jueves, 6 de septiembre de 2012

LA MENTIRA DE SARMIENTO SIGUE SIENDO MENTIRA


Escribe: Gabriela Borraccetti
 
Más o menos desde toda la vida, venimos escuchando que tenemos que ir a la escuela para aprender, para ser mejores y tener mejores trabajos. Que la vida se hace difícil cuando uno no estudia, que tiene que terminar trabajando de lo que sobre, o esforzando el cuerpo para poder ganar un peso.
Sin embargo, hemos visto con el tiempo que hay prácticamente dos o tres pilares fundamentales que la escuela sostiene: el aprendizaje de las matemáticas, y el intento (aquí algo más fallido), de enseñar a escribir (que bastante como la mona les sale y las pruebas están por todo internet); y por último, el de leer (cosa de poder tomar un colectivo, redactar una carta y poder hablar con cierta organización de las palabras). El resto, lo que se define como cultura general, viene escaseando desde siempre, y lo que menos se alienta es a pensar, a buscar, a leer o a salirse de los TEXTOS OFICIALES. Tan sólo se machaca todos los días con "la currícula" que hay que "cumplir"; y con los actos de obediencia que pasan primero por los padres, las autoridades, el presidente, el maestro, el cura y la mar en coche. Quien osase leer otro material que el dictaminado en estos recintos del saber; sería automáticamente desaprobado con un cero, o con repetir el año; y con el tiempo han sido tan mal respondidas todas y cada una de las inquietudes adolescentes maravillosamente rebeldes y curiosas; que derivaron simplemente en bravuconería, en desobediencia a todo, y en una falta total de criterio en cuanto a rebelarse pero no en búsqueda de la verdad; sino de adquirir tempranas independencias que les permitan tomar una vida loca. Es decir, se les mintió respecto de la escuela, de los líderes, del saber, de la necesidad del saber y del objetivo del mismo. Y hoy te escupen y faltan el respeto, porque la mentira, tiene patas cortas. Con una autoridad inservible en los directores o en los que detentan responsabilidades para educar; con argumentos falaces y mentiras, poco puede pretenderse de los pibes y las próximas generaciones que al menos, estarán avivadas de que para laburar, el estudio no sirve. Ese es el primer principio del actual adoctrinamiento para el cual la escuela sirve: no piense, no cuestione, sume, reste y en lo posible, obedezca a su patrón.
Esto es lo que los chicos han visto, y es el caldo de cultivo para ser básicos, cuadrados y fácilmente maleables.
Quien no quiera creer esto, que me diga si desconoce que una formación superior ha terminado por ser un obstáculo para obtener un trabajo cuando la necesidad ha aparecido golpeando a su puerta.
En la preciosa década del patilludo infame, cuando se quedaba sin trabajo CUALQUIERA, y le hacía falta comer a cualquiera, (fuera ingeniero, médico o albañil); quien menos posibilidad de conseguir un sueldo tenía, era aquel que poseía títulos universitarios o terciarios. El argumento era "exceso de capacitación", o uno mucho peor: VOS VAS A CONSEGUIR TRABAJO DE OTRA COSA Y TE VAS A IR. Trabajo de otra cosa si no tengo para el bondi???? De qué cosa??? Ir a dónde???; si además, eras VIEJO A LOS 27!!! Para ese entonces, se buscaba a los chicos de 18, a los cuales se los comenzó a reclutar como "gerentes de..." para entusiasmarlos con nombres rimbombantes a cumplir un trabajo de garca para con otros compañeros -y lo hacían muy bien-; pero que no se te ocurriera ser universitario, a menos que fueras hijo, amigo, o pariente del dueño. A lo sumo, contrataban pibitos en medio de una carrera cuando querían algo más específico...; pero claro, sólo para darles el olivo más tarde, cuando se recibían.
Y eso por qué? Bien: el sistema capitalista necesita que sepas sumar, dividir, multiplicar (para ellos), pero no para vos. Le importa un carajo si sabés historia, si leíste a Cortázar y te pueden meter un voleo en el traste si se te dió por profundizar en lecturas EXTRACURRICULARES; sin mencionar que si leíste a Chomsky, sos ya un peligro en potencia. NO por causalidad, los libros fueron bajando su nivel; y lo básico no sólo fueron los textos; sino el EGB implementado tristemente por Duahlde y sus luminarias de aquel tiempo.
Todo se fué deteriorando, y los pibes salen hoy de la escuela con un nivel espantoso, con una cultura general cero, y con una capacidad crítica bajo cero. Y les seguimos diciendo que es eso lo que se precisa para trabajar. ¿¿¿??? Sobre todo, se les sigue inyectando el verso cuando ven que lo único que se precisa es ser ladrón, ya sea banquero, político o de guantes negros. Un jugador de fútbol no gana más en su pase por haber leído a Sócrates. Y es por eso la frase matadora "PARA QUÉ QUERÉS QUE ESTUDIE?. Si fuera cierta la mentira de que se necesita una buena formación, POR QUÉ NO DAR OPORTUNIDAD A TANTOS QUE SE ROMPIERON EL ORTO ESTUDIANDO en la universidad, pero no entran en los cupos rebalsados de las prepagas (si son médicos), o en algunos de esos templos capitalistas como los bancos, que reclutan de vez en cuando algún contador? Todos los profesionales que quedan fuera de las grandes coporaciones, son hoy denigrados para que no tengan voz y no aviven giles; dado que la fórmula actual es declarar un FRACASO a todo aquel que no pueda entrar al sistema. PUAJ!!!
La verdad se puso mucho más en evidencia, cuando fueron corridas a patadas muchas personas en el tiempo en que con una computadora reemplazaron miles de trabajos que podían ser llevados a cabo por pibes que recién asomaban la cabeza de la escuela y del día del estudiante. VAMOS!!!!

Hoy día, los estudios "oficiales" son lugares en donde se te enseña lo mismo que antes: a obedecer, a no pensar, a no cuestionar y a advertirte que si te formás en demasía, el sistema te castiga. Te enseñan a decir que sí, a bajarte los pantalones Y ENCIMA A HACER BULLYNG al que muestra sensibilidad y llora; así como te hacen la guerra en el laburo cuando tu jefe te fuerza a irte para no pagarte una indemnización. Nuevas tácticas del capitalismo para sacarte como si fueses basura. Y todo eso disfrazado de eficiencia. A LA CRUELDAD HOY SE LA LLAMA EFICIENCIA!!!!.
La aplanadora mental siempre existió; pero ojo: lo que siempre se enseñó, es obediencia, suma, resta y lenguaje. Lo demás hoy, sobre todo desde los 90, es paupérrimo; pero sobre todo, FUNCIONAL A UN SISTEMA CAPITALISTA QUE QUIERE OVEJAS FACTIBLES DE SER CONVERTIDAS EN LOBO PARA REVENTAR OTRAS OVEJAS.
En síntesis: la escuela es una emparejadora de cerebros, en donde se enseñan contenidos que permitan a las personas transformarse en herramientas útiles a algún amo. Por eso, cada vez se anula más la crítica de actitudes que deberían considerarse delitos. Pero hace años que venimos en carrera de achicar las mentes de abajo, y agrandar el poder de los de arriba.

Y no existe mayor ignorancia que alimentar lo estatuído.
 
Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica

No hay comentarios:

Publicar un comentario