domingo, 11 de marzo de 2012

LOS MALAVOGLIA







































Escribe: Juan Carlos Serqueiros


En otra época los Malavoglia habían sido tan numerosos como las piedras en el camino de Trezza, los había hasta en Ognina y Aci Castello, y todos ellos eran buenos y honrados marineros, precisamente todo lo contrario de lo que parecía por el apodo, como tiene que ser. En realidad, en el registro de la parroquia se llamaban Toscano, pero eso no quería decir nada, puesto que desde que el mundo era mundo, en Ognina, en Trezza y en Aci Castello siempre se les había conocido por los Malavoglia, de generación en generación, que siempre habían poseído botes en el mar y casas bajo el sol. (Giovanni Verga, Los Malavoglia)


Una obra cumbre de la literatura universal: Los Malavoglia, que extrañamente, ni bien fue editada en 1881, no tuvo al principio el suceso que su autor, Giovanni Verga, esperaba. 
En ella, este extraordinario escritor nos narra los esfuerzos, sueños, miserias y desgracias de uno de los segmentos de las clases bajas sicilianas: los pescadores.
La pluma magistral de Giovanni Verga nos narra, con un riquísimo repertorio dialectal, el despertar de estas familias humildísimas, desposeídas, al anhelo de mejora y bienestar. Las pasiones en conflicto, los intereses encontrados, la alegría y la tristeza, la generosidad y el egoísmo, la valentía y la cobardía, la nobleza y la ruindad, todo, todo se da cita en este libro de hondo dramatismo, uno de los íconos del verismo italiano, en el cual campea la idea madre de los naturalistas: el determinismo; porque toda acción de los protagonistas de la trama -hondamente pesimista- aparece condicionada por el ambiente.
Los Malavoglia, quizá la novela que mejor haya expresado una realidad, surgida de la pluma de este nacionalista emergente de la aristocracia siciliana, que comprendió tanto a su pueblo, fue tan su pueblo; que con justicia era llamado "el poeta de los pobres".

-Juan Carlos Serqueiros-

EL DÍA SE ABRE


















El día se abre con el vuelo de cientos de pájaros que llevan sobre sus alas los sueños del sol que se eleva por la frente de cada caminante. Que tu paso sea bello y tu dirección, inconfundible y firme.

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica