miércoles, 7 de enero de 2026

NUEVO MUNDO SIN PUNTO


NUEVO MUNDO SIN PUNTO
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Mis frases jugaron al fin con las tuyas
Vistiendo de prólogo a tu último epílogo
Conjugando perfecto en tiempo presente
El regular amar para nunca partir

Huyeron fantasmas de verbos vencidos
Durmiendo en un libro de viejos hastíos
Quitamos el polvo de frases gastadas
Por aburrimiento grabado en la piel

Escribiendo versos al bies del futuro
De estrofas perennes sin dejos ni olvidos
Con este temblor de exangüe tintero
Redacto un te quiero sin punto y seguido

Derrotados verbos y arcaísmos batidos
No tienen cabida en este Nuevo Mundo
Ocaso de penas y renacer desde un sismo
Es lo que hay en este Nuevo Mundo

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.como Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


viernes, 2 de enero de 2026

NOSTÁLGICO







































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

El alma permanece infantil en el pensamiento mágico y tiene muchas formas de manifestarse, de otro modo; no existirían la ilusión, la desilusión, la lealtad a lo que fue y los recortes de la realidad que llevamos a cabo para explicarnos aquello que necesitamos hacer coincidir con nuestro credo interno. (Gabriela Borraccetti)

No puedo sacarme de la cabeza esta frase de Lorenzo Silva en La reina sin espejo: "Hemos de resignarnos a la deslealtad de los lugares hacia el recuerdo que guardamos de ellos".
Es que discrepo con lo que enuncia. Para mí, los desleales no son los lugares (quiero decir, independientemente de los cambios que hayan experimentado debido al avance de eso que llamamos progreso). Más bien creo que somos nosotros los desleales con los lugares. Volvemos a ellos no por la expectativa de encontrarlos tal como eran y estaban cuando los dejamos; sino por la vana esperanza de retornar a un tiempo en que fuimos (o creemos haberlo sido) felices.
Así, la nostalgia que esperamos remediar revisitando los sitios en que hemos vivido, las casas que hemos habitado y las calles transitadas en el pasado, se troca en decepción. Y nuestra defensa natural es achacar la culpa a los lugares que "cambiaron"; cuando lo que en realidad varió, es nuestra mirada: la visión que ahora tenemos de todo ello ya no es la misma que tuvimos antes. Y entonces, nos equivocamos al buscar en la geografía aquello que pertenece a un tiempo irremisiblemente ido.
Ah, y me declaro culpable de eso yo también, eh, porque a pesar de que desde la reflexión, y bien meditado el asunto (Georgie Borges dixit), creo en lo que puse; de todos modos sigo siendo fácil presa del esplín, nostálgico y propenso a la añoranza.

-Juan Carlos Serqueiros-


miércoles, 31 de diciembre de 2025

NO ESPERES MILAGROS, ¡HAZLOS!





















Escribe: Gabriela Borraccetti *

Hubo un tiempo en el que fuimos niños. Vivíamos las Fiestas como acontecimientos grandiosos porque por entonces, el mundo aún no nos había mostrado su cara más inclemente, desilusionadora y problemática; su cara menos creíble.
En cada uno de nosotros subsiste ese niño que espera un juguete, una alegría, una sorpresa… Y aunque sepamos que las cosas no son magia; ahora conocemos lo importante que es sentir que todavía es tiempo de esperanza.
Uno es un niño siempre, sólo que cuando llegamos a adultos; esperamos regalos de la vida. En cierto modo, reemplazamos al Niño Dios y a los Reyes Magos por algo más abstracto, pero igual aguardamos milagros que, en realidad, podríamos producir nosotros mismos.
Espero que el nuevo año te traiga fuerzas para seguir adelante, valentía para cambiar lo que tienes que cambiar, significado a lo que le falte, y una gran pasión para que no te queden dudas de que todo, TODO, tiene sentido. Y entonces verás cómo poco a poco se irán cortando las viejas cuerdas que nos mantienen atados a lo estanco y nacerán brotes representando las nuevas posibilidades que la vida nos depara para evolucionar.
Recuerda: siempre el círculo se renueva y hay que tratar de que vivir sea una espiral y no un disco rayado.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M.N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

martes, 23 de diciembre de 2025

LA SERENATA DEL DIABLO


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

He jugado al truco con el Diablo y siempre me ha ganado. La cuestión con el diablo y la muerte para mí siempre fue un divertimento. Desde que era muy chango hice, por ejemplo, coplas a la muerte y al Diablo le he cantado truco. (Ariel Petrocelli)

A Ariel lo conocí en un asado y me pareció un loco divino. (Daniel Toro)

"La serenata del diablo" es una canción en estilo y ritmo de retumbo creada en 1965 por Ariel Petrocelli y Daniel Toro, con autoría y composición compartida por ambos —en el marco de una colaboración ya iniciada tiempo atrás, pues la primera obra que los dos artistas habían parido juntos data de 1958 y lleva por título “Para ir a buscarte”; un poema que Petrocelli había escrito y dedicado a su esposa Isamara (María Isabel Alegre), y al cual Toro puso melodía cuando contaba sólo 17 años.

LA SERENATA DEL DIABLO
(Retumbo) 
Letra y música: Ángel Ariel Petrocelli / Daniel Cancio Toro

El diablo danzarín
Emborrachó la luna.
Se fue por el confín
Del valle de las dudas.
Dejó su cascabel
Abierto el remolino
Y un gallo de papel
Que azufra con su trino.

¿Por qué me dicen el mal
Si del bien no se habla?
Soy el cantor del alcohol
Garganta de lobo.
¡Deja que sienta tu lumbre
Para quemar mi guitarra!

La novia fantasmal
Le dio una rosa muerta.
El cielo nocturnal
Cerró todas sus puertas.
La niña se murió,
¡No quiero cosas buenas!
Y no será de Dios,
Que ya lleva mi seña.

Hasta donde me es dable saber, es la primera canción popular argentina (si alguien lee esto y conoce otra, por favor arrime el dato así nos enriquecemos todos) que encara la "protesta", la "queja", del diablo por ser considerado EL mal, e incluso (si se lo quiere ver así) lo dionisíaco vs. lo apolíneo: "¿Por qué me dicen el mal si del bien no se habla? / Soy el cantor del alcohol, garganta de lobo. / ¡Deja que sienta tu lumbre para quemar mi guitarra!".
Imaginemos lo magnífico de aquel movimiento musical y poético surgido en Salta, en el contexto de toda aquella bohemia creativa argentina que eclosionó en los sesenta; que tendrían que pasar nada menos que... ¡tres décadas! hasta que el Indio Solari retomara, en 1996, la temática del Diablo en "Luzbelito". Y es que ponerse en el lugar del demonio, como lo hacen Petrocelli y Solari, adquiriendo la función de exégetas suyos es, desde el vamos, heroico, porque desde luego, no es tarea sencilla y además; entraña serios riesgos.
La hermosa versión de Daniel Toro cantando como solista con eximio acompañamiento de guitarra a cargo de Juan Carlos Barrionuevo, fue grabada en 1968 para el sello Music Hall en el Larga Duración “Canciones para mi tierra” que la incluye como track n° 12 y es, sin dudas, magistral.



Pero no menos maravillosa es la interpretación de Los Tucu Tucu, quienes allá por 1966 la grabaron para la discográfica Polydor dos años antes de que lo hiciera el propio Daniel Toro, y fueron quienes convirtieron esa canción en una creación cuasi propia (o, si lo prefieren, sáquenle el cuasi). El long play “Los Tucu Tucu cantan al corazón de la tierra”, con la mejor para mi gusto, claro de sus formaciones: Héctor “Gringo” Bulacio, Ricardo Romero, César “Coco” Martos (quien años después integraría Los de Siempre junto a Daniel Altamirano y Julio Sáenz) y Carlos “Chango” Paliza es, sin vueltas, un disco de antología.



¡Que disfrutes de esta música de ensueño y hasta la próxima!

-Juan Carlos Serqueiros-


miércoles, 17 de diciembre de 2025

SALIR DE LOS PROBLEMAS POR LA PUERTA O ATRAVESANDO LA PARED, USTED ELIGE





















Escribe: Gabriela Borraccetti *

Si en lugar de salir de una situación por la puerta, lo hacemos atravesando la pared, es señal de que no tenemos en claro ni los motivos que guían nuestros actos ni la dirección que ellos tomarán. En cambio, sostener el enojo domando al impulso puede dejarnos ver más claramente el picaporte, la llave, el umbral y el sendero, junto con el motivo de aquello que nos ha sacado de las casillas.
No siempre y bajo "emoción violenta" se nos da bien evitar el portazo, pero la descarga motriz de la bronca es parte del intento de exorcizarla, en tanto que la ruptura o el golpe contra una pared implica que algo se parte en nuestro interior. Por lo general lo que se rompe internamente es el hilo que asocia la verdadera causa de nuestro enojo con la acción destinada a erradicarlo, y es por eso que nuestras reacciones son en más de un sentido, incomprensibles, irracionales y exageradas.
Como siempre, los extremos son y resultan pésimos, pero sólo podremos salir de situaciones engorrosas en forma "limpia" si no esperamos hasta último momento para abrir nuestra válvula de "descompresión" a tiempo, identificando la real causa de un problema.
Solemos confundir la "tolerancia" con el "aguantar" largamente las muchas injusticias, y es por ello que estallamos por intrascendencias y culpamos de nuestra infelicidad a aquellos con quienes tenemos mínimas diferencias. Somos capaces de romper amistades y matarnos entre nosotros mientras nos dejamos ultrajar por la violencia de quienes nos quitan día a día derechos a los que jamás debiéramos renunciar. ¡Y no me diga que nunca mira televisión resignado al saqueo del último político! Pues bien, eso genera ira extrema que luego descargaremos pateando al perro del vecino, otros gritando a algún empleado y algunos más armando un drama gigante a causa de una pequeña estupidez.
Nos preguntamos por qué "la gente está loca", cuando somos parte de esa gente que arma un mundo a partir de un grano de arena, e indefectiblemente usted y yo estamos involucrados en un grado menor o mayor del asunto, pero no hacemos ninguna descarga en el lugar y momento adecuado tan sólo para que la gente no nos mire feo.
A esto llamo atravesar la pared para salir de un problema: estallamos en lugar de enojarnos y nos la tomamos con quienes por lo general nos sentimos más seguros de que no nos asestarán un golpe mayor.
No nos dejemos engañar: somos seres divorciados del enojo sano porque a otros les conviene mantener la bronca dentro de las puertas de su hogar y del mío convirtiéndonos a cambio en intolerantes que no quieren oír volar una mosca en casa; mientras vamos mansa y resignadamente a pagar las facturas abusivas en la larga cola del cajero de la injusticia.
Para pensarlo seriamente...

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista y artista plástica. Para contactar con ella por consulta psicológica o terapia psicoanalítica, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


domingo, 14 de diciembre de 2025

HASTÍO
























HASTÍO
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Con ansias aguarda la noche
Que lo desenfrena al tragarlo
De ella absorbe la vida
(¿Vida? ¡Ja!)
En ósmosis inquieta, inefable.
Pero ahora el Tipito la teme,
Espera, horrorizado,
Los indecibles tormentos
Que la negritud le depare.

Y busca en la menesunda
de efluvios etílicos, clonazepam
Y un par de cositas más
(La carne es débil),
Pobres sucedáneos mentirosos
De una calma que desconoce
Y una felicidad que ignora,
Alivio al sopor de sus horas
Y a su hartazgo de vivir
Implorando una caricia a su alma
En la forma de un poema 
(Secretamente cómplice).

Y por la mañana cubre sus ojeras
Con el antifaz engañoso
De su prolija sonrisa almidonada
De ejecutivo exitoso, implacable.

