martes, 24 de enero de 2012

GRAN LADY



Escribe: Juan Carlos Serqueiros


Gran lady
(Beilinson - Solari)

Llegué a transar una Vulcan roja
y allí la conocí,
en un tugurio de frontera
visteando en portuñol.
¡Gran lady!
Lionel Ritchie en el "Bar Princesa"
sonaba ensoñador
y la Gran lady se tatuaba
en una hamaca tibia al sol.
¡Gran lady!
Todo "bonito y barato"
playeras marca top
billetes rotos de lotería
sembrados por el hall.
La Gran lady te acaricia y no besa, oh! no...
(es un instante de belleza muy cruel)
mira tu suerte en los buzios,
no cobra nunca sus promesas,
quita la sal de tus mejillas, feliz.
Paredes de cartón piedra, un lujo
y el milagro sensual
de mujeres fantasmas gringas
y morenas joyón.
Botellas de Johnnie rojo
de Johnnie negro y ron
y de cachaça, doncella loca
que calma tu dolor.
¡Gran lady! 

El título alude a una adivina, que a sus servicios de predicción del futuro, les agrega el otorgamiento de sus favores sexuales. Pero no a todo el que raye, porque la Gran lady no es un prostituta más; es la madama del lugar, la que regentea las chicas del prostíbulo, y ella elige con quién transa y con quién no; no da sexo por guita.
“Llegué a transar una Vulcan roja”: Llegó a algún lugar al que se dirigió con el propósito de conseguir, a través de algún medio poco o nada ortodoxo (la “transó”, o sea, la compró a precio bajo porque tiene papeles truchos, o proviene de un choreo o un contrabando, o la permutó por algo), una moto marca Kawasaki modelo Vulcan color rojo.
“y allí la conocí, / en un tugurio de frontera / visteando en portuñol.”: La conoció en algún punto situado en la frontera uruguayo-brasilera, donde los habitantes de uno y otro lado hablan en “portuñol”, una mezcla de portugués y castellano (eso sólo se da en los pueblos fronterizos entre Uruguay y Brasil; no así en los que están entre Argentina y Brasil). El sitio debe ser el Chuy, que es el único punto fronterizo entre Uruguay y Brasil cercano al mar. Con lo de "visteaba", el Indio hace una metáfora entre el significado real de la palabra (vistear: amagar y esquivar, aludiendo a un juego muy popular antiguamente, en el cual dos personas "peleaban" con palitos a modo de cuchillos, simulando un duelo criollo), y "vistear" en el sentido de que la mina ya a primera vista evidenciaba una gran categoría recurriendo al "visteo" para esquivar los requerimientos sexuales de los chabones que van al tugurio en busca de las trolas que laburan ahí.
“¡Gran lady!”: Queda impactado por la mina: una gran mujer, una dama de muy buena presencia. Pese a su profesión de adivina -con la carga de prejuicios que eso conlleva-, de madama de un prostíbulo y a que esté en ese lugar miserable; se le nota la categoría. En la estrofa anterior, donde dice “llegué a transar", no está puesta la frase simplemente para informar lo de la moto, sino que además; quiere dejar en claro que él llegó a ese tugurio no porque pertenezca a ese ámbito, sino porque fue allí con un propósito determinado: conseguir la moto. Él no pertenece al ambiente en el que se desarrolla la situación y quiere dejarlo taxativamente establecido así. Su presencia allí es meramente casual y se siente como sapo de otro pozo en ese ambiente. Está "de paso”, digamos, y se sorprende de encontrar a alguien que está en ese lugar tan fuera de contexto como lo está él: la Gran lady. En ella, él presiente haberse topado con un “alma gemela”, con alguien que es tan incongruente con ese lugar miserable, como el tipo siente que lo es él mismo.
“Lionel Ritchie en el ‘Bar Princesa’ / sonaba ensoñador”: Alusión a los temas melódicos, predominantes en lo que canta Lionel Ritchie. Su música romántica sonaba en ese tugurio (bar, hotel y algo más) de frontera.
“y la Gran lady se tatuaba / en una hamaca tibia al sol. / ¡Gran lady!”: La mina tomaba sol tendida en una hamaca, mientras le hacían un tatuaje. Posiblemente lo de “se tatuaba” sea metafórico, en alusión a los rayos del sol que iban a tostar (o “tatuar”, digamos) su piel, y nada más, o realmente le estuvieran haciendo un tatuaje en la piel, o por ahí, la Gran lady estuviera inyectándose alguna droga -como por ejemplo, heroína-, chi lo sa… Era una mujer de gran categoría, una sorpresa fuera de contexto en ese pueblucho miserable.
“Todo ‘bonito y barato’ / playeras marca top / billetes rotos de lotería / sembrados por el hall.”: Alusión irónica y despectiva. Se refiere con sorna a las baratijas y boludeces supuestamente de marca reconocida, pero truchas en realidad, que se pueden comprar por dos mangos en esos pueblos de frontera. Y remarca la ironía designando pretenciosamente como "hall" a la entrada sucia de un tugurio barato mezcla de hotel, bar y prostíbulo. Lo de los "billetes rotos de lotería" es muy finito: no son billetes de lotería oficial, digamos, de los que se pueden comprar en cualquier agencia; sino que se trata de una lotería "casera", trucha, que arman las minas del tugurio ese para hacerse unos mangos extras, una especie de bingo no oficial. En esta estrofa, el Indio está describiendo el ambiente por la mañana, tal como quedó después de la noche anterior.
