sábado, 27 de abril de 2013

LA ÚNICA VERDAD ES LA REALIDAD





















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Ayer, eran Perón y Evita, Arturo Jauretche, José María Rosa, Homero Manzi y Hugo del Carril. Hoy, son los Kirchner, José Pablo Feinmann, Felipe Pigna, Paula de Luque y Fito Páez.
Ayer, era la revolución del 4
de Junio contra el dominio extranjero, los negociados, la coima y el peculado. Hoy, son las corporaciones y la corrupción desenfrenada en todos los niveles de gobierno.
Ayer, eran Miguel Miranda y el IAPI. Hoy, es Lorenzino huyendo despavorido ante la "aterradora" pregunta de una periodista.
Ayer, era José Ignacio Rucci como emblema de la unidad monolítica entre los trabajadores y su líder. Hoy, son Larroque y sus esbirros de La Cámpora patoteando a un periodista y haciendo catequesis kirchnerista en las escuelas primarias.
Ayer, era el doctor Ramón Carrillo velando incansablemente por la salud de los argentinos. Hoy, es Manzur, que con cada licitación para comprar aspirinas, adquiere otra propiedad con la que acrecentar un patrimonio que no puede explicar a la justicia.
Ayer, era el Pulqui, mostrando orgullosamente al mundo la tecnología argentina. Hoy, es la fragata Libertad embargada por los acreedores extranjeros.
Ayer, eran Hugo del Carril, Alberto Marino y Nelly Omar como manifestaciones de la música que expresaba la alegría de un pueblo feliz volcado a las calles. Hoy, son Fito Páez, León Gieco y Valeria Lynch pagados a precio de oro para crear la ficción de una inexistente felicidad popular.
Ayer eran Perón y Evita socorriendo a las víctimas del terremoto en San Juan. Hoy, es un hato de parásitos vacacionando en el exterior en pleno otoño y a costa del erario público, mientras se inundan las capitales, la del país y la de la primera provincia del mismo.
Ayer, era la cultura del trabajo y el esfuerzo. Hoy, es el clientelismo y la dádiva.
Ayer, era “de la casa al trabajo y del trabajo a la casa”. Hoy, son “fines de semana” de seis días feriados.
Ayer, eran tus viejos, levantando esforzadamente ladrillo sobre ladrillo el hogar familiar al que se accedía a través de un crédito del Banco Hipotecario o de un plan habitacional del Estado, cuyas cuotas había que pagar sí o sí, y si no lo hacían; mejor que se fueran del país, porque si no… Hoy, son la Bonafini y Schoklender con sus “viviendas populares”.
Ayer, era el pueblo mojándose las patitas en la Plaza y en diálogo directo y franco con su líder. Hoy, es el arreo en bondi a mansalva de carne de comicio bajo el fetiche del chori y el plancito.
Ayer, era José María Rosa desentrañando nuestra historia para que los argentinos supiésemos quiénes éramos y de dónde veníamos. Hoy, es Pigna escribiendo idioteces y “enseñando historia" con dibujitos animados.
Ayer, eran Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz haciendo pensar y reflexionar a los argentinos. Hoy, son Feinmann y González predicando el setentismo.
Ayer, era Homero Manzi escribiendo el guión de La guerra gaucha. Hoy, es Paula de Luque filmando Néstor Kirchner, la película.
Ayer, era Evita en gira por Europa y llevando trigo al pueblo español. Hoy, es la senadora Alperovich viajando con toda su parentela a la entronización de Máxima Zorreguieta.
Ayer, no le debíamos un centavo a nadie. Hoy, nuestras deudas se ventilan en los tribunales de Nueva York.
Un favor: no sigas afirmando que son peronistas, porque no lo son; son entristas hipócritas en la peor de sus versiones. MI ÚNICO HEREDERO ES EL PUEBLO ARGENTINO. NO ME LLOREN, CREZCAN (Perón dixit) ¿Te suena?
¿Sabés qué? Me siento viejo, cansado, desencantado y para peor; desesperanzado. ¡Este asunto está ahora y para siempre en tus manos, nene! (Indio Solari dixit).

-Juan Carlos Serqueiros-