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lunes, 16 de enero de 2012

YA NADIE VA A ESCUCHAR TU REMERA























Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Ya nadie va a escuchar tu remera
(Beilinson-Solari)

Esto es efímero
Ahora efímero
Como corre el tiempo!
Tic... Tac efímero
Luces efímeras
(Pero te creo...)
Es casi hipnótico
(El tic no alcanza a tac)
Ni me moja el paladar
El ritmo efímero!
El grito efímero!
(Pero te creo...)
Un último secuestro no!
El de tu estado de ánimo, no!
Tu aliento vas a proteger
En este día y cada día.
Al reloj lo del reloj!
Y alrededor del reloj tu estado de ánimo!

Veamos, ¿quién puede "escuchar" una remera? Y... obviamente, el público que asiste a recitales musicales, especialmente de rock (con "especialmente" me refiero a los 80, porque la canción es de Oktubre, es decir, de 1986; hoy en día es mucho más común usar remeras que identifiquen a un artista o grupo determinado, independientemente del género musical que cultive; pero en aquella época, el lucir una remera con el nombre o el logo de una banda, estaba casi exclusivamente limitado al ámbito del rock).
La letra (por favor, tomar en cuenta que a los efectos de la interpretación, escribo como si estuviese situado en un contexto en el cual Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, aún existieran, pese al tiempo transcurrido desde la disolución de la banda); alude a esos “hits” musicales que sólo representan, en definitiva, “éxitos” de efímero suceso, que se agotan al escaso tiempo de producidos y que son reemplazados rápidamente por otro hit (que a su vez será también tan efímero y de tan corto plazo como el anterior).
En las dos primeras estrofas, Solari comienza “confesando” su expectativa: él entiende que el éxito que los Redondos habían alcanzado por ese entonces (1986), bien podría ser ser un éxito pasajero, uno en el cual el tic de un reloj no alcance a transformarse en tac, pero a la vez; esboza una “protesta” de su honestidad artística, una re afirmación de la misma. Es esa autenticidad del Indio la que el público redondo premia asistiendo persistentemente a las misas. En resumen, los redondos de abajo sí creen en la banda a la cual siguen; lo cual se define simplemente en una frase: “pero te creo”. Y el "pero te creo", es en realidad un feed back, una especie de proceso de ósmosis; porque se da en ambos sentidos: público - banda - público - banda... en un ciclo que se repite permanentemente.

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota jamás fueron una banda “efímera”, de hits pasatistas y de "gritos" momentáneos que después, al pelechar un mango, se transformaron en tímidos susurros (pensemos: ¿a cuántos músicos y bandas pseudo combativos vimos pasar?... Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota nunca "secuestraron" a nadie ni se aprovecharon vilmente del suceso que provocaron en el público, explotando miserablemente el "estado de ánimo" -o sea, el impacto que su música provocó en la psique de cada uno de nosotros-, como sí lo hicieron otros...).
Al Indio nunca le ocurrió eso de “ya nadie va a escuchar tu remera”. Es una suerte de contrato no escrito: los Redondos jamás traicionaron sus postulados, y a la vez; su público jamás abandonó al grupo (“tu aliento vas a proteger / en este día y cada día”).

ENLACE A LA CANCIÓN EN YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=cNyeTAVPliM

-Juan Carlos Serqueiros-