domingo, 27 de noviembre de 2011

CANCIÓN PARA NAUFRAGIOS



Escribe: Juan Carlos Serqueiros

CANCIÓN PARA NAUFRAGIOS
(Beilinson - Solari)


Es tan chiflado y obnubilado que puede ser...
Tan caprichoso y novedoso que puede ser...
Bombas de aquí para allá
Puede ser, es... irreal
Ya no estás solo
Estamos todos en naufragar
Son seis minutos y nuestra "mami" va a contestar
‘Mami’ elimina el error
de que vos sos capaz.
Es tan chiflado y obnubilado que puede ser...
Tan caprichoso y tan sonado que puede ser...
Rayos de aquí para allá
Que linda calma, tan...


Vayamos por partes, dijo Jack The Ripper, y empecemos por donde corresponde, o sea, por el principio: el título. Alude a “naufragio” en la acepción que se le daba a este término desde fines de los 60 hasta los 80, y después cayó en desuso. En esa época en el ambiente de la bohemia se le decía “naufragar” a pasarse las noches sin dormir, yirando por muchos lugares, divagando, dejando volar libremente la imaginación. Era la bohemia creativa digamos. El Indio, con su gran amigo de toda la vida, el periodista Alfredo Rosso, en una de esas noches de naufragio, entre empanadas y vinos (muchos vinos), se pusieron a ver una película del cineasta ruso Andrei Tarkovski: “Offret” ("Sacrificio"), recientemente estrenada (“recientemente” en 1986, me refiero; año coincidente con la aparición de “Oktubre”) y que fue casi la obra póstuma de Tarkovski ya que la filmó en su exilio en Suecia, cuando irremediablemente se estaba muriendo. Cuenta Alfredo Rosso que ese film (considerado una de las obras cumbres de la cinematografía mundial) impactó mucho en el Indio.
En esa película, de un extraordinario misticismo, el protagonista principal de la misma es Alexander, un ex actor y escritor que vive con su familia (su mujer y un hijo pequeño al cual adora y al que llama “el hombrecito” –que está temporalmente mudo a causa de una operación de amígdalas-) en una remota isla de Suecia, en una pequeña comunidad, en contacto con la naturaleza y alejado del resto de la humanidad. Pero un día –coincidiendo con la fecha del cumpleaños de Alexander- llegan a visitarlos la hija de éste y su esposo, Viktor, un médico descreído, cínico y brutalmente racional. Un extraño cartero, Otto, personaje sumamente ilustrado -lo cual sorprende a Alexander, que en su prejuicio de intelectual no se esperaba que un simple cartero exhiba semejante caudal de conocimientos-, le trae a éste telegramas de salutación desde Londres, de amigos y ex compañeros de teatro. Y hay allí una escena en la que se representa la tesis nietzschiana del eterno retorno, con Otto girando en círculos con su bicicleta. A partir de allí empiezan a suceder cosas extrañas: hay temblores, se escuchan aterradores sonidos de fondo; hasta que Alexander y su familia, ven en la televisión la noticia de que se ha desatado una guerra nuclear. En ese momento, se corta la luz, el teléfono y todo otro servicio, y Alexander, desesperado, implora a Dios que haga cesar el conflicto nuclear y le ofrece a cambio cualquier sacrificio (o sea, el intelectual cínico se vuelve un místico, cosa que en el fondo siempre fue, sólo que sin darse cuenta). El cartero Otto le dice a Alexander que la única manera es que acceda a hacer el amor con María (otro de los personajes de la película, una empleada doméstica al servicio de Alexander, que vive cerca de la parroquia –una parroquia abandonada, en clara alusión tarkovskiana al alejamiento del hombre respecto a Dios), y Alexander sigue sus indicaciones: va a ver a María y le ruega que tenga relaciones con él. En el camino a casa de María (trayecto que Alexander hace en la bicicleta de Otto), sufre tres caídas, en alusión a las caídas de Cristo. Toda la película está llena de metáforas y simbolismos, de principio a fin, y Tarkovski utiliza magistralmente los recursos pasando de partes en blanco y negro a partes en color y en sepia; y la música (folclore sueco y ruso, y Bach), bueno, qué decir… sublime todo.
Al final, el conflicto nuclear, como por arte de magia, cesa. Inexplicablemente, todo vuelve a la normalidad como si nada hubiese ocurrido anteriormente y se hubiera tratado sólo de un mal sueño, de algo que en realidad no sucedió (Tarkovski deja flotando esa duda); y Alexander se apresta a cumplir con el sacrificio pactado con Dios (le había prometido un voto de perpetuo silencio y renunciar a lo más amado en su vida: su hijo); entonces se dispone a incendiar su casa. La película termina con el pequeño hijo de Alexander regando un árbol seco, sin vida; y con Alexander sentado en el suelo contemplando cómo se quema su casa; mientras una ambulancia viene a llevárselo para encerrarlo por demencia.
