martes, 15 de enero de 2013

CIERTA CLASE DE JUSTICIA
































Una gran novela (¿y cuál de las escritas por ella no lo es?) de P. D. -Phillys Dorothy- James (nacida en Oxford, en 1920): Cierta clase de justicia.
En realidad, el título en el inglés original, es A Certain Justice; con lo cual la traducción lineal al castellano sería "Una cierta justicia". Sin embargo, para la edición en Argentina se optó por el que indiqué precedentemente. Y que por cierto, me parece más apropiado; creo que esa traducción expresa mejor que la literal, la significación que quiso darle la autora.
La novela pertenece a la serie de ellas de P. D. James protagonizadas por el personaje de Adam Dalgliesh, un comandante de la policía inglesa que se distingue por el elevadísimo grado de eficiencia profesional que evidencia, y que además; escribe poesía.
Venetia Aldridge es una brillante abogada penalista, que termina de cerrar un resonante juicio en el que ha logrado la absolución de un joven acusado de asesinar a su tía, sumando así otro eslabón a su hasta allí ya muy dilatada cadena de éxitos. Pero a pesar del renombre ganado merced a los logros en su carrera y de la fortuna en dinero que éstos le han posibilidado obtener; Venetia no ha conseguido en su vida privada el mismo éxito que alcanzó en el ámbito profesional: tiene una hija que la odia, un matrimonio fracasado concluido en divorcio y un amante que acaba de abandonarla. Poco después del caso que se constituyó en una nueva victoria suya en los estrados judiciales; es encontrada en su propio despacho, asesinada de una puñalada en el corazón asestada con un curioso abrecartas hecho a semejanza de una espada. Adam Dalgliesh y sus colaboradores: los detectives inspectores Piers Tarrant y Kate Miskin deberán encarar una prolija y exhaustiva investigación, que culminará, como siempre, con el esclarecimiento del crimen.
La muy bien lograda trama, sin fisuras ni golpes bajos para el lector, el sesudo análisis de los perfiles psicológicos de los personajes y el estilo ameno y atrapante de P. D. James, convierten a Cierta clase de justicia en una extraordinaria novela.
En síntesis, otra "perlita" de quien se ha ganado más que merecidamente el apodo de Dama del crimen.

-Juan Carlos Serqueiros-