domingo, 17 de diciembre de 2023

DES-ACUERDOS


















Escribe: Gabriela Borraccetti *

En todas las conversaciones que se convierten en discusión, existen puntos de vista radicalmente diferentes, formas de pensar total o parcialmente distintas, y una lente absolutamente particular a través de la cual se analiza el tema; puesto que cada quien parte de una tabla de valores, aspiraciones, creencias y postulados, que jamás puede igualarse de una persona a otra.
No obstante, y bajo formas bastante comunes de reconocer; los integrantes de la saga luchan y se debaten por imponer su punto de vista al interlocutor, como si se tratara de "convertir" al catolicismo a un judío o viceversa, o de cambiarle la camiseta del cuadro de fútbol al fanático del equipo opuesto. Imposible.
Aún así, todos hemos participado de tales escenas, y aunque no lo queramos reconocer, nos hemos comportado como fundamentalistas, fanáticos, y tiranos, a la hora de respetar a quien opina en forma diferente a nosotros. En no pocas veces, la charla pasa a ser una confrontación, y de confrontación pasa a ser una guerra en donde los "estás loca/o?!", "te sentís mal?", "¿tenés un mal día?"; son formas de comenzar con el pie izquierdo en el debate; puesto que pareciera que lo que al final importa, es que el otro "piense como yo" o declarar inválido al contrincante como si eso se tratara de una "lucha" en un ring de boxeo. No son pocos los que luego de argumentar una y mil veces; salen de una conversación sin haber captado en absoluto qué es lo que el otro le quiso decir. Además (y como si lo anterior fuera poco); abandonan la "pelea" diciendo que no les gusta pelear, y culpando al otro de su modo de reaccionar.
En la mayoría de los casos, pareciera que cada uno se ensaña contra la posición de aquel a quien pasa a tratar como "adversario", y gracias a la ceguera absoluta que se enciende por la bronca, se deja de advertir, ya sea la perspectiva, o todo punto de acuerdo que pueda existir entre las posiciones.
A partir de allí, es como si el desacuerdo, para ser tal, debiera consistir en estar en la vereda de enfrente, viendo al otro como un ser totalmente equivocado y sin poder otorgarle algo más que un "adjetivo" que lo encasilla y lo encierra en la sin-razón.
En este tipo de intercambio, no queda nada que conciliar; pero quizá una imagen pueda decir más que mil palabras. Y tal vez debamos recordarla a la hora de los enfrentamientos.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.



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