (compulsivamente y contra mi voluntad, desde luego; porque no suelo frecuentar esa clase de sitios) por algún amigote a ese verdadero antro de perdición. Entonces, ¡gloria de titanes!, porque los jueves del Fogón están consagrados al tango y será usted bendecido por los dioses, que le otorgarán el privilegio de extasiarse y rendirse ante lo sublime de mi arrobadora, recia, varonil y a la vez tierna, voz. Si tal circunstancia no se da, paciencia, amigo, quelevachache, no es pa’ todos la bota ‘e potro... Puede usted suicidarse tranquilamente, sin remordimientos ni culpas, porque eso significa que su vida es absolutamente inútil y que está usted en este mundo, como quien dice, alpedamente.
Chau.

-Juan Carlos Serqueiros-

lunes, 27 de febrero de 2012

QUESO RUSO


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

QUESO RUSO
(Beilinson - Solari)  

Pasó de moda el Golfo
como todo, ¿viste vos?
como tanta otra tristeza
a la que te acostumbrás.
Ahora vas comprando perlas truchas sin chistar,
"calles inteligentes" alemanas para armar
y muchos marines de los mandarines
que cuidan por vos las puertas del nuevo cielo.
El bronceador "Charlotte"
te cuida de la radiación,
rematan el electro de Elvis al morir.
Fijate de qué lado de la mecha te encontrás,
con tanto humo el bello fiero fuego no se ve
y hay algo en vos que está empezando a asustarte...
cosas de hechicería desafortunada.
Quedate con el vuelto, mula de la enfermedad,
pobrete que sos tropa de la guita y chimpancé,
quedate esa petaca con saliva y nada más,
mordiéndote la lengua por poco me engañás.
Sentís la mosca joder detrás de la oreja
y chupás la fruta sin poder morderla;
y hay muchos marines de los mandarines
que cuidan por vos las puertas del nuevo cielo...

