domingo, 5 de mayo de 2019

INEXACTITUDES EN "HISTORIA DEL CLUB ATLÉTICO HURACÁN. 1908-1968", DE JORGE NEWTON



















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Estoy leyendo el libro referenciado en el título y he descubierto en él algunas inexactitudes a saber:
Newton sitúa el inicio de las obras de construcción del Palacio el 1 de agosto de 1943, lo cual es correcto. Pero a continuación, consigna: "ceremonia oficial que cuenta con la presencia de las más altas autoridades de la Nación, encabezadas por el entonces presidente Ramón S. Castillo." (sic).
Se trata, pues, de un error grosero, por cuanto Castillo había sido derrocado el 4 de junio por el estallido de la Revolución del 43. Consecuentemente, el presidente de la República que encabezó el acto en el estadio de Huracán en agosto de ese año, fue Pedro Pablo Ramírez, tal como puede observarse y escucharse en este video que se conserva en el Archivo DiFilm:


Todo lo cual indudablemente, Newton no pudo haber desconocido. De modo tal que la gaffe debe de haberse producido, infiero, por una mala pasada que le jugó su memoria y que se le deslizó inadvertida al momento de describir los sucesos. Y por otra parte, Castillo no se llamaba "Ramón S.", sino, en todo caso (si es que quiere citarse sólo la inicial de su segundo nombre —que era Antonio—); "Ramón A.".




Asimismo, Newton especifica, que Tomás Adolfo Ducó —quien era socio de la institución desde 1916— presidió por primera vez el club Huracán en 1938, cuando tenía el grado de capitán, lo cual es exacto. Pero pocas páginas más adelante, el historiador le atribuye tener el grado de mayor hasta en 1949, año en que se produjo la inauguración oficial del Palacio. E incluso, en esas páginas a las que me refiero, lo hace a pesar de que en que dos párrafos de las mismas, consigna expresamente que detentaba el de teniente coronel… ¡para luego volver a mencionarlo como “el mayor Ducó”!
Lo cierto es que Tomás Adolfo Ducó había sido ascendido de capitán a mayor entre 1939 y 1940, y posteriormente, de mayor a teniente coronel en 1942. Y pasó a retiro con ese último grado, luego de sublevar, el 29 de febrero de 1944, el regimiento 3 de Infantería que estaba a su mando, en pos de resistir el reemplazo, en la presidencia de la Nación, de Pedro Pablo Ramírez por Edelmiro Julián Farrell (lo cual significó, además; el rompimiento de la íntima amistad que hasta entonces había mantenido con Perón —tan estrecha relación tenían, que ese vínculo fue lo que llevó a ambos a adoptar la decisión conjunta y juramentada de resistir a tiros y hasta la muerte, en el departamento de Arenales y Coronel Díaz donde se habían atrincherado, la orden de detención que contra Perón había impartido Castillo a la policía—).
Como teniente coronel lo sitúan a Ducó, tanto José María Rosa en su Historia argentina, como también el historiador norteamericano Robert Potash en sus obras El ejército y la política en la Argentina, 1928-1945. De Yrigoyen a Perón y Perón y el GOU. Los documentos de una logia secreta; como tal lo tiene Fermín Chávez en su repositorio de documentos relativos al GOU (manuscritos de Perón); con ese grado se lo menciona en el video del Archivo DiFilm precedentemente citado, y como tal puede distinguírselo inequívocamente por las charreteras que luce en su uniforme, en la fotografía suya —tomada en 1943— que el propio Newton incluye en su libro.




Por último —e inexplicablemente— Newton no menciona un hecho significativo de la historia del Club, cual lo es la disputa del primer partido jugado en el Palacio el 7 de setiembre de 1947 —es decir, dos años antes de su inauguración oficial el 11 de noviembre de 1949— entre los primeros equipos de Huracán y Boca Juniors (que ganó el Globo por 4 goles a 3), suceso profusamente difundido en los titulares y páginas interiores de los diarios y en la revista El Gráfico en su edición del 12.09.1947, que incluso le dedicó la tapa.


No deja de ser extraño que los errores y omisiones no hayan sido notados, ni por el historiador al momento de revisar sus textos, ni por los correctores de la editorial, ni por los dirigentes de Huracán que forzosamente tuvieron que haber leído y aprobado el manuscrito de Newton antes de mandarlo a imprenta.
Por supuesto, todo lo que hasta aquí cité, debe ser tomado como exclusiva y estrictamente dado en obsequio a la verdad histórica y no implica en modo alguno menoscabo del libro de Newton, el cual está muy bien escrito, veraz y objetivamente, en un estilo literario ameno y amigable, concienzudamente documentado, exquisitamente encuadernado, que constituye sin dudas una herramienta imprescindible a la hora de historiar al club de mis amores,  cuya lectura me ha enriquecido y de la cual he disfrutado intensamente.
¡Hasta la próxima!

-Juan Carlos Serqueiros-

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REFERENCIAS DOCUMENTALES Y BIBLIOGRÁFICAS

Archivo DiFilm. Video de Sucesos Argentinos, Buenos Aires, agosto de 1943.
Diario Crítica. Ediciones de fechas 02.08.1943 y 08.09.1947.
Diario Democracia. Edición de fecha 07.09.1947.
Diario La Nación. Ediciones de fechas 02.08.1943 y 08.09.1947.
Diario La Prensa. Ediciones de fechas 02.08.1943 y 08.09.1947.
Newton, Jorge. Historia del Club Atlético Huracán. 1908-1968. Frigerio Artes Gráficas, Buenos Aires, 1968.
Potash, Robert. a) El ejército y la política en la Argentina, 1928-1945. De Yrigoyen a Perón. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1971.
                       b) Perón y el GOU. Los documentos de una logia secreta. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1984.
Revista El Gráfico. Edición del 12.09.1947.
Rosa, José María. Historia argentina t. 13. Editorial Oriente S.A., Buenos Aires, 1979.

martes, 2 de abril de 2019

MIS DIEZ DISCOS, DIEZ LIBROS Y DIEZ FILMES FAVORITOS
















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Supongamos que por una burla cruel del destino, de pronto nos viésemos obligados a elegir de entre la música, la literatura/poesía y el cine que nos gusta, diez y sólo diez discos; diez y sólo diez libros; y diez y sólo diez películas.
En esa espantable circunstancia, ¿cuáles serían, mi querido lector, las obras por usted seleccionadas?
Por mi parte, serían estas (obviamente, el orden en que aparecen mencionadas e ilustradas es puramente aleatorio y no implica grado alguno de prelación):

DISCOS


  • Oktubre (Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota)
  • Troilo for export (Aníbal Troilo y su Orquesta)
  • The Wall (Pink Floyd)
  • Canciones de cerro y luna (Los Fronterizos)
  • Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (The Beatles)
  • Almendra (Almendra)
  • Chronicle (Creedence Clearwater Revival)
  • Chopin Sämtliche Walzer (Sondra Bianca)
  • La luna (Sarah Brightman)
  • Juan Moreira. Banda original de sonido de la película de Leonardo Favio (Luis María Serra y Pocho Leyes)


LIBROS



  • El principito (Antoine de Sait-Exupéry)
  • El gaucho Martín Fierro y La vuelta de Martín Fierro (José Hernández)
  • Los hermanos Karamázov (Fiódor Dostoyevsky)
  • 1984 (George Orwell)
  • Romancero gitano (Federico García Lorca)
  • Platero y yo (Juan Ramón Jiménez)
  • Vidas paralelas (Plutarco)
  • El ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra)
  • Doña Bárbara (Rómulo Gallegos)
  • Los Malavoglia (Giovanni Verga)


