lunes, 16 de enero de 2012

LA MARCHA SAN LORENZO Y SU AUTOR: UNA HISTORIA DE MISERIA Y OLVIDO







































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

La marcha San Lorenzo (y no “de” San Lorenzo, como habitual e incorrectamente suele escribirse), fue compuesta en Venado Tuerto (provincia de Santa Fe) por Cayetano Alberto Silva el 8 de julio de 1901 y oficialmente estrenada el 28 de octubre de 1902 en un acto militar en cercanías del histórico convento de San Carlos (erróneamente llamado por muchos, “convento de San Lorenzo”), sitio en que tuvo lugar el combate. Ese mismo día, el por entonces ministro de Guerra Pablo Riccheri, dispuso que la obra de Cayetano Silva se adoptase como marcha oficial del Ejército Argentino. Dos días después, se inauguró en la ciudad de Santa Fe el monumento a San Martín, acto al cual asistieron el presidente Julio A. Roca y su ministro de guerra Pablo Riccheri, y también en esa ocasión, una banda militar dirigida por Silva, ejecutó la marcha.
Existen dos versiones acerca de su origen: una sostiene que se trató de un encargo de Riccheri a Silva, para presidir un homenaje al Libertador General San Martín; y la otra afirma que se produjo como consecuencia de un obsequio de Silva a Riccheri. Según esta segunda teoría (que sería a la postre la que prevaleciera generalmente por sobre la otra), Cayetano Silva envió la partitura a Riccheri, sin título y con una dedicatoria personal; y el ministro respondió que agradecía y aceptaba el homenaje, pero que solicitaba al autor le pusiese el nombre “San Lorenzo” (Riccheri era nacido en esa ciudad, 26 km al norte de Rosario).
La tradición dice que Cayetano Silva compuso la marcha en una sola tarde, sentado en un banco de la plaza San Martín, de Venado Tuerto, y que esa noche se la hizo escuchar a su esposa y a su hija, tocada por él mismo en violín. Particularmente, me inclino por la primera hipótesis; creo que debió de tratarse de un encargo oficial de Riccheri a Silva, y que éste en modo alguno debió de componerla en un banco de plaza; sino que lo más probable (y razonable) es suponer que lo hubiera hecho en su casa.
Su extraordinaria belleza musical hizo que fuera elegida como favorita por ejércitos de numerosas naciones de los cinco continentes, a tal punto, que es la música marcial más ejecutada. Así por ejemplo, el gobierno inglés solicitó autorización al gobierno argentino para que la marcha San Lorenzo sonara en la coronación del rey Jorge V el 22 de junio de 1911, lo cual se repetiría en la coronación de la reina Isabel. Asimismo, la marcha San Lorenzo es, aún hoy en día, ejecutada en los cambios de guardia del palacio de Buckingham. Cuando el ejército alemán, durante la segunda guerra mundial, entró en París, lo hizo a los compases de la marcha San Lorenzo, y cuando Eisenhower entró al frente de las tropas aliadas en esa ciudad, lo hizo también al son de la misma.
Cayetano Alberto Silva era oriental. Se sabe que nació el 8 de agosto de 1868 en San Carlos, departamento de Maldonado,  que fue bautizado el 17 del mismo mes y año (se conserva su fe de bautismo en los registros parroquiales de esa localidad), y que era hijo natural de una esclava negra, Natalia, que había tomado el apellido de la familia en cuya casa se había criado. Cayetano mostró desde pequeño inclinación por la música, y un prestigioso médico uruguayo, el doctor Francisco Vidal, lo apadrinó y facilitó sus estudios de teoría, solfeo, composición y ejecución de diversos instrumentos. Posteriormente, siempre con la profesión de músico, se trasladó al estado brasilero de Río Grande do Sul, para luego recalar en Buenos Aires, donde en 1889 completó y perfeccionó sus estudios musicales. Desde allí se dirigió luego a San Juan y Mendoza, donde se desempeñó como director de bandas militares, para arribar por fin a Rosario, provincia de Santa Fe, en 1896. En dicha ciudad, contrajo matrimonio con una inmigrante italiana, Filomena Santanelli, con la cual tendría ocho hijos.
En 1899 la Sociedad Italiana de Venado Tuerto contrató a Cayetano Silva como maestro de la Escuela de Música de dicha localidad, y él y su familia fueron a vivir en la casa situada en la calle Maipú 966, hoy convertida en Museo Casa Histórica Cayetano A. Silva. Fue allí, como cité precedentemente, que Cayetano creó su inmortal marcha San Lorenzo. También por esas épocas, compuso la música para dos obras teatrales de Florencio Sánchez, estrenadas con extraordinario suceso en Rosario: “Canillita” y “Cédulas de san Juan”. Pero… la familia seguía creciendo y a raíz de ello su situación económica, siempre precaria, tornó a convertirse en gravísima; por lo cual el maestro resolvió ingresar como empleado en la policía de Rosario. No obstante ello, no consiguió poner remedio a sus penurias monetarias, y acorralado por la miseria, vendió los derechos de la marcha San Lorenzo al representante de una casa musical de Buenos Aires en la exigua suma de 50 pesos. Aquejado de diversas enfermedades y sumido en la más absoluta pobreza, Cayetano Silva falleció en Rosario el 12 de enero de 1920 a la edad de 51 años.
Pero faltaba aún el colmo de la ingratitud: como era de raza negra, la policía de Rosario se negó de plano a que sea sepultado en el panteón policial, por lo cual sus restos fueron enterrados en una tumba sin nombre en el cementerio de la Piedad, donde permanecieron hasta 1997, en que merced a la gestión de la Asociación Civil Amigos de la Casa Histórica Museo Cayetano A. Silva, fueron exhumados y trasladados al cementerio Municipal de Venado Tuerto, donde hoy descansan.
En fin, otro de los tristes y deplorables episodios de ingratitud y olvido de los que tanto abundan, lamentablemente, en nuestra historia.

-Juan Carlos Serqueiros-

4 comentarios:

  1. Que triste como tratamos a los grandes.
    Y yo, que mi vieja vive a 1/2 cuadra por calle Maipú del museo en Venado, nunca se me dió por darme una vueltita.

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    1. Ale, nunca es tarde para hacerlo. Cayetano Silva se merece largamente que lo tengamos siempre presente.

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  2. Es cierto, te cuento, la última vez que pasé por enfrente (hace 3 semanas) había una banda ensayando y justo tocaban el tema "Un piba con la remera de Greenpeace", me quedé un ratito en la puerta escuchando.

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  3. ah, mirá vos, "Una piba con la remera de Greenpeace", nada menos... Ciudad pujante Venado Tuerto.

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