Tema Nº 10, y que cierra el disco (y por lo tanto, como ocurre en todo disco de PR; muy importante, al igual que el primero, el del inicio) La mosca y la sopa. Y hete aquí que el insecto en cuestión, también se menciona en la letra. ¿Casualidad? Yo diría más bien causalidad. Pero empecemos por el principio, dijo Perogrullo, ¿qué es el "queso ruso"? (por supuesto, con "¿qué es?" me refiero a qué cosa es además de lo obvio: un queso fabricado ya sea artesanal o industrialmente en Rusia). 
Se llama queso ruso a una bomba hecha con explosivo plástico de uso militar, utilizada habitualmente para atentar contra edificaciones, fortificaciones, etc., de fuerzas regulares que están por lo general al servicio de los imperialismos. Aquí, el Indio está "apelando" a ese tipo de bomba para "ponérsela" a algo fundamental en los intereses de los imperialismos (en este caso, el yanqui) cual son las cadenas de comunicación, como por ejemplo, la CNN y sus "sucursales" más o menos encubiertas en cada país.
Y Solari no da puntada sin hilo, pues la mención del queso ruso la hace también por el sistema defensivo iraquí, que había sido provisto precisamente por los rusos y que se demostró absolutamente impotente frente al demoledor ataque norteamericano. 
"Pasó de moda el Golfo / como todo, ¿viste vos? / como tanta otra tristeza / a la que te acostumbrás.": La llamada Guerra del Golfo fue la que en 1991 llevó Yanquilandia (disfrazada detrás del antifaz de un "mandato" de ese monumento a la hipocresía llamado ONU); contra su ex aliado Saddam Hussein que gobernaba Iraq, para obligar a las fuerzas de éste a abandonar Kuwait. Hasta donde sé (o creo o presumo que sé, porque en realidad, de guerras no entiendo un joraca), fue el primer conflicto bélico desarrollado de una manera no convencional, es decir, no enfrentándose abiertamente un ejército contra otro; sino a través de las formas de destrucción masiva que había desarrollado el imperio del norte con su tecnología. La frase es representativa de un imaginario diálogo en el cual una persona le dice a otra (que forma parte del cipayaje colonizado por el imperialismo y de los medios "argentinos" que reponden a las cadenas televisivas foráneas) que esa guerra que ayer nomás se nos mostraba como LA noticia; hoy ya ni siquiera es recuerdo ("pasó de moda"). Se olvidó como se olvida todo ("como todo, ¿viste vos?"), en esta cultura globalizada e influida por los medios que bombardean a la población con "primicias y sucesos" que se presentan como de ultra fundamental importancia y que a los pocos días, desaparecen de las imágenes televisivas. Y así, pretenden ir habituando a la gente a tomar una tragedia cual lo es una guerra desatada por el imperialismo; como si fuese algo a lo que lastimosamente se vio obligado a hacer ese imperialismo, disfrazado siempre bajo consignas pseudo humanitarias. Vendría a ser algo así como "pobres los iraquíes... la ONU tuvo que hacerles chas chas en la cola porque tienen gobernantes que los privan de la democracia y de la libertad"; cuando en realidad, a la ONU, a Yanquilandia y al resto del imperialismo les chupaba uno y la mitad del otro la "democracia" y la "libertad" de los iraquíes; lo que les interesaba era el petróleo iraquí y kuwaití ("como tanta otra tristeza a la que te acostumbrás).   
"Ahora vas comprando perlas truchas sin chistar, / "calles inteligentes" alemanas para armar / y muchos marines de los mandarines / que cuidan por vos las puertas del nuevo cielo.": Y continúa ese diálogo, con una aseveración: la misma persona que le decía a la otra lo de "pasó de moda", etc.; ahora le enrostra lo que las cadenas televisivas le están "vendiendo" y la otra está "comprando" ("ahora vas comprando"): noticias falsas, inventadas, supuestas "perlitas", como les decimos los argentinos a las novedades que reputamos como primicias absolutas y exclusivas ("perlas truchas"). También, las cadenas te "venden" el verso de los "países superiores", de las "naciones superiores". ¿Cuántas veces escuchaste eso de "los alemanes sí que son genios", "los alemanes son un ejemplo", "los alemanes aman el orden, la eficiencia", y etcéteras por el estilo? Y así, te meten en el marulo lo de la "inteligencia alemana", lo de "la eficacia alemana" ("calles inteligentes alemanas para armar"). Y trascartón, el Indio mete una metáfora que sí es una perlita en serio, pero no trucha; sino verdadera: "y muchos marines de los mandarines que cuidan por vos las puertas del nuevo cielo". Los marines son los infantes de la marina norteamericana, y los mandarines eran los funcionarios de la China antigua que administraban las ciudades en todos los ramos, es decir, detentaban el poder político, económico, militar y judicial; pero también mandarín se utiliza en el idioma español como sinónimo de mandón, de capanga digamos..., y esa es la acepción que el Indio le da en el contexto de la frase. Yanquilandia y sus poderes, son los "mandarines" mandones que envían a esos marines a "cuidar por vos las puertas del nuevo cielo"; o sea, a "cuidar" tu "democracia" y tu "libertad"; y so pretexto de eso, te invaden, te expolian y te explotan.
