lunes, 22 de enero de 2024

LA CRUZ DE LOS SIGNOS CARDINALES























Escribe: Gabriela Borraccetti *

Hoy, algo hará chispas en tu vida, y también en la de alguien que no conozcas, en el mundo, en el clima, en tu sociedad, en tu hogar, en el país en que vives, en tus raíces, en tus sentimientos, en tus acciones, en tu trayecto, en tus relaciones, en tu trabajo, en tu necesidad de libertad, en las noticias... y en definitiva; en algún lugar en que el Norte, el Sur, el Este y el Oeste se alineen con estos cuatro signos: Aries, Cáncer, Libra y Capricornio.
Y es esa, a la que llamamos Cruz de los Signos Cardinales, la impulsora de algunos chisporroteos, dado que al ser signos que implican liderazgo; los planetas que los recorren podrían ser comparados con cuatro personas que quieren tomar el lugar principal al mismo tiempo, existiendo vacante sólo para uno por vez.
De este modo la acción de un planeta se ve obstaculizada por la del otro creándose así choques que se reflejan literalmente en la tierra: discusiones, peleas, accidentes, situaciones violentas y todo aquello que se desenvuelve en un tic y dura uno tac, pudiendo cambiar la vida en un instante.
Pero nada de lo que suceda durará años, pues no se trata de situaciones que se sostienen iguales en el tiempo; sino de pequeños instantes que pueden dejar consecuencias para siempre, sobre todo; porque en la Cruz interviene el planeta Plutón, el que no tiene retorno. De forma imprevista (Urano), se suelta un chaparrón y un fuerte viento vuela el techo de alguna casa (Luna), y si bien puede haber alguien que tienda una mano (Júpiter); la situación nos habrá legado el recordatorio de que los parches ya no funcionan y que las acciones precipitadas sólo dejan un tendal.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; astróloga, poetisa, cuentista y artista plástica. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


jueves, 18 de enero de 2024

MILEI EN EL FORO DE NABOS




Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Estoy devastado. Yo, que suelo presumir de historiador, recién me entero, por vía del coprolálico psicótico incestuoso con delirio mesiánico y veleidades de tiranuelo Javier Milei, que en la historia de la humanidad hay un “año 0” desde el cual se empieza a contar.
Hasta ahora, siempre había creído yo que a ese… punto de partida, digamos (que ningún historiador está en condiciones de precisar, puesto que lo poco que sabemos —e incluso eso de “sabemos”… bueno, hasta por ahí nomás sabemos— de la historia de la humanidad, abarca como mucho cinco milenios) se le decía año 1. Pero hete aquí que me topo con que Milei sí se jacta de saber muy bien cuál es, ya que se auto atribuye conocer ¡hasta el monto del PBI per cápita de ese año 0! Y no sólo eso, sino que además; asevera que ese PBI per cápita se mantuvo inalterable hasta más o menos llegado el año 1800. Ante semejante andanada de erudición, qué querés que te diga… tengo para mí que en vez de con su perro Conan; él habla, cuanto menos, con los espíritus de Heródoto, Plutarco, Tucídides y vaya uno a saber cuántos más... O si no, el dato del PBI per cápita se lo debe haber suministrado Gilgamesh, el cuasi eterno testigo de la historia universal.
Pero la inmanente sabiduría de Milei no se agota en el profundo conocimiento que se arroga poseer en cuanto al pasado de la humanidad, antes bien; con una generosidad que raya en lo sublime, él se considera a sí mismo como un enviado de las fuerzas del cielo que tiene la sagrada misión de advertir a un puñado de multimillonarios a los cuales llama héroes, acerca del peligro de una tendencia a lo que reputa como socialismo y que juzga como una alarmante amenaza.
En tanto pobre jubilado que tiene todo su capital invertido en deudas, no formo parte de esa selecta y privilegiada elite de magnates; pero de todos modos, yo debería pedirle perdón a Milei por no haber caído en la cuenta de las fechorías cometidas por delincuentes tales como, entre otros, ese sucio peronista, el papa Francisco, representante del Maligno en la tierra, con su insistente prédica en favor de la justicia social; el asqueroso populista Nerón con su demencial berretín de elevar la calidad de vida de la plebe de Roma; el inmundo marxista Felipe IV de Francia, que para sanear la economía de su reino se apropió de la inconmensurable riqueza de los templarios creadores de los primeros bancos; el repugnante nazi Bismarck con su mil veces perverso estado prusiano de bienestar; el espantable fascista Roosevelt con su new deal; el abominable comunista Mao con su reforma agraria china… y sigue una larga lista de etcéteras.
Así las cosas, pareciera que fue el propio Milei quien se confundió, y en lugar de ir al de Davos; se dirigió al Foro de Nabos.
No quiero asustarte, Bart, pero un porcentaje efímera y circunstancialmente mayoritario de la ciudadanía integrado por distintos segmentos de variopinta laya: ignorantes, pubertarios, irresponsables, gorilas y odiadores seriales, nos ha depositado en las garras de un psicótico altamente peligroso que, escindido de la realidad y con severos trastornos mentales, cree estar al frente de un gobierno y conduciendo los destinos de una nación; cuando en realidad se halla virtualmente secuestrado por una banda de ladrones, cipayos y perduellis capitaneada por el psicópata Mauricio Macri, que lo mantiene entretenido y contentado con las exterioridades del poder mientras le fomenta de mil modos su delirio mesiánico, le hace creer que el que manda es él, que está llamado a una misión trascendental y que es amado por el pueblo.