PELÍCULAS



  • Juan Moreira (Leonardo Favio)
  • El bebé de Rosemary (Roman Polanski)
  • Sacrificio  (Andréi Tarkovski)
  • Gata sobre un tejado de zinc caliente (Richard Brooks)
  • Adiós, muñeca (Dick Richards)
  • El pibe (Charles Chaplin)
  • El huevo de la serpiente (Ingmar Bergman)
  • Cabaret (Bob Fosse)
  • Sentimental ( Réquiem para un amigo)  (Sergio Renán)
  • Asesinato en el Orient Express (Sidney Lumet)


-Juan Carlos Serqueiros-

viernes, 29 de marzo de 2019

METETE LA LENGUA EN EL C...ONGRESO, QUERÉS
















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Más allá de las payasadas tristes que protagonizó y del servilismo propio de lacayos que evidenció durante el... no sé cómo llamarlo... evento, digamos, siendo buenos; le propongo que dejemos un instante de lado al bruto, ridículo y cipayo Macri y pongamos el foco en la cuestión de la lengua castellana propiamente dicha.
La revolución independentista americana fue consecuencia del abandono que, en los hechos, la corona española hizo de sus reinos en Indias, que pasaron de su condición de tales, a ser considerados meras colonias a partir del cambio de Austrias o Habsburgos por Borbones. Tal mudanza trajo aparejada la burocratización del otrora reconocido y poderoso Consejo de Indias, que en adelante languidecería hasta convertirse en un ente inútil y desprestigiado. Después, a partir del rechazo que en 1783 Carlos III hizo del sabio consejo del conde de Aranda en el sentido de propugnar una alianza estrecha, íntima, trascendental e inmarcesible entre España y la América central y meridional; y de dejar, en 1806 y 1807, a Buenos Aires librada a su propia suerte ante el invasor inglés, el divorcio sólo era cuestión de tiempo. De poco, muy poco, tiempo.
En épocas de Figueroa Alcorta y Roque Sáenz Peña, la Argentina procuró restablecer su vínculo ancestral con la península, y décadas más tarde; Perón dio otro paso en pos de ello, mandando trigo a una España asolada por el hambre (y no precisamente el hambre en sentido metafórico, figurativo; sino el hambre de verdad, flagelo real y terrible).
La respuesta a la generosidad argentina por parte de una España ensoberbecida por su novedosa condición "europea" desde su ingreso en 1986 a una CEE (actual UE) que siempre la miró (y aún la mira) como "carne de cogote", como al "pariente pobre" que "no hay más remedio que aguantarse"; fue el cachetazo en forma de ese peyorativo "sudacas" con que se dignó "bendecirnos".
Y obviamente, en lo que atañe a la lengua, la actitud española está concatenada a lo antedicho y en coherencia y consonancia con ello: las normas las estipula y fija la RAE, el marco operativo es designio privativo del Instituto Cervantes, y los argentinos no tenemos vela en ese entierro.
El tan cacareado VIII Congreso de la Lengua Española -que (burla cruel del destino) se realizó en la misma mediterránea y docta Córdoba que fuera contrarrevolucionaria en 1810- está tan distante de ser un encuentro académico, como lo está La Quiaca de Algeciras; se trata, en realidad, de una mesa de negocios vinculados al idioma. Simple, lisa y llanamente eso.
Y de allí la identificación entre el reyezuelo Felipe, proveniente de una dinastía degenerada que se caracteriza por la superabundancia de cretinos, ladrones, cornudos y putas; y un presCiNdente fantoche como Macri. Es que -ya que tratamos acerca de idioma- ambos hablan el lenguaje que tienen en común: el de las transas y las corruptelas.