"El bronceador 'Charlotte' / te cuida de la radiación, / rematan el electro de Elvis al morir.": Una gran proporción de esos marines que los "mandarines" envían a "cuidar por vos las puertas del nuevo cielo", son negros (el "bronceador 'Charlotte' te cuida de la radiación", asimilando metafóricamente el recubierto de chocolate derretido para helados llamado "Charlotte"; con la piel negra de esos marines que te van a "proteger" de la radiación emanada de las cluster bombs que supuestamente lanzaban los iraquíes). Lo de "rematan el electro de Elvis al morir" es una alusión a la hipocresía yanqui. No es que efectivamente (por lo menos hasta donde yo sé, por ahí ocurrió en los hechos; si es así, lo ignoro) se haya subastado un electrocardiograma de Elvis Presley luego de su muerte; sino que se trata de una insinuación, como que serían capaces de hacerlo. Está mencionando las controversias que se suscitaron luego de la muerte del cantante, durante las cuales en los estrados judiciales se debatió acerca de las supuestas cardiopatías que sufría; ejemplificando con ello la hipocresía norteamericana. En ese orden de ideas, la frase tiene una significación similar a la que el Indio le daría a otra que acuñó para la letra de To beef or not to beef: "Leen el evangelio según Hitler a la hora de almorzar", ¿se acuerdan? Bueno, algo así...
"Fijate de qué lado de la mecha te encontrás, / con tanto humo el bello fiero fuego no se ve / y hay algo en vos que está empezando a asustarte... / cosas de hechicería desafortunada.":  Y... dada la época y lo que estaba pasando; era inevitable que se viniera el sablazo solariano al ladri de Anillaco y la caterva de pseudo periodistas que hacían su panegírico (obviamente, alineados, como buenos cipayos, con el imperialismo). Vaya uno a saber por qué, me vienen a la memoria los Neustadt, los Grondona, los Morales Solá y demás escoria por el estilo... Recordemos que por "decreto divino" del inmundo califa riojano, fuimos el único país iberoamericano en mandar tropas a la Guerra del Golfo, convenientemente encubiertas bajo el disfraz de la "ayuda humanitaria". La frase es lisa y llanamente una advertencia, una especie de "ojo al piojo, pensá bien de qué lado te alineás; porque después las consecuencias pueden ser funestas". Y hubo algo de premonitorio en la frase del Indio, porque en efecto, después hubimos los argentinos de sufrir las consecuencias de la demencial hijaputez de la "política exterior" menemista (bah, en realidad no sólo de la exterior; sino de TODA la "política" de ese chozno de puta); en la forma de los atentados a la AMIA, a la embajada de Israel, y a la más que sospechosa muerte de uno de sus propios hijos.
"Quedate con el vuelto, mula de la enfermedad, / pobrete que sos tropa de la guita y chimpancé, / quedate esa petaca con saliva y nada más,  / mordiéndote la lengua por poco me engañás.": Tremenda, demoledora frase, y toda la bronca del Indio vomitada en ella. El menemismo (y cuando digo menemismo me refiero no sólo al ladri de Anillaco y los politicastros de cuarta que lo secundaban; sino también a las ratas pseudo periodistas enfiladas en ese rumbo, como si estuvieran siguiendo al flautista de Hamelin), el menemismo, decía; fue "mula de la enfermedad", en alusión al alineamiento detrás del genocida Bush ("mi amigo George, con el que juego al golf", "las relaciones carnales con los EE.UU." del payaso Di Tella, etc.; ¿se acuerdan?) y Yanquilandia, presentando al imperialismo como la mayor enfermedad del mundo. Esa inmundicia de Menem y sus secuaces y todo lo que significó y representó, embarcando a la Argentina en esa guerra inicua enviando tropas al Golfo, es el "pobrete que sos tropa de la guita y chimpancé", etc. El Indio, perspicazmente, lo tilda de "pobrete", porque Menem, a pesar de ser rico en guita (en guita que embolsaba con sus transas y traiciones, por eso lo de "quedate con el vuelto"); es pobre de mente y de espíritu, pobre de alma digamos, de allí lo de "pobrete".
"Sentís la mosca joder detrás de la oreja / y chupás la fruta sin poder morderla; / y hay muchos marines de los mandarines / que cuidan por vos las puertas del nuevo cielo...": La "mosca" que jode "detrás de la oreja", son las distintas vehiculizaciones del imperialismo en los países mentalmente colonizados como el nuestro. Para los pseudo periodistas al servicio de los intereses foráneos, vendrían a ser las cadenas televisivas como la CNN, que les marcan el "rumbo" a seguir, y para los payasescos "líderes" como la laucha infecta esa Menem que se alinean con el imperialismo, vendría a ser la "voz del amo del norte" bajándoles línea. Todos ellos, van a "disfrutar" solamente de las migas del banquete (si bien para muchos de esos reverendos hijos de la gran puta, esas "migas" representan millones de dólares), porque eso tan pantagruélico está reservado exclusivamente a los "mandarines" que mandan "marines" a "cuidar por vos las puertas del nuevo cielo". Son ellos quienes "cosecharán los beneficios" que persigue toda guerra imperialista; dejándoles a los vendepatrias (como por ejemplo los idiotas que creyeron que la "política exterior" menemista, al mandar tropas al Golfo, iba a posibilitar para empresas "argentinas" la participación en la reconstrucción de Kuwait luego de guerra) la ilusión de asistir al festín ("y chupás la fruta sin poder morderla").


ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=FVX5NfPZrqc

-Juan Carlos Serqueiros-