“La Gran lady te acaricia y no besa, oh! no... / (es un instante de belleza muy cruel)": La Gran lady posiblemente te vaya a acariciar, pero sólo en el contexto de su trabajo de adivina y de madama del bolonqui; no lo va a hacer en un marco de sexualidad, porque ella no es exactamente una prostituta, y si transa sexo con alguno; lo hace porque quiere, a su sola elección. No está disponible por guita como el resto de las minas que laburan ahí; por eso es “un instante de belleza muy cruel”, porque no está disponible para transársela… al menos; no por dinero.
“mira tu suerte en los buzios, / no cobra nunca sus promesas, / quita la sal de tus mejillas, feliz.”: La mujer le va a adivinar la suerte recurriendo a una mancia (una de las tantas artes esotéricas para la predicción de la suerte y el futuro). En este caso, se trata de la técnica afro-brasilera de los buzios (unos caracoles pequeños de color blanco con un círculo anaranjado: se toma un puñado de 9 caracoles y se los deja caer en un tablero de 12 casilleros, y luego, a partir del estudio de los caracoles que hayan caído sobre su base, y en función de la cantidad de ellos y la posición en que se hayan situado en cada casillero; la adivina escudriña el futuro del que la consulta). Pero ella es prudente: le va a augurar sólo buena suerte, y si encontrase en los buzios algo que le presagiara mala fortuna a él; se lo va a ocultar, no se lo va a decir. Va a terminar quitándole “la sal” de la cara al que consulta (metáfora del Indio para hacer una analogía entre la sal de las lágrimas que ruedan por las mejillas del tipito que se lamenta de su mala suerte, y la "sal" que le quita la Gran lady al pronosticarle cosas buenas y darle una esperanza de que su mala suerte se acabe de una vez). Ella va a compartir con él la felicidad de haberle dado esperanzas, y no le va a cobrar su servicio de adivinarle la suerte, no; eso no se cobra: el pago se deja librado a la voluntad del que consulta. Él le va a dar la cantidad de guita que crea, y ella no le pide un monto específico.
“Paredes de cartón piedra, un lujo”: Otra frase mordaz del Indio: se refiere irónica y peyorativamente a la baja calidad de la construcción del lugar, con paredes de hormigón pretensado en láminas muy delgadas, al cual asimila al cartón piedra. Una construcción bien berreta, bien de pobrillo. Todo de cuarta, digamos...
“y el milagro sensual / de mujeres fantasmas gringas / y morenas joyón. ¡Gran lady!”: El sitio ese, además de ser hotel y bar, "provee" prostitutas baratas (“el milagro sensual”), entre las cuales predominan las negras o mulatas con cuerpos exuberantes ("morenas joyón"); aunque entre ellas hay también algunas pocas rubias, loiras ("fantasmas gringas"). A las minas rubias las ve como “fantasmas” en diversos sentidos: está aludiendo a que son como fantasmas porque la gente rubia no es precisamente la que predomina en ese pueblo de frontera, pero además; porque aparte de ser de piel blanca, su tez es de palidez extrema, como fantasmagórica, debido a que al ser prostitutas, laburan principalmente de noche. Y de paso, resaltando la extrema palidez de las “fantasmas gringas”, está marcando más diferencia entre ellas y la Gran lady, está reafirmando que ésta es distinta: la pinta como de extrema belleza y tomando sol; mientras que las otras minas están adentro del tugurio, esperando obtener algún cliente que reclame sus favores sexuales en ese horario desacostumbrado, de poca actividad para ellas, ya que es de mañana. Entre todas esas mujeres, la adivina, la madama, la Gran lady, se destaca, surge relevante en su belleza y en su presencia imponente. Ella es diferente, es una gran dama...
“Botellas de Johnnie rojo / de Johnnie negro y ron / y de cachaça, doncella loca / que calma tu dolor. / ¡Gran lady!”: En ese bar y algo más, hay bebidas alcohólicas. Hay, por ejemplo, whisky Johnnie Walker del más barato y del más caro (etiqueta roja el barato y etiqueta negra el caro), hay ron y cachaça, el alcohol en que puede ahogar sus penas, y sobre todo; está Ella, que a través de la adivinanza de su suerte, le auguró cosas buenas, le "calmó su dolor" (donde "dolor" lo usa en un sentido existencialista, algo así como el "dolor de vivir"), ese que en vano intentó ahogar con la ingesta de alcohol. Ella es una "doncella" -remarcando con lo de "doncella" (doncella: mujer virgen)- que la Gran lady, no es igual a las prostitutas que hay en el lugar; ella es distinta, es una gran dama, una gran señora.
 