-Juan Carlos Serqueiros-

viernes, 22 de marzo de 2019

POEMA ESDRÚJULO PARA ATENEA







































POEMA ESDRÚJULO PARA ATENEA
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Con las sílabas de tu amor esdrújulo
Psicóloga
Urdimbre de ilusiones tejí
Por el hilo de un teléfono
(Inalámbrico)

Ni cálculo ni brújula ni bitácora
Sólo ímpetu
Ánimo para entregarme entero
Cuasi autómata
(A tu cúspide no llegan pusilánimes)

Gnóstica te presentía
Etérea y cósmica te supe
Astrónoma, sí
Y desde el polvo silente de edad pretérita
Acuerdo unívoco de encontrarnos hubo

Tu anatómica presencia
Mayestática
Vi surgir, venérea
De la espuma secular

Nada lúdico fui, y lúcido
Áurea cónyuge te pretendí
Para borrar tanta cicatriz cárdena
Rodear el ánfora de tu cintura
Y que cada átomo púbico se conmueva
Fálico y eléctrico

Para desterrar el melancólico esplín
De días escépticos, monótonos
Catedrática Atenea, quiero ser tu oráculo
Yacer a tu lado después de un ósculo
Y plantar mi lábaro ondeante
Al céfiro del crepúsculo

Y que esa heráldica mitológica me revele
Ante el mundo extático, amantísima
Devoto perpetuo de tu amor esdrújulo


-Juan Carlos Serqueiros- 

viernes, 8 de marzo de 2019

UNA CARICIA A MI EGO















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Voy por la página 406 de Recuerdos que mienten un poco (lo cual representa un muy buen promedio de lectura, si se tiene en cuenta que la empecé ayer por la tarde, hasta la noche, y la retomé hoy a partir de maso las 15 hs., y con las interrupciones obligadas de todo tipo que son de esperar).
Me pasan dos cosas con el broli (obviamente, me refiero a cosas... "extras", digamos; más allá del placer siempre renovado de leer al Indio -e implícitamente, por supuesto, también a Marcelo Figueras, que es un escritor de puta madre- quiero significar).
Una de ellas es que por primera vez desde que tenía 12 años y en un concurso televisivo de preguntas y respuestas sobre la vida y epopeya de San Martín gané un Método de Lectura Veloz ILVEM, logré quitarme el hábito de aplicarlo.
Y no vayan a creer que se trata de una cuestión menor, eh; una vez adquirido, es un vicio muy difícil de erradicar, lo cual, de suyo; lleva a que uno tenga que leer tres, cuatro y hasta cinco veces una obra literaria, debido a las páginas que fue salteando por "culpa" de ese re puto método que uno tiene incorporado como si se tratara de una compulsión innata, de una marca que se lleva en el orillo como una suerte de estigma.
Por supuesto, no abrigo esperanza alguna de que esa... enmienda, digamos, que hago de mí mismo, vaya a prolongarse más allá de finalizada la lectura de Recuerdos que mienten un poco, porque al fin de cuentas, biografía oficial del Indio va a haber esa sola, así que seguramente, no tardaré en volver a caer en el pecado capital de Lectura Veloz. De hecho, tuve que apelar a castigos auto infligidos cada vez que estuve a punto de sucumbir a la tentación de saltear párrafos; porque abstenerse de aplicar el ILVEM, equivale a privarse del tinto o del pucho: un mono muy difícil de sobrellevar. Y lo estoy logrando (de modo que pueden aplaudirme, si quieren).
Y la otra cosa "extra", es por demás alentadora (para mí), porque voy pasando las páginas y observo que, en líneas generales, las interpretaciones que en su momento había hecho yo de la lírica solariana vienen a resultar, con asombrosa frecuencia, acertadas. Un ejemplo chiquito, nomás (que por suerte, no es el único; es simplemente por citar uno solo para no aburrirlos): al referirse a Mi perro dinamita, el Indio dice: "Cuando se me ocurrió la letra, lo del perro que es un desobediente que ni siquiera hace el muertito, me causó gracia. Por supuesto, ese tipo de 'ropes', de perros, somos nosotros" (donde "nosotros" es la banda, los Redondos, claro). O sea, tal como lo interpretó este servidor de ustedes (así que acá también están autorizados a aplaudirme e incluso ovacionarme).
Perdón por la inmodestia, pero bueno, yo también puedo permitirme de vez en cuando una caricia a mi ego, ¿no? Después de todo, un "certificado" expedido por las palabras del propio Indio no es, en modo alguno, un premio menor.
Chin chin por la dupla Carlos Solari - Marcelo Figueras y EL broli. Bebamos de las copas más lindas. À votre santé!