-Juan Carlos Serqueiros-


martes, 16 de enero de 2024

ALMANAQUE EL MOSQUITO 31 DE MARZO DE 1880





























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

En el almanaque correspondiente al año 1880 del semanario dominical El Mosquito (autodefinido como “periódico semanal independiente, satírico, burlesco y de caricaturas”), su director propietario y dibujante principal: Henri Stein, nos obsequia, en la hoja relativa al 31 de marzo, con una verdadera joyita en la que se combinan litografía excelente, festividades y santorales, astrología, y un finísimo humor político.
En la ilustración se representa a Julio A. Roca, a la sazón, candidato a presidente de la Nación para el período 1880-1886, pero todavía sin poder convertir dicha aspiración en una realidad efectiva, porque las elecciones tendrían lugar el mes siguiente, abril; y porque el presidente en ejercicio: Nicolás Avellaneda, estaba jaqueado por el mitrismo y el tejedorismo aliados (que harían una revolución para oponerse a la asunción de Roca).
El contexto era que este último había renunciado al ministerio de Guerra, declarado que también estaba dispuesto a renunciar al generalato, e incluso hasta había dejado entrever (por supuesto, sin ninguna intención de cumplirlo) que eventualmente podría llegar a resignar su candidatura presidencial.
Perspicazmente, Stein se da cuenta de la estrategia de Roca, quien en política procedía como un consumado ajedrecista y ni remotamente pensaba declinar su postulación (de allí eso de “lo que no se verá en 1880”), y entonces lo caricaturiza como un bombero voluntario dispuesto a apagar el "incendio" del país (efectivamente, poco después, cuando los colegios electorales lo proclamaran presidente electo, estallaría la guerra civil) renunciando su candidatura... ¡con una jeringa para enema! (significando lo que usted, mi apreciado lector, seguramente estará imaginando).

