sábado, 24 de enero de 2026

LIC. GABRIELA BORRACCETTI. TERAPIA PSICOANALÍTICA ESTÉS DONDE ESTÉS























Me llamo Gabriela Borraccetti y soy licenciada en Psicología por la Universidad John F. Kennedy. Con una muy extensa trayectoria profesional de más de treinta años, ejerzo como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad, y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales.
Soy argentina, nací, me formé y resido en Buenos Aires, pero también he vivido en otras ciudades, y el hecho de tener, al momento de mudarme de sitio, varios pacientes presenciales que deseaban seguir el tratamiento conmigo, me condujo a proseguir con mi trabajo a través de videoconferencia. Soy, pues, pionera en dicha modalidad de atención, la cual en breve lapso demostró ser ampliamente efectiva y exitosa.
El consultorio virtual ofrece varias ventajas a saber:

1. El confort de tu hogar
2. Evitar traslados y viajes
3. Un ambiente terapéutico idéntico al de consultorio presencial
4. Una calidad de atención que no se altera en absoluto por ser on line; al contrario (nadie se modifica por estar detrás de una pantalla, salvo que se confunda pantalla con careta).

Si necesitas atender aquellas cosas que les duelen a tu alma, atraviesas una crisis, o deseas salir de algún padecimiento, mejorar tu calidad de vida, dejar de vivir angustiado, trabajar con tus problemas en lugar de negarlos, tratar dificultades sexuales, de pareja, de relaciones en general, o simplemente no sabes hacia dónde dirigir tus pasos para estar contento de caminar sobre tus pies; has llegado al lugar adecuado y no hay más que probar esta forma moderna de hacer terapia, para confirmar que la internet no sólo es redes sociales, entretenimiento y diversión, sino que también puede ser una gran herramienta para el autodescubrimiento.
Los aparatos no tienen personalidad ni nos dirigen. Nosotros imprimimos nuestro sello a todo lo que hacemos, y poco importa si estamos a 3 metros o a 5.000 kilómetros. En mi consulta puede pasar de todo; menos que te vayas igual a como llegaste. Y ten por seguro que te irás sintiendo mejor, porque el click que haces en tu computador, también lo harás en tu mente.
Para contactarme, puedes enviarme un e-Mail o un Whatsapp, e intercambiaremos preguntas e información.
Y una vez que hayas decidido comenzar tu terapia on line, será preciso que abras una cuenta en Skype (o si usas Whatsapp y lo prefieres de ese modo, también podemos hacerlo por videollamada) y disponer de una PC de escritorio con cámara y parlantes, o una notebook o laptop, o una tablet, o un teléfono celular inteligente o SmartPhone, o un IPod, o cualquier elemento que admita conexión a internet. De ese modo, estaremos a un click de empezar.
Necesitarás tan sólo reservarte por una hora la habitación de tu hogar que más tranquilidad brinde, para disponerse a cerrar, por ese lapso, el ruido externo e ingresar en el territorio interno.
Por lo demás, lo que sigue es idéntico al modo presencial: acordaremos un día, un horario y un honorario, todo lo cual pasará a ser el “espacio” en que poder trabajar a partir del alma sin preocupaciones por el tráfico, los embotellamientos, los medios de transporte público, etc.
El pago de mis honorarios se abona: por depósito en o transferencia a, mi cuenta bancaria, si vives en Argentina; o por giro en Western Union o similares si vives en otros países.
Por una cuestión de calidad de atención y de excelencia profesional, no trabajo con obras sociales ni empresas de salud prepaga, ya que las limitaciones emergentes de los requisitos que imponen a sus afiliados y clientes, causan que las derivaciones no se realicen hacia el profesional más apto para el paciente; sino al psicólogo que les posibilite evitarse el costo de una terapia profunda. Cuando se trata con el inconsciente, no hay velocidad que pueda imprimirse al psiquismo, y cada paciente tiene un tiempo, una forma y un latido especial a respetar. Eso (sólo eso y ninguna otra cosa) es lo que va a graduar la duración del tratamiento.
Obviamente, cada pago que realices contará con la correspondiente factura, la cual recibirás por e-Mail, para que llegado el caso, la presentes ante tu obra social o empresa de salud prepaga si eres adherente a alguna de ellas, de manera que puedas acceder al reembolso total o parcial que dichas instituciones eventualmente reconozcan a sus afiliados y clientes.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

Whatsapp: +54 9 11 7629-9160 


martes, 20 de enero de 2026

LA TRAGEDIA GRIEGA Y LAS MÁSCARAS EN CASA
















Escribe: Gabriela Borraccetti (*)

Cuando hablamos de fidelidad y felicidad, solemos referirlas a lo externo. El afuera nos hace de metro patrón, y comenzamos desde temprano a ajustar a sus requerimientos las medidas de nuestro deseo.
"Yo quiero hacer tal cosa, pero a Fulana o Mengano le vendría bien o le gustaría que yo hiciera tal o cual otra, y modifiqué un poco de acá y otro poco de allá... porque...". Y así seguimos hasta que nos deformamos de tal manera, que quedamos irreconocibles, y todo para poder caber en un traje que nos chinga, nos queda ajustado, corto o descentrado, y que definitivamente no es ni se parece remotamente al nuestro.
Como nos preocupa que nos mientan, que nos hagan el vacío, que se olviden de nosotros, que no nos escuchen, que no nos reconozcan, que no nos aplaudan, que no nos acepten, que nos rechacen, que nos corran de lugar y todo aquello que implique quedar fuera del radio de aceptación de las personas; terminamos por convertirnos en alguien que ha quedado tan lejos de su centro, que en el único lugar en el que nos reconocemos, es en el espejo. Y no podía ser de otra manera, porque el espejo, también está ahí fuera.
La palabra infante significa indefenso, y es exactamente esa la situación en la que nos hallamos cuando desde el inicio nuestros mensajes y gestos dependen de lo que mamá decodifique y llegue a intuir en ellos. Quizá tuvimos hambre y nos llevaron al médico, quizá tuvimos frío y nos desabrigaron más, o tal vez estábamos furiosos por un dolor de panza y nos dieron de comer, hasta que adoptamos estas interpretaciones ajenas como necesidades propias, siendo estos los primeros escalones subidos en la carrera que implica el encuentro con quienes realmente somos.
Detrás de ese instante en el que es absolutamente necesario que alguien nos haga de voz y de piernas en el mundo, existen una infinidad de instantes en los que a pesar de poder hablar y caminar, conservamos el modelo que nos enseñó a acomodarnos a las señales externas, y poco a poco sin que nos demos cuenta, terminamos por adaptarnos a lo que otro dice, enuncia, requiere o interpreta acerca de nosotros y de quienes deberíamos ser. Y claro... llega un momento en que quedamos tan lejos de nuestra esencia, que junto con ello se nos escapa la definición de felicidad.
Perder el centro es adoptar uno que no nos pertenece, y vivir descentrados no pareciera otorgar ni dicha ni plenitud, ni un sentimiento de saber quiénes somos, ni sobre los pies de quiénes estamos parados.
El camino no es fácil, pero para recobrar el sentido de la propia existencia es necesario registrar qué sucede cuando nos vemos frente a una decisión o una elección. El grado de malestar, de comodidad o disgusto que percibimos ante los requerimientos, es un buen termómetro como para saber cuánto vamos a traicionarnos... otra vez.
Y vendrá bien recordar que ya no somos indefensos infantes, sino que tenemos voz, tenemos voto, y por sobre todo; queremos el traje que está hecho a nuestra medida.
¿El costo? Puede ser un poco de soledad al principio, para luego comenzar a reconstruir un centro a cuya luz, se acercan sólo los que la ven hermosa.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

miércoles, 14 de enero de 2026

VERSOS DE LUNA EN CÁNCER
















VERSOS DE LUNA EN CÁNCER
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

En un trapecio de arpegios
Y encaramado a mis sueños
En procura de la luna
Me hice alarido y anhelo
Al mandato del inconsciente
Obedecí sin dudarlo
Fue mi brújula la intuición
Mi gobernalle el deseo
Son emociones trenzadas
Las cuerdas de mi guitarra
Y mis rotas ilusiones
Son un triste pentagrama
Más nunca dejé que el miedo
Pusiera piedras en mi sendero
Y así ganando la altura
Mi pobre alma de bohemio
Desangraba en pos de un beso
Que a fuerza de ser negado
Se hizo grito de silencio
Las crudas noches de invierno
Mis palabras fueron helando
Mudas de desconsuelo
Pero trepando siempre trepando
Llanto silente de mis ojos
Ausencias y desencantos
De la angustia el socavón
Y de la cumbre el engaño
Así llegando y partiendo
Mil auroras me encontraron
Cortando las ligazones
Echando rejas abajo
Hasta elegir la felicidad
Para dormirme en sus brazos.