-Juan Carlos Serqueiros-

jueves, 31 de enero de 2019

CON LA SANGRE EN EL OJO








































Escribe: Juan Carlos Serqueiros


If you want a father for your child, or only want to walk with me a while, across the sand… i’m your man. (Leonard Cohen, "I'm Your Man")

Termino de leer Con la sangre en el ojo (Grijalbo, 2015), de Alejandro Parisi, un policial negro argentino que se las trae.
Parisi es el creador del personaje que "debuta" en esta novela (el escritor ya adelantó que protagonizará otra u otras): Álvaro Balestra, un uruguayo de Durazno, ex policía, trasplantado a nuestro país, que cruza el charco luego de un feroz enfrentamiento con su padre (un comisario demasiado involucrado en la tiranía que azotó al Paisito). Balestra, que de cuasi comisario en Uruguay, deviene en detective privado en Buenos Aires, tiene a su madre (una aristócrata que, aquejada de Alzheimer, dilapidó su fortuna) internada en un geriátrico (al que adeuda un montón de mensualidades, factor extra ese, que contribuye a su auto justificación para visitarla muy de vez en cuando), un matrimonio fracasado, una hija que vive en España y una amante: Débora, que es una arquitecta exitosa, pero... casada, y encima; con un famoso conductor de programas de televisión. Escucha música clásica, fuma mucho y bebe demasiado alcohol (grapa, aperitivos y vino; no whisky, y mucho menos, de la variedad bourbon, esa que toman los arquetípicos detectives yanquis del Manual del buen thriller),  y su aspiración es juntar el dinero necesario para retirarse a vivir en una casa que posee en el Tigre, a la cual considera su lugar en el mundo.
Parisi confiesa sin ambages que le gusta mucho Pepe Carvalho (el personaje fetiche del gran Manuel Vázquez Montalbán), pero a diferencia del detective gallego que vive en Barcelona; Balestra no quema libros en la chimenea (ni siquiera se menciona en la novela que haya leído alguno; más allá de que su procedencia aristocrática le posibilitó una esmerada educación) y tampoco es un chef consumado ni un gourmet exquisito como sí lo es el peninsular. 
No obstante, el lector advertirá, seguramente, algunas similitudes y/o coincidencias entre ambos personajes: el cinismo, el humor ácido, el escepticismo, la relación entre Balestra y Débora que aparenta tener un futuro tan incierto e improbable como el de un final feliz para el raro vínculo no vínculo que mantienen Carvalho y Charo, el constante esfuerzo por rehuir tenazmente cualquier compromiso afectivo, y un amigo y colaborador / informante callejero de Balestra: el Rengo, un linyera, un mendigo, un homeless, con una rara habilidad para el origami y cuyo apodo me remite, vaya uno a saber por qué, a evocar a Arlt, y que inevitablemente me da por asociar con el Bromuro, aquel lustrabotas compinche de Carvalho (tanto así, que si el Bromuro reitera hasta el hartazgo su cantinela acerca de un poder misterioso que maneja la población a voluntad echando sales en la red pública de agua potable; el Rengo no se queda atrás y jura que vio a Mao Tse Tung vendiendo garrapiñadas en plaza Once).
¿Por la trama me pregunta? Bueno, en apretada síntesis le cuento: Álvaro Balestra (cuyas finanzas tocaron fondo y que necesita desesperadamente obtener dinero a como dé lugar) es contratado por la esposa de un acaudalado industrial judío para que procure encontrar evidencias de las infidelidades que le atribuye a su marido. Pero lo que aparenta ser un simple y fácil caso para cualquier oscuro investigador privado huele braguetas; deriva en asesinatos, espionaje industrial y hasta involucra a una organización terrorista de fanáticos de ultra derecha empeñada en “limpiar la sociedad”. Y como pa' ponerle un cachito 'e chimichurri al asado; una orgía en la que hay de todo, incluso un ser andrógino que con voz ronca desgrana I'm Your Man, de Leonard Cohen, en medio de un aquelarre de culos, tetas y pijas.
Mire, déjeme decirle una cosita: le doy mi palabra que desde Los desangelados, de Geno Díaz, no recuerdo un thriller argentino tan bueno como este.
Con la sangre en el ojo es una novela que lo dejará con muchas ganas de leer más de Parisi. O de Balestra, como usted prefiera.