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-Juan Carlos Serqueiros-

7 comentarios:

  1. Excelente interpretacion! el Indio debe tener bastantes historias en BRASIL jaja. En algunas de sus canciones como Musica para pastillas tira la frase: ESTO ESTÁ MUY SHANGAI... que es una frase de allá.Y en su ultimo disco en Ceremonias durante la tormenta dice:
    "Y hay tambien un topacio en brasil que quita los dolores..." muy buena cancion para interpretar por cierto...

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  2. Por ahi andamos tambien!!!. el indio tiene mucha calle,,Seguro que fue re vago,,por eso tiene mucho para contar..En una entrevista dijo que paso por uruguay terminando en brasil,,,cuando era muy joven. A dedo se fue con dos chicas. Anda a saber si no es de ese viaje que surgio esta letra no?

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  3. También esta la versión de Armancao dos Buzios. Que siempre fue un lugar de paso para todos , argentinos ( Gringas y Gringos) Como nos dicen ellos. A lo que también el milagro sensual abundan con sólo caminar , donde hay gente con mucho dinero que toman (Europeos) que toman Johnie walker en la calle , y la maldita Cayaca que es la gran dueña del infierno acá. Y quitamos la sal de nuestra mejilla felices , saliendo del dolor que da la sal. Feliz! Todo bonito y barato, todo! El portuñol de los señores argentinos que hay trabajando aquí. Un juego de mente lindo y libre que nos deja el pelado. saludos

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  4. Encantado como siempre de leerlo Se. Juan Carlos. Solo quisiera corregirlo en cuanto a lo del johnnie walker black label o etiqueta negra , ya q esta no es la versión mas cara o de mejor calidad de dicho whisky , debido a q por encima de esta hay cuatro o cinco versiones de mejor calidad y mayor precio. Ya se q esto no aporta un cuerno a lo q a interpretación de la lírica se refiere , pero como joven amante de este destilado , no puedo permitir q alguien crea q el black label es la presentación más cara o de mejor calidad de esta prestigiosa marca. Mis mas cariñosos saludos

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    1. Gracias por el aporte, Danilo. En efecto, es como decís; hay versiones más caras que la de etiqueta negra. Pero ellas son conocidas y consumidas por un segmento muy minoritario de los afectos al whisky (tu caso, por ejemplo); y no por el gran público, digamos. Como imaginarás, en el ambiente que describe el Indio en esta letra (un tugurio de frontera), difícilmente encuentres alguien tan versado en whisky como para saber que existen, fuera de la de etiqueta roja y de la de etiqueta negra; otras versiones de la misma marca superiores en calidad. Por eso, lo que consigné como "el más caro", debe entenderse circunscripto sólo a las dos versiones que menciona Solari en sus versos: el "Johnnie rojo" y el "Johnnie negro". Un abrazo y gracias por tu comentario.

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