-Juan Carlos Serqueiros-


miércoles, 7 de enero de 2026

NUEVO MUNDO SIN PUNTO


NUEVO MUNDO SIN PUNTO
(Poema de Gabriela Borraccetti) *

Mis frases jugaron al fin con las tuyas
Vistiendo de prólogo a tu último epílogo
Conjugando perfecto en tiempo presente
El regular amar para nunca partir

Huyeron fantasmas de verbos vencidos
Durmiendo en un libro de viejos hastíos
Quitamos el polvo de frases gastadas
Por aburrimiento grabado en la piel

Escribiendo versos al bies del futuro
De estrofas perennes sin dejos ni olvidos
Con este temblor de exangüe tintero
Redacto un te quiero sin punto y seguido

Derrotados verbos y arcaísmos batidos
No tienen cabida en este Nuevo Mundo
Ocaso de penas y renacer desde un sismo
Es lo que hay en este Nuevo Mundo

-Gabriela Borraccetti-

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.como Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


viernes, 2 de enero de 2026

NOSTÁLGICO







































Escribe: Juan Carlos Serqueiros

El alma permanece infantil en el pensamiento mágico y tiene muchas formas de manifestarse, de otro modo; no existirían la ilusión, la desilusión, la lealtad a lo que fue y los recortes de la realidad que llevamos a cabo para explicarnos aquello que necesitamos hacer coincidir con nuestro credo interno. (Gabriela Borraccetti)

No puedo sacarme de la cabeza esta frase de Lorenzo Silva en La reina sin espejo: "Hemos de resignarnos a la deslealtad de los lugares hacia el recuerdo que guardamos de ellos".
Es que discrepo con lo que enuncia. Para mí, los desleales no son los lugares (quiero decir, independientemente de los cambios que hayan experimentado debido al avance de eso que llamamos progreso). Más bien creo que somos nosotros los desleales con los lugares. Volvemos a ellos no por la expectativa de encontrarlos tal como eran y estaban cuando los dejamos; sino por la vana esperanza de retornar a un tiempo en que fuimos (o creemos haber sido) felices.
Así, la nostalgia que esperamos remediar revisitando los sitios en que hemos vivido, las casas que hemos habitado y las calles transitadas en el pasado, se troca en decepción. Y nuestra defensa natural es achacar la culpa a los lugares que "cambiaron"; cuando lo que en realidad varió, es nuestra mirada: la visión que ahora tenemos de todo ello ya no es la misma que tuvimos antes. Y entonces, nos equivocamos al buscar en la geografía aquello que pertenece a un tiempo irremisiblemente ido.
Ah, y me declaro culpable de eso yo también, eh, porque a pesar de que desde la reflexión, y bien meditado el asunto (Georgie Borges dixit), creo en lo que puse; de todos modos sigo siendo fácil presa del esplín, nostálgico y propenso a la añoranza.

-Juan Carlos Serqueiros-


miércoles, 31 de diciembre de 2025

NO ESPERES MILAGROS, ¡HAZLOS!





















Escribe: Gabriela Borraccetti *

Hubo un tiempo en el que fuimos niños. Vivíamos las Fiestas como acontecimientos grandiosos porque por entonces, el mundo aún no nos había mostrado su cara más inclemente, desilusionadora y problemática; su cara menos creíble.
En cada uno de nosotros subsiste ese niño que espera un juguete, una alegría, una sorpresa… Y aunque sepamos que las cosas no son magia; ahora conocemos lo importante que es sentir que todavía es tiempo de esperanza.
Uno es un niño siempre, sólo que cuando llegamos a adultos; esperamos regalos de la vida. En cierto modo, reemplazamos al Niño Dios y a los Reyes Magos por algo más abstracto, pero igual aguardamos milagros que, en realidad, podríamos producir nosotros mismos.
Espero que el nuevo año te traiga fuerzas para seguir adelante, valentía para cambiar lo que tienes que cambiar, significado a lo que le falte, y una gran pasión para que no te queden dudas de que todo, TODO, tiene sentido. Y entonces verás cómo poco a poco se irán cortando las viejas cuerdas que nos mantienen atados a lo estanco y nacerán brotes representando las nuevas posibilidades que la vida nos depara para evolucionar.
Recuerda: siempre el círculo se renueva y hay que tratar de que vivir sea una espiral y no un disco rayado.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M.N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

martes, 23 de diciembre de 2025

LA SERENATA DEL DIABLO


Escribe: Juan Carlos Serqueiros

He jugado al truco con el Diablo y siempre me ha ganado. La cuestión con el diablo y la muerte para mí siempre fue un divertimento. Desde que era muy chango hice, por ejemplo, coplas a la muerte y al Diablo le he cantado truco. (Ariel Petrocelli)