Busca en vano reprimir
Sus desplantes de matón
Y putea a un infeliz
Que le demora un café
Que se enfriará en la espera
De esperar… no sabe qué.

Tiene colgado en la pared
Un diploma de Aquiles
(Trucho)
El Tipito nunca, jamás
Pudo pasar de Patroclo.

-Juan Carlos Serqueiros-

lunes, 8 de diciembre de 2025

ABRAZAR EL LADO LUMINOSO DE LA VIDA





































Escribe: Gabriela Borraccetti (*)

“Los golpes de la vida nos transforman”, “las heridas nos dejan marcas”, solemos decir cuando queremos justificar una actitud y nos resistimos a cambiar por no enfrentar la toma de decisiones.
Pero si sanamos golpes, si curamos heridas y las dejamos en el pasado, si acudimos al perdón; entonces podemos ser otra vez verdaderamente quienes somos, quienes fuimos siempre y quienes olvidamos ser. Volvemos a sonreír y a creer. ¿No vale la pena intentarlo?
Pues bien, eso no es idealismo ni es una ilusión: muchas veces el dolor más grande te mata, pero el renacer te brinda la oportunidad de dejarte nuevo. Al dolor no se le debe temer; es, a su modo, un maestro que te enseña a ver por cuánta estupidez te has ofendido, enfermado, enfurecido, desperdiciando preciosos instantes, días o años en un mundo que sólo sirve para autocastigarte todo ese tiempo que empeñaste en recordarlo, en no soltar lo que ya no te sirve, en renegar por cambiar lo que simplemente deberías aceptar.
¡Déjalo atrás! No esperes a sufrir demasiado para abrazar el lado luminoso de la vida. El tiempo para comenzar es ahora, ya mismo, y toda decisión por tu felicidad y tu libertad no es tan costosa como tu infelicidad.
Nadie nos facilita ser nosotros mismos, pero hay que animarse.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

LOS ÚNICOS QUE LA SABEN LUNGA





















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Cuando alguien, con amabilidad y condescendencia infinitas, me cubre de elogios por mis (supuestos) conocimientos acerca de la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y/o del Indio Solari, invariablemente respondo que el SABER, lo que se dice SABER, sobre ese tema, está a cargo de tres tipos nomás: Claudio Kleiman, Alfredo Rosso y Tom Lupo.
Y había un cuarto tipo que también sabía (o, dicho más apropiadamente; que al menos se había propuesto transitar por la senda del saber): Eduardo de la Puente; pero... en algún recodo del camino derrapó y volcó (sabrá él por qué motivos; no me corresponde juzgarlo porque no soy quién, y lo que apunto no es un palazo sino un dato de la realidad). Una lástima lo tuyo, Eduardo, una pena; pero bueno, de carne somos...
Tom Lupo (Carlos Luis Galanternik en el documento de identidad, chaqueño de Charata, psicoanalista, poeta, profesor y conductor de programas de radio y televisión) se nos fue de gira a la eternidad hace ya cinco años.
Alfredo Rosso y Claudio Kleiman son ambos grandes tipos, enciclopedias del rock y los únicos que, de verdad, sin grupos y sin alharaca, SABEN.
Ah, y son de esos que además de lo que SABEN; transmiten y difunden sólo aquello que los otros necesitamos conocer; todo lo demás lo guardan en el baúl inviolable de la discreción y la hombría de bien.
¡Felicitaciones y gracias, Alfredo Rosso y Claudio Kleiman!

