Un poeta nace, no se hace. (Inscripción en la lápida de John Clare)
Patty Trossèl (n. 1963, Sassenheim, Países Bajos) es una compositora, tecladista y cantante neerlandesa que actúa bajo el pseudónimo artístico La Pat e interpreta temas musicales en diversos idiomas (alemán, español, francés, húngaro, inglés e italiano —además, obviamente del suyo nativo: neerlandés—) y en los más variados géneros y estilos (pop rock, ópera, new wave, canción, teatral, jazz, vodevil, big band, cabaret, etc.). En su último cedé, grabado y editado en 2017 bajo el título "The Little Toilings of the Honeybee (Los pequeños trabajos de la abeja)" por su propia productora independiente: La Patsboom Productions, rinde sentido homenaje a quien en está universalmente considerado como uno de los más extraordinarios poetas románticos de todos los tiempos: John Clare.
John Clare (n. Helpston, Inglaterra, 13.07.1793 - m. Northampton, Inglaterra, 20.05.1864), fue un jornalero rural, naturalista y poeta quien, habiendo permanecido en reclusión psiquiátrica desde 1837, murió a consecuencia de un derrame cerebral (digamos, parafraseando a Miguel Cané en "Juvenilia", que "el rayo de la apoplejía le derribó vestido"). Si usted, mi querido amigo lector, desea conocer más acerca de su figura histórica y artística, le sugiero acceder a la semblanza que de él se hace en la página web del Oxford Dictionary of National Biography.
En cuanto al cedé —cuyo título remite a ciertos versos de Clare en su poema "Wild Bees (Abejas silvestres)"—, el mismo es inquietante, evocativo, intimista y básicamente acústico, pero magistralmente sazonado con deliciosos matices de cámara y toques corales.
El álbum se compone de once canciones en las cuales se musicalizan y cantan ora poemas propios de dicho poeta, ora vinculados de algún modo con él y su obra, todo en una mélange que abarca dos etapas de su vida: la del vate aún "cuerdo", decidida y mágicamente bucólica, celebratoria de la naturaleza, expresiva del romance idílico y de la eclosión magnífica y a la vez brutal y desorientadora del enamoramiento primero, que viene líricamente enunciada en las pistas 3, 4 y 6: "First Love (Primer amor)", "The Wild Bee's Song (La canción de la abeja silvestre)" y "Evening Hour (Hora del atardecer)"; y la del Clare "loco" y alcohólico de la fragmentación psicológica, la alienación, el delirio, la pérdida, el abandono, la búsqueda desesperada de trascendencia, el dolor metafísico y el confinamiento psiquiátrico, traducida en los tracks 1, 2, 7, 8, 9 y 10: "An Invite to Eternity (Una invitación a la eternidad)", "The faithful, and the true (Los fieles y los verdaderos)" —proveniente de uno de los versos del poema "Love Lives Beyond the Tomb (El amor vive más allá de la tumba)"—, "The Bard (El bardo)", "To Mary (A María)", "I am (Yo soy)" y "All nothing everywhere (Todo nada en todas partes)" —renglón perteneciente al poema "The Old Year (El año viejo)"—, respectivamente.
En el arte interior del cedé, en la contratapa y al pie de la lista de canciones, se consigna una leyenda en neerlandés que reza: "11 composities op gedichten van John Clare" (sic), es decir, "11 composiciones sobre John Clare", la cual en tanto metafórica, simbólica; no debe, por supuesto, ser tomada literalmente, ya que la obra incluye también (pistas 5 y 11) dos canciones pertenecientes al genial laudista, compositor y figura emblemática del Renacimiento, John Dowland (n. ¿Londres, Inglaterra? ¿Dublín, Irlanda?, ??.??.1563 - m. Londres, Inglaterra, 20.02.1626): "Go Crystal Tears (Id, lágrimas de cristal)", editada en 1597 en su "The First Booke of Songes or Ayres (El primer libro de canciones y aires)"; y "Weep you no more, sad fountains (No lloréis más, fuentes tristes)", publicada en 1603 en su "Third and Last Booke of Songes or Ayres (Tercer y último libro de canciones o aires)". ¿Qué llevó a La Pat a integrar en un disco homenaje a Clare, un par de canciones de Dowland, quien había vivido más de dos siglos antes? Es que con perspicacia extraordinaria, ella comprendió que la poesía del uno y la música del otro se hermanaban estéticamente en la cultura británica al caracterizarse ambas por la melancolía, la añoranza, la tristeza, el dolor, la nostalgia, el aislamiento, la frustración, el llanto y la pérdida. Si hay un sentimiento de desarraigo en Clare cuando extraña el tiempo previo a la revolución agrícola inglesa, no lo hay menos en el católico Dowland marginado por la iglesia anglicana; si infinito es el dolor de Clare al perder el amor de Mary Joyce, lo es asimismo el de Dowland transido por el rechazo de su amada y en fin; el reconocimiento llegó tardíamente para ambos.
Si con la puta suerte que me ha tocado en la vida, yo me viese obligado a elegir una y sólo una de entre las once canciones de este cedé, sin hesitar digo que esa sería la del track 7: "The Bard (El bardo)", en la cual poniendo melodía y canto a los versos del poema "A Vision (Una visión)", escrito por Clare en agosto de 1844, La Pat concibió esta sublime canción que traspasa el alma. Escuche, lea y dígame usted si no:
A VISION
(John Clare)
I lost the love of heaven above;
I spurn'd the lust of earth below;
I felt the sweets of fancied love,
And hell itself my only foe.
I lost earth's joys but felt the glow
Of heaven's flame abound in me:
Till loveliness and I did grow
The bard of immortality.
I loved, but woman fell away;
I hid me from her faded fame:
I snatch'd the sun's eternal ray, —
And wrote till earth was but a name.
In every language upon earth,
On every shore, o'er every sea,
I gave my name immortal birth,
And kept my spirit with the free.
UNA VISIÓN
(John Clare)
Perdí el amor celestial encima,
y abajo rechacé la lujuria de la tierra,
sentí la dulzura del amor imaginario
y el infierno era mi único enemigo.
Perdí las alegrías terrenas pero sentí el resplandor
de la llama celeste que descansa en mí.
Hasta que la hermosura y yo hicimos crecer
al bardo de la inmortalidad.
Amé pero la mujer se marchó,
me escondí en su desvanecida fama,
arranqué el rayo del sol eterno
y escribí hasta que la tierra no fue sino un nombre.
En todos los idiomas de la tierra,
en todas las orillas, todos los mares,
di mi nombre al nacimiento inmortal
y guardé mi espíritu con los libres.
Sin exageración alguna, digo a usted que estamos ante un Gran Disco Gran. Propiamente, un imperdible DIS-CA-ZO. Le dejo el enlace para que lo disfrute completo.
Y a modo de yapa, un dato anecdótico: el apodo de Martha Turner, la esposa de Clare, era "Patty". Y ¡oh, sorpresa!, casual ¿o causalmente?, ese mismo es el nombre de pila de la Trossèl.
-Juan Carlos Serqueiros-


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