domingo, 23 de septiembre de 2018

EL ANDÉN





















EL ANDÉN
(Poema de Juan Carlos Serqueiros)

Amaneció por detrás de los vahos
De alcoholes mentirosos, hectolitros de café
Miedos no cuajados
Y otras yerbas...

Por detrás de una noche interminable
De luna artificial y estrellas fugaces
De fasos culposos
Hurtados a pura promesa olvidada

Esa noche interminable
En que le falló la palabra
Que empeñó sin pensar mucho
(raro...)

Emergió de ojeras antiguas
De noches antiguas
Reas de culpas antiguas
(Que se reprocha a solas, pero sólo a veces)

Renació a la esperanza
Desde un andén sembrado de colillas
Sucio de trajinadas esperas nerviosas
Ansiosas y odiosas

Amaneció y renació ese día
A las 8:30
Renació, fuerte y enorme
A las 8:30

Puro otra vez
Renació desde la espera añeja
De esperar sin esperanza
Nuevamente nuevo, ahora, a las 8:30


-Juan Carlos Serqueiros-

4 comentarios:

  1. Juancarlos... No te das una idea lo que tus lectores extrañamos tus interpretaciones de Los Redondos y el Indio. Con este magnífico cd que saco estaria tan pero tan genial que desmenuzes las letras que abro constantemente el blog para ver si encuentro algo. Tristemente no, ojala este simple comentario sea una motivación para volver al ruedo por que creeme que lo extrañamos.
    PD: Excelente poema!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado Jonatan Otero: Ante todo, te agradezco infinitammente los elogiosos conceptos y me alegra que te haya gustado el poemita. Ya voy a volver al ruedo, y sí, también vamos a analizar las letras de El ruiseñor, el amor y la muerte. Las causales de esa morosidad en que incurrí, justamente las consigné ayer en mi facebook:
      "Debo ponerme a laburar en Esa Vieja Cultura Frita, porque hace exactamente veinte días que no publico nada. Tengo pendientes de terminar las sagas: Cabarets de Montmartre (desde hace tres meses) y El Cacique Blanco (desde hace ¡diez meses!), y tengo que analizar las letras de El ruiseñor, el amor y la muerte. Tengo que... tengo que... y tengo que...
      Pero es tan terrible lo que pasa en nuestro país, tan pavoroso el saqueo y tan negro el panorama, y termino a diario tan gastado por el laburo del que vivo; que no logro imponerme la disciplina de escribir cuando llego a casa, y hecho percha; a lo único que atino es a evadirme de la realidad leyendo, de todo: historia, novela, cuento, poesía...
      Por supuesto, soy consciente de que es la mía una actitud irresponsable y más propia de adolescentes que de un tipo de 62 años por el lomo, pero aún desde esa consciencia; igual no consigo vencer el desánimo que me conduce a la abulia. Es que debo ser todavía más débil de lo que yo mismo me reprocho...
      Ya voy a salir de esta mierda, sólo ténganme un cachito, un pendejésimo más, de paciencia y ya está...
      Basta con que me mire al espejo un par de veces más y me diga: "¿Pero qué carajo estás haciendo, pelotudo? ¡Dejate de mariconadas y ponete a hacer lo que tenés que hacer!".
      Ya falta poquito. Palabra.
      -Juan Carlos Serqueiros-"
      Te mando un cordial saludo.

      Eliminar
  2. Estimado Jonatan Otero: Ante todo, te agradezco infinitamente los elogiosos conceptos y me alegra que te haya gustado el poemita. Ya voy a volver al ruedo, y sí, también vamos a analizar las letras de El ruiseñor, el amor y la muerte. Las causales de esta morosidad que me tomé, justamente las consigné ayer en mi facebook:
    "Debo ponerme a laburar en Esa Vieja Cultura Frita, porque hace exactamente veinte días que no publico nada. Tengo pendientes de terminar las sagas: Cabarets de Montmartre (desde hace tres meses) y El Cacique Blanco (desde hace ¡diez meses!), y tengo que analizar las letras de El ruiseñor, el amor y la muerte. Tengo que... tengo que... y tengo que...
    Pero es tan terrible lo que pasa en nuestro país, tan pavoroso el saqueo y tan negro el panorama, y termino a diario tan gastado por el laburo del que vivo; que no logro imponerme la disciplina de escribir cuando llego a casa, y hecho percha; a lo único que atino es a evadirme de la realidad leyendo, de todo: historia, novela, cuento, poesía...
    Por supuesto, soy consciente de que es la mía una actitud irresponsable y más propia de adolescentes que de un tipo de 62 años por el lomo, pero aún desde esa consciencia; igual no consigo vencer el desánimo que me conduce a la abulia. Es que debo ser todavía más débil de lo que yo mismo me reprocho...
    Ya voy a salir de esta mierda, sólo ténganme un cachito, un pendejésimo más, de paciencia y ya está...
    Basta con que me mire al espejo un par de veces más y me diga: "¿Pero qué carajo estás haciendo, pelotudo? ¡Dejate de mariconadas y ponete a hacer lo que tenés que hacer!".
    Ya falta poquito. Palabra.
    -Juan Carlos Serqueiros-"
    Te mando un cordial saludo.

    ResponderEliminar
  3. Que lindo, que lindo leerte! Quien no esta pariendo las politicas de este mequetrefe que tenemos como presidente. Ojala saques el pendejo que hay en vos por que aun que no lo creas y como leo el blog (Prácticamente lo abro todos los dias para ver si veo alguna sorpresita) somos tantísimos los que esperamos un posteo! Buenas noches Juancarlos querido.

    PD:Tenes que, tenes que, tenes que! (Si, soy tu conciencia).

    ResponderEliminar