-Juan Carlos Serqueiros-



domingo, 30 de noviembre de 2025

PERDÓN Y DESPEDIDA


















Escribe: Gabriela Borraccetti *

Algunas veces, se dedica toda una vida a comprender, a ir más allá de lo que da la capacidad de tolerar, aguantar y soportar. Se excede del tamaño de sus tajos, heridas y punzadas, y se recorre un camino escarpado en el que no nos demoraríamos un segundo si de por medio, ese algo que olvidar no nos dejara con culpa, con miedo o con temor.
Las más engorrosas, claro, suelen ser figuras de autoridad, tradicionales o parentales, puesto que son las primeras que nos instauran el miedo como modo de respetar y amar.
Pero si nos diésemos cuenta de que en muchos casos estamos amenazados para tener que dar lo que naturalmente debe fluir; no tendría que haber dificultad en dejar de intentar el amor donde hay una amenaza; porque amor y amenaza son mutuamente excluyentes.
Allí donde hay una serpiente dispuesta a atacar, no hay nombres ni parentescos; sólo hay un veneno que debemos aceptar para transformarlo en perdón y quizá en despedida.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

jueves, 27 de noviembre de 2025

RECUERDOS ENCALLADOS































RECUERDOS ENCALLADOS
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Hay recuerdos encallados
En la playa de la memoria.
Luego de estrellarse, 
                                Despedazarse
                                                      Y atomizarse
Contra los arrecifes de la vida,
Al acecho permanecen
Hasta quedar en lo que son:
Remembranzas tercas al aguardo
De volver a ser ilusión.

Y a veces,
Ora en lágrimas de vino,
                                     Ora en risas de bacanal,
En la tristeza de un ocaso
                                       O en la negra oscuridad;
Un soplo de la consciencia
Va desatando una tempestad
Y al fin los hace palabras
Que pugnan por ahuyentar
Angustias viejas archivadas
Siempre obstinadas en torturar.

Dolores añejos
                       Despedidas silentes
                                                       Placeres perdidos
Intento vano es
En el olvido buscar
Lo que no se ha recordado
Hasta el punto de iluminarnos;
Pues para perdonar y perdonarnos
Es preciso recordar.

-Juan Carlos Serqueiros-



domingo, 23 de noviembre de 2025

IGNORABA


IGNORABA
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Ignoraba por qué le temía a la locura,
Hasta que acepté mis incoherencias.
Ignoraba por qué le temía al rechazo,
Hasta que dejé de buscar la perfección.
Ignoraba por qué le temía al dolor,
Hasta que lo dejé salir de mis huesos.
Ignoraba por qué le temía a la soledad,
Hasta que abrí las puertas de mi alma.
Ignoraba por qué le temía a la envidia,
Hasta que vi en mi espejo la negrura.
Ignoraba por qué había dejado de temer,
Hasta que vi que en mí…
Había nacido el amor.

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o whatsapp al +54 9 11 7629-9160.




martes, 18 de noviembre de 2025

EVOCANDO A UN AMIGO


































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

La vida, amigo mío, comienza no se sabe para qué, termina no se sabe por qué. (José Saramago)

Uno de los ocho cedés que allá por 2010 me obsequió mi amigo Juan Carlos Juanchi Granelli, con las pistas sobre las cuales él cantaba. Son pistas de grandes músicos y arregladores como Jorge Dragone, Osvaldo Tarantino, Armando Calderaro, etc.
El Juanchi (de cuyo fallecimiento se cumplieron nueve años) fue un cantante extraordinario, muy bien formado en tanto había estudiado música, piano y guitarra; con notables condiciones artísticas, vocales y gestuales, y un manejo impresionante sobre el escenario; a la par que un tipazo con el corazón de oro. 
En los años 80 yo vivía y trabajaba en el Chaco, y viajaba con muchísima frecuencia a Buenos Aires (dos veces al mes, por lo menos), y allí nos conocimos, mediante un amigo que teníamos en común. En el acto compinchamos, y esa camaradería resultó después en una amistad que retomamos cuando él regresó al país, luego de varios años de residir en Venezuela primero, y en Fresno, California, Estados Unidos, después.
En 2010 (por entonces yo estaba radicado en Tucumán), el Juanchi me anunciaba en un mail que iban a designarlo Personalidad Destacada de la Cultura de Buenos Aires:
From: Juan Carlos Granelli <juancgranelli@yahoo.com>
To: Juan Carlos Serqueiros <juancarlosserqueiros@arnet.com.ar>
Sent: Thu, August 26, 2010 11:58:14 AM

