martes, 17 de enero de 2012

EL ENOJO: LO QUE DEJAMOS DEL LADO DE AFUERA



 
Escribe: Gabriela Borraccetti

Recién leía las Noticias en Facebook. Un mundo maravilloso en donde todos se bendicen, se saludan y reconocen en un Namasté la presencia del alma del otro. La bondad, la sensibilidad y el compromiso escrito derraman las aguas de un manantial que se niega a agotarse.
Pareciera que cada vez más se hace letra respecto de lo que nos hace más espirituales, dejando a las emociones más acaloradas y súbitas en el lugar de los  desperdicios; esos a los que que hay que sacarse de encima como si se tratase de un virus extraño, a cambio de fortalecer una imagen angelical recién caída del cielo.
¡En ese formato idealizado y  casi etéreo,  no cabe ni una uña de la sombra de Belcebú! Cualquier controversia queda disimulada en un diálogo que ante los ojos de cualquiera, saca chispas; pero que a los ojos de sus participantes, se hunde bajo una alfombra de frases sutiles y aladas,  y lecciones de vida que con una supuesta buena intención, se espetan  casi, casi, como una ironía.
Al salir de ese mundo en donde la santidad emana como un manantial escencial en la vida; y retomando el paso en el reino de la más tosca pero cotidiana tierra firme, es común que, por ejemplo,  al  encender el televisor, resuenen esplendorosas las discusiones salvajes entre personas que quieren colgarse de la yugular de su interlocutor. Las palabras son altisonantes y en muchos casos, se utilizan en un estudio de T.V.  los insultos que se escuchan en una cancha de fútbol; sólo que aquí no hay que pagar ninguna entrada y cualquiera, incluso los niños, pueden asistir al circo romano en minúsculas de la modernidad.
No obstante, aún nos falta salir a  la calle, porque a pesar de haber emanado de la faz virtual de un cielo espléndido, luminoso y lleno de buenos deseos -espejo de nuestros anhelos e ideales superiores y no por ello menos real-, nos encontramos con que somos de carne y hueso, y hay que trabajar, o hacer las compras, o ir a pagar impuestos. Es en ese momento en el que el tráfico nos vuelve sordos;  y las agresiones de auto a auto cobran tintes que pueden llegar a extremos  inesperados, y que más de una vez terminan en violencia física. Ya se trate de vehículos que chocan, vecinos que se insultan, barrabravas que matan a un hincha de la tribuna de enfrente, saqueos, violaciones y demás actos funestos; caemos en la cuenta de que  la agresión en la realidad no virtual, está la la orden del día. Entonces  me pregunto: ¿Cómo tenemos un mundo tangible tan virulento y uno virtual tan elevado? ¿Hasta dónde somos conscientes de nuestros autoengaños? ¿Somos capaces de abrazar a alguien que nos ha ofendido cuando lo tenemos justo enfrente? ¿Somos tan silenciosos en nuestro hogar, que las discusiones con nuestra pareja, hijos o padres  son coloquiales y en un tono inaudible? 
Quizá nos haga falta recordar que la manifestación de la violencia tiene una fuerza directamente  proporcional a la cantidad de energia que precisamos para llevar a cabo la represión del instinto agresivo; que por otro lado es tan natural e innato en el ser humano, como lo es el amor;  y que por ello,  tanta comprensión  depositada en el lado luminoso de la balanza, está creando en el día a día esos disparos  verbales y no verbales  que pesan del lado oscuro del platillo del "afuera", cuando por la ventana entra el ruido de una bala o a la casa de un vecino, la bala misma. Si bien somos entes individuales, tenemos responsabilidad social y colectiva. Y si negamos, repudiamos o reprimimos algo que nos pertenece como individuos,  lo veremos llegar como destino desde esa mirada que dirigimos al mundo del cual nos creemos eximidos. Podremos