-Juan Carlos Serqueiros-




viernes, 12 de enero de 2024

FAST FOOD DE LA MENTE



























Escribe: Gabriela Borraccetti) *

Recién escuché a una colega decir muy suelta de cuerpo que el psicoanálisis es “una teoría”; cuando la realidad es… ¡que nació de una praxis! Freud no elaboró la teoría del inconsciente; sino que se topó con él en las sesiones, es decir, lo descubrió en la práctica; no fue un engendro mental que luego don Sigmund intentó meternos en la cabeza tras acomodarlo en unos tomos. Afirmar una barbaridad como esa de que es “una teoría” equivale a decir que la gravedad es también una teoría y no una realidad que funciona más allá de que se la haya descubierto.
¡Y esa gente tiene título y ejerce! Con una precariedad alarmante y sin siquiera saber que el marketing y toda la parafernalia de la venta en general, están montados sobre conocimientos psicoanalíticos mal empleados como herramienta para que seas un títere.
Mirá, puede gustarte o no una línea o una escuela determinadas, y está más que claro que hay personas que no sirven en absoluto para hacer diván o psicología profunda; pero sostener pavadas como esa que mencioné y esparcirlas públicamente, es inadmisible. Impresiona la pobreza de algunos que no curaron no ya la psique de alguien; ¡no curaron ni la pata de una mosca! Y por lo general, son los defensores del fast food de la mente y del alma, de la banalización de la salud mental.
En fin… mejor me voy a trabajar; tengo pacientes que atender.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.



miércoles, 10 de enero de 2024

LA ESTUPIDEZ HUMANA






















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y del universo no estoy muy seguro. (Albert Einstein)

Han pasado los siglos y hasta los milenios, y el hombre no ha sido capaz, no ya de hacer posible la felicidad de todas las naciones del mundo ni de extirpar los flagelos del hambre, de las guerras y las pestes; sino tan siquiera de producir algo como (por ejemplo) la Gran Pirámide, o la Mona Lisa, o Macbeth, o Mafalda, o… (siguen las firmas).
Todas sus revoluciones sociales y políticas fracasaron miserablemente y contribuyeron a instalar monstruos más aborrecibles aún que los tiranos que derrocaban y las injusticias que proclamaban vanamente que venían a reparar.
Todos sus movimientos culturales y artísticos que se anunciaban promisorios, fueron degenerando a velocidad inusitada hasta eclipsar su primigenio esplendor y tornarlo tan efímero como un relámpago en la tormenta.
El tan cacareado progreso tecnológico no sólo no ha servido para dotar a toda la especie, sin distinciones, del disfrute del confort, sino que además; ha vulnerado hasta el último resquicio de intimidad e individualidad. Y como reza el tango de Mario Battistella: “la decencia la tiraron / en el tacho ‘e la basura / y el amor a la cultura / todo es grupo, puro bluff”.
Y con todo eso, todavía pretendés que yo crea en la evolución humana y abrigue ilusiones con respecto a una posible redención. Por favor... 
Aunque... bien mirado el asunto (Borges dixit), debo reconocer que no todo es retroceso; porque ya a esta altura resulta innegable que sí hay un incremento notorio en algo: el nivel de la estupidez humana, que aumenta sin cesar y que seguramente continuará in crescendo.
Así que Dios, si es que existís (cosa que me permito dudar), te ruego, te imploro, que en el próximo Diluvio que envíes, no haya errores: nada de salvar a Noé y familia. Gracias.

-Juan Carlos Serqueiros-


sábado, 6 de enero de 2024

LOS PSICÓPATAS




















Escribe: Gabriela Borraccetti *

Un psicópata no es un ser cuya apariencia de salvajismo nos ponga en alerta, sino que por lo contrario; es alguien que conoce los sentimientos de las personas y que también sabe manipularlas y jugar con ellas, convenciéndolas de su bondad y haciéndoles promesas, para luego concluir perpetrando lo que sea que le entretenga hacer con quienes hayan quedado a merced suya.
Al respecto, la psicóloga y astróloga Liz Green, en su libro El lado oscuro del alma (ed. CPA Press, 2003) nos deja este párrafo sumamente ilustrativo:

Tendemos a pensar que el psicópata es un tipo duro y brutal, incapaz de entender los sentimientos de los demás; pero la verdad es que los entienden muy bien. Pongamos que estamos en algún sitio, conduciendo el coche muy tarde en la noche. El coche sufre una avería y no hay más que una casa a muchos kilómetros a la redonda. Vamos hacia la casa y llamamos a la puerta. La puerta se abre lentamente y tras ella aparece una ancianita que vive sola. Todos podemos reconocer que su miedo proviene del hecho de que vive aislada, está asustada y es vulnerable. El psicópata también puede reconocer esos sentimientos. Podríamos tranquilizarla diciéndole en un tono muy amable: «¿Puede ayudarme, por favor? Mi coche se ha averiado y necesito desesperadamente usar su teléfono. Aquí está mi carnet de conducir y puede ver mi nombre y mi dirección». El psicópata también lo hará. Podemos ponernos en el lugar de esa ancianita. Sabemos que hemos de proceder con cuidado para no asustarla más de lo que ya está. Podemos hacernos alguna idea de cómo se siente una ancianita viviendo sola, a cuya puerta llama un extraño a altas horas de la madrugada. El psicópata también lo hará. La diferencia es que mientras nosotros sentiremos empatía por esa persona, el psicópata no podrá. Los demás usaremos el teléfono, agradeceremos su generosidad y nos iremos. El psicópata, en cambio, se quedará: jugará con la necesidad de contacto humano de ella dándole conversación, le propinará después un golpe en la cabeza y se llevará sus ahorros sin ningún remordimiento. (sic)

He allí enunciado clara, precisa e inequívocamente, que para los psicópatas es un juego en el cual validan su narcisismo; pero en muchos casos se trata de un juego mortal. E incluso, se ha llegado a transformar en ídolos a gente que mata en masa, que hambrea pueblos enteros, y que hasta es capaz de alcanzar un gran éxito en empresas e imperios económicos. Esas personas que desfalcan, violan o matan por diversión, a su vez son dejadas en libertad por jueces que, sospechosamente, carecen de toda culpa al hacer tal cosa.
Así, podemos ver cómo muchos los apoyan, tanto como así también apoyan a sus hijos violentos esos padres que van a romperle la cabeza a una maestra que les puso una mala nota, sin el más mínimo atisbo de responsabilidad o culpa.
Un tema muy álgido, ciertamente.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


viernes, 5 de enero de 2024

VAPOR

VAPOR
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Como un fantasma se enciende
El humo en mi ventana
Con su traje transparente de pasado
Vaga el vapor por las cuerdas
Del recuerdo frío de ese invierno
Que se esconde tras los vidrios
En la túnica del traje
Con que el cuco se enseñorea.

Caen las gotas de ilusiones
Que rendidas se derriten
Y en susurros va el gemido
De un auxilio a media voz
De un socorro que no llega
A escucharse sin su eco.

Mala suerte, mala entraña,
Mala vida y telaraña
De miserias que se arrastran
Por las sendas del mañana
Y que impiden que se envuelva
De colores este día
Por la muerte que de a gotas
Va escribiéndose con saña.

Cae la tarde y aún no encuentro
La respuesta que me urge
Y los velos del fantasma
Que sigue tras la ventana
Al final, le abro la puerta
Y a sus colgajos me aferro
De rodillas implorando
Me redima de mi invierno.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


jueves, 4 de enero de 2024

CÓMO LLEGAMOS A LA VIOLENCIA























Escribe: Gabriela Borraccetti *

La violencia que hoy en día nos tiene tan negativamente acostumbrados a hacer sus apariciones de diversas formas, por cierto muy cruentas y como una cuestión de abuso por parte de alguien en condición de superioridad o decisión o fuerza; hacia alguien que, en situación pasiva, de indefensión o receptiva, no es más que la réplica extrema de unos cuantos hechos que parecen menores pero que van ejerciendo un efecto silencioso y en muchos casos invisible para la consciencia (cosa de poder soportar sus des-tratos); hasta que un día estalla, y con algunos ingredientes más (como la falta de educación y gente cada vez más pobre en valores y responsabilidad), sale al exterior para mostrar sus dientes, su cuchillo, y su desprecio por sí y por los demás.
Violencia es:

-Ser tratado como mercadería.
-Que te quieran tomar de tonto cuando te venden algo.
-Que hagas un terrible esfuerzo para asociarte a una prepaga, y te atiendan como si fueses ganado, sin horario y sin respeto.
-Que abones las facturas a tiempo y te den un servicio deficiente (si es que te lo dan).
-Que vayas a cortarte el pelo y el peluquero no esté, no vaya, no se sabe, no contesta.
-Que te hagan mal un trabajo y nadie se haga responsable.
-Que se pacte una cita y unilateralmente alguien desista sin siquiera hacer un llamado en plena era de las comunicaciones.
-Subir a un colectivo y que vaya sentado unl señor que se hace el dormido, mientras va parada una viejita o una señora con un bebé en brazos.
-Ir al supermercado y que te digan que como vas todos los días, debieras comprar o llevar tus propias bolsas porque el dueño quiere ahorrar en el cliente, o sea, en quien le deja el dinero en la caja.
-Que te controlen por las redes sociales si miraste un aviso de zapatos, pintura, vestidos o lo que fuese, y que eso no sólo les sirva para segmentar publicidad, sino para filtrar tus conductas a tu banco y a toda entidad a la que pertenezcas para que te llamen por teléfono o te envíen por e-Mail ofertas de cosas que jamás pediste. Eso es el mercado invadiendo tu casa y tu vida. Y contrariamente a lo que muchos piensan; ese tipo de actitud "espía" es un laboratorio a partir del cual se estudia el comportamiento de la masa para manipularla mejor. Si no te molesta que te estén observando porque no tenés nada que esconder y creés que eso que te hacen es es inofensivo; entonces hacé pis y caca con la puerta abierta. Total… estás en tu casa.
-Que te llamen para hacerte encuestas a cualquier hora, y te levanten de la mesa, te saquen del baño o interrumpan tu intimidad, y para rematarla; verte obligado a hacer un trámite para pedir que no te llamen por teléfono empresas o gente a la cual nunca les diste tu número.

Cuando el que está en posición de "poder" o de "decidir" comete abuso; el abuso se refleja a su vez en la violencia de género, en las peleas en la calle, en el mal trato entre las personas, en una total falta de educación, en un "hago lo que quiero porque total, hacen lo que quieren conmigo", y así seguiría la lista que termina como termina cada capítulo de la película “Relatos Salvajes”, por citar un ejemplo.
La violencia es hija del abuso y de la injusticia, y hermana de una educación en la que se ha reemplazado la palabra autoridad por el vocablo PODER.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o whatsapp al +54 9 11 7629-9160.




miércoles, 3 de enero de 2024

EN TRES TIEMPOS























































EN TRES TIEMPOS
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Para correr hacia el futuro
Quise enterrar el pasado,
Más… me olvidé del presente,
En pos de un mañana, extraviado.
Tampoco caía en la cuenta
De que al final, el olvido
Es resignar las memorias
Que dejan ausencias viejas,
Noches cerradas que fenecen
Con el alba de la consciencia.
Y como se rompe la urdimbre
De una espesa telaraña,
Como perfora la cerrazón
El pico enhiesto de la montaña;
Así celebró mi alma
Una nueva aurora, alborozada.
En la rueca de la luna
Yo aprendí a hilar silencio
Y mil goteras de estrellas
Fueron plateando mis sueños.
Fue por entonces que acepté
Que sigo siendo yo mismo,
Que en todo lugar y momento
Soy tres tiempos a la vez:
Hoy, mañana y ayer.
Por eso cesé de procurar
Sepultura darle al pasado,
Y al fin, dejé de negarme
Para encajar en algún lado.