A Ariel lo conocí en un asado y me pareció un loco divino. (Daniel Toro)

"La serenata del diablo" es una canción en estilo y ritmo de retumbo creada en 1965 por Ariel Petrocelli y Daniel Toro, con autoría y composición compartida por ambos —en el marco de una colaboración ya iniciada tiempo atrás, pues la primera obra que los dos artistas habían parido juntos data de 1958 y lleva por título “Para ir a buscarte”; un poema que Petrocelli había escrito y dedicado a su esposa Isamara (María Isabel Alegre), y al cual Toro puso melodía cuando contaba sólo 17 años.

LA SERENATA DEL DIABLO
(Retumbo) 
Letra y música: Ángel Ariel Petrocelli / Daniel Cancio Toro

El diablo danzarín
Emborrachó la luna.
Se fue por el confín
Del valle de las dudas.
Dejó su cascabel
Abierto el remolino
Y un gallo de papel
Que azufra con su trino.

¿Por qué me dicen el mal
Si del bien no se habla?
Soy el cantor del alcohol
Garganta de lobo.
¡Deja que sienta tu lumbre
Para quemar mi guitarra!

La novia fantasmal
Le dio una rosa muerta.
El cielo nocturnal
Cerró todas sus puertas.
La niña se murió,
¡No quiero cosas buenas!
Y no será de Dios,
Que ya lleva mi seña.

Hasta donde me es dable saber, es la primera canción popular argentina (si alguien lee esto y conoce otra, por favor arrime el dato así nos enriquecemos todos) que encara la "protesta", la "queja", del diablo por ser considerado EL mal, e incluso (si se lo quiere ver así) lo dionisíaco vs. lo apolíneo: "¿Por qué me dicen el mal si del bien no se habla? / Soy el cantor del alcohol, garganta de lobo. / ¡Deja que sienta tu lumbre para quemar mi guitarra!".
Imaginemos lo magnífico de aquel movimiento musical y poético surgido en Salta, en el contexto de toda aquella bohemia creativa argentina que eclosionó en los sesenta; que tendrían que pasar nada menos que... ¡tres décadas! hasta que el Indio Solari retomara, en 1996, la temática del Diablo en "Luzbelito". Y es que ponerse en el lugar del demonio, como lo hacen Petrocelli y Solari, adquiriendo la función de exégetas suyos es, desde el vamos, heroico, porque desde luego, no es tarea sencilla y además; entraña serios riesgos.
La hermosa versión de Daniel Toro cantando como solista con eximio acompañamiento de guitarra a cargo de Juan Carlos Barrionuevo, fue grabada en 1968 para el sello Music Hall en el Larga Duración “Canciones para mi tierra” que la incluye como track n° 12 y es, sin dudas, magistral.



Pero no menos maravillosa es la interpretación de Los Tucu Tucu, quienes allá por 1966 la grabaron para la discográfica Polydor dos años antes de que lo hiciera el propio Daniel Toro, y fueron quienes convirtieron esa canción en una creación cuasi propia (o, si lo prefieren, sáquenle el cuasi). El long play “Los Tucu Tucu cantan al corazón de la tierra”, con la mejor para mi gusto, claro de sus formaciones: Héctor “Gringo” Bulacio, Ricardo Romero, César “Coco” Martos (quien años después integraría Los de Siempre junto a Daniel Altamirano y Julio Sáenz) y Carlos “Chango” Paliza es, sin vueltas, un disco de antología.



¡Que disfrutes de esta música de ensueño y hasta la próxima!