La letra de “Canción para naufragios” viene a ser así, un sumario de las sensaciones que despertó en el Indio, expresado con su genial poder de síntesis y su extraordinaria capacidad de hacer que las palabras resuenen musicalmente. En ese orden de ideas, “es tan chiflado y obnubilado que puede ser... / tan caprichoso y novedoso que puede ser...”, es una estrofa irónica, aludiendo a la compulsión auto destructiva del ser humano. Se refiere que es tan inimaginadamente loca la idea de una guerra nuclear, que precisamente por eso; de tan loca, de tan “chiflada” la concepción de esa posibilidad que lo obnubila; él teme que pueda llegar a ser cierta, que pueda transformarse en algo real. Con lo de “bombas de aquí para allá / puede ser, es... irreal”, expresa la aterradora hipótesis de que dos potencias (recordar que el disco “Oktubre” que contiene esta canción es de 1986, época en la cual aún estaba en discusión si los EE.UU. eran más poderosos que la URSS o al revés) comiencen a intercambiarse bombazos nucleares, y él la imagina como real (“puede ser”, dice); y enseguida la desecha espantado, quiere auto convencerse de que no, de que no puede ser, que seguramente es “irreal” esa posibilidad.
Lo de “ya no estás solo / estamos todos en naufragar” es una referencia a una de las escenas de la película, parte de un diálogo entre el cartero Otto y Alexander. La estrofa de “son seis minutos y nuestra ‘mami’ va a contestar / ‘Mami’ elimina el error / de que vos sos capaz.”, alude a quién toma primero la delirante decisión de iniciar una guerra nuclear (en la imaginación del Indio, quien lo hace es la URSS); y a la respuesta inmediata de la otra potencia (EE.UU.), replicando de idéntico modo. Seis minutos era el tiempo que en los 80 se creía tardaba un MBI (Misil Balístico Intercontinental) en llegar a EE.UU desde Rusia atravesando el Polo Norte y viceversa. La “mami” son los yanquis (en la jerga de la KGB, la agencia rusa de inteligencia, se le decía así a la CIA de Yanquilandia). La metáfora de los “seis minutos” tiene un doble sentido, porque el Indio también la aplica para referirse a un primer plano-secuencia de la película de Tarkovski –uno de los más largos en la historia de la cinematografía- que dura exactamente eso: seis minutos (y por eso, también la canción dura ese tiempo). Pero hay dos “mamis”: a una de ellas el Indio la escribe en minúsculas; y a la otra la escribe en mayúsculas. ¿Por qué eso? Sencillo: la escena en la que Alexander va a ver a María para pedirle que se acueste con él y así salvar a la humanidad de la guerra nuclear, comienza con Alexander contándole a María su relación con su madre, etc. (y en esa parte, Tarkovski se está retratando a sí mismo a través de su personaje Alexander, ya que la madre de Tarkovski era una de esas madrazas rusas contenedoras, cobijadoras de sus hijos). Y a continuación, en la misma escena, Alexander le pide a María que duerma con él para salvar al mundo, y ella no entiende; sólo atina a consolarlo, a compadecerlo y a darle su gran misericordia y su amor. Al final de la escena, se acuestan juntos, y ambos aparecen flotando, María levita, etc. Una escena sublime.
A lo que voy, es a que la estrofa del Indio es una metáfora de doble significación: por una parte, la "mami" de la primera frase (así en minúsculas como la pone el Indio en la letra) es efectivamente EE.UU, que va a "contestar" el misil ruso en "seis minutos"; pero por otra parte, la "Mami" de la segunda frase (a la cual esta vez el Indio la pone en mayúsculas en la letra), a quien Alexander le pide que "elimine el error", es María, su empleada doméstica (y me imagino que no hará falta que aclare el porqué de la elección del nombre María por parte de Tarkovski para su personaje, ¿no?).
Luego, con lo de “es tan chiflado y obnubilado que puede ser...”, el Indio vuelve a aterrarse ante la sola idea de semejante desastre, de que tan delirante posibilidad pueda ser cierta, y alude de paso al final de la película de Tarkovski, en la cual una ambulancia viene a llevarse a Alexander para encerrarlo por loco (“chiflado”). Lo de “tan caprichoso y tan sonado que puede ser...”, es una reminiscencia del Indio a la tesis (creo que freudiana, no estoy seguro -¡ayudame acá Gabriela!-) de que el ser humano lleva la autodestrucción en sí mismo. Le parece que si esa idea ya cruzó por la mente de algunas personas que imaginaron que semejante desastre pueda ocurrir efectivamente, que si es “tan sonado”; eso va a terminar materializándose tarde o temprano. Teme entonces que obedeciendo a un impulso loco (caprichoso), algún tarado en algún lugar del mundo apriete un botoncito y dé comienzo a una guerra nuclear. Y trascartón, se imagina (“rayos de aquí para allá”) lo que sería el intercambio de misiles nucleares entre uno y otro punto del planeta, hasta la destrucción total.
Y cierra la letra con lo de “que linda calma, tan...”, que es una frase irónicamente conformista. Se refiere (otra vez: situarse en los 80, cuando las superpotencias eran la URSS y los EE.UU.; no como ahora que quedó con ese status sólo EE.UU. luego del colapso de la URSS) a que si bien el mundo no andaba de lo mejor, a que si bien había quilombos y guerras en varias partes del mismo; por lo menos las superpotencias de ese entonces, estaban (solamente en lo formal) “en paz” (era la llamada “Guerra Fría”), no se estaban bombardeando entre sí con misiles nucleares; entonces prefiere, lógicamente, esa “paz” aparente (“linda calma”); a una guerra nuclear que termine con el mundo.

