martes, 24 de marzo de 2026

NUNCA MÁS




















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Hoy es —o debería ser— un día de recogimiento y de reflexión profunda. El 24 de marzo de 1976 un golpe militar instigado y prohijado desde el exterior, con la complicidad de las oligarquías vernáculas de derecha e izquierda, de la mano de la politiquería venal (en especial el radicalismo, como de costumbre), el aplauso de la mayoría de la prensa y ante la indiferencia cuando no la complacencia y hasta la alegría jubilosa de vastos sectores de la sociedad; derrocó al legítimo gobierno que había sido democráticamente elegido por las mayorías populares con el 62% de los votos.
Se inició así la noche más negra de nuestra historia, signada por una tiranía feroz que nos asoló política, social, económica, moral y espiritualmente desde entonces, y que nos sigue asolando hasta hoy, porque esa fecha marca un clivaje en nuestra existencia como nación en tanto representa nada menos que el final de nuestra adolescencia, la adquisición brutal de la consciencia del término de nuestro sueño de Argentina Potencia, y la entrada de lleno al reino del terror, de la delación, la traición, la vileza, la ignorancia y la corrupción instalada como sistema. Asistimos al derrumbe de los valores con que habíamos sido criados y toleramos, impasible e irresponsablemente, el dictado del decreto de muerte para la educación pública, y pasamos sin más a abrevar en el odioso catecismo de la derrota nacional y la mentida superioridad de lo foráneo por sobre lo propio.
Todos (y cuando digo todos quiero decir exactamente eso: TODOS) nuestros males actuales derivan de aquel no tan lejano 24 de marzo de 1976, inicio de una enfermedad terrible de la cual aún estamos convalecientes, porque cincuenta años son tan sólo un nanosegundo en la historia de un pueblo.
Hagamos nuestro el nunca más y llevémoslo grabado a fuego en el alma nacional, porque ese y no otro debe ser el principio de nuestra redención como país.
Nunca, pero NUNCA más.

-Juan Carlos Serqueiros-


No hay comentarios:

Publicar un comentario