domingo, 27 de mayo de 2012

PITACO DE MITILENE


















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

Pítaco de Mitilene fue uno de los llamados Siete Sabios de Grecia (los otros seis eran: Solón de Atenas, Quilón de Esparta, Tales de Mileto, Cleóbulo de Lindos, Periandro de Corinto y Bías de Priene). Se trataba de una especie de condensación del conocimiento transmitido por un núcleo de personalidades históricas, consideradas las más relevantes de su tiempo; al pueblo de sus ciudades, resumido dicho saber en máximas filosóficas que surgían de la inducción de sus propios raciocinios y se manifestaban en sus actos de gobierno; porque es importante no perder de vista que, más allá de la brillantez de sus intelectos, estos Siete Sabios eran militares; estadistas; consejeros; legisladores y en fin; fundamentalmente hombres de gobierno.
Pítaco nació, vivió y murió en Mitilene, ciudad situada en la Isla de Lesbos, entre los años 640 y 568 a.C. Su valentía, su honestidad y sus dotes conductivas, le granjearon gran respeto y admiración entre los suyos; popularidad esta que se acrecentaría aún más, cuando logró derrocar la tiranía de Melancro.
Hallándose en guerra Mitilene contra Atenas, recayó sobre él la responsabilidad de comandar las tropas de la primera, y estando ambos ejércitos a punto de iniciar la batalla decisiva; Pítaco desafió al general ateniense, Frinón, a luchar sólo entre ellos dos, lo cual fue aceptado por su rival. Frinón no había advertido que Pítaco llevaba oculta una red detrás de su escudo, y éste envolvió con ella a su contendiente, y luego lo mató, frente a las tropas de ambos ejércitos que miraban el combate.
Llegado al cenit de su prestigio, los ciudadanos de Mitilene lo erigieron en dictador, gobernando en ese carácter durante diez años, relegando a la aristocracia y apoyado en las clases bajas, al cabo de los cuales, restablecido el orden y estando Mitilene en paz y prosperidad merced a las normas y leyes que impuso, renunció al poder.
En reconocimiento a su obra de gobierno, sus conciudadanos quisieron homenajearlo otorgándole la propiedad de las mejores y más productivas tierras de Mitilene; pero Pítaco dijo que sólo aceptaría el área comprendida por el cuadrado de la distancia que recorriese una flecha arrojada por él. Interrogado respecto de la motivación que lo guiaba, respondió: “Con una parte basta, y es mejor que el todo”.
Pítaco no era un hombre esbelto ni agraciado, por lo contrario; era gordo, feo y tenía dificultades para caminar, por una enfermedad que sufría en sus pies. Se había casado con una mujer de gran belleza y alto linaje, que lo despreciaba por su fealdad y con la cual vivía en conflicto permanente. Habiendo comprobado por su propia experiencia que un matrimonio desigual no podía hacer feliz a sus cónyuges, aconsejó a quien recabara su opinión, que se casase con una mujer de igual categoría que la propia de quien lo consultara, ya que “si te casas con mujer de condición superior a la tuya, serás desgraciado e infeliz; y si te casas con una inferior, sus parientes te darán más trabajo”.
Dado que Mitilene producía exquisitos vinos, el consumo abusivo del mismo era una costumbre arraigada en la ciudad; ante lo cual Pítaco resolvió esta problemática estableciendo pena doble para los delitos cometidos en estado de embriaguez, y bebiendo él mismo sólo agua. Sus máximas y aforismos, han llegado hasta nosotros en un viaje de… veinticinco siglos! Entre muchas de ellas, cito algunas:
  • “El hombre prudente sabe prevenir el mal, el hombre valeroso lo soporta sin quejarse”.
  • “No habléis mal de nadie, ni siquiera de vuestros enemigos”.
  • “Amo la casa en la cual no encuentro nada superfluo y encuentro todo lo necesario.”
  • “Si queréis conocer a un hombre, investidle de un gran poder”.
  • “Debéis saber escoger la oportunidad”.
  • “Es difícil realmente ser un buen hombre”.
  • “Incluso los dioses no pueden luchar contra la necesidad”.
  • “La energía evidencia al hombre”.
  • “No digáis de antemano lo que vais a hacer; porque si falláis, se burlarán de vosotros”.
  • “No sabe hablar apropiadamente, el que no sabe callar lo que debe”.
  • “Si os hacéis de amigos en la prosperidad, deberéis probarlos en la adversidad”.
  • “Tal cual seáis para con vuestros padres, tales serán para con vosotros vuestros hijos”.
Pítaco, cargado de gloria, fama y honores, murió en Mitilene con 72 años a cuestas, en la quincuagésimo segunda olimpíada, es decir, en el año 568 a.C.

-Juan Carlos Serqueiros-

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