Enlace a la canción en You Tube: http://www.youtube.com/watch?v=FSHivZdCwlE 

5 comentarios:

  1. Me estaba bajando la peli Offret por megaupload, cuando justo pasa todo este quilombo y me quedé por la mitad. LPM.
    Voy a buscarla por otro hosting. Realmente me interesó bastante.
    Excelente la interpretación.

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  2. Bajala del Ares, Ale. Igual, cualquier problema que tengas chiflá, que yo la tengo, así que cualquier cosa que no la puedas bajar, la copio en un DVD y te la mando donde me digas.

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  3. Me vino bien tu comentario, ya que recién me doy cuenta de que está en tamaño de letra normal la interpretación; la voy a cambiar a grande para que sea más fácil leerla a quienes sean chicatos como yo. Es un embole la letra normal

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  4. Muchas gracias Juank, ya la encontré en Torrent, porque el Ares no lo puedo usar debido a una limitación con el Proveedor de Internet. (vivo en un pueblo en el cual hay una conexion de mierd*). Igual te agradezco, en cuanto a la letra, me parece que no se nota bien si está en negrita, por ahí podés mandarle un color tenue para que se destaque un poco más.
    Ojo, por ahí es mi monitor que es medio truchelli. Abrazo

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  5. http://www.youtube.com/watch?v=bn7Xe1IqNkY

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