-Juan Carlos Serqueiros-



sábado, 30 de diciembre de 2023

ABURREN















Escribe: Gabriela Borraccetti *

Es el actual, un tiempo en el que con sólo apretar un botón en el teclado de la computadora o del teléfono celular, se puede publicar en las redes sociales todo lo que pasa por nuestra cabeza. Y así, se lee a un montón de mujeres que despotrican contra cada uno de los hombres con que se ponen en contacto, dedicándoles algún dibujito, alguna tarjeta o esas cosas como para demostrarles desprecio o, como mínimo; un fingido y a todas luces herido "a mí no me importa".
Se las siente tan enfadadas, tan ávidas y tan ansiosas, que no hace falta ser psicólogo para saber que con eso que hacen no van a llegar a buen puerto con ningún hombre. No seleccionan ni filtran, y no sólo eso; sino que ni siquiera caen en la cuenta de que mostrarse públicamente teniendo todos los días o todas las semanas o todos los meses alguien distinto a quien decirle “chau chau adiós”; provoca que a los demás les resulte inevitable percibir claramente el nulo poder de selección de la señorita o señora de marras, quien más bien parece una desesperada por utilizar el alcance de una red para ver si alguien le calza como un zapato.
Ninguna fémina que se precie de tal podría estar "probándose" un hombre detrás de otro, si su objetivo fuese encontrar a alguien que realmente le guste, le importe, y no le sirva meramente de bastón para no sentirse sola en la vida.
No obstante; no debe creerse que la cosa se limita sólo a ese tipo de mujeres ni tampoco que es una cuestión circunscripta al género femenino la ocupación del top ten de “expositores” en las redes; porque la muestra de personajes se extiende hasta lo exasperante con las/los peleadoras/es consuetudinarias/os, las/los insistentes derramadoras/es de paz y amor que reemplazan a los testigos de Jehová del barrio y jamás están en desacuerdo con nadie, las/los que esgrimen banderas políticas, futboleras o de cualquier otro tipo, riñendo con su prójimo para defender a su líder o al equipo de su preferencia, y también una enorme cantidad de personas cuya mono-temática insiste en la pantalla provocando la "eliminación" de su presencia virtual en el grupo de las noticias cuando no directamente el bloqueo.
Después de todo, siempre es lo mismo.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista y artista plástica. Para contactar con ella por consulta psicológica o terapia psicoanalítica, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


viernes, 29 de diciembre de 2023

TANTO QUE LEO Y ESCRIBO




































TANTO QUE LEO Y ESCRIBO
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Leo y escribo mucho,
Porque es leyendo y escribiendo
Como hallo el modo de equilibrar
Pensamiento y sentimiento,
Cerebro y corazón,
Cuerpo y espíritu,
Calma y tempestad.

Si no leyera y escribiera
Tanto como leo y escribo;
De una caníbal ansiedad
Sería yo la fácil presa,
Y mis instantes de paz
Se hundirían en el mar
De mi amniótica tristeza.

Por eso es que leo tanto,
Por eso es que escribo tanto.
Y ya avanzada la noche,
Puedo dormirme en el acto
Y viajar en pos de la verdad
(Que no se encuentra en la realidad,
Sino que vive en mis sueños).

-Juan Carlos Serqueiros-

Imagen: Anjola Dave, “Conversations With Myself”.





miércoles, 27 de diciembre de 2023

VIOLÍN




VIOLÍN
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Tengo en tu pena un violín
Que toca la cuerda más fina,
Esa, sí, la más sensible
Y frágil de mi corazón.

Y con ella se desliza por mi vida
Revisando cada foto de color,
Repasando cada imagen sepia,
Recorriendo laberintos, suspiros y secretos;
Los momentos más bellos
Y también los más feos,
Los que quisiera recordar por siempre,
Los que quisiera olvidar para siempre.