-Juan Carlos Serqueiros-

jueves, 17 de enero de 2019

ANUBIS Y THE DOORS






















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Sigamos con Joanna Karpowicz y su pintura. La imagen de la portada corresponde al cuadro "Anubis i L.A. kobieta (Anubis y L.A. Woman)".
En dicha obra (un acrílico sobre tela pintado en 2015), la artista rinde tributo a los adoradores del filósofo y escritor Aldous Huxley: la banda de rock psicodélico The Doors -que lleva ese nombre por el libro The Doors of Perception (1954)-; representando a Anubis como el alter ego de Jim Morrison, confortable y placenteramente instalado en un motel, paladeando su trago mientras contempla a la bella Mujer de Los Ángeles, la cual se apresta a lanzarse a la piscina desde el trampolín.
L.A. Woman (que según los propios Doors representa "la esencia de la banda") es un blues compuesto y escrito entre fines de 1970 y principios de 1971 por Jim Morrison, Robby Krieger, Ray Manzarek y John Densmore, que fue incluido en el álbum del mismo nombre. Y el Mr. Mojo risin' mencionado en la letra, no es otra cosa que un anagrama de “Jim Morrison”.

L.A. WOMAN

Well, I just got into town about an tour ago
Took a look around, see which way the wind blow
Where the little girls in their Hollywood bungalows
Are you a lucky little lady in The City of Light
or just another lost angel?
City of Night,
City of Night,
City of Night

L.A. Woman, L.A. Woman
L.A. Woman Sunday afternoon
L.A. Woman Sunday afternoon
L.A. Woman Sunday afternoon

Drive through your suburbs
Into your blues, into your blues, into your blues

I see you hair is burning
Hills are filled with fire
If they say I never loved you
You know they are a lair
Driving down your freeways
Midnite alleys roam
Cops in cars, the topless bars
Never saw a woman…
So alone
Motel, Money, Murder, Madness
Let’s change the mood from glad to sadness

Mr. Mojo rising
Mr. Mojo rising
Mr. Mojo rising
Mr. Mojo rising, Got to keep on rising

Mr. Mojo rising
Mr. Mojo rising
Mr. Mojo rising
Mr. Mojo rising, gotta

Well, I just got into town about an tour ago
Took a look around, see which way the wind blow
Where the little girls in their Hollywood bungalows
Are you a lucky little lady in The City of Light
or just another lost angel?
City of Night,
City of Night,
City of Night

L.A. Woman, L.A. Woman

MUJER DE LOS ÁNGELES

Bien, bajé a la ciudad hace como una hora
Me di una vuelta para ver de qué lado soplaba el viento
Donde están las chicas en sus bungalows de Hollywood
¿Eres una pequeña chica con suerte en la ciudad de la luz
o sólo otro ángel perdido?
Ciudad de la noche
Ciudad de la noche
Ciudad de la noche

Mujer De Los Ángeles, Mujer De Los Ángeles,
Mujer De Los Ángeles, tarde de domingo
Mujer De Los Ángeles, tarde de domingo
Mujer De Los Ángeles, tarde de domingo

Maneja por los suburbios
Para entrar en tu blues

Veo que tu cabello está en llamas
Las colinas están llenas de fuego
Si te dicen que nunca te he amado
Sabes que ellos están mintiendo
Manejando por las autopistas
Vagando por los callejones a media noche
Policías en autos, los bares topless
Nunca vi a una mujer…
Tan sola
Motel, asesinato, locura
Vamos a cambiar el  humor de placentero a tristeza

Sr. Mojo que se eleva
Sr. Mojo que se eleva
Sr. Mojo que se eleva
Sr. Mojo que se eleva, debe seguir elevándose

Sr. Mojo que se eleva
Sr. Mojo que se eleva
Sr. Mojo que se eleva
Sr. Mojo que se eleva, tengo que…

Bien, bajé a la ciudad hace como una hora
Me di una vuelta para ver de qué lado soplaba el viento
Donde están las chicas en sus bungalows de Hollywood
¿Eres una pequeña chica con suerte en la ciudad de la luz
o sólo otro ángel perdido?
Ciudad de la noche
Ciudad de la noche
Ciudad de la noche

Mujer de Los Ángeles, Mujer de Los Ángeles


En cuanto a lo de “City of Night”, lo declaró tantas veces Ray Manzarek, que es ocioso repetirlo; pero vaya para los pocos que lo desconozcan: se trata de una referencia a una obra literaria en particular, esa que inspiró tanto el ambiente como parte de la poética: la novela homónima de John Rechy editada en 1963, en cuya trama se describe la persecución de que la policía -“Cops in cars” (“Policías en autos”), se consigna en la letra- hace objeto a lesbianas, gays y travestis, provocando la reacción de la gente y generándose un gran disturbio, el cual fue ferozmente reprimido.
Pero mejor, escuchemos la canción de The Doors y disfrutemos el arte de Joanna Karpowicz, así dejamos a Anubis solazándose con su trago y admirando a su hermosa y pelirroja Mujer de Los Ángeles.

-Juan Carlos Serqueiros-

domingo, 9 de diciembre de 2018

TU RISA ILUMINA MI VIEJO CORAZÓN






































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Al momento de escribir, en 1889, los veinticinco poemas que componen Chansons pour elle (publicado dos años después, en 1891), Paul Verlaine no dejó consignado quién fue su musa, quién le inspiró esos versos; pero entre los historiadores existe consenso mayoritario respecto a que se habría tratado de Eugénie Krantz (a) "Nini-Mouton", una prostituta.
Verlaine alternó los últimos siete años de su vida entre amoríos y peleas feroces (con demandas judiciales incluidas) con ésta; y también con Philomène Boudin (a) "Esther", otra prostituta (quien en 1893 le inspiró Odes en son honneur), mal viviendo en hoteluchos miserables y pasando largas temporadas internado en hospitales, como consecuencia de la sífilis, la cirrosis y la artritis que lo aquejaban.
Una bronquitis mal curada que se convirtió en congestión pulmonar terminó con él, el 8 de enero de 1896.
La versión romántica sostiene que murió en brazos de Eugénie, pero otro relato, más realista; dice que expiró solo, tirado en el piso de una habitación mugrosa.

TON RIRE ÉCLAIRE MON VIEUX COEUR
(Paul Verlaine, de Chansos pour elle)

Ton rire éclaire mon vieux cœur
Comme une lanterne une cave
Où mûrirait tel cru vainqueur:
Aï, Beaune, Sauterne, Grave.

Ton rire éclaire mon vieux cœur.

Ta voix claironne dans mon âme :
Tel un signal d’aller au feu...
... De tes yeux en effet tout flamme
On y va, sacré nom de Dieu!

Ta voix claironne dans mon âme.

Ta manière, ton meneo,
Ton chic, ton galbe, ton que sais-je,
Me disent : «Viens ça» Prodeo.
(Ô ces souvenirs de collège!)

Tu manière! ton meneo!

Ta gorge, tes hanches, ton geste,
Et le reste, odeur et fraîcheur
Et chaleur m’insinuent: reste!
Si j’y reste, en ton lit mangeur!