Subject: RECONOCIMIENTO EN EL SALON DORADO

Comparto con vos, mi querido amigo y tocayo, esta grata instancia que me toca vivir. Desde ya, cuando sepa la fecha exacta de los actos, te voy a invitar a que me acompañes en este tan significativo y especial momento para mí, en el Salón Dorado. El afecto de siempre y un gran abrazo.
Juanchi
Poco después, me mandó otro mail contándome que se aprestaba a viajar a Salta en cumplimiento de una promesa que había hecho a la Virgen (él era muy creyente), y proponiéndome que nos encontráramos en dicha ciudad, lo cual efectivamente hicimos. Fue en esa oportunidad que me regaló los cedés con las pistas. En su infinita amabilidad y con gran deferencia, él me consideraba colega suyo (realmente, me tiene que haber apreciado mucho para eso, porque yo jamás pasé de ser un simple y mediocre —o, si se quiere; menos aún que mediocre— aficionado, pero bueno; de todos modos él se empeñaba generosamente en decir que yo era, además de su amigo; su colega, y que estaba en su mismo registro). Fue en vano que le advirtiese que yo no sabía cantar sobre pistas y que era una pena que las desperdiciara en mí, pues seguramente no las iba a usar nunca por desconocer cómo se empleaban adecuadamente y por no ser yo cantante profesional; pero él se empecinó en regalármelas.
Y fue aquella la última vez que nos vimos personalmente, porque en 2012 me llamó para invitarme al acto en el cual lo distinguirían como Personalidad Destacada de la Cultura de Buenos Aires, tal como dos años antes me había anunciado; pero lamentablemente, por cuestiones ajenas a mis deseos y a mi voluntad, me fue imposible asistir. Y después, un aciago 22 de mayo de 2016, él partió a la gira celestial.
Siempre guardo en el corazón mi amistad con el querido Juanchi, y la mejor manera de traerlo unos instantes a esta dimensión es a la que estoy apelando: escucharlo cantar.


Ni una nota fuera de lugar, el tempo justo, la dicción perfecta y un fraseo que vuela la marota. ¡ENORME, Juanchi!

-Juan Carlos Serqueiros-


viernes, 14 de noviembre de 2025

SOLEDAD NO ES DESAMOR






























Escribe: Gabriela Borraccetti *

La soledad es, tal vez, el ejercicio más natural a nuestro alcance. (Andréi Tarkovski)

La soledad no nace porque uno no tenga a nadie a su alrededor, sino más bien, porque las cosas que a uno le parecen importantes, no puede comunicarlas a los demás o considera válidas ideas que los demás tienen por improbables. (Carl Gustav Jung)

El momento en que podemos sentir amor por nosotros, indica que hemos arribado a la verdadera autonomía. Todo se ve diferente y cambia su signo, pues la soledad, siempre vista como un fantasma negativo; se aleja por siempre para convertirse en un momento de feliz encuentro con uno mismo.
La soledad no es igual al desamor, salvo que decidas que las flores no pueden vivir en tu florero. Esperar la llegada de un otro, puede hacer que tus pimpollos se marchiten.
Soledad es estar solo; desolado es estar solo estando acompañado. Vaya para quienes ven en la soledad lo peor que puede existir en el mundo.
Comenzamos a ser nosotros mismos cuando dejamos de poner en primer lugar el temor al rechazo. Al cambiar una vida socialmente activa por una vida personal, dejamos de usar a los demás como un comprobante que con su número certifica cuán aceptados somos, para tenerlos en cuenta como lo que son: individualidades tan distantes de mí, a las que sólo me puedo acercar si acepto las diferencias.
De lo contrario, seguiremos sintiéndonos solos en medio de una multitud, eligiendo la cantidad en lugar de la calidad, y temiendo estar aislados cuando ya hace rato que lo estamos… pero de nosotros mismos.
Cuando te encuentres con la soledad, no pierdas tiempo luchando contra ella; sino reconócela, asúmela, vívela, hazla tuya, y dejará de parecer un límite para convertirse en una verdadera maestra.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. P. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.