(Poema de Gabriela Borraccetti)
Quedé muda
Y cuando quedo muda es que avizoro
En el horizonte una tormenta.
Rugen los truenos y los rayos se lanzan
Apuntando filosos a mi frente
La amenaza color plomo de un pensamiento que esquivo
Relampaguea furiosa por ocultarle mis ojos.
Aprieto los párpados para no ver la luz del refucilo
Que como alma en pena grita desde la garganta
Lanzando un conjuro, una plegaria,
Escupiendo las varas que la magia
No sabe usar en estas horas inciertas.
Las palabras se mezclan con nubarrones de polvo
Entre redondas y semifusas huecas de armonía
Que distorsionan mi alma
Un acorde de bendición maldita
Un arpegio de corazón partido.
No te miro,
No te escucho,
Y de mi boca sólo cuelga silenciosa
La inevitable impotencia.
-Gabriela Borraccetti-

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