Ta gorge, tes hanches! ton geste!

-Paul Verlaine-

TU RISA ILUMINA MI VIEJO CORAZÓN
(Paul Verlaine, de Canciones para ella)

Tu risa ilumina mi viejo corazón
Como una linterna, un sótano
donde maduraría una cosecha tan victoriosa:
Ai, Beaune, Sauterne, Grave.

Tu risa ilumina mi viejo corazón.

Tu voz trompeta en mi alma:
Como una señal para ir al fuego ...
... De tus ojos, de hecho, todas las llamas
Vamos, sagrado nombre de Dios!

Tu voz trompeta en mi alma.

Tu andar, tu meneo,
tu chic, tu curva, tu lo que sé,
dime: "Ven", Prodeo.
(¡Oh esos recuerdos de colegio!)

Tu andar!! tu meneo!

Tu garganta, tus caderas, tu gesto,
Y el resto, el olor y la frescura
Y el calor me insinúan: ¡descansa!
Si me quedo, en tu cama come!

Tu garganta, tus caderas! tu gesto!

-Paul Verlaine-

Imagen: Alméry Lobel-Riche, grabado y punto seco, sin datar ("impreso debajo del abrigo y vendido en ninguna parte")

-Juan Carlos Serqueiros-

miércoles, 28 de noviembre de 2018

OBLIVION (OLVIDO)



















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Oblivion (que en inglés significa olvido) es una de las melodías más famosas de Astor Piazzolla. De hecho, es, de las suyas, la más interpretada en el mundo entero. 
El genial maestro compuso esta obra en 1982, en Nueva York, Estados Unidos, en el formato de una suite de cuatro movimientos. La misma fue destinada a la banda de sonido de la película Enrico IV, del cineasta italiano Marco Bellocchio, que se estrenó en 1984, protagonizada por Marcello Mastroianni en el rol principal y cuyo guion se basa en la comedia dramática de Luigi Pirandello escrita en 1921 y representada por primera vez al año siguiente, en Milán, en el teatro Manzoni. 
El primer movimiento de la suite, titulado, precisamente, Oblivion (los otros tres son: Cavalcata, Enrico IV y Remembrance), sacudió tanto al director del film, que lo eligió para los pasajes más altos, los culminantes, del mismo. 
La melodía creada por Piazzolla es bellísima y tan, pero tan conmovedoramente triste, que traduce en notas musicales exactamente lo que Pirandello con su tragedia y Bellocchio con su película quisieron expresar. 
Y como no podía ser de otro modo, el duende poeta de Horacio Ferrer volcó en estos versos magistrales su propia visión del personaje imaginado por Pirandello, llevado al cine por Bellocchio y musicalizado por Piazzolla: 

OBLIVION, REY DEL OLVIDO
(Horacio Arturo Ferrer)

Él es Oblivion, fe del jamás y el no,
fe brutal de olvidar por la eternidad.
Él es Oblivion, ley de la ingratitud, 
hechicero astral.
Matón de la desmemoria
y el sin recuerdos es Oblivion rey. 

Es como en un pozo de pasión enterrar
que florece al sangrar 
los enigmas del corazón.
Luz degollada de un tiempo tan feliz
hoy Oblivion vas a borrarme a mí. 

Él, reto agotador, vuelve a cero igual 
lo real, lo mejor, lo fatal. 
Él te hipnotiza con dolorosa miel 
del ausente amor, 
para ultimar, ebrio, amargo y vil, 
el sagrado ayer, Oblivion rey. 

Hoy Oblivion vas a borrarme a mí. 

-Horacio Arturo Ferrer-

Oblivion, grabación original por Astor Piazzolla y sus músicos: 

Oblivion, cantado por Roxana Fontan:

Hágale una caricia a sus oídos y un regalo a su alma: escúchelo. Y le deseo que lo disfrute tanto como yo. 

-Juan Carlos Serqueiros-