disimular iras en un lugar en donde está tildado de anti espiritual cualquier manifestación que declare el gusto por ser el primero en llegar; está penado con comentarios anti ego cualquiera que se anime a declarar que no todo lo que reluce es dios y compasión; y por sobre todo, está totalmente condenado el acto de ser directo con las palabras hasta llegar a transformarlas en algo que se repite como un cliché, o retorcerlas para lanzarlas como una indirecta de la que no nos terminamos haciendo cargo cuando el otro se enoja. Como si fuera poco, acto seguido, y si el otro reacciona, se le declara un loco que anda proyectando sus contenidos inconscientes en nuestras verbalizaciones! En el acto de cierre, se pone un tapón, las bocas se cierran y la pileta se termina inundando de un color furioso y tan silencioso como lo es el agua misma.  
En esa absurda carrera de sentirnos más espirituales, llegamos a negarnos la posibilidad de ser tan auténticos como una palabra a tiempo y dicha de la mejor manera posible: de frente.  
A esta altura de la vida, sin dudas ya tenemos que habernos visto en alguna situación que nos haya generado al menos bronca, pero quizá nunca nos pusimos a balancear los excesos o defectos en el acto de erigir nuestra autoafirmación. Cuando hacemos este tipo de evaluación, sería bueno reflexionar acerca de cuánto debe ser ajustado el enojo al ritmo interno; en lugar de sujetarlo totalmente a permisos o a convenciones sociales. Dichas normas implícitas y explícitas, hacen que quienes sean más proclives a un ataque, sean aquellos que parecieran menos inclinados a dar un puñetazo contra una mesa. Quizá debamos ponernos a observar que por lo general, las víctimas de la agresión tienen colgado el cartel de "buena persona". Tal vez eso nos ayude a repensar cuánto bien nos estamos haciendo a nosotros mismos y a la humanidad, etiquetando violentamente a quienes no rezuman una cristalina e incipiente comprensión y bondad, y absteniéndonos de dar un grito de vez en cuando.  
Entonces, si es que hemos sido conscientes de lo que nos ha enojado, podremos preguntarnos acerca de cómo hemos manejado nuestra ira; como hemos logrado autoafirmarnos, o por el contrario, si hemos hecho de cuenta que algo no nos molestaba cuando en realidad, nos causó cualquier emoción considerada "negativa". Quizá no esté demás comenzar a comprender que si enterramos algo  a lo que consideramos "malo", ese algo despide mal olor como todo lo que se descompone en el sótano de la inconsciencia.
Y para quienes crean que el impulso agresivo no es necesario, que  se remita al cirujano que le operó una hernia o le arregló el tabique nasal. No deben ser muchos los que no hayan acudido al odontólogo para extraer aquella muela llena de pus que infectaba su garganta, vulnerando y poniendo en peligro al sistema de defensas en forma integral. Sin alguien que esté dispuesto a hacer el trabajo de "cortar la carne", no habría solución para muchas situaciones que nos traen dolor en la vida.
Claro que no por eso debemos salir a matar. Se trata más bien de disminuir en nuestras cabezas y en nuestro pre-juicio,  el juicio negativo sobre la pulsión agresiva, que es, después de todo;  un componente tan natural, innato y necesario como el de comer y soñar.  
Prestar  atención a cuán auténticos somos en la expresión integral de nuestro ser,  nos puede dar la pauta de cuánto esfuerzo estamos haciendo para "no quedar mal" o para quedar como seres iluminados que mantienen a oscuras la furia durmiendo en el placard.
Hasta que no la saquemos de allí, tan sólo tendremos iluminada nuestra mitad, mientras la otra, desconocida e ignorada; nos convierte en seres incompletos por quedar bajo la oscura de lo reprimido. 

Lic. Gabriela Borraccetti
Psicóloga Clínica

5 comentarios:

  1. Qué interesante es este artículo tuyo! Por mi parte, confieso que he caído muchas veces (más de las me gusta recordar) en ambos excesos: tanto en el de dejar fluir la bronca sin retenerla un minuto; como en el de -en aras de una diplomacia mal entendida- guardarme la ira para ir acumulándola hasta niveles intolerables, y después terminar soltándola en un vórtice de hastío, decepción, rechazo y agresión. Quien pudiera tener siempre el justo medio ¿no? Ni tan peludo que no se le vean los ojos; ni tan pelado que se le vean lo sesos. En fin... Excelente!

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  2. Gaby, estoy empezando a temerte y sin conocerte, para el Fcb escribí, cuando llegué y después de ver: "Viendo lo que muestras, sabré que ocultas" y así fué, tengo muy pocos contactos, pero aún de los pocos, creo que son 46, y a casi todos los conozco personalmente, la exhibición cárnica, sugerente, seductora, esconde la "ignorancia", en el caso de las minas, los pibes, con menos capacidad neuronal, están a la pesca de algo para llevar a la mesa, por decirlo de alguna manera, pero ideas ??, "menos que una palmera".

    Los leo explayarse de la vida, seguramente faseados, o bebidos de manera sorprendente, citas célebres: "la vida hay que vivirla y yá ...", cosa simple vivir 0.0

    Para qué vamos a engrosar el mate, si podemos engrosar las nalgas, o mejorar la vista sugestiva de glándulas mamarias, pero ......., terraza desierta y te aclaro, que existen razones para que conserve los 46, deberían ser algunos menos, en fin.

    Con la luz, la PC, el gas, la comida paga por "papás" los leo "pontificar desde el púlpito" y me sigo asombrando, los papás contentos porque el nene "está en casa", ahora, la estupidez es genética ??, o esto que hoy vemos es el resultado de "la ausencia de los padres en el ayer más próximo ??", porque el nene está en casa, pero "la vida está en la calle ......

    Recuerdo mi paso por los foros, eran un combate feroz, el tratar de ser, de haber estado, de pertenecer, de haberlo visto y siempre contesté lo mismo, "te doy mis recuerdos a cambio de tu edad" ........., muchos no creyeron hasta que me vieron, algunos al verme se apartaron y siempre contesto que si a los 58 años de edad no me puedo dar el lujo de decir lo que pienso, para qué llegué ??, en fin, me enrosqué un poquito, porque Marzo .... "pintan mal las cosas, mi viejo, pintan mal" .... jajaja.

    Me gustó mucho, es una buena reflexión sobre la "higiénica" comunicación social, pero ....... de tanto mirar el presente, se convirtió en pasado.-

    Un beso y cariños a Juank

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  3. A LOS 58 YA SABRÁS QUE LA INSTALACION DEL MIEDO Y LA REPRESIÓN DE LA IRA, SON LINDAS BOMBAS PARA QUE NOS MATEMOS ENTRE NOSOTROS SIN TENER TIEMPO DE GENERAR IDEAS PROPIAS. PENSANDO EN QUE TODO SE COMPRA, COMO LAS LOLAS O EL CULO, PORQUE ESO ES LO IMPORTANTE. LA NEURONA PARA QUE?. ENTONCES SÍ, PARECIERA SER QUE ES UNA CADENA DE ESTUPIDECES QUE GENERAN MÁS ESTUPIDECES. EL MAYOR ENEMIGO DEL HOMBRE ES EL MIEDO, PERO VA DE LA MANO CON LA IGNORANCIA QUE NO VA EN PROPORCIÓN DIRECTA A LOS LIBROS LEÍDOS, SINO A LAS PROPIAS DEDUCCIONES, AUNQUE NO ESTÉN TAN AFILADAS Y SIEMPRE HAYA UNA MÁS INTEGRADORA.
    CON RESPECTO A LO DE MARZO NOOOOO ME DIGAAAAAAAAAAAAS!!!!!!!!!!!. SI HAY MÁS NOVEDADES Y LAS QUERÉS ENVIAR POR MAIL... ALLÍ ESTAMOS!!
    UN CARIO MARCELO!!!

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  4. Lo de Marzo fué una broma, porque tener enfrente a una mujer "inteligente y con método", para mí, ya es mucho, quién me lleva, "Raquel" es igual, filosa como navaja de peluquero, decí que me quiere, somos amigos de hace "décadas", queda más fino, no ?? jajaja

    Un beso y cariños a Juank

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  5. Ahhhhhhhhhhhhhh! jajajajaja!. Bueno, no te creas que pelo método todo el día!!!. Puedo admitir que quizá no sea fácil bancarme,Pero no ando desnudando a la gente por ahí.Te espero en marzo!. Y un gusto conocer a Raquel también.

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