Resuena con el vibrato
Boca abajo, allí, en mi almohada
Y me recuerda entre sus agudos
Un gemido que se descuelga
De los hilos de la luna.

Tu pena tiene un dejo
De desilusión en tiempo pasado,
Tiene nostalgia, algún fracaso
Y mil rosas enjauladas.

Pero fundamentalmente,
El violín tiene ternura
Tiene amor, tiene dulzura…
Y lo quiero para mí.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista y artista plástica.
Para contactar con ella por consulta psicológica o terapia psicoanalítica, enviar e-Mail licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.



jueves, 21 de diciembre de 2023

CUANDO EL CENTRO ESTÁ FUERA DEL CENTRO



























Escribe: Gabriela Borraccetti (*)

Cuando hablamos de fidelidad y de felicidad, solemos referirla a lo externo. El afuera nos hace de metro patrón, y comenzamos desde temprano a ajustar las medidas de nuestro deseo a sus requerimientos. "Yo quiero hacer tal cosa, pero a Fulana o a Mengano le vendría bien o le gustaría que yo haga tal o cual otra, y modifique un poco de acá y otro poco de allá, porque...".
Y así seguimos, hasta que nos deformamos de tal manera, que quedamos irreconocibles. Y todo para calzarnos en un vestido o un traje que nos chinga o nos queda ajustado o corto o largo, y que definitivamente; no es ni remotamente parecido al nuestro.
Como nos preocupa que nos mientan, que nos hagan el vacío, que se olviden de nosotros, que no nos escuchen, que no nos reconozcan, que no nos aplaudan, que no nos acepten, que nos rechacen, que nos corran de lugar y de todo aquello que implique quedar fuera del radio de aceptación de las personas; terminamos por convertirnos en alguien que ha quedado tan lejos de su centro, que en el único lugar en el que nos reconocemos, es en el espejo. Y no podría ser de otra manera, porque el espejo... también está ahí fuera.
La palabra infante significa indefenso, y es exactamente esa la situación en la que nos hallamos cuando desde el inicio nuestros mensajes y gestos dependen de lo que mamá decodifique y llegue a intuir en ellos. Quizá tuvimos hambre y nos llevaron al médico, quizá tuvimos frío y nos desabrigaron más, o tal vez estábamos furiosos por un dolor de panza y nos obligaron a comer; hasta que adoptamos todas esas interpretaciones ajenas como necesidades propias; siendo estos los primeros escalones subidos en la carrera que implica el encuentro con quienes realmente somos. 
Detrás de ese instante en el cual es absolutamente necesario que alguien nos haga de voz y de piernas en el mundo, existe una infinidad de otros instantes en los que, a pesar de poder hablar y caminar; conservamos el modelo que nos enseñó a acomodarnos a las señales externas, y poco a poco y sin darnos cuenta, terminamos por adaptarnos a lo que otro dice, enuncia, requiere o interpreta acerca de nosotros y de quienes deberíamos ser. Y claro: llega un momento en que quedamos tan lejos de nuestra esencia, que junto con ello se nos escapa la definición de la felicidad.
Perder el centro es adoptar uno que no nos pertenece, y vivir descentrados no pareciera otorgarnos ni dicha ni plenitud, ni un sentimiento de saber quiénes somos, ni sobre los pies de quiénes estamos parados.
El camino no es fácil, pero para recobrar el sentido de la propia existencia, es necesario registrar qué sucede cuando nos vemos frente a una decisión o una elección. El grado de malestar, de comodidad o de disgusto que percibimos ante los requerimientos, es un buen termómetro como para saber cuánto vamos a traicionarnos, otra vez. Y vendrá bien recordar que ya no somos indefensos infantes, sino que tenemos voz, tenemos voto, y por sobre todo; queremos el vestido o el traje que está hecho a nuestra medida.
¿El costo? Puede ser un poco de soledad al principio, para luego comenzar a reconstruir un centro a cuya luz se acercan sólo los que la ven hermosa.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.