miércoles, 30 de enero de 2013

¿QUÉ SE CONMEMORA CON EL FERIADO NACIONAL DEL 31 DE ENERO DE 2013?




















Escribe: Juan Carlos Serqueiros
 
Esta es una pregunta que debemos haber oído hasta el hartazgo formulada en todos los ámbitos: en el trabajo, en el taxi, en el café, etc.
Convengamos en que si hace una semana uno paraba a qué sé yo... pongamos 100 personas por la calle y les inquiría acerca de por qué es feriado nacional el 31 de enero; por lo menos 95 de ellas no tenían la más p... álida idea de qué responder.
Por una ley aprobada en el congreso y promulgada por el gobierno nacional a través del decreto Nº 2435/12, se dispuso declarar feriado nacional por única vez al 31 de enero de 2013, por conmemorarse los 200 años de la instalación de la (mal) llamada "Asamblea del Año XIII" (en realidad, Asamblea General Constituyente de 1813).
Dicha Asamblea fue convocada por el Segundo Triunvirato el 24 de octubre de 1812 con el propósito de que declarase la independencia y dictase una constitución. No hizo ninguna de las dos cosas, limitándose en cambio a las exterioridades, so pretexto de conformar a la expectación pública. Ni creó el “escudo nacional”; ni adoptó “la bandera nacional”, el “himno nacional” y el “día patrio”; ni “abolió la esclavitud” como se sostiene erróneamente y se publicita ampliamente en diarios y revistas mal informando a la gente.
La verdad es que dicha Asamblea esterilizó la inequívoca intención independentista que alentaba el Segundo Triunvirato -o más apropiadamente, que en el seno de éste propiciaban Juan José Paso y Francisco Belgrano (hermano del general Manuel Belgrano)-. Dominada por la Logia Lautaro que dirigía Alvear (que había desplazado a San Martín como Venerable), cedió a las imposiciones de Inglaterra expresadas a través de su ministro ante la corte de Portugal en Río de Janeiro, lord Strangford, en el sentido de que bajo ningún concepto se procediese a “lo loco y peligroso de toda declaración de independencia prematura”.
Fue, en síntesis, una Asamblea con mucho (o casi todo) de gatopardismo, tanto como el que exhibe impúdicamente el actual gobierno que se proclama peronista sin serlo y que declama una soberanía política que no ejerce, una independencia económica que no promueve en los hechos y una justicia social a la que reemplaza con la prebenda y el clientelismo.