-Juan Carlos Serqueiros-


miércoles, 17 de diciembre de 2025

SALIR DE LOS PROBLEMAS POR LA PUERTA O ATRAVESANDO LA PARED, USTED ELIGE





















Escribe: Gabriela Borraccetti *

Si en lugar de salir de una situación por la puerta, lo hacemos atravesando la pared, es señal de que no tenemos en claro ni los motivos que guían nuestros actos ni la dirección que ellos tomarán. En cambio, sostener el enojo domando al impulso puede dejarnos ver más claramente el picaporte, la llave, el umbral y el sendero, junto con el motivo de aquello que nos ha sacado de las casillas.
No siempre y bajo "emoción violenta" se nos da bien evitar el portazo, pero la descarga motriz de la bronca es parte del intento de exorcizarla, en tanto que la ruptura o el golpe contra una pared implica que algo se parte en nuestro interior. Por lo general lo que se rompe internamente es el hilo que asocia la verdadera causa de nuestro enojo con la acción destinada a erradicarlo, y es por eso que nuestras reacciones son en más de un sentido, incomprensibles, irracionales y exageradas.
Como siempre, los extremos son y resultan pésimos, pero sólo podremos salir de situaciones engorrosas en forma "limpia" si no esperamos hasta último momento para abrir nuestra válvula de "descompresión" a tiempo, identificando la real causa de un problema.
Solemos confundir la "tolerancia" con el "aguantar" largamente las muchas injusticias, y es por ello que estallamos por intrascendencias y culpamos de nuestra infelicidad a aquellos con quienes tenemos mínimas diferencias. Somos capaces de romper amistades y matarnos entre nosotros mientras nos dejamos ultrajar por la violencia de quienes nos quitan día a día derechos a los que jamás debiéramos renunciar. ¡Y no me diga que nunca mira televisión resignado al saqueo del último político! Pues bien, eso genera ira extrema que luego descargaremos pateando al perro del vecino, otros gritando a algún empleado y algunos más armando un drama gigante a causa de una pequeña estupidez.
Nos preguntamos por qué "la gente está loca", cuando somos parte de esa gente que arma un mundo a partir de un grano de arena, e indefectiblemente usted y yo estamos involucrados en un grado menor o mayor del asunto, pero no hacemos ninguna descarga en el lugar y momento adecuado tan sólo para que la gente no nos mire feo.
A esto llamo atravesar la pared para salir de un problema: estallamos en lugar de enojarnos y nos la tomamos con quienes por lo general nos sentimos más seguros de que no nos asestarán un golpe mayor.
No nos dejemos engañar: somos seres divorciados del enojo sano porque a otros les conviene mantener la bronca dentro de las puertas de su hogar y del mío convirtiéndonos a cambio en intolerantes que no quieren oír volar una mosca en casa; mientras vamos mansa y resignadamente a pagar las facturas abusivas en la larga cola del cajero de la injusticia.
Para pensarlo seriamente...

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista y artista plástica. Para contactar con ella por consulta psicológica o terapia psicoanalítica, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.


domingo, 14 de diciembre de 2025

HASTÍO
























HASTÍO
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Con ansias aguarda la noche
Que lo desenfrena al tragarlo
De ella absorbe la vida
(¿Vida? ¡Ja!)
En ósmosis inquieta, inefable.
Pero ahora el Tipito la teme,
Espera, horrorizado,
Los indecibles tormentos
Que la negritud le depare.

Y busca en la menesunda
de efluvios etílicos, clonazepam
Y un par de cositas más
(La carne es débil),
Pobres sucedáneos mentirosos
De una calma que desconoce
Y una felicidad que ignora,
Alivio al sopor de sus horas
Y a su hartazgo de vivir
Implorando una caricia a su alma
En la forma de un poema 
(Secretamente cómplice).

Y por la mañana cubre sus ojeras
Con el antifaz engañoso
De su prolija sonrisa almidonada
De ejecutivo exitoso, implacable.

Busca en vano reprimir
Sus desplantes de matón
Y putea a un infeliz
Que le demora un café
Que se enfriará en la espera
De esperar… no sabe qué.

Tiene colgado en la pared
Un diploma de Aquiles
(Trucho)
El Tipito nunca, jamás
Pudo pasar de Patroclo.

-Juan Carlos Serqueiros-

lunes, 8 de diciembre de 2025

ABRAZAR EL LADO LUMINOSO DE LA VIDA





































Escribe: Gabriela Borraccetti (*)

“Los golpes de la vida nos transforman”, “las heridas nos dejan marcas”, solemos decir cuando queremos justificar una actitud y nos resistimos a cambiar por no enfrentar la toma de decisiones.
Pero si sanamos golpes, si curamos heridas y las dejamos en el pasado, si acudimos al perdón; entonces podemos ser otra vez verdaderamente quienes somos, quienes fuimos siempre y quienes olvidamos ser. Volvemos a sonreír y a creer. ¿No vale la pena intentarlo?
Pues bien, eso no es idealismo ni es una ilusión: muchas veces el dolor más grande te mata, pero el renacer te brinda la oportunidad de dejarte nuevo. Al dolor no se le debe temer; es, a su modo, un maestro que te enseña a ver por cuánta estupidez te has ofendido, enfermado, enfurecido, desperdiciando preciosos instantes, días o años en un mundo que sólo sirve para autocastigarte todo ese tiempo que empeñaste en recordarlo, en no soltar lo que ya no te sirve, en renegar por cambiar lo que simplemente deberías aceptar.
¡Déjalo atrás! No esperes a sufrir demasiado para abrazar el lado luminoso de la vida. El tiempo para comenzar es ahora, ya mismo, y toda decisión por tu felicidad y tu libertad no es tan costosa como tu infelicidad.
Nadie nos facilita ser nosotros mismos, pero hay que animarse.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

LOS ÚNICOS QUE LA SABEN LUNGA





















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Cuando alguien, con amabilidad y condescendencia infinitas, me cubre de elogios por mis (supuestos) conocimientos acerca de la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y/o del Indio Solari, invariablemente respondo que el SABER, lo que se dice SABER, sobre ese tema, está a cargo de tres tipos nomás: Claudio Kleiman, Alfredo Rosso y Tom Lupo.
Y había un cuarto tipo que también sabía (o, dicho más apropiadamente; que al menos se había propuesto transitar por la senda del saber): Eduardo de la Puente; pero... en algún recodo del camino derrapó y volcó (sabrá él por qué motivos; no me corresponde juzgarlo porque no soy quién, y lo que apunto no es un palazo sino un dato de la realidad). Una lástima lo tuyo, Eduardo, una pena; pero bueno, de carne somos...
Tom Lupo (Carlos Luis Galanternik en el documento de identidad, chaqueño de Charata, psicoanalista, poeta, profesor y conductor de programas de radio y televisión) se nos fue de gira a la eternidad hace ya cinco años.
Alfredo Rosso y Claudio Kleiman son ambos grandes tipos, enciclopedias del rock y los únicos que, de verdad, sin grupos y sin alharaca, SABEN.
Ah, y son de esos que además de lo que SABEN; transmiten y difunden sólo aquello que los otros necesitamos conocer; todo lo demás lo guardan en el baúl inviolable de la discreción y la hombría de bien.
¡Felicitaciones y gracias, Alfredo Rosso y Claudio Kleiman!

-Juan Carlos Serqueiros-



domingo, 30 de noviembre de 2025

PERDÓN Y DESPEDIDA


















Escribe: Gabriela Borraccetti *

Algunas veces, se dedica toda una vida a comprender, a ir más allá de lo que da la capacidad de tolerar, aguantar y soportar. Se excede del tamaño de sus tajos, heridas y punzadas, y se recorre un camino escarpado en el que no nos demoraríamos un segundo si de por medio, ese algo que olvidar no nos dejara con culpa, con miedo o con temor.
Las más engorrosas, claro, suelen ser figuras de autoridad, tradicionales o parentales, puesto que son las primeras que nos instauran el miedo como modo de respetar y amar.
Pero si nos diésemos cuenta de que en muchos casos estamos amenazados para tener que dar lo que naturalmente debe fluir; no tendría que haber dificultad en dejar de intentar el amor donde hay una amenaza; porque amor y amenaza son mutuamente excluyentes.
Allí donde hay una serpiente dispuesta a atacar, no hay nombres ni parentescos; sólo hay un veneno que debemos aceptar para transformarlo en perdón y quizá en despedida.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica
M. N. 16814

* Gabriela Borraccetti (n. 1965, Vicente López, Buenos Aires), es licenciada en Psicología por la Universidad Argentina John F. Kennedy. De extensa trayectoria profesional, ejerce como psicóloga clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la angustia, el estrés, los temas de la sexualidad y los conflictos derivados de situaciones familiares, de pareja y laborales. Es, además; poetisa, cuentista, artista plástica y astróloga. Para contactar con ella por consulta o terapia, enviar e-Mail a licgabrielaborraccetti@gmail.com o Whatsapp al +54 9 11 7629-9160.